El publicista se esmeró en dar a cada aparato de esta línea de receptores Philips, el nombre de un pájaro propio de la fauna autóctona de aves del Uruguay. Revista Mundo Uruguayo, 1953. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky, LGdS). Click derecho del mouse, abrir en nueva pestaña, habrá de mostrar la imagen a tamaño mayor y con mejor detalle.
«Ahora, caballeros. ¿tiene alguno de Uds. una buena idea de cómo hacer que esta cosa funcione?»
Cuando hay un milivoltio que falta en la grilla, todos -en el mundo entero- se parecen. El «tano» se compadece del «gaita», el «cabeza cuadrada» con el «chic».
Según la Wikipedia, «Sharp Corporation (シャープ株式会社 Shāpu Kabushiki-gaisha?) es un fabricante japonés de electrónica, firma fundada en 1912. Toma su nombre del lápiz mecánico o portaminas«Ever-Sharp», inventado por su fundador en 1915. Desde entonces se ha convertido en una de las principales empresas de electrónica en el mundo.
En 1912, Tokuji Hayakawa (早川 徳次) fundó un taller de metales en Tokio. Su primer invento fue un broche de hebilla llamado ‘Tokubijo’. Uno de sus primeros inventos fue el Ever-Sharp mechanical pencil en 1915, del que Sharp Corporation toma su nombre. (¹)
Después de que el negocio del lápiz fuera destruido por el Gran terremoto de Kantō en 1923, la compañía se estableció en Osaka y comenzó a diseñar los primeros sistemas de radio japoneses. Éstos salieron a la venta en 1925. En 1953 comenzó la producción de los primeros televisores en Japón. Otros logros notables incluyen la primera calculadora de escritorio, en el mundo, en usar sólo transistores del mundo en 1964 y la primera calculadora con LCD en 1973. La tecnología LCD continúa siendo una parte clave de la gama de producto de Sharp, tanto los componentes como los productos terminados.» (²)
Fabricó muchos modelos de radiorreceptores, y fue popular en Latinoamérica ( especialmente con sus receptores portátiles, a transistores) en la década de los 60 y 70; entre los cuales se encuentra el de este aviso publicitario, que en su condición de trotamundos apela e invita a recorrer el mundo con el oído. Huelga decir, que en su momento, estas maravillas parecían muy alejadas de nuestras posibilidades reales de adquisición, era por cierto difícil encontrarlas en el mercado local de mi país y no dejaban de ser un sueño de adolescente. El aviso fue publicado en la revista «Life», en español. No tengo fecha precisa de publicación.
Publicado en «Radio News», EE.UU. año 1926. (Texto original: When the pussy need a friend», «Now according to the book, all I need to complete this set is a catwhisker». )
El presente es un catálogo de receptores de radio de la marca «Zenith» publicado en 1929, dedicado a la promoción de los modelos de esta marca con destino a los mercados de Argentina y Uruguay. Forma parte de la colección del argentino Mario Bermejo, y fue publicado originalmente, en dos partes, en el foro de radiomuseum.org. El ejemplar perteneció a la firma comercial Max Glucksmann, que tuvo sede en ambas orillas, y que incursionó tanto en la industria cinematográfica como de música grabada. [¹]
Aviso publicado en «Caras y Caretas», Argentina en el año 1927. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky, LGdS)
Aviso publicado en «Caras y Caretas», Argentina en el año 1928. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky, LGdS)
Es un maravilloso catálogo, que mide 13 cm de ancho por 17 cm de alto. Sus páginas están impresas en papel ilustración de 180 g y encuadernadas con cinta de algodón. El ejemplar en cuestión, comenta Bermejo, tiene cierta decoloración, debido a su antigüedad, especialmente en las letras ubicadas en el centro (logotipo Zenith ), así como en el costado que parece fue dorado originalmente.
Tapa:
Páginas
Contratapa:
Nota: las imágenes originales han sido ligeramente mejoradas en tono, contraste y detalle, para esta publicación.
Más…
Documental sobre la historia de la Casa Max Glucksmann. «Hombre de Suerte: El Legado Invisible de Max Glücksmann», de Mariano Fernández Russo (2008):
En marzo de 2001, la revista «Paula», editada por el diario uruguayo «El País», de Montevideo, cumplía su centésimo número publicado, en aquel entonces dirigida por la periodista Martha Viale.
En la página 12 se incluyó una entrevista a la hija de Guglielmo Marconi, Elettra Marconi de Giovanelli, quien junto a su hijo estaba de visita, por vez primera, en Uruguay. La reproducimos, textualmente, a continuación.
Foto: Marcelo Campi. Revista «Paula», del Diario «El País», Montevideo, Uruguay.
«Elettra Marconi no podía llamarse de otra manera siendo la hija del hombre que descubrió la forma de transmitir sonidos a través del aire. Los ojos se le iluminan cuando había de su padre y nunca se cansa de repetir la historia del descubrimiento que impactó la vida de la Humanidad en el siglo XX.
Casada con el Príncipe de Giovanelli, miembro de una antigua familia de Venecia. la princesa e hija del inventor estuvo en Punta del Este siguiendo los rastros de su padre y se enamoró de la gente, el paisaje, y el mar. Hecho por demás relevante tratándose de una mujer que pasó su infancia a bordo del yate sobre el que Marconi realizaba los experimentos.
En este 2001 se cumplirán cien años de la primera transmisión radial realizada por Marconi a través del Océano Atlántico, y la oportunidad es propicia para editar en idioma español el libro que la segunda esposa de Marconi -y madre de Elettra-publicó sobre su marido. Son 300 páginas de historias, fotos y cartas que revelan el espíritu de un pionero que fue capaz de vislumbrar el futuro. En esa nueva edición, Elettra ampliará el capítulo de Sudamérica con la información que recabó durante su estadía en la Península.
-¿Cómo recuerda usted a su padre?
-Lo recuerdo siempre lleno de alegría y entusiasmo cada vez que terminaba de hacer sus experimentos en la cabina de radio sobre el yate Elettra. Esa era nuestra casa y cuando yo nací, me llamó Elettra, como su barco.
Era un hombre muy cariñoso, muy enamorado de mi madre. Ellos se tenían un grandísimo amor y no se separaban nunca. Mi madre lo seguía en todas las navegaciones. Mi padre tenía el espíritu muy joven, lleno de entusiasmo.
-¿Recuerda anécdotas que él le haya contado sobre sus experimentos?
-Me acuerdo como si fuera ayer cuando me describía todas las ilusiones que tuvo el 12 de diciembre de 1901, a las 12 y media. El estaba en la isla de Terranova, frente a la costa de Canadá, con viento, lluvia, nieve y un frío tremendo.
Esa transmisión se hizo desde Inglaterra -un lugar llamado Polhdu- a Terranova donde recibió la señal a través del Atlántico con una antena pegada a una cometa, porque no tenía tiempo de construir una nueva antena de radio. Quería probar que se podía transmitir sin hilos a través del Atlántico. Y finalmente sucedió.
-¿Qué edad tenía Marconi cuando hizo esa primera transmisión?
-Tenía 27 años, era muy joven. La primera transmisión la hizo a los 21, en 1895, en la villa que sus padres tenían en el campo, cerca de Bologna, al norte de Italia. Pero el desarrollo de la radio lo hizo en Inglaterra, donde creyeron en él. Su padre era italiano y su madre inglesa.
-¿Por qué no realizó el experimento en Italia, su país natal?
-El quería muchísimo a su patria, quería que Italia conociera sus invenciones, pero Italia no le dio muchas gratificaciones. Por eso fue a Inglaterra. Aunque la marina italiana le ha dado el reconocimiento, pero mucho tiempo después.
En realidad toda su vida ha viajado entre Londres y América, donde construyó muchas estaciones de radio. Llegó a atravesar el Atlántico ochenta y siete veces, siempre por mar.
-¿Usted viajaba con él?
-Sí, sobre el yate Elettra. En 1933 mi madre y mi padre dieron la vuelta al mundo completa, por mar. Fueron a América del Norte, Hawai, Japón, China, Singapur, India. Yo estaba con mis abuelos en Italia porque era muy pequeñita. Pero después, cuando fui un poco más grande, los acompañé en el yate por todo el Mediterráneo, Inglaterra, el norte de África. Recuerdo tempestades terribles, pero mis padres eran muy buenos marineros. Mi padre no sufría nunca en el mar, yo tampoco.
-¿Por qué no realizó el experimento en Italia, su país natal?
-El quería muchísimo a su patria, quería que Italia conociera sus invenciones, pero Italia no le dio muchas gratificaciones. Por eso fue a Inglaterra. Aunque la marina italiana le ha dado el reconocimiento, pero mucho tiempo después.
En realidad toda su vida ha viajado entre Londres y América, donde construyó muchas estaciones de radio. Llegó a atravesar el Atlántico ochenta y siete veces, siempre por mar.
-¿Qué heredó usted de ese espíritu aventurero de su padre?
-Heredé el entusiasmo que él tenía, el mismo carácter. Naturalmente estoy entregada a este mundo de la física, de la ciencia, las ondas eléctricas, todas las comunicaciones. Pero tengo sobre todo el carácter artístico de mi padre. Me gusta muchísimo la música, el arte, la naturaleza, el mar, tengo una grandísima pasión por el mar.
-¿Dónde vive actualmente?
-Vivo en Roma y allí el mar está muy cerca. Tengo fascinación por la vela, por los barcos en general. Navego mucho por el Mediterráneo alrededor de las islas griegas, Cerdeña, Sicilia. Por eso me parece maravilloso Punta del Este, porque tiene un mar estupendo.
NOTICIAS DESDE EL SUR
-¿Qué la ha traído a Punta del Este?
-Estoy aquí buscando noticias de mi padre para ampliar el libro que escribió mi madre: «Il mió marito Guglielmo». Hay pruebas de que en 1919 ó 1920 [sic ¹], él llegó a Montevideo, y después vino a Punta del Este, donde se quedó unos tres meses y compró una propiedad sobre la costa para hacer los experimentos. El decía que aquí hay un aire maravilloso con ondas muy positivas del campo magnético, muy apto para hacer las transmisiones. Pienso que mi padre habrá sido muy feliz en Punta del Este, porque debía ser un paraíso en 1920[sic ²].
-¿Estuvo él aquí con su madre?
-No, mis padres se casaron después, en 1927.
-¿Qué cosas averiguó sobre Marconi durante su estadía aquí?
-Es todo muy precioso lo que he aprendido aquí de mi padre, estoy muy emocionada. Hablé con una señora cuyo padre era un oficial de marina que estaba en Punta del Este cuando mi padre llegó en 1919. [sic]. Ella me contó que su padre fue amigo del mío porque los dos hablaban inglés.
Me dijo que mi padre había encontrado esa fuerza magnética en este lugar que aparecía como un sitio ideal para hacer las transmisiones. Y también descubrió que esas ondas hacían muy bien para la salud de las personas. Esta tarde iré a visitar el barrio Marconi, que se llama así porque allí había una estación de radio, y luego regreso a Italia a seguir con el trabajo del libro.
-¿Volverá?
Sí, porque me encanta Punta del Este y la gente es maravillosa. Son muy alegres, sencillos, tienen cultura, también tienen tradiciones, mucho sentimiento. Me gustaría venir a presentar el libro. Otro lugar donde también hay ondas magnéticas positivas es La Paloma, y eso lo ha descubierto mi padre. Así que en mi próximo bierto mi padre. Así que en mi próximo viaje iré.
LA RADIO Y MÁS ALLÁ.
-¿Su padre imaginó alguna vez las dimensiones que iba a adquirir con el tiempo el descubrimiento de la transmisión sin hilos?
-Sí, él era muy longe mirante, veía muy lejos. En su libro, mi madre dice que mi padre anticipó el desarrollo del teléfono celular.
-¿Cómo es eso?
-Mi padre le dijo a mi madre y a varios periodistas que llegaría el momento en que los hombres podrían tener una pequeña caja para hablar con la novia, con la banca, para tener noticias de la familia, sin hilos, y ese es el teléfono celular. También vislumbró el desarrollo de la televisión, pero sabía que la radio era lo más importante porque la radio es la que salva la vida humana. También está la radio como compañía, la voz que es muy importante, la música, el entretenimiento, la alegría, todo es por el bien de la humanidad, nunca negativo, mi padre era una persona muy positiva.
-Incluso ahora con Internet las radios ya no conocen limitaciones de alcance, pueden llegar a cualquier parte del Planeta.
-Sí, eso le hubiera dado muchísima alegría.
-¿Hasta qué edad Marconi siguió trabajando en sus experimentos?
-Toda la vida. Era un creativo. Hay invenciones que ha hecho sobre el yate Elettra, que nadie conoce y que yo puedo contar.
-Somos todo oídos…
-Una es la navegación ciega, para navegar en la niebla, lo cual es el principio del radar. Y otra cosa es la antena parabólica, que transmite a través de satélite. Y también descubrió la forma de extraer oro del agua del mar.
-Le ruego me explique esto último…
-Sí, con las ondas eléctricas mi padre descubrió un sistema para extraer el oro que existe en el agua del mar, con un aparato al que se pegan los hilos de oro. Hay oro de diferentes colores, y yo me acuerdo cuando mi padre hacía este experimento en la cabina secreta del Elettra. Nos llamaba a mi madre y a mí, y gritaba de alegría cuando veía este oro del agua del mar. Mi padre quiso terminar su invento, pero cuando murió del corazón a los 63 años, había destruido todo, y mi madre y yo no pudimos explicar cómo era que lo hacía. Nadie ha encontrado la manera de hacerlo todavía.
-¿Marconi no llevaba registro de las investigaciones que realizaba?
-No, las destruía porque no quería que la gente le robara lo que él había descubierto, sus ideas. Estaba fascinado con esta fuerza que hay en la naturaleza. Decía siempre: ¡hay tanto que yo puedo hacer! Tenía mucha prisa por realizar cosas, porque era un genio.
-Científico y humanista por lo que usted señala…
-Sí, él siempre trabajaba por el beneficio de la humanidad. Si las cosas tomaban un camino negativo, se detenía.
-Qué pasó con el yate Elettra?
-Bueno, es muy triste porque se podría haber hecho un museo, sin embargo lo han cortado en cinco pedazos. Ha sido una lástima. Inglaterra quería tomarlo para hacer un museo, América también, e Italia lo ha cortado en cinco pedazos.
El laboratorio ha sido salvado para mi madre, está en un museo de telecomunicaciones, en Roma. Hay otros aparatos originales muy bien conservados en este museo en Roma. Y en Inglaterra, donde estaba la Wíreless Marconi Company, hay una colección de trescientos aparatos, todos muy bien conservados.
-Su madre ha sido una invalorable recopiladora de información sobre Marconi…
-Sí, ella murió en el 94, a los noventa y cuatro años de edad y permaneció cincuenta y siete años viuda, nunca se volvió a enamorar de otra persona. Fue mi padre quien le llenó la vida.»
¹, ² Comete un error aquí la Señora Elettra. Marconi visitó Uruguay en 1910 luego de inaugurada la segunda estación de TSH en Uruguay, por su compañía, en Punta del Este. (ver)
Entrevista realizada por Antonio Tormo a Elettra Marconi
02’18»
02’18»
Asimismo, ese día los ilustres visitantes almorzaron con el entonces embajador de Italia, en la sede diplomática. Y tuvieron audiencia con el entonces Presidente de la República Oriental del Uruguay, Dr. Jorge Batlle, en la residencia oficial de Suárez, en Montevideo, y que quedó documentada en dos sendas fotos del servicio de prensa de Presidencia.
Este es un anuncio de cigarrillos «Fátima», y apareció el 25 de enero 1913 en «Scientific American«.
El artista seguramente ha elaborado la representación gráfica a partir de una fotografía de una instalación real.Fuente
Éstas son algunas piezas de mi colección de memorabilia radial, recolectadas a lo largo de varios años, con esfuerzo propio y con el aporte desinteresado de amigos que también son o han sido aficionados y profesionales vinculados a los medios de comunicación.
Radio «capilla» en huevo «Kinder». ¡Donación de mi hijo! (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS)
Radio «capilla» en huevo «Kinder». Interior. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS)
Anverso de espejo «Philips Radio». Souvenir que se entregaba con la compra del receptor de radio. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Otro espejo «Philips Radio». Encontrados ambos en la feria de «Tristán Narvaja», Montevideo. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Porta caja de cerillos (fósforos), metal plateado, de ORTF (Office de RadiodiffusionTélévisión de France). (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Pequeña colección de cajas de fósforos con tema radio y TV. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Detalle. Pequeña colección de cajas de fósforos con tema radio y TV. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Disco de vinilo «Misión Apolo 11», 33 rpm, editado en Argentina. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Interior. Disco de vinilo «Misión Apolo 11», 33 rpm, editado en Argentina. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Pin ANTEL, «Edificio «Torre de las Comunicaciones». (Administración Nacional de Telecomunicaciones, Uruguay). (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Frasco de perfume «Avon», con forma de micrófono. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Detalle. Frasco de perfume «Avon», con forma de micrófono. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Agenda 2003 de la BBC. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Disco de vinilo, 33rpm. «This is London», 50 years of broadcasting to thje world». Producido por la BBC de Londres. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Detalle del interior del álbum. Disco de vinilo, 33rpm. «This is London», 50 years of broadcasting to thje world». Producido por la BBC de Londres. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Servilletas y tarjeta comercial del «Café de la Radio», Barcelona, España. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Discos compactos sobre temas históricos de la radio. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Disco de vinilo, 33 rpm. Programa televisivo «Conozca su Derecho» (década del 60).(Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Cenicero de vidrio, CX16 Radio Carve. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Pocillo de café, melamina, CX20 Radio Monte Carlo, Montevideo. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Placa conmemorativa. 30 aniversario de CX30, Radio Nacional, Montevideo. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Pin en acrílico, serigrafiado, CX44 Radio Panamericana, Montevideo.(Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Colección de discos 78 rpm, de publicidad radial uruguaya. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Tarjeta de Club de Oyentes de Radio Fortaleza, Rocha, Uruguay (ex-1600 kHz), 1973. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Juego de tarjetas de lotería de cartones de CX22 Fada Radio, (hoy CX22 Radio Universal), Mpntevideo. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Fotografía, estación de radioaficionado, no identificada. Comprada en la «Feria de Tristán Narvaja», Montevideo. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Disco flexible, doble, 33 rpm, de vinilo, con canciones cantadas por Tom Meyer, conocido conductor (sucesor del pionero Edward Startz), del que fuera el programa más popular y longevo de la historia de la Onda Corta internacional: «La Estación de la Alegría» por Radio Nederland Wereldomroep. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Detalle de la etiqueta «The Happy Station», en la cubierta de cartón del disco, con canciones de Tom Meyer, conductor del show «La Estación de la Alegría», por Radio Nederland Wereldomroep. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Cenicero de loza esmaltada, ITT. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Moneda de 100 liras, en homenaje a Guglielmo Marconi, Italia. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Marconigrama trasmitido por la estación costera uruguaya CWA, Cerrito Radio. Año 1933. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).
Válvula de potencia 833A, usada por CX159 Radio Real de Colonia, Uruguay y colocada en base de madera como souvenir. (Colección Horacio Nigro Geolkiewsky – LGdS).