Otros modelos en venta o exhibición se muestran en el sitio web de «KT miniatures», Reino Unido.
Los receptores de radio fueron particularmente importantes en el hogar antes que los televisores se masificaran. Ello ocurrió concretamente después de la Segunda Guerra Mundial. En esta otra página hay más miniaturas.
Oliveira de Azeméis es una ciudad portuguesa, situada en la región Norte, Área Metropolitana de Oporto y subregión de Entre Douro e Vouga, con más de 12 000 habitantes.
Es sede de un municipio con 163,41 km² de área y 70 722 habitantes (2001), subdividido en 19 freguesías. El municipio limita al nordeste con el municipio de Arouca, al este con Vale de Cambra y Sever do Vouga, al sur con Albergaria-a-Velha, al oeste con Estarreja y Ovar y al noroeste con Santa Maria da Feira y São João da Madeira. (¹)
La institución cultural de radioaficionados de Uruguay, Radiogrupo Sur, ha cumplido el 6 de abril pasado su trigésimo aniversario.
En su sitio web se relata, así, su historia:
Durante la década de los 80 irrumpieron en Uruguay los transceptores para la banda de 27 MHz, más popularmente conocida a nivel mundial como Banda Ciudadana. En aquel entonces, la reglamentación para operar equipos de radioaficionado por medio de una licencia otorgada por el Estado a través de un organismo competente, excluía la banda de 11 metros. No obstante, esos equipos tenían gran aceptación por su bajo costo relacionado con los equipos de banda corrida, además de las características propias de ese espacio radioeléctrico en el entorno de los 27 MHz.
Algunos radioaficionados con licencia CX no aceptaban a sus colegas de los 11 metros, aunque muchos otros incursionaban entusiasmadamente en esta banda, a pesar de ser catalogada de «ilegal». De alguna forma esta condición hizo que los operadores de 11 metros fueran llamados «piratas», como analogía con los famosos marinos de antaño fuera de la ley.
Los contactos mantenidos por los diversos operadores, sobre todo en horas nocturnas, lograba una suerte de camaradería y de complicidad, en tiempos en que la comunicación entre las personas era difícil, por circunstancias diferentes a las de hoy en día.
Espontáneamente, en 1983, un grupo de aficionados a la banda ciudadana que mayoritariamente vivía en las zonas de Barrio Sur, Centro, Palermo, Ciudad Vieja, Parque Rodó, comenzó a gestar la idea de formar un grupo de amigos a los 11 metros. Ese grupo podría denominarse Austral Group, Grupo del Sur o mejor aún Radio Grupo Sur. Comenzaron a sumarse aficionados de todos los barrios de Montevideo, y algunos del interior del país también.
Después de varias reuniones en el Club Mar de Fondo, de la calle Durazno casi Yaro, el 6 de abril de 1984 se funda Radiogrupo Sur. Los primeros cien socios obtuvieron la categoría de fundador sorteándose los numerales que identificarían a cada uno de ellos.
Hoy en día es una de las instituciones de radioaficionados del Uruguay más activas.
Foto: Radiogrupo Sur.
Entre sus logros se destacan el Campo de antenas, el Museo del Radioaficionado, múltiples activaciones de islas faros y cerros o eventos especiales, participación en concursos internacionales, vida social y cultural, cursos de introducción y capacitación. Así como el mantenimiento de la Rueda de Amigos del Uruguay, en 11 metros.
«Himno a los radioaficionados», por «Los Brisconti».
Foto: Océano FM
En el programa «Segunda Pelota» de 93.9 FM Océano, Montevideo, conducido por Jorge Piñeyrúa, Mariano López, Rafa Cotelo y Pablo Fabregat, se entusiasmaron en realizar un «Himno a los radioaficionados», específicamente en homenaje a Radiogrupo Sur.
En este segmento del programa, el 2 de junio de 2014, se estrenó al aire el tema, participando por teléfono, Lupo Baño, CX2 ABC y Oscar Lama, CX1CW, los integrantes del RGS. Con la música del tango de Carlos Gardel, «Mano a mano», Los Brisconti, desgranan, con buen sentido del humor, los hitos de logrados por la entidad en sus 30 años.
Aviso publicitario publicado en la prensa montevideana de 1989. Emisora del Palacio fue una de las primeras emisoras de FM en incluir programas periodísticos además de la música. Reconocidos programas como «En Perspectiva», realizado por Emiliano Cotelo, pasaron por esta FM, que ya no emite más.
Identificación de la emisora y tanda de avisos, 1984. Locutores: Delfy Galbiati, Beatríz Fonseca. (Archivo LGdS).
Identificación de la emisora. Jingle cantado por Ruben Rada. Circa 1989. (Cortesía Luis Ignacio Moreira).
Vaya a saber que pensarían Justus von Liebig y Julius Maggi del suceso del cubo para sopa a cuya producción contribuyeron con su intuición.
Justus von Liebig, inventor del extracto de carne que se industrializó en Uruguay. Estampilla alemana de 1953, conmemorando el sesquicentenario del nacimiento del químico Justus Von Liebig (1803-1873).
El químico alemán Justus von Liebig esta considerado el inventor del extracto de carne. Justus dedicó su vida a diversas áreas de la investigación sea en el campo agrario, sea en la transformación y conservación de la carne.
A finales del ochocientos puso a punto el proceso para obtener el extracto de carne con el fin de mejorar el aporte en proteínas de la población malnutrida. La carne era un alimento costoso en Europa, mientras en Sud América existían grandes pastizales con numerosas estancias ganaderas.
En 1847, escribió el libro “Sobre la composición de la carne”, y propuso preparar en Sud América un concentrado de carne que fuera fácilmente transportable y fácil de conservar. Se trataba de cocinar la carne bovina, preparar un caldo concentrado y secarlo para ser vendido como “extracto”.
Un ingeniero ferroviario inglés apoyo su idea y construyó una fabrica de extracto de carne, según la receta del prof. Liebig, en Fray Bentos, Uruguay. El extracto se vendía en frascos de vidrio.
Luego de algunos años, en 1880, el suizo Julius Maggi, puso en pie otro tipo de concentrado, a base de cereales, grasas y extracto de carne, para comercializar en cubos.
En ausencia de medios de comunicación, para promover el producto decididamente nuevo, se pensó de adjuntar a la compra de cada envase, un regalo: una cromolitografía. Llegaron luego las figuritas para coleccionar. La idea se le ocurrió al propietario de las revistas parisinas “Au bon Marché”, el señor Boucicaut que, metiendo en la caja, cada jueves regalaba a los niños una figurita para entusiasmarlos a comprar nuevamente.
El uso común del cubo de caldo se afirmó en Italia alrededor de los años veinte del siglo pasado. También en Italia junto a los cubos de caldo Liebig llegaron así las figuritas que se volvieron rápidamente en objetos de colección. Hasta la Primera Guerra Mundial las figuritasLiebig fueron distribuidas gratuitamente por los comerciantes mientras que luego se introdujo el uso de ofrecerlas a cambio de buenos puntos contenidos en los productos.
De simple pasatiempo la figurita se convirtió también así en medio de comunicación social y cultural. Las series que se sucedieron en los años han tenido temas muy diversos entre ellos: deporte, historia, recetas, zoologia, ciencia.
En 1938, se produjo esta serie, sobre Guglielmo Marconi, impresas en Suiza.
Fuentes:
Texto tomado de «Cuando había figuritas Liebig», blog en WordPress.com «Ciaffi, piccoli tesori raccontano», publicado por Gianna Ferretti.