Las señales de intervalo, han sido utilizadas por las emisoras de radio de onda corta como presintonía, unos 5 minutos antes de iniciar sus transmisiones. La señal es una melodía, alguna canción característica del país, el himno nacional o una música incidental que no dura más de 30 a 45 segundos y que se repite una y otra vez durante unos 5 minutos, hasta que se da inicio a la transmisión. Sus propósitos son diversos:
Hacer que el oyente pueda identificar fácilmente a la estación, aún si la emisora no transmite en idioma conocido para éste.
Sintonizar la frecuencia correcta de transmisión.
Informar a otras emisoras que el canal está ocupado.
La práctica comenzó en Europa en las décadas de 1920 y 1930 en onda corta y aunque ha declinado con la era digital, no obstante, no ha desparecido. (¹).
Tarjeta QSL de la Emisora Suiza de Ondas Cortas, con su melodía de identificación en el pentagrama que acompaña a la escena alpina . 1954.
Para el Diexista y radioescucha de onda corta, muchos de estos sonidos y melodías distintivas evocan intransferibles momentos de satisfacción y emoción al identificar con ellos un cierto país que había logrado captar. Otras veces, si nunca se había escuchado antes, era indicio seguro de una nueva emisora no sintonizada antes, lo que significaba una «caza» nueva a anotar en el libro de guardia y la posterior tarea de realizar un informe de recepción en procura de la ansiada tarjeta QSL, quizá hasta como nuevo país agregado a la colección.
Radio RSA, la Voz de Sudáfrica, (hoy Channel Africa), utilizó una hermosa melodía en guitarra incluyendo el canto del mirlo africano (Bokmakirie).
En un mar de sonidos de decenas de emisoras internacionales, y cuando la lectura de frecuencia digital no se había inventado, estas señales facilitaban al oyente encontrar la emisora en el dial.
Radio Australia, abre sus emisiones con la melodía «Waltzing Matilda» y el canto del pájaro llamado «Kookaburra». Sus programas son destinados al Pacífico y Oceanía, pero han sido muy populares en todo el mundo anglófono. Sobre Primer Día y sellos de la Isla Norfolk, conmemorando el cincuentenario de Radio Australia.
Demás está decir que muchas de ellas son realmente hermosas, además de evocar músicas o sonidos representativos del país en cuestión. Otras, guardan una irrefrenable sensación de misterio, de lejanía, de nostalgia. Algunas alegres y movidas, otras más lentas. Instrumentos autóctonos usados en muchos casos, como las africanas y asiáticas y del Medio Oriente.
Notación musical para la señal de All India Radio, tal como fue publicada en el World Radio Handbook 1952. (Cortesía WRTH, archivo Horacio Nigro, LGdS).
Se han producido en el tiempo, compilaciones de distintas IS (abreviación de «Interval Signal»), por fabricantes como Sony, que eventualmente las suministraba en una cassette dentro de la caja de alguna radio transocéanica de la marca. También publicaciones especializadas como el «World Radio TV Handbook» incluían impresa la notación musical en cada entrada de información para la emisora, en este directorio mundial de emisoras de radio y también editó una grabación. Se han editado discos y cassettes con muchas de las más significativas. Muchas de las señales de identificación e intervalo se pueden hallar hoy día en Youtube. Un sitio de referencia es Interval Signals Online, mantenido por el DX-ista inglés Dave Kernick.
En esta entrada de LGdS, presentamos la serie producida por la Deutsche Welle, de Alemania, en dos discos compactos (CD). Año 1998.
Clic en la foto para agrandar y ver en nueva ventana.
Muchas de estas radioemisoras ya no existen más en el dial de la Onda Corta.Siempre, han dado al oyente, la sensación de que el mundo está en sus manos.
En una entrada anterior nos ocupamos de reseñar la historia de Las primeras Casas de Radio en Buenos Aires. 1900-1925, donde la información sobre cada una de ellas se ha ilustrado con distintos anuncios publicitarios publicados en la prensa de la época.
Reproducimos, a continuación, más ejemplos de algunas de ellas. En esta primera entrega las casas Esteban Bongiovanni, Casa Borsella, Calderazi & Ulecia y José Chercover.
El 15 de octubre de 2013 se cumplen exactamente 100 años de una circunstancia que nos atañe a todos los que cultivamos la radioafición. Y especialmente a los radioaficionados argentinos.
Un dia como hoy, el entonces Vicepresidente de la Nación a cargo de la Presidencia (¹), Don Victorino de la Plaza firmó lo que constituye el otorgamiento de la primera licencia de radio a un entusiasta experimentador de esa época.
El Ing. Teodoro Bellocq aplicando sus conocimientos de radio instaló una estación completa en su casa de la Capital Federal, para comunicarse con su casa de fin de semana ubicada en San Isidro.
Estación del Ing. Teodoro Bellocq, estudioso radioaficionado y pionero desde 1912.
El Ing. Bellocq, respetuoso de las incipientes leyes y reglamentaciones que por aquel entonces intentaban regír las comunicaciones inalámbricas, ( llamada telegrafía sin hilos), solicitó la autorización pertinente al Gobierno Nacional, el cual se expidió promulgando el siguiente decreto:
«El Vicepresidente de la Nación Argentina –
DECRETA:
Art. 1º -Autorízase a D. Teodoro M. Bellocq, para establecer dos estaciones corresponsales de radiotelegrafía, compuesta cada una de aparatos transmisores y receptores y sus correspondientes antenas, con las siguientes características; bobina de inducción de 15 mm de chispa; montaje de ondín; alcance máximo de 50 Km; longitud de onda 150 m; energía máxima empleada 300 watts; recepción por inducción por detectores electrolíticos y a cristales.
Art. 2º -Concédese esta autorización por el término de seis meses, con la condición que el uso de la misma no perturbará el funcionamiento de las estaciones de servicio público y sin perjuicio de la inspección oficial de los ensayos, cada vez que se juzgue oportuno.
Art. 3º -Las estaciones de referencia se instalarán en esta Capital, Boulevard Callao Nº 1600 y en San Isidro, Quinta conocida con el nombre de «Valparaíso»; si para ello se contase con el correspondiente permiso de los propietarios de dichos inmuebles.
Art. 4º -Comuníquese por nota a los Ministerios de Guerra y Marina, publíquese, dése al Registro Nacional, repónganse los sellos y archívese.
PLAZA – Indalecio Gómez».
Resultan interesantes los detalles técnicos consignados en el artículo 1º: la bobina de inducción que originalmente decía 15 metros de chispa, sin duda un error de abreviatura o de imprenta, ya que debía ser 15 milímetros, correspondiente a una tensión aproximada de 15.000 volts.
El montaje «ondin» debía ser autotransformador (denominado ondín). El alcance máximo se fijaba en 50 Km, cuestión convencional y que lógicamente debía escapar a la voluntad del usuario; longitud de onda dice 150, sin expresar que era en metros; energía máxima 300 watts quiere decir que empleando una batería de 6 volts, consumiría 50 amperes, lo cual es excesivo, sin duda debería emplear un transformador sobre 220 volts que representa un consumo de 1,3 amperes: «recepción por inducción» querría decir acoplamiento inductivo y los «detectores electrolíticos y a cristales» se refiere a los primeros rectificadores tipo Wehnelt y galena, respectivamente.
El artículo 2º expresa que la concesión para instalar estos equipos era provisoria y de carácter muy precario.
El artículo 4º parecía señalar un exceso de precaución con relación a la defensa nacional, ya que se daba intervención por nota a los ministerios de Guerra y Marina. Sin embargo, resultó justificada, ya que pocos meses después de expedido este decreto, se declaraba la Primera Guerra Mundial.
Estos primeros experimentos radioeléctricos, fueron efectuados dentro de las normas lega!es por un experimentador, que durante tantos años continuó en su afán de perfeccionar la técnica radio-eléctrica cimentando las bases de la radioexperimentación radioelectrica argentina, que en estos momentos evocamos rindiendo tributo a su memoria.
Han pasado 100 años de la fecha en que el Estado Nacional reconoció y sentó la base fundacional de nuestra actividad.
En ese lapso de evolución, tanto tecnológica como administrativa, hemos visto transcurrir una serie inmensa de eventos, amigos, progresos y hallazgos.
Nos han acompañado las más diversas aventuras y los mejores momentos de un hobby que nos congrega a diario. Hemos experimentado y paladeado el sabor de ensayar, probar y construír nuestros propios elementos a partir del estudio y la investigación.
Hemos padecido los azares de la propagación y sus misterios. Pero seguimos aqui, con el mismo espiritu inquieto que habrá tenido Bellocq hace una centuria.
Echemos a volar entonces un párrafo de nuestra memoria para celebrar este siglo que se cumple, evocando a sus cultores y valorando que somos titulares de una señal distintiva que nos incluye en una actividad, la que a partir de hoy ya podemos considerar centenaria, y que nos acompañará por siempre en el éter.
73 de Juan Carlos Parra LU9DO.
¹ El 1º de octubre de 1913, Dn. Roque Sáenz Peña solicitó una licencia a su cargo por razones de salud –moriría menos de un año más tarde el 9 de agosto de 1914, sin haber reasumido el cargo– por lo que el vicepresidente Victorino de la Plaza se hizo cargo del gobierno y reorganizó su gabinete en febrero del año siguiente. Indalecio Gómez ocupaba el cargo de Ministro del Interior.
Fuentes:
«Historia de la Radioafición Argentina», Augusto Osorio LU2AO [SK]
El Museo Pedagógico fue fundado en 1889 por Don Alberto Gómez Ruano. Fue ganador del Primer premio del Concurso Nacional de Museos organizado por el Ministerio de Educación y Cultura de la República Oriental del Uruguay. En su acervo conserva piezas didácticas, de las cuales se muestran a continuación las relacionadas con aparatos de electrostática, electricidad, magnetismo y electromagnetismo, radio, iluminación y proyección de imágenes.
Máquina de Whimhurst, con la que se obtienen diferencias de potencial de varios miles de voltios.
Excitador electrostático, para descargar un capacitor sin riesgo (mangos de vidrio aislantes).
Electroscopio, detecta la presencia de carga cuando las dos laminillas metálicas se separan. Copa de Coulomb. La carga eléctrica se distribuye en la superficie exterior.
Brújula electrostática. Detecta la presencia de electricidad estática. Perforavidrio. Agujerea el vidrio por efecto de la descarga de una chispa.
Botella de Leyden. Acumulador de carga eléctrica. Batería de Botellas de Leyden. Con la misma diferencia de potencial se cuadriplica la carga
Pila seca. Ánodo de zinc (-), cátodo de carbono y dióxido de manganeso (+). Batería «Eveready». Hasta 15 pilas secas, en serie.
Pila de Grenet. Electrodo de zinc entre dos de carbono, bañados por una mezcla de bicromato de potasio y ácido sulfúrico diluído. Pila de Volta. Discos de cobre y zinc a[pila]dos. Primera pila eléctrica. Batería de 6pilas de bicromato de mercurio. (6 x 1,5 voltios cada pila = 9 voltios).
Galvanómetro. Se usa para detectar y medir la corriente eléctrica. Jaula de Faraday. Dentro de ella los celulares no reciben llamadas.
Motor eléctrico vertical. El eje gira al conectarlo a una fuente de energía eléctrica. Dínamo. Al girar la manivela, se genera una corriente eléctrica.
Brújula. La aguja siempre apunta hacia el Norte magnético.
Registrador telegráfico en cinta de papel.
Receptor telegráfico sistema Morse.
Receptor radiotelefónico «Philco» de uso doméstico. Superheterodino.
Lámpara de arco voltaico.
Lámpara incandescente, con culata tipo «rosca». Lámpara incandescente, con culata tipo «bayoneta».
Caja didáctica explicando el proceso de fabricación de una lámpara incandescente «G-E Edison»
Un hermoso día de primavera, en las primeras horas de la tarde, venía yo caminando por la céntrica San José, la primera calle paralela a la Av. 18 de Julio, al Sur.
Y al llegar con la intersección con Héctor Gutiérrez Ruíz, como quien no quiere la cosa, me encontré con este transeunte, que iba caminando adelante mío, con una parafernalia de alambres instalados en su cuerpo, y algún que otro chirimbolo que me dió la pauta de que no se trataba de nada electrónicamente funcional, y que de su figura no salía ninguna radiación electromagnética.
Presto, saqué mi camarita de mi bolsa y así quedó la instantánea…
(Foto: Horacio Nigro, LGdS)
Como dice la canción del músico y cantante popular uruguayo Jaime Roos: ♫♫♫ «Parece mentiras las cosas que veo, por las calles de Montevideo…»♫♫♫…
La comunidad de Diexistas (como se denominan a los aficionados la radio cuyo hobby es captar emisoras distantes en el dial de Onda Media y Onda Corta, FM y TV), formó legión a partir de la década de los 30; particularmente en Estados Unidos. Esto fue posible cuando los receptores de radio lograron alcanzar un desarrollo tecnológico en aspectos tanto de sensibilidad como selectividad en su diseño. Y cuando estos radio oyentes fueron capaces de construir antenas efectivas y con caracteristicas de directividad hacia nuestro continente, conectadas a sus aparatos. Además de su dosis de paciencia y dedicación, en intensivas jornadas de trasnoche, con atenta escucha, búsqueda y cuidadoso manejo de las perillas.
Así que, hacia la segunda mitad de esa década, muchos aficionados trataban de «cazar» emisoras, entre otros continentes, de América Latina, en un espectro pleno de voces y ritmos, desde capitales, ciudades, y pueblos.
Inclusive, muchas de ellas trasmitieron programas especiales dedicados a estos oyentes extranjeros, complementando sus trasmisiones habituales.
Esta fiebre comenzó primero en la Onda Media y le seguiría despúes, con su popularización, en la Onda Corta.
Para auxiliarse con la sintonía, contaban con listas de emisoras, publicadas en los primeros años de la radio en diarios locales, en columnas dedicadas a esa información, y más tarde en boletines redactados por los DXistas más experimentados a través de boletines y revistas.
DX-istas del «Newark News Radio Club», fundado en 1927, en Newark, Nueva Jersey, EE.UU. El club fue formado con el fin de congregar a experimentadores y fans en el hobby de la recepción de emisoras de radio distantes y exóticas.(Fuente: «On The Shortwaves.com«).
En particular, ciertas asociaciones de aficionados (como el Newark News Radio Club, el Universal Radio DX Club o la publicación especializada RADEX), llegaron a coordinar con un número determinado de emisoras, programas especiales, irradiados generalmente después de la medianoche local, dedicados especialmente a esta audiencia extranjera, afanosa de pescar la onda y confirmar luego, a vuelta de correo de su informe de recepción, con la ansiada respuesta de la emisora con una carta o tarjeta QSL.
Con referencia a nuestro país, ocurrió varias veces en la historia. Específicamente con CX26, Radio Uruguay. Y en… ¡Onda Media!.
Así lo testimonian publicaciones de la época:
Noticia de un Test DX a ser efectuado por CX26 Radio Uruguay para DXistas de EE.UU., publicado en RADEX en 1938: «Especial uruguayo: La emisora CX26, 1050 kcs, en Montevideo, Uruguay, trasmitirá un programa DX especial el 5 y 6 de noviembre, de 3 a 5 am, Hora Estándar del Este. Este programa está dedicado al National Radio Club. Serán enviadas verificaciones, por 10 centavos, o por 30 centavos, enviarán una selección de fotografías tomadas durante el lapso en que los programas estén emitiéndose». (archivo Horacio Nigro, LGdS).
Reporte de Mr. C.R. Caraven, Vancouver, British Columbia, Canada, publicado en las páginas de la revista especializada RADEX, EE.UU., en 1933, en la que se transcribe el texto de la contestación que le diera el personal técnico de CX26. Traducido reza: «Al tiempo de agradecer a Usted su valiosa información, le confirmamos su recepción, por el hecho de que a esa misma hora, de hecho efectuamos una trasmisión dedicada a los radioaficionados que viven a grandes distancias. Antes de ser radiodifusores fuimos entusiastas aficionados y es en memoria de nuestros tiempos dedicados a la recepción de DX que de tiempo en tiempo brindamos esas emisiones dedicadas a los radioaficionados. La detallada información que nos da es de inestimable valor, dada la considerable distancia que nos separa. Nos complace informarle que vuestra recepción es récord de distancia para nuestra CX26».
En Europa, y principalmente en Escandinavia se desarrolló una extraordinaria comunidad de activos «DXers». Ciertamente, Noruega, Suecia, Finlandia y Dinamarca han contado a lo largo de la historia con notables y destacados nombres.
«Nattluggan». («The Night Owl»), fue el primer y más importante órgano de difusión mensual sueco, editado a fines de los 1940s y principios de los 1950s.
Por ejemplo, en Dinamarca, Oluf Lund- Johansen (1891–1975), escribió diversos libros editados en danés en relación con la radiodifusión. El «Lytterbogen 1945 , Alt om Kortbólge – lytning», fue publicado en agosto de 1945 en comisión con el diario «Berlingske» .
Este libro fue el predecesor inmediato a World Radio Handbook, un libro-manual para oyentes que apareció en noviembre de 1947. Durante varios años , el Sr. Lund- Johansen realizó un programa regular dedicado a los DXistas de habla inglesa en Radio Dinamarca También presentó información obtenida directamente de las estaciones para revistas como «Nattugglan» , del Scandinavian DX Club, en Suecia .
Libros editados por Lund-Johansen. A la derecha el famoso World Radio Handbook.(Fuente).
Jens Frost presentando la edición 1981 del WRTH, en su casa de Hvidovre, Dinamarca. (Fuente: dwsci.org)
El «World Radio Handbook», fue (y es aún hoy como «World Radio TV Handbook»), el referente bibliográfico del hobby a nivel mundial. Presentando artículos y un directorio de emisoras de todo el mundo, que 1962 pasó por el mando editor de Jens Frost, otro activo DXista de los ’40 hasta 1986, en que fue editado por Andy Sennit, y hasta el día de hoy es conocido como «La Biblia del DXista», siendo editado por WRTH Publications Limited, en el Reino Unido.
En Suecia, el «patrono» de los DXistas fue Arne Skoog (1913-1999). Fue el principal editor del programa «Sweden Calling DXers» uno de los mejores y más conocidos programas DX de todos los tiempos. Se emitió por ondas internacionales de Radio Suecia Internacional, desde 1948 a 2001 (por entonces llamado «MediaScan»).
Además del programa semanal que se emitió en todas las lenguas que utilizó Radio Suecia para ultramar, editaba una hoja impresa semanal, en inglés, y en característico papel de color amarillo, con el detalle de las novedades de la Onda Corta, y que también se enviaba por correo a quienes hubieran colaborado con el programa, acercando noticias de captaciones, nuevas emisoras y cambios de frecuencias, etc.
Brita Brand, la «Dama de la Onda Corta», como le habían bautizado a esta locutora y presentadora de Radio Suecia Internacional, dando lectura al boletín semanal de «Suecia llamando a los Cazadores de la Onda Corta», la versión en castellano de «SCDX». Década del 80.(Archivo Horacio Nigro, LGdS)
Henrik Klemetz, el más conocido y simpático de los DXistas suecos contemporáneos, cuenta cómo y por qué surgió en Suecia el hobby de escuchar emisoras extranjeras.
En su su propia voz, y magnífico relato cuenta, además, sobre el invalorable trabajo de rescate de un archivo sonoro perteneciente al archivo de Arne Skoog. Y en él, el de una emisora uruguaya que también fue la más representativa «caza» de la Onda Corta, concerniente a nuestro país: CXA 19, «Radio El Espectador», de Montevideo.
Escucharemos así, además del relato, la identificación de «El Espectador», a través de su CXA19, en castellano, inglés y francés, más el inicio de un boletín informativo.
Esta grabación, reiteramos, fue fue rescatada del archivo sonoro de Arne Skoog y que es del año 1952. Una verdadera rareza sonora desconocida hasta ahora en nuestro medio. ¡Un valiosísimo documento sonoro de la historia de la radiodifusión uruguaya e internacional!.
Uruguay, nunca desarrolló un sistema de emisión internacional por ondas decamétricas de enjundia. Pero fue, sin dudas, «El Espectador» la «figurita»uruguayamás escuchada en la década de los 50s, apareciendo en los logs de varias publicaciones internacionales.
¡Y vaya que la emisora contestaba de manera amable y cortés a sus ocasionales oyentes extranjeros que se topaban con la frecuencia de 11.835 Kc/s en banda de 25metros!. Enviando folletos a todo color, con ilustraciones turísticas y por cierto, la tarjeta QSL.
Cuando Arne, tomaba vacaciones o estaba de baja por enfermedad, otros DXistas como Jan Erik Räf, Lars Rydén o Bengt Dalhammar, se turnaban en sustituirlo.
De izq. a der. : Jan-Erik Räf y Lars Rydén, Tomada por Odd Påg (Johansson) a comienzos de la década de los 1960. Entre los banderines en la pared se puede ver uno de Radio Sarandí. Ambos, pensionados por vejez, viven actualmente en Estocolmo.(Foto cortesía Henrik Klemetz, Suecia).
A Jan Erik Räf, le conoció como editor de la página de onda media de la revista «Etersvep» a mediados de los años 50.
Y fue en esta época que JER fue noticia en la más popular revista semanal de radio, cine y TV en el Uruguay, precisamente: «Cine, Radio Actualidad», de 1954.
A toda página, en un aviso promocional de CX10 Radio «Ariel», se publica el facsímil del sobre y tarjeta postal del Diexista sueco, en la que reporta la escucha en la frecuencia de 730 Kc/s, Onda Media, desde su QTH en Skebobruck, a 90 km de Estocolmo, solicitando -como no podría ser de otra manera- la confirmación escrita de la escucha, a vuelta de correo, de esta emisora «muy agradable y exclusivísima».
Carta QSL confirmando recepción de la emisora CX18, Radio Libertad, Montevideo, en Onda Media, 890 kHz (más tarde bautizada como Radio Libertad Sport, Radio Sport, y actualmente Sport 890), recibida por Norman Maguire, Alburquerque, Nuevo México, EE.UU. Abril 25 de 1945. (Cortesía, «The Committee to Preserve Radio Verifications», EE.UU., afiliada con la Library of American Broadcasting (LAB), en la Hornbake Library, de la University of Maryland, EE.UU.).
John Herkimer, Nueva York, EE.UU., coproductor de «On the Shortwaves», y miembro del Consejo Directivo de «The Committee to Preserve Radio Verifications», afiliada con la Library of American Broadcasting (LAB), en la Hornbake Library, de la University of Maryland, EE.UU.
Entrada preparada en ocasión del Día del Patrimonio, 2013: “El tango”.
El Ministerio de Educación y Cultura (MEC) a través de la Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación (CPCN) y el Grupo de Trabajo TANGO-MEC ha anunciado y convocado a la realización de la fiesta nacional Día del Patrimonio2013 con la temática EL TANGO para el mes de octubre coincidiendo con el Día Uruguayo del Tango(5 de octubre) y el Décimo Aniversario de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Inmaterial de UNESCO.
En la Paradizábal y la radio de «El Día», década del 20.
La Orquesta de Edgardo Donato, que actuó en Radio Paradizábal, la primera emisora comercial uruguaya. El primer locutor, Luis Viapiana, cantaba en la emisora además, sus canzonettas y presentó a esta «Gran Orquesta», que los lunes de tarde, interpretaba tangos, fox-trots y shimmies. Edgardo Donato (1897-1963), nació en Buenos Aires y se radicó en Montevideo con su familia desde 1899. Es una de las orquestas más famosas de la historia del tango. Como compositor se destacan entre sus obras “A media luz” compuesta junto con el uruguayo C.Lenzi y “El huracán”. (Foto: Museo y Centro de Documentación AGADU).
Pintín Castellanos, autor de «La Puñalada», clásica milonga uruguaya, en la Radio «El Día». Detrás del micrófono, el «Loro Collazo», integrante de la «Troupe Ateniense». De fondo el retrato de José Batlle y Ordóñez, ex- Presidente uruguayo y fundador del Diario «El Día». (Foto, colección familia Castellanos, CdF, IMM).
En febrero de 1924, albores de la radiotelefonía uruguaya, Roberto Fugazot a dúo con Américo Chiriff actuaba en la emisora «Paradizábal» y tres meses después en la radio «El Día», esta vez junto a Ítalo Goyeche. (¹)
En 1928 nace CX16 Radio Carve, y con ella nació «la gran rivalidad, que resultó fundamental para nuestra radiotelefonía. Entre Carve y General Electric – El Espectador».
En aquella, actuaba parte de la Troupe Ateniense: Roberto y Raúl Fontaina, Juan Enrique De Feo, Juan Antonio y Ramón Collazo, Alfredo Basso, Jaime Farrell, Manuel Salsamendi, Colelo Bianchi, Lalo Echegoncelay, Buddy Day, Jack Torres, a los que se agregaron Romeo y Rolando Gavioli, Freddy, Gentile, los Pellejero, José Luis Amoroso, etc…
En El Espectador estaban Víctor Soliño, también él piedra fundamental de la Troupe Ateniense.Soliño, fue autor de tangos como «Mocosita», «Maula», «Niño bien», «Garufa» y el legendario «Adios a mi barro», trabajando junto a Juan Antonio y Ramón Collazo.
En el programa de Carve con el «Loro» Collazo, intervinieron Rudy Ayala y la Típica de Emilio Pellejero.
No hay que olvidar que de la inspiración de la «grey» Ateniense, que fue la base de Carve, surgieron nada menos que «La Cumparsita» pues Gerardo Matos Rodríguez, su autor, también actuó en la famosa Troupe, y junto con Soliño, compuso «Mocosita»; «Pato» y «Mama yo quiero un novio», títulos de Ramón Collazo; y «Garufa» y «Niño bien», con partitura de Juan Antonio Collazo y letras de Soliño y Roberto Fontaina.
En 1929, inicia su actividad CX40 Radio Fénix, que con un novedoso sistema de organizar «audiciones» de 15 minutos cada una, con un sólo avisador, emitía «primicias rioplatenses», en música popular. Puede decirse que «la cultura tanguera de más de una generación» nació junto a Radio Fénix. La 40, poseía una discoteca muy grande de discos populares de música popular y bailable, únicamente tanguera y folclórica del Río de la Plata. «No había disco editado en Buenos Aires que la Fénix no tuviera de inmediato». La Fénix, ganaba audiencia con sus discos de tangos y, sobre todo, con audiciones dedicadas a Gardel, lo que se convirtió en clásico después de su muerte. «No había boliche que no tuviera sintonizada la Fenix durante todo el día».
Programación de CX40 Radio Fénix, 1939 («Cine Radio Actualidad», archivo LGdS).
Década del 30.
En El Espectador, «La Hora del Tango» y «La Jaula Dorada», eran programas del atardecer dedicados a las melodías en boga, fundamentalmente el tango y el bolero de mediados de los ’30. (²).
Integrantes de «La Jaula Dorada» y «La Hora Meridiana», en 1932, que dirigía «Don Severo» con señalado éxito, en C X 14 – «El Espectador». En el piano, Teddy y Pirulo Barthe; sobre el piano «El Mirlo», que cantaba todos los días de 12 y 30 a 13 y 30 y «El Zorzal»; junto a éste, «Don X» y el secretario de Don Severo. En el primer plano aparecen el «Pibe Raúl» (seudónimo de Raúl Barbero), Guerrero y el concertista Suárez. (POEUR, archivo Horacio Nigro, LGdS)
1933. Carlos Gardel cantó por única vez en una radio uruguaya.
En octubre de 1933 actuó por única vez en la radiotelefonía uruguaya Carlos Gardel. Fue en Radio Carve, mes y año en que la emisora cumplía su primer lustro.
«El Zorzal» estaba cumpliendo una de sus descollantes actuaciones en Montevideo. Sobre el escenario del Teatro «18 de Julio» se venía despidiendo de nuestro público, en vísperas de su viaje a Estados Unidos de America donde lo aguardaban empresarios cinematográficos que habían entrevisto en esa figura de extraordinaria simpatía y en esa voz sin precedentes en el tango, un potencial taquillera que poco a poco se extendería por todo el mundo de habla hispana.
Auténtico imán de multitudes, Gardel tenía en mayor grado que ningún otro astro, eso que en aquellos tiempos se denominaba «arrastre», y ahora, por imposición de nuevos lenguajes periodísticos, se conoce por poder de convocatoria. No pudo extrañar a nadie, entonces, que anunciada su presencia en Carve con muy pocas horas de antelación, una muchedumbre que paralizó el tránsito en la principal Avenida frente al 1024, llegara hasta allí para testimoniarle al cantor todo el fervor que sus actuaciones despertaban.
Hubo, en cierto sector de la población, alguna incredulidad. ¿Gardel en radio? Nunca antes había accedido a cantar en un estudio montevideano… (Y, por cruel designio del destino, jamás volvería a hacerlo).
Pero, sobre la media tarde, Carlos Gardel entró en la casa de Carve y poco después cantaría para unos pocos privilegiados que escucharon su voz «a medio metro», y para un gentío que, agolpado en la calle, lo oyó por los altavoces colocados al efecto.
La verdad es que luego de haber conseguido zafar del frenesí de sus admiradores (sobre todo, admiradoras) y disponerse a cantar, Carlos Gardel debió empezar con aquel viejo tango que, en una de sus estrofas, dice … «sin saber cómo, hasta aquí llegué».(³)
Según la revista «POEUR»(«Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio»), del 15 de octubre de 1933, sus cronistas Johann y Mickey describían su entrada al local de Carve en la Av. 18 de Julio 1024, de esta forma:
«Al llegar, el espectáculo que se ofrecía a nuestra vista era verdaderamente imponente: varios millares de personas llenaban totalmente la casa, y en la imposibilidad de entrar permanecían estacionados en la acera, hasta llegar a hacer imposible el tránsito en muchos momentos.
No nos desanimamos, sin embargo, y nos echamos al mar, porque aquello era un verdadero mar de gente, en el cual se hacía poco menos que imposible abrirse camino. Por fin, luego de haber enseñado nuestro carnet a varios policías y de una lucha titánica de varios minutos, logramos introducirnos en el estudio: en ese momento, el «speaker» de turno, Juan Carlos Pesce, anunciaba a Carlitos Gardel, acompañado por sus guitarristas Barbieri, Pettorosi, Riverol y Vivas, en la interpretación del tango «Cobardía».
Se hizo un silencio religioso, rindiéndose homenaje a «Su Majestad el Tango» y absortos escuchamos, observando las más leves contracciones de ese rostro que como ningún otro traduce, trasmitiéndolo al espectador, el profundo sentimentalismo del alma popular.
Un estruendoso aplauso nos vuelve a la realidad, y al lado nuestro oímos una voz que exclama: «¡Qué fenómeno! Si dan ganas de ponerse el sombrero cuando canta, para poder sacárselo al terminar!».
Escuchamos después el pasillo colombiano «Mis flores negras»; el tango «La uruguayita Lucía»; «Por el camino» (zamba); «Parlez moi d’amour» (vals); «Acquaforte» (tango); «Insomnio» y algunas otras piezas, habiendo podido apreciar que para Gardel parece que no pasaran los años, pues lejos de descaer, en cada nueva presentación parece mejorarse, adquiriendo nuevas modalidades que hacen pensar que seguirá siendo por muchos años aún, la máxima expresión de nuestro cancionero». (5)
Gardel y Razzano, en audición de radio argentina.
Es proverbial también, y al respecto se cuentan muchas anécdotas ilustrativas de la intensidad y la seriedad con que Gardel encaraba su trabajo, tanto en ensayos como en presentaciones públicas, así como en el rigor que ponía en la perfección de las grabaciones. Esa tremenda conciencia que tenía de su responsabilidad hacía que siempre tuviese la nerviosidad de un principiante antes de salir a actuar, lo que a veces le provocaba verdaderos malestares gástricos que los superaba antes o al entrar a escena, al enfrentarse con el público y entregarse al canto. Sus actuaciones en radio, medio que, poco a poco, fue también conquistando, le producían el mismo «trac» y solía hablar del miedo que le producía el micrófono. (4)
Luego de que Carlos Gardel realizara su histórica presentación por Carve en octubre del 33, la emisora quedó fijada como meta invariable de todo cantor de la otra banda que viniera a actuar en la nuestra.
Sexteto Juan Baüer en la radio CX26 (Radio Uruguay). S. f. Juan Baüer “Firpito” (S. d.). Pianista, director y compositor uruguayo popular entre las décadas del 20 y 40. (Foto: Museo y Centro de documentación AGADU).
Conjunto típico en la radio. Década de 1930 (aprox.). (Foto: colección Horacio Loriente)
Conjunto Alejandro Sarni en CX 10,Radio Internacional, ubicada en la calle Industria. Año 1935.
Horacio Antonio “Pintín” Castellanos junto a la orquesta de Juan D’Arienzo en la radio montevideana. Año 1937. (Foto: Museo y Centro de documentación AGADU) La de Juan D ́Arienzo fue la orquesta que más temas de compositores uruguayos grabó. Tocó en el Uruguay por 40 años y alcanzó una inmensa popularidad.
Orquesta de Juan Spera en el Teatro Artigas. S. f. (Foto: Museo y Centro de documentación AGADU) Juan Spera (S. d.). Bandoneonista, compuso “Larga ausencia” y “Carretero… carretero”. Se distinguen en la foto a Juan Spera (ubicado debajo del micrófono de Radio América), Félix Laurenz (último bandoneonista de izquierda a derecha) y el pianista César Zagnoli (arriba, segundo de derecha a izquierda).
Orquesta típica de CX 30 Radio Nacional. Integrantes: Luis Álvarez (violín); José G. Cabral (piano); Eduardo de la Puente, (bandoneón) y Domingo G. Zanabria. (Foto archivo Horacio Nigro, LGdS)
Orquesta Raúl Courau, S. f. (Foto Museo y Centro de Documentación Agadu) Raúl Courau (1896-1956) Pianista y director nacido en el centro de Montevideo. Vinculado por muchos años a CX 30, de la que fue director artístico.
El desfile de cantores.
El desfile detrás de Gardel pudo empezar, —es difícil precisarlo exactamente— con un Alberto Gómez que, alternando como solista su actividad con Augusto «Tito» Vila en uno de los dúos más celebrados de la época, trajo sus grandes éxitos y la confirmación plena de que Discépolo eligió bien cuando lo sindicó como su cantor predilecto para enriquecer los frutos de su fértil inspiración.
Poco después llegó Charlo, que dio al tango niveles de distinción con un repertorio excepcional por su categoría y la manera tan personal de interpretarlo.
Año 1945. Raúl Fontaina, de Radio Carve, presentando a Charlo, en la cumbre de su popularidad.
Izq. a der.: Florencio Nápoli, fotógrafo de los artistas de radio junto a Agustin Irusta.
Con el tiempo, Hugo del Carril imprimió las características de su estilo varonil, con versiones que pronto lo hicieron descollar entre los más afamados protagonistas de la canción ciudadana.
En años posteriores, Agustín Irusta -como solista o integrando un trío magnífico con nuestro compatriota Roberto Fugazot y el acompañamiento al piano de Lucio Demare— dictó el magisterio de su canto delicado, Y ya independizados de su función como estribillistas de Francisco Canaro, Ernesto Famá y Francisco Amor, primero, y Eduardo Adrián bastante después, dejaron en Carve la calidad de sus sellos particularísimos.
Alberto Marino en Carve.
Fueron llegando, -desordenadamente recordados- Alberto Marino, Héctor Mauré, Alberto Castillo, Roberto Maida, Roberto Rufino, Argentino Ledesma, Jorge Sobral, Edmundo Rivero y Raúl Lavié, acelerando el cierre de un cuarto de siglo de notables tangueros que se abriera a mediados de los 40, albergando nombres que culminaron con el del querido compatriota Julio Sosa, que estuvo en Carve muy poco antes de encontrar su trágica muerte.
Julio Sosa en fonoplatea de radio Carve. Año 1962 (aprox.). (Foto: Archivo Héctor Devia. Autor: Héctor Devia).
Julio Sosa (1926-1964). Nacido en Las Piedras, Canelones, fue uno de los cantantes más importantes a partir de la década de 1950. Por su inigualable voz, fraseo e interpretación, fue conocido como “El Varón del Tango”.
Sus comienzos profesionales fueron como vocalista en la orquesta de Carlos Gilardoni en la ciudad de La Paz. Se fue a Buenos Aires en 1949. Llegó a triunfar en el Río de la Plata, siendo considerado uno de los cantores de tango más importantes de la segunda mitad del siglo XX.
Roberto Goyeneche
Esa pléyade de voces privilegiadas registró también el tránsito hacia la consagración total de otros «monstruos» que, por esos mismos años, fueron consolidando una fama que se refleja en cualquier Historia del Tango: entre ellos, los más notorios fueron Roberto Goyeneche y Enrique Dumas.
Carlos Roldán
Es imposible omitir la mención a valores nuestros que exhibieron su señorío tanguero ante micrófonos de Carve: Romeo Gavioli, en los albores de la emisora; Carlos Roldan, el inolvidable Carlitos Porcal; Mario Arrieta; Eduardo Ruiz (luego Enrique Campos, en Buenos Aires); Raúl Lavalle, Ernesto «Cacho» Restano y algunos más que la memoria borró por culpa, tal vez, de temporadas cortas o actuaciones fugaces.
En 1948, Radio Carve cumplía 20 años de existencia. En el programa de homenaje se trasmitió esta participación del autor de la famosa y conocida milonga «La Puñalada». En la grabación magníficamente conservada interpreta al piano algunas de sus creaciones musicales, con la presentación del animador Julio Cabot.
Orquesta de Francisco Canaro en Carve. De izquierda a derecha el primero es Eduardo Adrián, el tercero Carlos Roldán, el cuarto Mariano Mores, el quinto Francisco Canaro. Abajo, de izquierda a derecha, el segundo es Minotto Di Cicco y el tercero Ernesto De Franco. Año 1942 (aprox.). (Foto: Colección Carlos Aguiar, en Fotos de Montevideo Antiguo, Facebook)
Más orquestas típicas.
Sus directores se preocuparon por integrar conjuntos disciplinados, que no desmerecieran frente a los que nos visitaban procedentes de Buenos Aires.
Por esos días, además, los «cabarets» daban cabida a una típica y una jazz; y se facilitaba la elección de elementos que, actuando en diversas formaciones, pudieran nuclearse en orquestas.
Así tuvieron su oportunidad de ir eslabonándose en una caravana de valores locales de alto nivel, Lalo Etchegoncelay, Héctor Gentile, Romeo Gavioli, Rolando Gavioli, los hermanos Pellejero, Arturo Bettoni, Elbio De Leonardis Zito, Mario Orrico y «Panchito» Maquieira, que en los gloriosos años 30 vertían las mejores páginas de Arolas, Bardi, Delfino, Canaro, Fresedo, Lomuto, Greco, Aieta, «Pacho», De Caro, Maffia, Firpo, Firpito, Matos Rodríguez, Juan De Dios Filiberto, Pugliese, Discépolo, y otros ídolos de la composición que surcaban el pentagrama tanguístico.
Raciatti
Con el paso de los años, los nuevos nombres de la interpretación típica buscaron el espaldarazo de las emisoras. En Carve ingresaron a sus programas: Juan Cao, Hugo Di Carlo, Roberto Cuenca, Rodolfo Luratti, Mario Colucci, Luis Caruso, Oldímar Cáceres, Puglia-Pedrosa, hasta marcar el punto más alto de popularidad con Donato Racciatti, que fue catapultado a la nombradía internacional a través de esta emisora, que aparte de sus actuaciones personales realizaba una buena difusión de sus grabaciones.
El «Quinteto Real». Láurenz, Ferro, Salgán, De Lío, Francini.
Ni qué decir que las grandes orquestas que «copaban» la noche porteña extendieron hasta aquí los fundamentos y la justificación de su fama: a las reiteradas temporadas de Francisco Canaro, -amigo entrañable de la familia carvense— fueron sumándose las de D’Arienzo, Di Sarli, De Angelis, Troilo, Mariano Mores, Héctor Varela, Piazzola, Salgán, Fresedo…
Las voces femeninas del tango que desfilaron por la radio
Provenientes de Buenos Aires, la primera fue Azucena Maizani, por el surco que «la Ñata Gaucha» había abierto para la difusión del tango en labios de la mujer.
Varias cancionistas, de características absolutamente dispares, fueron ganando la atención del público. Buenos Aires les ofrecía el fulgor de sus marquesinas, pero Montevideo ejercía sobre ellas una atracción que no hallaba satisfactorias formas de explicación.
Orquesta de señoritas. S. f. (Foto: Museo y Centro de documentación AGADU) Era habitual la existencia de orquestas de señoritas que interpretaban un repertorio de tango y otros ritmos.
Ciudad pequeña, frente a la gran urbe porteña no estaba en condiciones de brindarles estrellato, ni recaudaciones suculentas. Sin embargo, todas querían venir a la tacita de plata para trasmitirle la emoción, la gracia o la picardía de sus repertorios.
Así fueron llegando a nuestras playas, las primeras estrellas del tango.
Mercedes Simone, «la negra», en CX16, flanqueada por Raúl Fontaina y Juan Enrique De Feo. Detrás, Pintín Castellanos y más atrás un grupo de admiradores de la popular cantante argentina.
Tania
El temperamental estilo de Azucena; la dulzura de Libertad Lamarque; el emotivo acento de Mercedes Simone; el tono casi místico de Ada Falcón, apuntalada en su carrera por «Pirincho» Canaro; Tania, recibiendo similar respaldo de Discepolín; el desenfado de «la Negra» Sofía Bozán; el dejo arrabalero y cachador de Tita Merello . .. fueron eslabonando la presencia de las grandes cultoras tanguísticas de la tercera década del siglo, y constituyeron resonantes sucesos rioplatenses.
Susy Leiva, famosa por sus interpretaciones junto a la gran orquesta de Mariano Mores, especialmente «Frente al Mar» y «Por qué la quise tanto».
Otros nombres vendrían a continuar y extender aquella constelación: Nelly Omar, Carmen Duval, Sabina Olmos, María de la Fuente, Elsa Rivas, Alba Solís, Susy Leiva, y Virginia Luque, con quienes alternaron notables figuras compatriotas.
Virginia Luque actuando frente al micrófono de Radio Carve.
Desde aquellos lejanos días en que hacían las delicias de los amantes del tango las sugestivas voces de Paquita Flores, Malena Toledo, Lila Marrone, Lía de Alzaibar, María Esther Ferulano, Alma Montes… hasta los más recientes de los dos últimos decenios en que sobresalieron Nina Miranda y Olga del Grossi, que supieron de éxitos consagratorios en muchas latitudes donde se aplaude al dos por cuatro, entre otras figuras.
Década del 50.
El 5 de enero de 1955, CX28, Radio Imparcial comenzó a irradiar, por primera vez en el mundo, las 24 horas del día, todos los días, con válvulas refrigeradas por agua, según el proyecto de su propietario, genio y artífice, Don Walfrido Figueira Morán. Más horas de trasmisión forjaron una audiencia nocturna, que tuvo espacios tangueros entre ellos, como los de «Trasnoche con Tangos», con la conducción de Juan Antonio Fattorini, voz característica de la emisora.
Libertad Lamarque en la fonoplatea de Radio Carve, durante el programa «Senda de estrellas». Año 1956. (Foto: colección Eduardo Caetano).
Orquesta Típica de Oldimar Cáceres. Fonoplatea de Radio Carve, en programa “Bajo las luces de Kolynos”. Palacio Díaz. Año 1958 (aprox.). (Foto: Archivo personal Héctor Baron. Autor: S.d) De izquierda para derecha Roberto Dionigi (piano), José Budano (bandoneón), Néstor Casco (contrabajo), Oldimar “Pocho” Cáceres (bandoneón), Luis Altieri (viola), Héctor Barón (bandoneón), Esteban Craciun (violín), Carlos Martín (violín), Rómulo Bosch (bandoneón) y Carlos Magallanes (presentador de la Típica).
El 12 de octubre de 1959, comienza sus emisiones CX58 Radio Clarín, que se especializó en trasmitir «música típica (tanguera) y folclórica para la Cuenca del Plata». Su programación, hasta el día de hoy continúa con dicha temática. Incluso ha sido inmortalizada en la letra del tema «Que el letrista no se olvide», de Jaime Roos, cantada por el «Canario» Luna: «Que el letrista no se olvide/de los tangos de Clarín».
Los sesenta.
Cada vez que sus compromisos se lo permitían, Francisco Canaro se acercaba a Carve con su formidable orquesta. Aparece del brazo de Cristina Morán en toda su resplandeciente belleza. En el marco están Marianito Mores, los cantores Carlos Acuña y Enrique Lucero (hermano de Mariano) y cuatro integrantes de «Los Marinos Cantores», atracción que siempre tenía a mano Carmelo Imperio para alternar en carteleras importantes.
En 1962, según comentaba la prensa especializada, el tango estuvo mucho más que en 1961 por el dial.
La radio le dio mayor cabida con programas permanentes de 15 o 30 minutos diarios y hasta de horas, de día y de noche.
Orquestas de todo ritmo alternaron a través del disco con las más populares y así los escuchas ya conocen a muchos intérpretes que no son los de siempre.
Carlos Gardel siguió en mayor grado este año en contacto con la gente del receptor, gustando de sus versiones no sólo los veteranos y la gente con mentalidad para analizar los temas por él interpretados, sino jóvenes tanto mujeres como varones.
«El tango debe estarle agradecido a la radiotelefonía porque lo hiciera volver por sus fueros. Falta un empujoncito más para que la complacencia sea total. […] Orquestas y cancionistas han tenido asimismo, cabida en la radio».
Las fonoplateas
Julio Cabot, voz de la emisora en las actuaciones en fonoplatea.
La fonoplatea fue un fenómeno popular producido por las radios entre 1940 y 1970. El tango encontró un marco ideal para su difusión tanto en Montevideo y Buenos Aires. Cumplía la doble función de transmisión de radio y espectáculo en vivo. En muchos casos las entradas se agotaban hasta dos semanas antes del evento.
Según recuerda Luis Grene, «La gente estaba ahí, cerquita. Sentados en las filas de butacas de madera, todos charlaban. Parejas y familias enteras con sus pequeños hijos. No faltaban los galanes solitarios que hacían «ojito» con una damita, ubicada entre sus abuelas y tías. Los murmullos aumentaban al ingresar el locutor, de impecable traje y peinado a la gomina. Se encendían las luces del pequeño escenario con tres enormes micrófonos de pie, metálicos y resplandecientes. Los actores y músicos entraban con las exclamaciones y aplausos de todos. Una luz roja se encendía. Un cartelito con la frase «en el aire».
Fonoplatea de CX14El Espectador. CX14 era el buque insignia de Difusoras del Uruguay (con CX18 Sport y Difusora Rochense). (Foto: colección Horacio Loriente)
En la foto vemos a Alfredo Zitarrosa (izquierda del escenario) después de haber presentado como locutor de la radio a Julio Sosa junto a la orquesta de Armando Pontier.
Fueron las voces que entraban en los hogares y se convertían en fieles compañeras.
Ramón «El Loro» Collazo, frente al micrófono de SADREP(CX16 Radio Carve y CX24 La Voz del Aire) ubicada en el Palacio Díaz en la avenida 18 de Julio esquina Ejido. S. f. (Foto: colección Horacio Loriente).
El programa de Radio Carve, «Senda de Estrellas» presentó en 1960 a Aníbal Troilo y su orquesta.
En 1960, también en la 16, se presentaba en fonoplatea el programa «Tangueando en Carve», auspiciado por Cerveza Doble Uruguaya», producto de Cervecerías del Uruguay.
Orquesta de Rubén de la Puente en «Tangueando en Carve», CX16 Radio Carve. El tema «Matraca».
Carlos Castelar en «Tangueando en Carve», CX16 Radio Carve.
Entrevista a Aníbal Troilo, «Tangueando en Carve», CX16 Radio Carve. Presentado por el especialista Amílcar Greco.
Juan D’Arienzo en la fonoplatea de Radio Carve, ubicada en la calle Lorenzo Carnelli. 1963-1964 (aprox.). (Foto: colección Humberto Barrella) Juan D’Arienzo (1900-1976). Violinista en sus comienzos, fue uno de los directores de orquesta más famosos de la historia del tango, creador de un estilo único. Por su ritmo marcado fue apodado “El rey del compás”.
Cultura, diversión y buena música en aquellos viejos programas de la radiotelefonía de antaño.
Los impulsores, críticos y comentaristas de la música tanguera.
Sin duda uno de los personajes más importantes en el descubrimieento e impulso de jóvenes valores de la canción ciudadana fue Agustín Pucciano. Entre sus revelaciones, la más perdurable fue la del cantor Luis Alberto Fleitas. (Barbero).
Avlis, seudónimo de Erasmo Silva Cabrera, quién defendió hasta sus últimos días la nacionalidad uruguaya de Gardel, tuvo programas en radio, y también escribió en la prensa escrita, tanto en «La Mañana», «Cine Radio Actualidad» como en el diario «El País». Además de ser autor de letras de tangos.
Por CX22Radio Universal, estaba la comentarista y periodista Lilián. Su programa tanguero «Al compás del corazón», que estaba justo al mediodía, fue además el impulsor de la recordada campaña para levantarle el monumento en Las Piedras a Julio Sosa.
Otra audición de tangos muy escuchada fue la de Walter Balla en la Radio Independencia. Fue además el impulsor de los bailes que se realizaron en los altos del Café Vaccaro.
De izquierda a derecha Astor Piazzolla, Amelita Baltar y Horacio Ferrer en Montevideo, 1968. (Foto: Archivo personal Héctor Devia. Autor: Héctor Devia).
Horacio Ferrer, por las dos ondas del SODRE, la radio oficial uruguaya, pone en el aire hasta 1967,ciclos orgánicos sobre la evolución del tango.
«El Tango y sus compositores», ciclo de 133 programas a cargo de Horacio Ferrer en emisoras del SODRE. Programa emitido el 9 de junio de 1966.
En lo sucesivo conduciría numerosos programas radiales y televisivos en las dos orillas del Plata. (ver)
En 1967,Horacio Ferrer graba los poemas de su librillo “Romancero canyengue”, acompañado por la guitarra de Agustín Carlevaro. Este disco llama la atención de Piazzolla y lo convoca para trabajar juntos. En 1968 el dúo Piazzolla-Ferrer presenta la operita “María de Buenos Aires” con una importante resistencia por parte del público. Con la voz de Amelita Baltar comienzan a estrenar varias de sus obras, hasta que en 1969 aparece “Balada para un loco”, una pieza que resultó un éxito masivo sin precedentes.
El poeta Héctor Gagliardi, por su parte, fue muy famoso por sus versos y textos lunfardos. Realizó por mayo de 1964 una serie de presentaciones en Radio Carve tituladas «Esquinas de Tango».
Alberto Castillo, en la fonoplatea de CX14 «El Espectador», «Luminarias General Electric» en 1962. (Foto «Cine Radio Actualidad», archivo LGdS).
Edmundo Rivero, en la fonoplatea de CX14 «El Espectador», «Luminarias General Electric», en 1962. (Foto «Cine Radio Actualidad», archivo LGdS).
Luminarias «General Electric». Audición de tango, de la década del 60, en fonoplatea de CX 14 El Espectador. Registro en un disco de corte lateral, (Colección Horacio Nigro, LGdS). ( Más información sobre este hallazgo, por lo demás fortuito, en este mismo blog).
La vieja Radio Artigas.
Una emisora ya desaparecida del dial montevideano, y de la que aún queda el hueco, no habiéndose ocupado su frecuencia por razones de compatibilidad técnica en cuanto a asignaciones de emisoras, fue la CX34 Radio Artigas, con una programación eminentemente musical tanguera y folklórica, en sus últimos años en la década del 70. Su voz caracteristica fue la de Egidio Errico. (Ver más sobre esta emisora en la correspondiente anterior entrada de este blog).
El tango en Frecuencia Modulada, «Gardel FM».
Aunque desde hace muchos años existe algún programa dedicado a la música típica rioplatense, en las emisoras de FM, como «Azul en Tangos» por Azul FM, o la rúbrica que creara el recordado Antonio Ceti, dentro de la grilla de programas de su «Inolvidable FM» , en la ciudad de Las Piedras, no hubo nunca una radio dedicada enteramente al género en la banda de frecuencia modulada, hasta que apareció «Gardel FM», en 1995, bajo responsabilidad del «Grupo Del Plata». Cerró en 2004, y cambió su nombre a Radio Futura, abandonando la onda esa programación.
Clarín, «música típica y folklórica desde la cuenca del Plata».
Sin duda la emisora por antonomasia de la música tanguera (y también folklórica) en Uruguay. A todas las horas pares difunde el repertorio gardeliano, además de incluir las orquestas y cantores de todas las épocas. Según expresa la misma emisora en su sitio web, «Clarín AM580 emite diariamente unas 100 interpretaciones diferentes de Gardel. Se ha limitado el repertorio a las 488 grabaciones de mejor calidad técnica, de modo que el oyente, en el caso hipotético de que escuchara todos los programas de Gardel, oiría sus temas favoritos cada 5 días. La emisora con gusto recibe sugerencias sobre temas a agregar y a suprimir, en el bien entendido de que, por razones de programación, el repertorio total no deberá exceder las 488 grabaciones. Los 24 de junio (día de San Juan), Clarín AM580 conmemora la desaparición física del Zorzal Criollo trasmitiendo sus interpretaciones en forma continuada las 24 horas.
Una anécdota cuenta la misma emisora en su página web:
«Y hasta el “Punga” es fanático de Gardel. Un dueño de casa, de vida más que metódica, llegaba diariamente a su hogar alrededor de las 7 de la tarde. Su esposa ensillaba el amargo, nuestro amigo sintonizaba Clarín, y acompañaban la mateada con el folklore de las horas impares. A las 8 de la noche, a poco de empezar Gardel, el hombre tenia por costumbre levantarse y darle de comer a su perro, “Punga”, por más datos, mientras disfrutaba los temas del Zorzal Criollo. Resultó que “Punga” se echaba al lado de la radio, y cuando empezaba a cantar el Mago, antes de que su dueño se moviera, se levantaba y se instalaba en la cocina a esperar la comida. No tan significativo como parece, porque el dueño nunca logró saber cuál tema de Gardel le gustaba al “Punga” más».
La voz característica de la emisora, de Derly Martínez, ya jubilado, se mantiene destacada en el patrimonio sonoro uruguayo.
En el presente.
Las emisoras que difunden programas específicos de tango son entre otras la mencionada Clarín, y entre otras, Montecarlo, Radio Uruguay (Radiodifusión Nacional), Radio Fénix, Emisora Ciudad de Montevideo, etc.
En la radio oficial, el periodista Alfredo Carlos Dighiero por CX38 y también CX26, ha conducido por muchos años el espacio «Así es Carlos Gardel». Así como también el grupo Joventango, en las mañanas de CX26.
Emilio Vacotti Núñez, fue otro recordado nombre al frente de audiciones de difusión de música tanguera.
«Por las Orillas del Tango», fue una muy documentada producción, que recaló en varias emisoras del dial montevideano, ilustrando música y produciendo ciclos con académica información.
La juventud y el tango.
En la década del 60, irrumpe la «Nueva Ola», se impone el Rock&Roll. Ya en 1968, una nota de Lilián en «Cine Radio Actualidad», titulada «Así se baila el tango» decía:
«Empecemos por señalar que 1968 nos volvió a mostrar que la juventud no baila tango, porque lo encuentra «difícil». Los ritmos modernos que se realizan en grupos o con la pareja suelta, son más sencillos. A ellos acceden todos. Unos frenéticos, otros lentos, basta con llevar apenas el compás.
El tango es distinto. Exige una mayor preocupación, sentido coreográfico no muy exagerado, ni con las antiguas figuras, pero si con pasos marcados con elegancia.
Ya hay pocos que enseñan a bailar tangos; además quienes lo presentan como espectáculo en general lo hacen —ellos sí—»difícil».
Sin embargo, es sencillo y tiene la virtud de conservar la unión de la pareja.
Porque el tango se baila «sintiendo en la cara la sangre que sube a cada compás». Permite el coloquio. El diálogo que a veces puede ser intrascendente, pero en otros va llevando por el camino de las palabras hacia el romance, que puede ser el definitivo.
Ese encuentro único entre dos seres que tendrán juntos toda una vida.
Lo otro es distinto, en medio del frenesí de esos ritmos nuevos vemos morir la pareja, lo poco que queda de romántico y positivo. Allí no es posible el encuentro del amor, y no se diga que vivimos de nostalgias, pero esa es la realidad: en medio de tanta agitación no queda un hueco para la frase que abra el camino que mencionábamos antes.
Hay muchísimos jóvenes que saben estimar el tango en todos sus valores auténticos. No hay que ofrecerles las viejas negaciones, especialmente las letras de un lenguaje que no entienden, pero ellos sienten que Gardel, Sosa, Troilo, Fresedo. Goyeneche y muchísimos otros intérpretes les «llegan».
Decíamos que hay pocos que les enseñen a bailarlo. Además, les faltan oportunidades de hacerlo, porque hay instituciones que presentan pocos conjuntos de tango y no es porque éste »no pague». Simplemente es una cuestión de presupuestos y los de las orquestas típicas suelen estar muy por arriba de los que presentan los otros conjuntos. Los modernos o de la nueva ola.
En el hogar los mayores, que tanto se quejan habitualmente por la tendencia de los jóvenes a bailar otros ritmos, deberían darles nociones de tango y hacerles comprender que no es tan imposible bailarlo.
Reconocer éstas y otras realidades del tango, no es hablar de su decadencia que nunca admitimos. Le falta difusión, eso es cierto, pero la va logrando en mayor escala, porque incluso hay difusoras que hasta hace un tiempo lo tenían como expresión prohibida en sus programas y ahora propalan varios espacios dedicados a -nuestro querido ritmo rioplatense. Incluso programas juveniles de la televisión van hacia los intérpretes de tango; y sitios nocturnos (hablamos de los de ambiente familiar) lo tienen en primordial lugar».
La audiencia en el Interior del país
Muchos radio-oyentes radicados en el campo y ciudades del interior del Uruguay, no podían recibir los programas de las radioemisoras montevideanas, por distancia, calidad de sus aparatos y sobre todo condiciones de propagación propias y caracerísticas de la radiodifusión en Onda Media, que en horas diurnas limitaba la recepción desde distancia.
Por las noches, los programas escuchados eran los de las emisoras de Buenos Aires, con una enorme serie de programas dedicados a músicos e intérpretes de tango.
Documental «La radio y el tango – Volver Tango». Una hora de testimonios sobre el papel de la radiotelefonía y la difusión de esta música en Argentina.
Un gran número de emisoras «de tierra adentro» han incluido a lo largo de la historia e incluyen hoy, como no podría ser de otra manera, espacios específicos y también hay una oferta a través de Internet via audio «streaming».
Actualización al 6 de octubre de 2013:
Serie filatélica emitida en en adhesión del Tango, tema del Día del Patrimonio 2013. El sello que ilustra a Carlos Roldán, tiene un micrófono usado en radiodifusión. (Colección Horacio Nigro, LGdS)
Sobre Primer Día de Emisión. (Colección Horacio Nigro, LGdS).
Fuentes:
Comisión del Patrimonio Cultural de la Nación, Uruguay Sitio web
(5) «POEUR»(«Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio»), del 15 de octubre de 1933.
Serie “Prohibido para Nostálgicos” (diario La República 1997 – 2010) del recordado periodista y hombre del tango y de la vieja radiotelefonía don Luis Grene.
«TANGO REVELADO. La fotografía como testigo del tango en Uruguay», exposición del Centro de Fotografía de la Intendencia Municipal de Montevideo, 2010. De su Acervo fotográfico: Las fotografías en esta muestra (y de las cuales las significativas relacionadas a la radio y el tango son reproducidas en esta entrada de LGdS), pertenecen a las colecciones de Horacio Loriente, Jorge Debroque, Boris Puga, Humberto Barrella, Eduardo Caétano, Paco Gude, Mario Bianco, Eduardo Arquimbau, César Zagnoli, museo y centro de documentación AGADU, Radio El Espectador y Centro de Fotografía CMDF, (sitio web).
«Tango Revelado«. Investigación Martín Borteiro y Regina Chiappara. Centro de Fotografía IMM, 2013, (sitio web).
«Tango revelado II», Centro de Fotografía IMM,(sitio web).
Cuando hoy se enciende la pantalla chica y el color muestra el esplendor de uno de los adelantos tecnológicos más apreciables de este tiempo, se hace difícil pensar en la tenacidad de los pioneros que construyeron los inicios de la TV en el Río de la Plata.
Las experiencias de los pioneros uruguayos también fueron primeras en América Latina.
Uno de esos titanes fue ciertamente Juan Eugenio Obiol, un uruguayo que se adelantó a las innovaciones actuales y que aportó su esfuerzo y vocación, su rápida inventiva para obviar las oposiciones y contribuir desde la prehistoria de nuestra TV, a afianzar, definitivamente un entretenimiento masivo que abraza el futuro en forma tentacular.
Juan E. Obiol, nació el 5 de enero de 1916. En junio la RCA anuncia la producción de un iconoscopio de bajo coste, especialmente dedicado a los radioaficionados, para realizar experiencias con trasmisiones de televisión de índole «amateur».
Ese mismo año, en agosto, un articulo basado en la «Revista Telegráfica», la clásica publicación argentina, ofrecía las indicaciones básicas para la construcción de una cámara de televisión para uso aficionado.
«Esa fue la primera cámara que hice. Y cuando obtuve buenos resultados fue que me propuse construir una segunda, cuyas distintas piezas yo mismo diseñé y mandé construir… Fueron muchas noches de trabajo, la cámara la empecé a construir en el ’41 y la terminé a mediados del ’43, el año en que hice las exhibiciones.»
«De inmediato mandé buscar por la casa ‘Helguera y Morixe’, por entonces representante de RCA, un tubo de toma de una pulgada, modelo 1847. EE.UU. aún no había entrado en guerra y estaba avanzando en las experimentaciones sobre la televisión, aún cuando entonces no funcionaban canales comerciales.»
«Hice, entonces una cámara con un chasis sencillo, incluso recuerdo que el tubo de toma lo había colocado dentro de un termo agujereado en cuya boca iba la lente… –
El 2 de octubre de 1943, desde el salón de actos del Liceo Nocturno la Universidad realiza la primera demostración de TV por cable, con singular éxito.
Unos días después, el 19 de octubre, realiza una exhibición similar desde los estudios de CX 16 Radio Carve en 18 de Julio y Ejido, donde se había colocado la cámara de Obiol que, unida por un cable, también asombró a quienes observaban el receptor en el Palacio Díaz, imágenes desde el Velódromo Municipal.
Izq. a der.: Juan Enrique De Feo, de CX16, Radio Carve, y Juan E. Obiol.
¿Cómo empezó todo?… nunca me lo puse a pensar. Siempre estoy escudriñando todo lo novedoso que aparece. Desde niño, y aún hoy, cada vez que llega a mis manos algo que me interesa, en seguida me pongo a trabajar y procuro instruirme sobre el tema. Lo que a mi siempre me interesó es la experimentación; pero sobre todo, el conocimiento nuevo de todo lo que va apareciendo…
Actualmente, me estoy ilustrando sobre algo que vi en televisión poco tiempo atrás: un vehículo sin volante que es dirigido a través de la voz humana por intermedio de una computadora especial…»(Juan Eugenio Obiol, a los 66 años de edad, en 1982).(¹)
La cámara de Juan E. Obiol, en la actualidad, se conserva con algunos faltantes, en la sede y estudios de CX 16 Radio Carve, en el petit museo de su subsuelo, en la calle Mercedes 923, de Montevideo conjuntamente con fotografías de sus trabajos.
Nota publicada en Revista del Radio Armador, Año VI, Nº71, octubre de 1946, que a su vez toma la nota original de «Radio Mundial». (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
Fuentes:
Diario «El Día», entrevista de Roger Rodríguez, 1982 / fotos «El Día (Equipo Caruso), adaptado. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
Revista del Radio Armador, Año VI, Nº71, octubre de 1946, que a su vez toma la nota original de «Radio Mundial». (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
Padre José Domingo Molas (1901- 1984).Paraguayo de nacimiento y de corazón. Vivió en el Uruguay la mitad de su vida, pero a su muerte los paraguayos reclamaron sus restos para rendirle homenaje en el Panteón Nacional. (¹)
Nació en San Estanislao, pueblo situado al norte de Asunción, Paraguay, en el año 1901, radicandose en Uruguay en el año 1951, hasta su muerte el 7 de abril de 1984. (²)
Soldado de infantería paraguaya en la Guerra del Chaco. (Colección Padre Molas, Museo Mons. Luis Lasagna, Colegio Pío). Foto LGdS.
El Padre Molas fue heroico capellán en la triste guerra del Chaco. Allí durante 3 años compartió la dura vida de los soldados, algunos de ellos sus alumnos de la escuela Agraria en la que era Director antes de la guerra.
Terminada ésta, parte como misionero a Siam, la actual Tailandia. En 1939 se encuentra en Italia, en I Becchi, la tierra natal de Don Bosco y allí nuevamente la guerra.«… su obra resultó preciosísima y heroica… Decenas y decenas de partisanos o de soldados fascistas o alemanes ya condenados al fusilamiento, deben la vida a él, que exponía la suya al peligro para ir en auto, en bicicleta, a pie, bajo la continua amenaza de la metralla aérea, a tratar la rendición o el intercambio de prisioneros».
Las poblaciones cercanas al Colle Don Bosco: Castelnuovo, Buttigliera d’Asti, Chieri le han rendido homenajes diversos, con la presencia de muchos de sus «rescatados».
En 1951 vino al Uruguay donde fue Rector del Santuario de María Auxiliadora de Villa Colón, hasta su muerte. (¹)
Desde los inicios hasta 1964, uno de los rasgos rasgos distintivos del Colegio Pío fue el internado: niños y adolescentes de todo el país venían a estudiar y vivir entre los salesianos. Muchos dejaron huellas profundas: el p. Juan de Dios Moratorio, director; el p. Luis Salaberry, con la construcción del monumento a Cristóbal Colón y el tercer piso del Colegio para los ejercicios espirituales; el p. Luis Marzoratti con su trabajo en el Museo, el p. José Domingo Molas con su equipo de radio aficionado, el p. Pablo Pittini dueño de una memoria prodigiosa y un incomparable don de gentes, el p. Juan Magnabosco con su paternal cercanía, los pp. Eulalio Landa y José Justo Lecaroz con su infatigable tarea educadora. (³)
Campamento salesiano de jóvenes escolares en Laguna Negra, Rocha, del Colegio Pío. (Foto reciente publicada en su Facebook).
Emblema del Grupo de Boy Scouts «Padre José Molas».
Su presencia era habitual en la sintonía de la banda de 40 metros, a inicios de los 80s, pudiéndose escuchar al Padre Molas con su estación CX1CP, y su modulación clara y distintiva, comunicando en AM con las «hermanitas» afincadas en la Colonia de Vacaciones, en la Laguna Negra, en el Departamento de Rocha. Y se identificaba como CX – un – Corazón – Paraguayo – [en] Tierra – Oriental, tomando las primeras letras del número de su indicativo o señal de llamada y el sufijo para identificar su estación.
QSL de CX1CP, recibida por el Ing. Juan Luis Costa, LU5CAB, confirmando QSO de fecha 18/02/1956 ,QRG 7,108 MHz. , Modo: AM. Su QTH: Calle Lezica 6375, Villa Colón, Montevideo. Las QSL fueron recibidas y remitidas via Bureau. (Imagen gentilmente cedida por LU5CAB, para LGdS)
En el Colegio Pío, en el barrio de VillaColón, Montevideo, que visitamos en ocasión del «Día del Patrimonio 2010», se encuentran distintos elementos conservados.
A la entrada del edificio, próximo al Santuario de María Auxiliadora de Villa Colón puede apreciarse una placa, de bronce, de grandes dimensiones, ubicada en una pared:
Placa de homenaje al Padre Molas, Colegio Pío, Colón: «Al Padre José José Domingo Molas, CX1CP, homenaje de sus colegas radioaficionados Efraín Darío Centurión, ZP5ED; Embajador de Paraguay – ALADI, Santiago Alberto Amarilla Vargas ZP6ASA, Consejero de Embajada, Montevideo Noviembre de 1992». (Foto Horacio A. Nigro, LGdS)
Y en el «Museo Monseñor Luis Lasagna», del mismo Colegio, se encuentra en exhibición el trasmisor y algunos elementos de relacionados con su vida y trayectoria.
Fotos LGdS
En 2010, la Intendencia Municipal de Montevideo, a instancias de la Comisión de Nomenclator, por Decreto No. 33.265; designó con el nombre de Padre José Domingo Molas, la calle Oficial 1, en la zona del barrio Lezica, «primera paralela al Norte de la calle Lister y también primera al Sur de la calle Montalvo, que saliendo de la calle Peabody, que se proyecta hacia el Oeste y cruza en su trayectoria la calle Luis Morandi, para finalizar su trayectoria en la calle Mediodía.» (²), (4)
Resoluciones municipales de Montevideo:Proyecto elevado a la Junta Departamental de Montevideo, Resolución 5246/09 del 7/12/2009 y Decreto promulgatorio Nº 33.265, del 22/3/2010.
Agradecimiento:
Al Ing. Juan Luis Costa, LU5CAB, Buenos Aires, República Argentina.