Arte radiofónico: Andrew Loomis (EE.UU. 1892-1959), «Shortwave Radio».

Andrew Loomis, el notable ilustrador norteamericano (1892-1959) dedicó algunas de sus estupendas creaciones a la radio y su entorno, que fueron publicadas en portadas de revistas y anuncios publicitarios.

Aquí uno de sus notables dibujos, dedicado al jóven radiómano que en su entusiasmo por lo cautivante de las Ondas Cortas, abriéndole un mundo nuevo, ha pasado por alto lo avanzado de la hora. Su padre se lo hace notar sin ambages:

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Mantenimiento de una emisora de Onda Corta internacional.

El siguiente video muestra algunas de las operaciones de mantenimiento en una estación de Onda Corta internacional.

Comienza con el tensionado de  de la línea de trasmisión, algunas tomas de la antena de tipo cortina y luego en el interior del edificio que alberga los trasmisores. Los que se muestran son Harris HF-100 (un modelo de 1980 de válvula  de diseño PDM) y un Continental 418, aunque no se puede apreciar el tipo de modelo. Modulación también por válvulas.

El video es de junio de 2011 y muestra las instalaciones del servicio internacional de la Australia Broadcasting Corporation (ABC), o sea Radio Australia International.

(Fuente)

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Arte radiofónico: John Philip Falter (EE.UU., 1910-1982) «You Couldn’t Have Timed it Better!, Four Roses Whiskey», 1942 óleo sobre tela

John Philip Falter (EE.UU., 1910-1982)
Ilustración original para aviso «You Couldn’t Have Timed it Better!, Four Roses Whiskey,1942.
Oil on canvas
24.5 x 35.25 in.

Publicación final.

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Infografía: «The History of Radio» (by Sonos).

El descubrimiento de la radio en 1892 provocó increíbles avances tecnológicos, fundamentalmente orientar el desarrollo de la forma en que nos comunicamos unos con otros y nos divertimos.

En esta infografía, en inglés, diseñada por el blog SONOS,  se traza la evolución de la radio, desde las frecuencias primeras observadas por Tesla a la Turntable.FM,  radio fenómeno social. (Clic en la imagen para abrirla a mayor tamaño en una nueva pestaña de su navegador)

Fuente

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«Reportero de un Día» (Radio Canadá Internacional): «El DXismo y el fin de las transmisiones en Onda Corta de las radios internacionales».

El DXismo y el fin de las transmisiones en Onda Corta de las radios internacionales.

Foto

La historia de Horacio Nigro como DXista comienza en el año 1973. En aquél entonces estudiaba el idioma inglés en la Alianza Cultural Uruguay EE.UU de América. Regularmente accedía a unos folletos de la VOA que detallaban los horarios de programación de la emisora.Siendo todavía un niño su madre le regaló una caja de montajes electrónicos de la Philips, el «Electronic Engineer» y Horacio empezó a armar, entre sus circuitos y algún otro de Mecánica Popular, una radio que detectaba con un diodo las emisoras locales.

Pero fue cuando le cayó en las manos el libro «How to Listen to the World» de 1971 y particularmente después de haber leído un artículo sobre radios clandestinas que se dijo, que haría de la escucha de la radio un hobby.Los viernes a la escuchaba el «Espacio Diexista» de Radio Nederland con Jorge Valdés al micrófono, y allí escuchó por primera vez el nombre del DX Club del Uruguay fundado en 1972 y de uno de sus miembros fundadores, Manuel Alfredo Barcia.

A los pocos meses ya era socio, se reunían todos los jueves y a través del club fue conociendo a otros colegas y otros clubes de América. En aquella época había un florecimiento del hobby.

Una noche en el Club, él y sus colegas escucharon por vez primera una grabación magnetofónica de lo que fue la primera noticia de la recepción de una emisora de FM por propagación Trans-ecuatorial. Era Radio Líder 99, de Culebra, Puerto Rico. Los aplausos y vivas surgieron espontáneos. Los intentos subsecuentes fueron coronados por recepciones hechas a 200 kilómetros de la capital, en la costa oceánica del país, hacia el Este.

Algunas veces la radio dejó de entusiasmarlo en parte, particularmente cuando formó su familia. Una vez, en casa de sus suegros encontró tirado en el terreno del fondo un disco de aluminio con restos de laca perteneciente a un programa de transcripción de Difusoras del Uruguay, llamado «Luminarias General Electric». Lo lavó con cuidado y rescató una parte de la grabación. Durante esta operación se dijo a si mismo: “la radio será parte de tu vida. Ésta es una señal».

16:15

Entrevista realizada por Pablo Gomez Barrios, Radio Canadá, el 18 de noviembre de 2012.
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Otro museo se va «al cajón»: el Museo del Radioaficionado de Uruguay.

2012aniversario 90 de la radiodifusión uruguaya,  ha pasado,  casi sin pena ni gloria, y más bien con noticias tristes para las colecciones de radio históricas por emprendimientos de iniciativa privada en cuanto a su conservación y exhibición, (aunque nunca quisieron encerrarse en sí mismos).

Este año, un ciclo se cierra para el Museo del Radioaficionado «Guglielmo Marconi» del Radiogrupo Sur, en Montevideo, Uruguay.

Fue fundado el 23 de agosto de 2002 (fecha que coincide con la celebración anual del «Día del Radioaficionado Uruguayo») y todos estos años había venido funcionando en la misma sede de esta institución de radioaficionados creada el 6 de abril de 1984.

Al verse obligado a  dejar el local de la calle Jackson 1439, 2º Piso,  sus distintas piezas se están encajonando para proceder su posterior traslado y depósito en lugar seguro, hasta que en el futuro pueda brindarse un lugar digno para su adecuada exhibición. Cosa que se espera sea lo antes posible.

Lupo Baño, CX2ABC, Antonio Tormo, CX8CC, Ricardo Cebria, CX6ACY, en el acto del día de la inauguración.

La iniciativa, en su momento,  fue del «Primer Museo Viviente de la Radio y las Comunicaciones «Gral. Artigas», fundado y dirigido por el coleccionista, investigador Sr. Antonio Tormo, CX8CC, que en conjunto con el Radiogrupo Sur, vislumbraron la posibilidad de aunar en exhibición y conservación las distintas piezas y aparatos que se fueran recolectando, por vía de donaciones y que estuvieran en situación de rezago.

Con el espíritu de que «un poco de todos hace mucho», y luego de varias semanas de trabajo donde se dedicaron muchas horas al acondicionamiento de la Sede Social, con cielorasos, pinturas y estanterías nuevas, el acervo pasó a formar parte del entorno del Club.  Se contó con el apoyo de socios y amigos del club, que en forma desinteresada,  colaboraron con esta nueva propuesta de gran responsabilidad. ¹

Importantes donaciones fueron conformando el material expuesto, lo que al ir recorriendo en cada una de las habitaciones iba retrotrayendo a los visitantes hasta los mismos comienzos de la Radiotelefonía.

Cruzando el umbral de la puerta principal de la sede, se podía encontrar una variada selección de radios de Onda Corta y Media de los años 40, distribuidas en estantes elevados; así como interesantes experimentos de ciencia aplicada, realizados por Esteban Olivieri, CX6BBO con piezas de su creación, que gentilmente acercó. ¹

Transceptor de radioaficionado construído artesanalmente por Esteban Olivieri, CX6BBO. Sus componentes están montados sobre una tapa de maleta. Haciendo click en la foto, se la puede apreciar a tamaño muy ampliado.

Tarjetas QSL y Diplomas de Radioaficionados formaron parte del decorado. Radiotrasmisores de nuestros aficionados conservados en perfecto estado han sido parte del material expuesto, así como equipos militares en rezago e instrumentos, de los cuales muchos aún funcionan, probadores de válvulas e instrumentos, algunos ya en desuso.

Antiguo carrete de Ruhmkorff con manipulador telegráfico.

Vidrio serigrafiado, con dial de receptor a válvulas de orígen europeo.

Otro receptor doméstico a válvulas.

Receptor transocéanico «General Electric».

Rockwell Collins HF380. Transceptor de radioaficionado de alta gama. Construido desde 1979 a 1983. Orígen EE.UU. Descontinuado.

Varios equipos de radiocomunicación, algunos de medición aparecen en esta foto, entre los cuales hay un par de «walkie-talkies» de uso militar, surplus de guerra y una estación de radioaficionado de Amplitud Modulada, donado por los hijos de quien fuera su titular.

En uno de los estantes se exhibió una pequeña colección de equipos de Banda Ciudadana (11 metros), donados por socios, siempre en espera de nuevos aportes para la conformación de una muy buena selección.

En el boletín QSO Nº 50 del RGS, se puede leer: «Ha sido el propósito preservar no sólo estas piezas, muchas hoy ya históricas, sino conservar la memoria de nuestros Radioaficionados a lo largo de esta rica historia de la evolución de las comunicaciones vivida en el Uruguay y que sea el descanso de aquellos desvelos y a su vez regocijo de tantas horas de dedicación en pro de la comunicación. En honor a todos nuestros Radioaficionados es que dedicamos este humilde trabajo que esperamos todos puedan disfrutar»

«Agradecemos en estas líneas a todos aquellos que dedicaron más que unas pocas horas de su tiempo para acomodar y clasificar cada pieza, así como a los que trabajaron en el reacondicionamiento de nuestra sede.»

En muchas ocasiones, estuvo abierto en los anuales «Día del Patrimonio», nombre con el cual se conocen a las jornadas nacionales de museos de puertas abiertas, y otras veces recibió la visita de los medios de comunicación audiovisual. Estos son algunos ejemplos:

 

Entrevista en Telenoche (Montecarlo TV Canal 4)

 

 

Horacio, CX3BZ, uno de los voluntarios para el mantenimiento del Museo. En este caso, realizando tareas de inventariado.

El inventario, en proceso, del acervo alcanza, al día de la fecha a las 400 piezas, incorporándose al mismo detalles descriptivos y fotografías de cada objeto.

Pero el tiempo ha llegado para encajonar todos los elementos.

Otro museo, pues, que busca un nuevo lugar,  para poder mostrar sus historias y objetos a la Sociedad, continuando con las tareas de rescate, preservación y difusión.


Fuente: Revista QSO Nº 50, Radio Grupo Sur, set – dic 2002. Nota escrita por Lupo Baño, CX2ABC. Adaptado.

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1939: El «Graf Spee», la NBC en Montevideo. Y la cobertura de las radios uruguayas.

«We have just seen the Graf Spee explode five miles from the coast. The ship has been scuttled!»

«Acabamos de ver al Graf Spee explotar a 5 millas de la costa. ¡El buque ha sido hundido!».

Era la voz de James Bowen, corresponsal de la NBC (National Broadcasting Company) desde Montevideo. Unos minutos antes de este anuncio alarmante, Bowen, conectado con la sala de Redacción de Noticias, y por Onda Corta, había exclamado «Give me the air! Quick! The ship has exploded!» («¡Dénme entrada!, ¡Rápido! ¡El barco ha explotado!.

Esta es la transcripción de su informe:

Ha habido bastante emoción todo el día. He estado yendo y viniendo, siendo empujado por la multitud. Tuve que cortar una transmisión, debido a que casi caigo al agua con el amplificador, el micrófono y todo el equipo empujado por la multitud. Ha habido una multitud de 70 a 100.000 personas o más en muchedumbre empujandose entre sí alrededor del muelle y alrededor del Maldonado todo el día.

Parece ahora que la Guerra de los Nervios ha terminado absolutamente. Acabamos de darles el Reporte Flash de Noticias ya que el Graf Spee se hundió – como lo llamamos – se hizo explotar. Qué método se usó no podemos decirlo en este momento. El barco está a 5 millas de distancia, y todo lo que podemos ver en este momento en la costa aquí es mucho humo y llamas. Las lanchas saliendo del barco – tratamos de verlo con los binoculares. El humo parecía oscurecer la acción. Todavía está a flote; pedazos de ella han volado; el casco todavía está a flote, y el Tacoma que salió, como les enviamos en un cable hace poco tiempo, salió poco después de la embarcación, está tratando de mantenerse cerca de ella. No hay duda de que el Tacoma, también cargado de fuel oil, muy posiblemente se incendie y también explote.

Las lanchas tratando de escapar. Evidentemente, el informe que le dimos de hundir el barco fue la verdad, y la tripulación siendo transferida repentinamente parecía estar en una terrible posición a bordo del Tacoma.

La cuestión de morir quemado en lugar de ser volado en pedazos. Ha sido bastante tiempo aquí abajo. Una cuestión de nervios – aplazamientos de horas de navegación, barcos entrantes, barcos salientes, todo se usa como un método para posponer lo inevitable.

El Graf salió de aquí hace poco tiempo esta tarde antes de que comenzara a oscurecer y echó el ancla a 5 millas de la costa. En ese momento había dos barcos argentinos muy cerca de la entrada del Río de la Plata. La tripulación estaba a la distancia. Se sabía que los cruceros estaban muy cerca de las costas inglesas justo al sur.

¡El barco se está moviendo – rodando de un lado a otro! ¡Otra explosión! La proa se levanta. Evidentemente, la santabárbara se ha incendiado. ¡Se está hundiendo! ¡Se está hundiendo por la popa! ¡Las llamas siguen disparándose al aire! ¡Humo! Evidentemente, esto no fue lo que llamamos exactamente hundir el barco, porque el término náutico «hundir un barco» es abrir las válvulas del mar y dejar entrar el agua. Estos muchachos evidentemente están haciendo un buen trabajo y no dejando nada más que los pedazos. No van a dejar nada que nadie pueda reclamar en absoluto.

Sin duda no habrá ninguna reclamación para ninguno de los marineros. Esta tarde en nuestra transmisión le contamos de la transferencia de algunos de los marineros al hospital, una transferencia de 31 marineros al hospital. Es posible que esos sean los únicos marineros que quedarán del crucero de bolsillo Graf Spee.

Se está hundiendo por la proa. ¡La proa está bajo el agua! Parece que se eleva un poco por la popa. Eso posiblemente se deba a verlo desde aquí. Naturalmente, eso haría que su proa se elevara un poco en el aire. Ahora parece que se está asentando – hundiéndose un poco. Está justo donde podemos ver la popa completamente sumergida. Parte de la superestructura se ha ido. La chimenea todavía está allí. Está bajo el agua debido a la poca profundidad del agua. Su superestructura está fuera del agua. Está absolutamente en el fondo. Lo único que se ve ahora es su superestructura, su chimenea y parte de su torre de batalla sobre el agua.

Acabamos de recibir información que no es oficial y probablemente llevará mucho tiempo confirmarla. La confirmación o el rumor es, o el consejo que tendremos que aceptar como el rumor en este momento, el consejo es que la explosión del Graf Spee fue hecha por dictado del Sr. Hitler – absolutamente. Eso, por supuesto, tendrá que ser probado con el tiempo como muchas cosas en la última guerra que esperamos 20 años para encontrar la verdad. Sin embargo, la primera batalla naval en esta guerra librada en aguas sudamericanas probablemente ha llegado a su conclusión. Y el heroísmo de todos los marineros que participaron en esa batalla es muy conocido, especialmente los muchachos que ahora están en los hospitales. Tendrán algún recuerdo, y los otros muchachos no tendrán ninguno. Posiblemente tengamos otra batalla, si los informes marítimos son correctos. que el Admiral Scheer y el Deutschland están en camino a aguas sudamericanas con un convoy de submarinos y serán recibidos por al menos un tercio de la Flota Británica.

La llama – el Graf Spee todavía está en llamas por lo que es muy difícil decir si se salvará algo debido a la acción del agua – posiblemente la acción del agua salvará algo. Es una vista muy extraña teniendo, como yo, visto el Graf Spee unas 4 horas después de su llegada a Montevideo, habiendo hecho al menos 10 viajes alrededor del Graf Spee en los últimos 3 días – notando los cambios y la revisión de los agujeros de las balas, repintando – y como describimos anoche, el trabajo, la soldadura de las placas. Esto trae la sugerencia lógica de que la decisión de volar el Graf Spee debe haber sido tomada como un último recurso.

No podemos determinar en este momento qué está sucediendo con la tripulación incluso con binoculares, debido al movimiento de las lanchas y el movimiento de dos o tres remolcadores que salieron del puerto aquí después de que el Graf Spee se hubiera ido. Todas las lanchas parecen estar llegando al Tacoma. Si el Tacoma está descargando los marineros que fueron transferidos a ella en las lanchas, es imposible definirlo en este momento incluso con binoculares. Hay mucha acción, y la multitud aquí está a punto de empujarnos al agua. Estamos en muy malas condiciones. Sin embargo, haremos lo mejor que podamos. Es terriblemente difícil describir esto. Sabemos más o menos lo que está pasando, pero no queremos decirles lo que creemos que está pasando. Queremos decirles lo que podemos ver, y no podemos ver mucho, debido a la excesiva acción y movimiento. Al menos 300.000 personas están aquí en la «Rambla» como lo llamamos – una amplia carretera más ancha incluso que el paseo marítimo en Atlantic City – y está absolutamente bloqueada – es imposible moverse.

No puedes caminar en una dirección u otra – simplemente tienes que seguir el balanceo de la multitud. Está completamente lleno de automóviles y gente – están ocurriendo accidentes. Ahora aquí vienen los remolcadores de Montevideo. Todos los remolcadores que han luchado son prestados para ir en ayuda de los marineros. Es muy difícil para el remolcador continuar después de la búsqueda. Están haciendo lo que pueden, creo que van a recoger muy poco, porque no creo que recojan mucho más que pedazos. Pasará algún tiempo antes de que se haga algo con el casco a menos que sea una amenaza para la navegación. Si lo es, en ese momento le darán un poco más de dinamita, y eso será todo.

El Graf parece estar asentándose un poco en este momento. Es posible que el resto de ella pueda irse.

ANUNCIANTE.—Esta es la NBC en Nueva York. Han estado escuchando, damas y caballeros, otra en la serie de las transmisiones NBC On the Spot. James Bowen, corresponsal de  la NBC en Montevideo, Uruguay, nos ha hablado del hundimiento del Graf Spee y de la condición del barco de suministros alemán Tacoma. La voz del Sr. Bowen se escuchó en los Estados Unidos a través de RCA Communications.

Manténgase sintonizado en su estación favorita de NBC para las últimas noticias. Este es el National Broadcasting System. (Fuente, traducción al castellano por LGdS).

175 emisoras de las Cadenas Roja y Azul («Red and Blue Networks»), suspendieron inmediatamente sus programas regulares y la descripción de Bowen sobre el hundimiento, fue escuchada por millones de radioescuchas a través de los EE.UU..

La guerra en el mar llegaba por vez primera a la audiencia norteamericana, en vivo y en directo.

El Graf Spee fue hundido el domingo 17 de diciembre de 1939.

Varios días antes, el departamento de Noticias y Eventos Especiales de la NBC, atentos al interés mundial despertado por el destino de este destructor de bolsillo alemán, había trazado los planes para la cobertura de la historia. Un observador había sido ubicado en un faro «prestado» para la ocasión. Cuatro hombres de radio uruguayos fueron asignados a ubicarse en  determinadas posiciones a lo largo de la costa de Montevideo. Estos hombres, que estaban provistos de poderosos binoculares, estaban conectados por teléfono con Bowen, quien había tomado su posición encima de un andamio.

Bowen, que también llevaba consigo poderosos binoculares, logró una de las más veloces interpretaciones  la historia de las primicias radiales, ya que los uruguayos no sabían hablar el idioma inglés.

A medida que Bowen retrasmitía con sus propios ojos lo que veía a su audiencia en el Norte, lo suplementaba con rápidas traducciones de lo que le reportaban los uruguayos alineados en la costa.

Bowen cubrió la historia en once trasmisiones hacia los EE.UU., desde el momento en que el Graf Spee entró al puerto para ser reparado hasta el acto final de activar con un interruptor eléctrico la explosión del barco por parte de su Capitán, Hans Langsdorff.

NBC News and Special Events también dio la información antes a Europa, a través de comunicaciones de rutina a través del cable. ¹

En el dial uruguayo, la guerra tenía ya la cobertura  necesaria a través de varias emisoras. CX10 Radio Ariel informaba al mediodía y a la noche, a través de los boletines conducidos con voz potente y dramática por el capaz periodista Mario Bordoni, quien trabajaba en el diario «El  Día» y desde donde allí recibía apoyo también del periodista Alberto Lasplaces que estaba a cargo de la columna de informaciones del «Exterior». CX16 retrasmitía desde la BBC los comentarios de «Atalaya» (Jorge Camacho, «Atalaya», colombiano, primer locutor y jefe de programas del Servicio Latinoamericano en español). Y en CX14, Héctor Amengual, por via del «Reporter Esso».

Ese 17 de diciembre de 1939, jugaban Nacional y Peñarol en Montevideo. Pero el público tenía la atención puesta en qué harían los alemanes.

Cuando se les vencía el plazo de 72 horas que se había acordado al acorazado alemán de bolsillo «Graf Spee», la gente quería saber si saldrían a combatir y los submarinos nazis que, se decía, venían a apoyarlo habrían llegado, si el acorazado «Cumberland» estaba para auxiliar al «Ajax» y al «Achilles»; todo eran conjeturas.

Todos sentían de cerca que la guerra era verdad.

Y al promediar la tarde, Carve se la jugó periodísticamente: dio la noticia de que los alemanes hundirían el barco. Así lo consignaba también, desde la otra orilla del Plata, «Crítica» de Buenos Aires en su quinta edición, que en letras destacadas y pocas líneas, decía expresamente que Radio Carve de Montevideo daba a conocer en sus informativos que el barco alemán sería hundido.

A las 20 horas de ese domingo, aún con luz natural, Montevideo se agolpó en la rambla Sur a esperar la salida del acorazado alemán y a confirmar si Carve había informado lo correcto.

Y cuando en el patio de la vieja casa de la Avenida 18 de Julio se sintió la explosión de los torpedos colocados en el Graff Spee, un hombre saltaba y gritaba: «lo hundieron, lo volaron». Ese hombre era Raúl Fontaina, su director. Con él, Alfredo Mario Ferreiro y Roberto Fascioli subieron a la azotea de «La Tribuna Popular», que entonces se editaba en su edificio de 18 y Río Branco; y Ferreiro, cuando volvió al micrófono de Carve, dijo unas palabras que no pudieron olvidar: » a Usted se lo cuenta, lo ve en el cine, lo lee en algún diario y bueno, puede ser; hoy lo ví y todavía no lo creo». ²

 

Reseña efectuada por la revista «Cine Radio Actualidad», sobre la cobertura realizada por CX16, Radio Carve, de Montevideo, Uruguay.

Más…

Unos días antes… «en la mañana de 13 de diciembre de 1939, frente a la desembocadura del Río de la Plata, la formación inglesa había sido detectada por el Graf Spee al mando del capitán Hans Langsdorff; quien supuso, por error, que se trataba de la escolta de un convoy y avanzó para atacar y cumplir su misión de hundir mercantes. Pero a medida que avanzaba, sus directores de tiro identificaron a los componentes de la formación como cruceros ligeros y un crucero pesado; y pronto, Langsdorff cayó en la cuenta que podría ser una avanzadilla inglesa, por lo que dio órdenes de invertir el rumbo y alejarse a la máxima velocidad antes de ser avistado.

El HMS Exeter en 1942, en las costas de Sumatra. (Foto en Wikipedia).

La flotilla de Harwood, detectó al acorazado de bolsillo cuando este intentó dar la vuelta, ya que un penacho de humo había delatado al acorazado alemán en la maniobra de evasión. La maniobra de envolvimiento en abanico que realizó la formación inglesa, lo obligó a entrar en combate. Hans Langsdorff decidió entonces entrar en combate y eliminar uno a uno a los buques enemigos uno a uno empezando por el mejor artillado, el HMS Exeter con sus cañones de 203 mm.

A menos de 15000 m, los disparos del Graf Spee y del HMS Exeter se cruzaron, alcanzando este último al acorazado de bolsillo con disparos que causaron daños menores en la proa y en el mástil torre. Pero, como vuelta de mano, se abatió sobre el escasamente blindado crucero inglés, una andanada de 280 mm y luego, por sobre unos 60 impactos recibidos, silenciaron 5 de sus 6 piezas, causando la ruina en las torres delanteras y el puente lo que lo obligó a retirarse cubriéndose con una densa nube de humo gracias a que sus máquinas estaban intactas. ³

audioiconRecientemente, se ha encontrado en una grabación amateur, en disco de laca (de entre varios, en los cuales hay grabaciones de la Orquesta de Glenn Miller y las Andrews Sisters, y otras piezas [4]) con una toma de aire de la emisora WJZ,  y un boletin de noticias de último momento sobre el Graf Spee y su encuentro con el HMS Exeter, enumerándose las víctimas mortales y heridos en su tripulación. Era el comienzo mismo de la Segunda Guerra Mundial y los boletines con informaciones actualizadas eran noticia caliente.

El Graf Spee, también dio cuenta del HMS Achilles, a quien dañó en menor grado que al HMS Exeter. Este tuvo que ser enviado a las islas Malvinas para reparaciones de emergencia y desde allí a Davenport. Sin embargo, los daños menores provocados por el HMS Exeter al Graf Spee, sumados a los realizados por el Achilles y el Ajax, resultarían ser más graves, a juicio del comandante Langsdorff, de lo que él suponía, obligando al Graf Spee a dirigirse al puerto de Montevideo, en Uruguay, para efectuar reparaciones. [3]

El Ajax y el Exeter en el puerto de Montevideo, 1938.

Revista «Radiolandia», Buenos Aires, 1939. . (Cortesía Carlos Kostzer, Argentina)

Fuentes:

[¹] «The Fourth Chime», NBC, EE.UU. 1944. (traducido y adaptado para esta entrada).

[²] «60 años Carve». Montevideo, Uruguay. Editado en 1988 por SADREP, Radio Carve, «Evocación carvense», con párrafos escritos sobre el tema por Don Roberto Fascioli.

[3] «HMS Exeter (68)». Artículo en Wikipedia.

[4] «Estelle Toots!» en el blog Gems of Jazz, de David Dann. EE.UU., que refiere a los discos entre los cuales se halla la toma de aire sobre el HMS Exeter, dañado por el Graf Spee. (Agradecimiento a nuestro amigo y colaborador uruguayo Mario Filippini, (España),(http://loscaminosdeljazz.blogspot.com y http://riverplatejazzfiles.blogspot.com).

Referencias en la web, utilizadas para esta entrada:

Video:

Documental en alemán. Sin mayor descripción, pero con buenas imágenes.

Agradecimiento:

  • Carlos Kostzer, Argentina.
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Arte radiofónico: Don Ivan Punchatz, «Radio Chatter», ilustración original (1980).

Don Ivan Punchatz: «Radio Chatter». Ilustración original (1980). Celebrado por su espectacular arte gráfico para la caja del juego de computadora Doom, así como por sus muchas ilustraciones para National Geographic, Heavy Metal, National Lampoon, Playboy, y Time, Don Ivan Punchatz recibió el premio Spectrum Grand Master Award en 1996. Este detallado dibujo de técnica mixta sobre una película de mylar, está fijado a un cartón tiene un área de aproximadamente 13″ x 13″.

(Fuente)

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Arte radiofónico: Robert C. Kauffmann (EE.UU., 1900-1999) «Saturday Evening Post», mayo 2, 1925.

ROBERT C. KAUFFMANN (EE.UU., 1900-1999)
Original para carátula de «Saturday Evening Post», Mayo 2, 1925
Óleo sobre cartón
15.5 x 11.25 in.

Carátula con el diseño definitivo.

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6 de noviembre de 1922: En el aire Radio Paradizábal, inicio de la radiodifusión en Uruguay.

El 6 de noviembre es la fecha más señalada para marcar como hito, y con letras de oro, el proceso fundacional de la radiotelefonía uruguaya. En esa fecha de 1922  salía al aire la primera estación radiodifusora estable y de carácter comercial.

Carátula del Semanario de la Estación Paradizábal. Llegó a imprimir cinco mil ejemplares. (colección archivo Horacio Nigro, LGdS)

Los comienzos de la radio, en el Uruguay consistieron en experiencias realizadas por radioaficionados, en telegrafía con trasmisores  a chispa y con interferencias mutuas de buques y trasmisiones de las primeras estaciones oficiales costeras de Punta Yeguas, Punta del Este y más tarde Cerrito. Luego, con el mejoramiento incesante de la tecnología, comunicaron con trasmisores fabricados artesanalmente, por ellos mismos, de chispa al principio y luego con un lámparas  y receptores de radiotelefonía de galena, y primeras válvulas, en base a circuitos de diseño primitivo, tomados de revistas como «Caras y caretas», «Revista Telegráfica», «QST», etc.

Teatro Urquiza

Hasta llegar el año 1921, cuando la empresa General Electric instala un trasmisor de 10 vatios de potencia, en el local de la empresa, Avenida Uruguay y Ciudadela, instalándose la antena en la azotea del edificio. Luego, siguieron pruebas en el Palacio Estévez, Casa de Gobierno. Estas pruebas y experimentos se realizaron con total éxito, siguiéndole las realizadas desde el Teatro Urquiza.

El primer acto público masivo generado por la radiotelefonía en el Uruguay, fue la nutrida concurrencia de público presente en la explanada del Teatro Solis de Montevideo, para enterarse de las alternativas y el resultado del partido de fútbol entre Uruguay y Brasil, trasmitido desde Río de Janeiro por el Quinto Campeonato de Fútbol, en el marco de los Juegos Atléticos Panamericanos.

En la azotea del diario «El Plata«,  se había instalado, pues, un receptor de radiotelefonía. El citado diario estaba en la parte izquierda del teatro, que ocupaba hasta hace uno años un museo y hoy la sala Zabala Muníz.

El_Plata_Solis

Fachada del Teatro Solis, en Montevideo. A la derecha, la redacción del «Diario del Plata».

La trasmisión radiotelegráfica venía desde Rio de Janeiro, justamente en la quinta jornada del campeonato de «football». De las noticias que arribaban (muchas no podían ser por radiotelegrafía —una frase cada tanto—) se hacían dos copias, una para ser trasmitida por radio, seguramente a través de aquel trasmisor pequeñísimo y volante «General Electric» para los pocos privilegiados con receptores, y otra copia para el público reunido en el propileo, al que se voceaba «a megáfono limpio».

«La nerviosidad —sigue «El Plata«— alcanzó grados verdaderamente intolerables y era su manifestación tan viva e imponente que cuando el megáfono de Enrique García enteraba a la multitud de cualquier incidencia del partido que pudiera adelantar la esperanza de una victoria, sonaba abajo un rumor sordo como el de una marea avasalladora que amenaza tragarse cuanto hubiese a su alcance».

Emilio Elena. En la foto, ya ocupando la gerencia de «General Electric» en Montevideo.

Claudio Sapelli, entusiasta con los primeros experimentos técnicos.

Ese trasmisor tuvo una peripecia bastante particular: General Electric había decidido presentar un transmisor de 10 vatios, en ocasión de la exposición de Río de Janeiro de ese año. Pero con el temor de que fuera utilizado para espionaje y revelara secretos de estado, el gobierno brasileño prohibió su exhibición.

El aparato fue, entonces, enviado a Buenos Aires, donde quedó demorado en la aduana, hasta que terminó en la oficina de la General Electric en Montevideo. Un empleado de la empresa, Claudio Sapelli, hábil y curioso, comenzó a trabajar en el sistema junto a su compañero de trabajo, Emilio Elena.

Se afirma que «la primera transmisión «estable» de la radio General Electric se realizó el 15 de agosto de 1922, con voces y música a cargo de Sapelli y Elena. ³

El interés de «General Electric» era la de vender receptores. Pero para ello necesitaban obviamente una estación emisora, para generar el interés por aquellos.

A mediados de agosto la empresa General Electric, como dijimos, instalada en Uruguay y Ciudadela, pone a la venta receptores de radio armados a cortina cerrada.

El lunes por la mañana, comienzo de la venta, había una multitud frente al comercio, dispuesta a comprar receptores de radio. ³

Así «General Electric» le vende al comerciante de orígen vasco don Sebastián Paradizábal, un trasmisor de 1 kW de potencia, que se instaló en los altos del Hotel Florida, hoy desaparecido.

Sebastián Paradizábal fue un próspero comerciante de Montevideo, quien sin saberlo, pasó a ser parte de la historia viva de la radiodifusión uruguaya.

Luis Viapiana. El primer locutor.

Radio Paradizábal, comenzó sus trasmisiones el día 6 de noviembre de 1922, a la hora 17. Su primer locutor y jefe de la broadcasting fue Luis Viapiana. El jefe técnico fue Carlos. H. Sirighelli, y el técnico electricista fue Claudio Sapelli. El operador técnico fue Mario Brignani. Las primeras figuras musicales fueron el profesor de piano Héctor Rosa, a cargo del violín C. Andrade, al violoncello, el Sr. Liaczi. La soprano fue la Señora Morello. El jefe de publicidad fue Carlos Seron. Radiodifusor y propietario Sebastián Paradizábal, aunque fue importante el consejo y entusiasmo de su gerente, el Sr.Moledo.

La Radio Paradizábal trasmitía en longitud de onda de 320 metros, siendo la actual ubicación en el dial de la actual radio CX20 Montecarlo (930 kHz). Con una potencia de 1 kW, era sintonizada en los diecinueve departamentos, y también en la ciudad de Buenos Aires. Trasmitía diariamente, de 14 a 15 horas un noticioso del Radio Club del Uruguay. Los lunes, miércoles y viernes, de 21 a 23 teatro o conciertos, los domingos, de 14 a 15 otro espacio del Radio Club del Uruguay, y de 17 a 19 conciertos.

La Paradizábal tenía asimismo avisadores, como “Agua Matutina”, Casa “Pablo Ferrando”, Farmacia “Garate”, Gaseosa “Tri Naranjus”, Cigarrillos “Spinet”, “Gran Café Avenida”, Casa Straumann y Cía.

Alfredo Mario Ferreiro, humorista, poeta y periodista, autor de «Prohibido dar la mano» y «El hombre que se tragó un autobús», narra con sencillo pero claro estilo, su visita a la primera radioemisora uruguaya establecida.

PARADIZABAL BROADCASTING

«Verás… Un auto me dejó en las puertas del hotel Florida. Ya en el ascensor, el empleado me hizo una pregunta:

—¿Tiene usted tarjeta para visitar los estudios?, y enseñé la pequeña cartulina.

—Está bien, señor, me dijo.

Al pasar por la rejilla de los pisos altos, el ascensor hacía un ruidito seco y simpático. Con un breve chillido metálico se abrieron las puertas de la jaula.

Desemboqué en un amplio patio sobre el que se volcaban innúmeras habitaciones. Plantas y juegos de vestíbulo de delgado mimbre. Alfombras. Una señora escribía una carta sobre una mesa. Miré a todas partes.

—Pero… insinué, desorientado.

—Por aquí, señor —indicó, solícito, el ascensorista,

—Gracias —respondíle.

Trepé por una escalenta; atravesé un rellano; en lo hondo del rellano distinguí, en la penumbra, una cantidad de cosas amontonadas; otra escalera se recostaba contra el muro opuesto. La salvé en dos saltos. El aire glacial de la tarde me golpeó con furia el rostro. Estaba en la azotea del hotel. Detrás mío se alzaba, orgulloso, uno de los soportes metálicos de la antena…

Abajo, en calles y ventanas titilaban, dispersas, infinidad de lucecitas. El edificio del Jockey Club alzaba su mole esquelética por sobre un mar de casas. Divisé el teatro Zabala. Un tanque de agua me ocultó a la vista la avenida 18 de Julio. La antena de la casa Paradizábal, en Andes y Colonia, prendía, a intervalos, una estrella que se deshilachaba en largos y delgados rayos. Caminé hacia la izquierda. Una puerta me dio acceso a un corredor angosto y corto; al fondo del corredor, tras una puerta hermética, sonaba un «foxtrot». Esperé. Prendí un cigarrillo La tarde moría en el cielo. Las cúpulas resaltaban por sobre el macizo informe de la edificación, y en un postrer destello apagáronse los reflejos áureos de las claraboyas agazapadas sobre las azoteas vecinas.

Calló la música. Entonces, con los nudillos, di dos golpecitos discretos en la puerta y empujé un poco. La puerta cedió con un débil quejido. Un cortinado espeso, rojo, cubría el muro que iba apareciendo por la hendidura de la puerta. Una luz grata me dio en los ojos. Dos caras me miraron asombradas. Entré. Un piano enorme, una victrola, varios hombres con instrumentos de música, dos señoras sentadas, una mesilla, un teléfono sin auricular, un micrófono sostenido por dos espirales casi invisibles de alambre de cobre. Y todo acolchado, suelo, paredes, techo. La luz lucía medio semiescondida por un repliegue del tapiz rojo.

La pequeña, nerviosa, simpática figura de Viapiana salió a mi encuentro. Nos chocamos las manos. Entonces yo di un recio «Buenas tardes» que todos contestaron con un eco. Viapiana se llevó un dedo a los labios y me largó dos chistidos al tiempo que, con un gesto, me señalaba los micrófonos. Comprendí mi indiscreción y sonreí.
Viapiana hízome señas para que le aguardara. Fuese hasta el trasmisor que estaba sobre la mesita y, con voz clara, pausada, tranquila, trasparente, comenzó a decir:
—Trasmite la Radio Paradizábal. Montevideo. Número cinco. Cuplet de «La Montería», cantado por la soprano señora Isabel Uría.

Y, luego de apretar un timbre que no oí sonar, hízome señas invitándome a pasar al otro aposento. Atravesé la mullida habitación y penetré por una puerta acolchada a la contigua. Zumbidos, golpes secos, rasgueos, moscardoneo de dínamos, timbres, zumbidos…

Mientras Viapiana me hacía las preguntas del saludo, un altoparlante comenzó a cantar con inusitada fuerza y claridad el popularísimo couplet «La Montería».

Charlamos unos instantes. En eso, calló la música. Viapiana, por la puertita, desapareció de mi lado. Un mozo, silenciosamente inclinado sobre una mesita llena de alambres, cargada de botones, repleta de especies de relojes, enchufó y desenchufó luego. Se hizo un ruidito en el altoparlante. Enseguida una voz recia llenó el reducido aposento:

—Trasmite la Radio Paradizábal, Montevideo. Avisamos a todos nuestros oyentes que esta noche, a la hora 21, trasmitiremos la revista en dos actos y 18 cuadros «París qui Jazz», que representará en el teatro Urquiza la compañía de León Volterra, del Casino de París. Número seis, «La danza de las horas», de la ópera «Gioconda», ejecutada por la orquesta Radiozábal. Trasmite la Radio Paradizábal, Montevideo.

Calló la voz. Entró una señora y se aposentó cerca mío. Enseguida entró Viapiana. Tornamos a charlar. En el trasmisor brillaban las lámparas. La música sonaba en el altoparlante. El mozo seguía absorto ante los botones, los alambres, los relojes de la mesita. Por el recuadro de un vidrio divisaba parte de la bahía. En lo hondo, como una enorme silueta azul, el Cerro destacaba su mole; más acá, sobre la tersura de las aguas azuladas, bajo un cielo rosa y violeta, caminaban despacio unos barcos diminutos que iban dejando* una   manchita de humo en el  aire transparente.

Y una profusión de luces prendíanse y apagábanse a intervalos por sí mismas…

Calló la orquesta. Me despedí. Y, cuando iba descendiendo la escalenta, oí la voz de Viapiana cantando «El rey del cabaret». Hacía un frío terrible.

Atravesé de un salto la vereda y me acurruqué en el asiento mullido del auto. Arrancó éste con un silbido poderoso. Cuando doblamos la esquina, las torres de la antena se me aparecieron como arañando el cielo. Y yo pensé que estas torres son el más alto escalón logrado por el hombre en su marcha de progreso, y me figuraba a miles y miles de hombres —diseminados por toda América— oyendo al unísono a esta estación trasmisora que yo acababa de visitar con la rapidez de un bólido.

A.M.F.

«Esta crónica de la época viene ilustrada en la «Revista Radiotelefónica» con dos fotos: de la pianista María Adela Fourquet y del concertista de piano Felisberto Hernández que estrenó en la radio pionera su obra «Primavera». Muchos ni soñaban que éste sería el famoso escritor. Con el piano se ganaba entonces la vida.» (²)

José Batlle y Ordóñez, al frente del micrófono que se utilizó para irradiar el discurso político a través de Radio Paradizábal. (Foto «El Día»).
A la sazón, el Presidente de la República era el Dr. Baltasar Brum Rodríguez. Batlle era presidente del Consejo Nacional de Gobierno.

En Radio Paradizábal, se trasmitió el primer discurso político, irradiado el 12 de noviembre de 1922 por el Señor José Batlle y Ordóñez, que anunciaba la campaña electoral del Ing. José Serrato en el Partido Colorado. Cabe señalar,  que este fue el primer discurso político en el Uruguay, difundido por radio, y así lo anunciaban crónicas de la época:

PRIMERA CONFERENCIA POLITICA POR TELEFONIA SIN HILOS

13 de noviembre de 1922. En todas las ciudades declaradas tales por la ley se han instalado aparatos receptores. Una convulsión tecnológica a nivel primario y ni qué hablar a nivel de rumores y chismorreo pueblerino.

A las 20.30, después de escucharse el Himno Nacional, la Marsellesa y el Himno a Garibaldi, pronunciarán discursos por «telefonía sin hilos» el señor Batlle y Ordóñez y el señor Julio María Sosa. Cerrará la trasmisión el señor Ovidio Fernández Ríos leyendo su «Himno a Batlle».

Emocionado el «speaker» comenzará así:

«Hola, hola, hola…  Más veloz que el rayo, tan rápida como esa misma luz que el batllismo desea llevar a todas partes, devorando 300.000 kilómetros por segundo y en todas direcciones se difundirá esta noche la palabra batllista por boca del mismo Batlle. Sintonizad vuestros receptores con esta voz: Hola, hola, hola.»

«A todos los que escucháis os digo: poneos de pie, descubríos, que el Himno Nacional llegará hasta vosotros, trémulos de emoción ante este misterio inmenso y agobiante. Oid el Himno de la patria; luego oiréis al hijo más esclarecido de ésta».

No fue ésta trasmisión favorecida por la Naturaleza: una tormenta cercana llenó el dial de ruidos estáticos. Y en muchos lugares la recepción no fue posible debido a las descargas. Sólo muy pocos escucharon el primer «blooper» o gazapo en la radiotelefonía uruguaya:

Cuenta la anécdota que  habían llevado a don Pepe al micrófono y él -que no era hombre fácil de conducir, incluso de hacerle tolerar novedades o cosas modernas- tuvieron que convencerle de ponerse una especie de collar, para colgarle el micrófono, que era una bocina como las que tenían los teléfonos antiguos.
Bellaqueó para que se lo colocaran y al terminar dijo: «Sáqueme por favor esta porquería».

La vida de Radio Paradizábal, fue  muy efímera. Luego vendió su trasmisor al diario «El Día», que también lo usó durante poco tiempo, porque en aquella época la prensa no se sentía muy cómoda con la radio.

Finamente se incendió. La estación que estaba instalada en ese localcito sobre el hotel Florida, una noche, no se sabe a qué hora, si estaba operando o no, se quemó -recuerda Emilio Elena.

Aquella estación pionera quedó prácticamente inutilizable.

Vivía del aire y desapareció en el aire.

La siguiente broadcasting fue la «Radio Sud América», desde el Colegio Norteamericano de Señoritas», Instituto Crandon.

El 5 de julio de 1923, comenta el diario «La Mañana»: «Radio Paradizábal ha mantenido los prestigios de la radiotelefonía, en esta semana que le ha tocado estar sola en el éter…» ¿Qué había pasado? Las continuas interferencias de la Estación Cerrito y la potencia de Radio Paradizábal, hicieron que Radio General Electric interrumpiera sus emisiones, para instalar otro transmisor más potente. (²)

En efecto, el 8 de julio de 1923, la «General Electric», por iniciativa de Don Emilio Elena, inaugura su nuevo transmisor de 500 watts en antena, instalado en la azotea del «Colegio Americano de Señoritas» (hoy, Instituto Crandon) en 8 de Octubre y Garibaldi, con una torre de 50 metros sobre la calle.

Reabre sus transmisiones «con un interesante programa de concierto con arias de óperas, y recitados a cargo de la Srta. Paula Weber, y los señores Raúl Mendilaharsu y Sabat Ercasty».

Después de aquellos primeros intentos, en diciembre de 1924 salieron al aire: Radio Montecarlo; en agosto del 25, lo que luego sería CX 30; en octubre del 28, Radio Carve, y en 1929, Universal, antes Fada Radio; Radio América y por supuesto la Radio Oficial (SODRE) a impulsos del Dr. Francisco Ghigliani.

Según documentos archivados en la Asociación Nacional de Broadcasting Uruguayos (ANDEBU), en 1924 comenzaba Radio Paysandú; en el 26, Radio Durazno y La Voz de Paysandú y en el 27, Radio Cultural de Salto, entre otras.

Los textos anteriores han sido tomados de los siguientes libros y sus autores, según las siguientes notas:

¹ Jacinto A. Duarte –«Dos Siglos de Publicidad en la Historia del Uruguay» (Montevideo, 1952);

² Rubén Castillo – «Silencio, estamos en el aire» (Montevideo, 1979)

³ Ildefonso Beceiro (h) – La radio y la TV de los pioneros cronología y anécdotas de un fenómeno uruguayo»   y

4 Raúl Barbero . «De la galena al satélite. Crónica de 70 años de radio en el Uruguay 1922-1992. Montevideo. (1995).

Y han sido aumentados o condensados y adaptados para esta entrada.

Programa especial con motivo del 90 aniversario, emitido el 4 de noviembre de 2012 por «Radioactividades», CX 26 Radio Uruguay, SODRE (conducido por Daniel Ayala González y con la producción sonora de Luis Ignacio Moreira). Excelente producción con profusa ilustración sonora. Irradiado el 4 de noviembre de 2012.


RCI//EN CARTELERA//90 años de radiodifusión en Uruguay. Entrevista de Pablo Gómez Barrios, para Radio Canadá Internacional. (6 de noviembre de 2012).

Publicado en 1922, 2012, Documentos, Investigación, Los principios, periodistas y locutores, Publicidad y radio, radio, Uruguay | Etiquetado , , , , , , , , , | 12 comentarios