«King in Radio». Panel tríptico publicitario antiguo. (EE.UU. 1920s-30s).

Rara pieza publicitaria, hallada en un viejo granero de Kalamazoo, Michigan, EE.UU. Se trata de un tríptico, pintado a mano, al óleo sobre cartulina. Consta de tres paneles publicitando la firma King Radio, y sus receptores neutrodinos, La firma del artista está dada por la inscripción «A. R…».

Circa 1920-30’s, con hombres vestidos elegantemente y una mujer sentados en elegantes sillas bordadas, en un salón de techo alto, cubierto. Un panel nombra a «King Neutrodyne Hinners» y el otro panel lateral dice «King Quality Buffalo».

Este cartel se encontró clavado en el interior del granero «Mill Mill», en el norte del estado, en 2001.  La etiqueta de los creadores figura al dorso: «KALASIGNS, KALAMAZOO, MI. Y CHARLES B. THOMAS CO.

Tiene algunos orificios para clavos aquí y allá, ya que estuvo clavado en el establo durante muchos años. Asimismo, hay un desgarro en el panel izquierdo que se extiende como una línea del grosor de un cabello a través de esa área del panel y unas pocas líneas de una pulgada, cerca de la esquina. No tiene retoques o faltantes en la pintura. Es una obra asombrosa y hermosa de publicidad y arte de dos compañías, conservado de una forma increíble, después de cerca de 100 años.

Dimensiones: 73 cm de altura en el panel central. 96.52 cm de ancho, con los tres paneles abiertos. 

La empresa King Manufacturing Corp.; Buffalo (EE.UU.) , tuvo otros nombres alternativos: King Quality Products, King-Buffalo Inc., King-Hinners Radio Co. y comercializó aparatos bajo las marcas Imperial, King, Monarch, Royal.

King produjo también para Sears bajo la marca Silvertone, pero las radios mantuvieron la etiqueta King-Hinners. Otra marca con la cual vendieron fue Adler-Royal. Fue fundada en 1924. la compañía cambió su nombre varias veces:

1925: King Quality Products
1926: King-Hinners Radio Co.
1926-27: King-Buffalo, Inc.
1927-30: King Mfg.Corp., absorbida por Colonial Radio Corporation. ¹


Fuente

Publicado en 1920s, 1930s, 2002, Arte radiofónico, Artistas, coleccionista, EE.UU., Ilustración, Los principios, memorabilia, Publicidad y radio, radio, Radioescucha, Receptores | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Un joven radioescucha. (1926).

Publicado en 1926, Arte radiofónico, EE.UU., ephemera, Ilustración, Los principios, radio, Radioescucha, Receptores | Etiquetado , , , , | Deja un comentario

Adiós al emblemático locutor de la FM uruguaya, Sócrates Yangosián.

La emblemática voz de Sócrates Yangosián, se acalló el 26 de febrero de 2019.

Fue locutor, comunicador, por 25 años locutor conductor de CX 50 Radio Independencia y por 25 años, pionera voz de la FM, como locutor institucional de CXA294, Emisora Río de la Plata, (pionera del Uruguay en FM,  inaugurada el 2 de mayo de 1960, en forma oficial, en sonido monofónico,  en 106.7 MHz). Y luego, denominada Del Plata FM 95.5, ambas emisoras de Montevideo, Uruguay.  Sin duda, fue de las más grandes voces de la locución radiofónica del Uruguay.

Supo hacer un estilo de locución comercial de profundos graves y distinción durante los 80’s y parte de los 90’s en FM Del Plata.

Había comenzado profesionamente el 4 de abril de 1965 en  CX50 Radio Independencia, donde aprendió la profesión con la familia Rupenian. Hizo todo en radio, desde salir al aire en programas, hacer mesa de controles, actuar como locutor comercial en las trasmisiones de fútbol, prensa

«Los Iracundos», en el estudio de CX50, Radio Independencia.

Comenzó haciendo programas inolvidables como «Colosos del Ritmo»,  con música de «Los Beatles» y «Los Rolling Stones», dos grupos que entonces, en la década del 60, estaban en pleno apogeo, como así también el grupo uruguayo «Los Iracundos», cuando surgen a fines de 1969.

Otros programas en la emisora de los Rupenián fueron «París-Roma», dedicado a irradiar los éxitos de la música italiana y francesa; «Yamaha Time» y «Shock», dedicados a los «oldies«.

En 1977 se estrenó mundialmente «Saturday Night Fever» («Fiebre del Sábado por la Noche»), película estadounidense de 1977, dirigida por John Badham y protagonizada por John Travolta y Karen Lynn Gorney en los papeles principales. Esta película no sólo fue un éxito en taquilla, sino que impulsó el movimiento «Disco» por todo el mundo, convirtiéndose en un fenómeno sociocultural que cambió drásticamente el estilo de vida por aquella época . ¹

En Uruguay, CX50 Radio Independencia, junto con el Disc Jockey «Lulo»,  realizador de los recordados bailes del Club Banco República, junto a distintos auspiciantes comerciales, organizaron el concurso de parejas denominado «Lulo, Tras los Pasos de John Travolta», que premió por decisión de un jurado especialmente designado, a quienes emularan de la mejor manera a los protagonistas de la película, en la famosa escena de baile. En el programa «Impactos», entrevistó a Lulo y a los ganadores del certámen Ruben Gadea y Renée De León. (Cortesía Sr. Julio Gutiérrez, Montevideo).

Posteriormente, surgió la posibilidad de ir a Emisora Río de la Plata, fundada por el Ing. Vicente Prado, de la cual Berch Rupenian era socio en los 80’s

A diferencia de hoy día, en aquella época, la FM era distinta a la AM. Tenía distintas modalidades de trabajo. Hoy son más parecidas.

Estando en Radio Independencia, fueron a una prueba varios locutores. Emisora Rio de la Plata no tenía entonces la tecnología que luego pudo tener. Yangosián, al respecto, recordaba que:

Tuvieron que esperar a que terminara la programacion habitual de la radio, como a las dos de la mañana, para que después de allí con la misma consola de aire, se grabaran las pruebas. Era todo muy heroico. La voz femenina ya la tenían seleccionadas, faltaba sólamente la voz masculina». Fue inmediatamente después de grabar, que me di cuenta que me habían elegido a mí».

Quedó, pues, con ese puesto de locutor en Emisora Rio de la Plata. Quedaron las pruebas quince días en el aire, para que los directivos de la emisora hicieran la evaluación correspondiente.

Cuando me llamaron de la emisora para decirme y felicitarme que había quedado yo, les contesté que ya lo sabía».

Así luego de 25 años, abandonó Independencia para arribar a Río de la Plata, que más tarde pasó a llamarse Del Plata, en los 95.5 del dial de FM.

Emisora Del Plata, viejo estudio de grabaciones años 80s. (Fuente).

Realizó allí, varios programas exitosos, tanto grabados como en vivo: Compact Oldies, la Historia de la Música, etc.

Comienza a grabar las tandas publicitarias, las voces femeninas que le acompañan en diferentes períodos son: Hilda Leal, María Luisa Aguerre y Marilyn Devitta.

Rápidamente, se convierte en los 80’s, en la voz masculina más identificada en frecuencia modulada. Nombrar a Sócrates, es identificar de inmediato a FM del Plata.

Sócrates Yangosián y Jorge Alvarez desde exteriores año 1993. (Fuente).

Posteriormente, comenzó a realizar tareas en el Dpto. de Ventas, y a realizar el armado y la conducción de programas especiales, entre ellos: «La Música Argentina Tal Cual Es», «La Otra Cara de los Beatles», «La Historia de la música», «Compact Oldies», «Homenaje a Robert Stolz» junto a la Sra. Hilda Leal y especiales dedicados a la música tradicional de varios países, etc.

Sócrates junto al dúo «América» en los estudios de la radio. (Fuente).

Quizás el más recordado para la audiencia fue «Compact Oldies» en las mañanas de la radio.

En los 80’s, junto a Nelson Tomé, participó de la primera transmisión en directo en FM, desde el Cilindro  en la presentación de la banda Van Halen.

Su principal virtud (además de su voz) es su estilo, su forma de comunicación, la forma de dirigirse a la audiencia y su slogan de siempre: «¡Que pasen perfecto!» .

Es muy difícil encontrar otro locutor en FM, que se identifique tanto con un medio, como lo ha conseguido Sócrates en Del Plata.

Como ser humano principalmente y como profesional, Sócrates ocupó un sitial de privilegio en la historia de Emisora del Plata. ¹


Fuente consultada, citada, adaptada:

Publicado en 1960s, 1970s, 1980s, 1990s, 2019, Frecuencia Modulada, Música, Música y canciones, Montevideo, periodistas y locutores, radio, Uruguay, Videos | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

La radio portátil del futuro. (1909).

«El Sr. Throgmorton Smith en contacto con la oficina»

Publicado en la revista «The Throne and the Country», Inglaterra, octubre 16 de 1909. Aquí a mayor tamaño, aunque con marcas de agua.

Publicado en 1909, antenas, Arte radiofónico, ephemera, Humor radiotelefónico, Ilustración, Inglaterra, Los principios, radio, radio portátil, Radioescucha | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

El «Topo Krtek», con una radio, un televisor, un gramófono.

Durante muchos años, el héroe animado más popular de los niños checos es Krtek (topo en checo), creado por el artista Zdeněk Miler 

Apareció por primera vez en 1956 en Praga, cuando Miler quería crear un personaje animado sobre el proceso del lino. Miler quería elegir un animal para el papel protagonista, influido por Walt Disney, y decidió tomar un topo tras tropezar con una madriguera de topo durante un paseo. La primera película, llamada «Jak krtek ke kalhotkám přišel» («Cómo el topo consiguió unos pantalones») fue estrenada en 1956, y el cariñoso personaje principal ganó una enorme popularidad en muchos países de la Europa del Este, y también en Alemania, Austria, India y China. En 1963 comenzaron a producirse más episodios, y hasta la fecha, se han creado alrededor de 50.

El primer episodio de la serie era narrado, pero Miler quería que la película se entendiera en todos los países del mundo, así que decidió utilizar las voces de sus hijas, reduciendo la expresión a exclamaciones cortas, para expresar los sentimientos y la percepción del mundo del topo. Miler enseñaba las películas en primer lugar a sus hijas, para decidir si el mensaje de la película era capaz de llegar a los niños o no. ¹

Krtek y el transistor.

 

Krtek y el televisor.

 

Krtek y la música.

Publicado en 1950s, 1960s, Arte radiofónico, dibujos animados, Música, radio, Receptores, Televisión, Videos | Etiquetado , , , , , , , , , , | Deja un comentario

«Der Radiohörer», («El Radioescucha»), Max Radler, (1930).

Max Radler, (1904-1971), pintó este cuadro en 1930. Es un óleo sobre lienzo, de 63 cm x 49 cm. Está resguardado en la Galería Municipal Lenbachhaus y Kunstbau, Munich.

En 1930, Radler se unió al grupo de artistas «Die Juryfreien», fundado en 1910. Casi todas sus obras fueron destruídas durante un bombardeo en 1945. Después de la guerra, Radler se convirtió en colaborador habitual de la revista satírica «Simplizissimus».

¿De dónde viene la idea del oyente de radio?

Las cosas eran diferentes con la radio, lo que despertó una inmensa fascinación en los años veinte. Pronto, la radio se convirtió en el «alma que destruye la fantasía de la era tecnológica». Varios pintores adoptaron la idea del oyente del radio (Max Radler, Kurt Gunther, Max Ackerman y algunos otros).

Max Radler nació en Wrocław, Polonia. Hasta 1918 fue aprendiz de un taller de carpintería en Oppeln (Alta Silesia). Posteriormente se formó como pintor de decoración en Zeitz, Sajonia. En 1923, Radler se estableció en Munich, donde pintó decorados  teatrales y estudió en la Kunstgewerbeschule con Georg Schrimpf y Otto Grassl.

Perteneció al Dadaísmo, que fue un movimiento artístico europeo de vanguardia a principios del siglo XX. Muchos afirman que comenzó en Zurich, Suiza en 1916,  de una reacción negativa ante la Primera Guerra Mundial.

Este movimiento internacional fue iniciado por un grupo de artistas y poetas. La idea era rechazar la razón y la lógica, premiando el sinsentido y la irracionalidad.

Durante el movimiento internacional del Dadaísmo, muchos artistas y poetas crearon sus pinturas y poemas, algunos de los cuales significaban tonterías y/o irracionalidades y otros significaban otras cosas, como la tristeza o la ira. ²

Publicado en 1930, Alemania, Arte radiofónico, Artistas, Los principios, radio, Radioescucha, Receptores | Etiquetado , , , , , , , , | Deja un comentario

La QSL de W8KYK.

Original QSL es la que diseñó W8KYK. Diseño de su creación, por manipulación fotográfica. La modelo fue su sobrina Marsha. Su hijo, Chuck, también es radioaficionado, K8BBE. ¹

La idea de enviar una tarjeta postal para verificar la recepción de una estación (y luego el contacto bidireccional entre ellos) puede haberse inventado, de forma independiente,  varias veces.

La referencia más temprana parece ser una tarjeta enviada en 1916 desde 8VX en Buffalo, Nueva York, para 3TQ en Filadelfia, Pennsylvania (en esos días no se usaban los prefijos de la UIT).

La tarjeta estandarizada con indicativo, frecuencia, fecha, etc., puede haber sido la diseñada en 1919 por C.D. Hoffman, 8UX, en Akron, Ohio.

En Europa, W.E.F. «Bill» Corsham, 2UV, utilizó por primera vez una QSL cuando operaba desde Harlesden, Inglaterra, en 1922. ²

Publicado en 1960s, Arte radiofónico, EE.UU., ephemera, QSL, Radio Aficionados, Radioafición | Etiquetado , , , , , | Deja un comentario

La Radio en Broma: «Un Cajón», por José M. Rafolds. (Argentina,1926).

Los procedimientos para distraer a la humanidad son tan numerosos como los modos de aburrirla.

Descorramos el telón de una escena cualquiera y lo comprobaremos de inmediato.

Nos hemos puesto en presencia de un cajón. Los cajones, y  especialmente los cajones cerrados, han sido y serán siempre motivo de una curiosidad profunda; por cuyo motivo no cabe un ápice de duda que la curiosidad se incubó en uno de ellos.

Días pasados se paseaba nuestro hombre por la balaustrada de su azotea en tren de gran actividad, sin reparar en los metros que su respetable obesidad distaba del suelo.

Temí por su abdomen sanchesco.

— ¿Pero qué manejos son esos, Don Telémaco? — interrogué — ¿No repara usted el peligro que corre?

Pero Don Telémaco, cada vez más enredado en sus alambres y palos, pareció no oírme.

Esta vez Don Telémaco se detuvo, y lanzándome la mirada idiota del que ve herida su susceptibilidad, me replicó con énfasis:

— Usted, amigo mio, vive en el siglo de la Cenicienta. Desconoce los principios que rigen a la materia y, por lo tanto ignora la ciencia misma.

Aunque Don Telémaco es un escribiente de primera categoría del Registro Civil de la calle vecina, creí, al oír aquellas palabras, que se hubiera trastornado con algún invento extraído de cualquier libraco de «recetas útiles».

— De modo que dice usted Don Telémaco, que la materia rige… a los principios.

— Sí, interrumpióme, o lo que es lo mismo, los principios rigen a la materia, porque en cuestiones de ciencia, ¿sabe usted?, los factores no alteran el órden del producto.

Bien, bien, pero aún no me ha dicho usted qué líos trae con estos alambres.

iAh!, estos son problemas un tanto complejos para usted que es un profano en la materia. Pero voy a iniciarlo en seguida. Suba, si está desocupado, y lo acompañaré por los dominios de Minerva. 

La curiosidad me tentó despiadadamente y subí a aquel Olimpo dispuesto a catar por boca de Don Telémaco la ciencia que Minerva graciosa pluguió concederle. Al cabo de una hora ya lo sabía «todo». Mi sorpresa iba en aumento cada vez que Don Telémaco se dignaba a abrir las canillas de sus depósitos científicos.

— ¿pero es posible, Don Telémaco, que estos alambres?…

— iPosibilísimo! Estos alambres son maravillosos. La misión a que se había destinado el alambre era ignominiosa. Ellos hoy hablan, gesticulan, traen sumisos del espacio infinito las vibraciones más puras que flotan como tenues cendales en un consorcio de armonías gratísimas.

— ¡Me pasma el oírle!, Don Telémaco.

— Ah! pero esto no es nada. Ya verá usted, ya verá.

— Pero mis humildísimos dones no me permitirán nunca comprender…

— Quiá!: Es la cosa más sencilla del mundo. ¿Ve Vd. estos alambres? Pues bien, extiéndalos científicamente entre estos mástiles y habrá realizado la parte más importante de la obra.

Tendrá, como si dijéramos, el canasto, la trampa. donde ha de volearse indefectiblemente todo ese edén de armonías que le hablé. Luego el aparato que voy a mostrarle, completa la obra a manera de alambique.

Y en efecto; al instante me hallé transportado a un gran cajón, tosco, plagado de discos graduados, manecillas, alambres en espiral, que iban y venían en una algarabía de somier descompuesto.

Don Telémaco, frente al altar de sus debilidades, habló como un apóstol:

—Ya ve usted, todo construidito por mi mano. Ha sido necesario vencer muchas dificultades, pero al fin he triunfado tras luengo de batallar con los cálculos. ¡Oh los cálculos!

Aquí, Don Telémaco, con los pulgares enterrados en el chaleco, adquiría por momentos las proporciones de un Einstein.

Con gran cautela hizo girar nuestro hombre una manecilla que encendió una lámpara de vivísima luz. En seguida colocóse alrededor de la cabeza un par de teléfonos y empezó a tentar con ambas manos cuantas ruedas encontró. Mi curiosidad era indescriptible, pero no me atreví a interrumpirlo.

Al fin su rostro iluminó, más que por la luz de la lámpara, de alegría.

— ¿Oye algo, Don Telémaco? interrogué, sin poderme contener.

—Sí, los teléfonos crepitan bruscamente por los «atmosféricos». Es buen síntoma. Pronto tendremos onda «a la vista».

Pero la onda, por lo visto, no llegaba y Don Telémaco empezaba a perder la calma y las esperanzas, por más ruedas y resortes que tocara.

Es inútil proseguir — exclamó. Por fin, sacándose el doble cerco de acero que aprisionaba su cabeza. Usted sabe, la humedad, la aislación, los atmosféricos,las interferencias… Usted no sabe lo delicado que son estos chismes.

Tuve que resignarme y esperar al siguiente día a fin de dar tiempo a nuestro hombre para que imprimiera alguna reforma a su cajón.

Al día siguiente me encontré con Don Telémaco más atareado que la víspera. Tenía a la vista una serie de tratados de radiotelefonía que ojeaba precipitadamente con muestras de desagrado.

— ¿Y qué tal, Don Telémaco, tenemos o no tenemos hoy onda a la vista?

— ¡Cállese, mi amigo! Acabo de descubrir que me han engañado villanamente con estos condensadores: carecen de… de calibre. En cuanto a la construcción de las bobinas, los tratadistas me tienen desconcertado.

En este nefasto instante intervino la chispa que faltaba a Don Telémaco para poner en combustión los gases que presionaban su atribulada cabeza.

La chispa en cuestión tenía la forma de una mujer (como siempre), y para más datos era la suya. Explotó (como siempre):

— ¡Muy bien! Esto te sucede por comedido, gran zoquete. ¿Quién te manda meterte en libros de caballería y gastarte aquí lo que no tienes en cosas que no entiendes y que para maldito lo que te sirven.

Pero Don Telémaco, lejos de inmutarse al recibir aquella descarga, limitóse a contestar con la resignación del sabio atropellado.

— La ignorancia es muy atrevida y ella ha sido siempre la causa de la decadencia de los pueblos.

Como no me interesaba oir a Don Telémaco ni a su costilla, alejéme pensando que la radio tiene muchos peros y aun… pelos que vencer.

Nuestro hombre, perseverante en su empresa, no daba un punto de tregua a su labor. Descuidado de sus obligaciones y hasta de su persona, Don Telémaco se entregaba por completo a sus mágicos cajones, que por otra parte no dejaban de ser vulgares recipientes de objetos mal relacionados.

Entre tanto no había forma de arrebatar al espacio sus exquisitas melodías.

Un día leyó un aviso del siguiente tenor:

«Adquiera usted de inmediato un radiófono, si no quiere pasar por una persona vulgar». Y Don Telémaco, cansado de construir cajones sin provecho, allá fuése a dejar de ser una modestísima vulgaridad y convertirse en el dueño de un flamante y bien cortado cajoncito, aunque de humilde catadura dada la situación de su desmedrado bolsillo. Con el nuevo cajón estaba en condiciones de oir las estaciones más remotas con sólo «elevar un poco más la antena», según le dijeron.

Y he aquí a nuestro hombre encaramado de nuevo en la balaustrada, levantando palos, ligando cabos de aquí y de allá y sudando a mares el humor de su fecunda adiposidad.

Con el nuevo cajón era menester adquirir otras baterías, otros teléfonos más sensibles…

Su domicilio era una algarabía infernal de cosas radiotelefónicas. Las revistas, folletos, tratados y catálogos derramaban su policromía en abundante desorden; y como «casa de viejo», las herramientas, alambres, bobinas e innumerables enseres de dudosa aplicación campeaban libremente por donde el azar quiso dejarlos.

En medio de esta baraúnda erguíase Don Telémaco impávido, sereno, tenaz, siempre en acecho de la onda esquiva.

Por fin, una noche la onda hizo irrupción, penetrando de improviso en el cajón de Don Telémaco. Fué un acontecimiento transcendental. La onda se había dignado honrar, por fin, el cajón de nuestro atribulado compañero.

Don Telémaco salió a la calle echando, como el siracusano, gritos que pusieron en conmoción al vecindario entero.

Cuando llegué a su domicilio comprendí que se trataba de un verdadero acontecimiento, sólo posible de parangonarse con los dos extremos de la vida.

Los vecinos llenaban la casa. Todos querían ser los primeros en oír, hecha excepción de la esposa de Don Telémaco que más bien quería ser oída.

Al cabo de un instante nos declaró Don Telémaco que la onda le había hecho una  jugarreta: había huído.

Algún curioso hizo notar irónicamente que tal vez la avalancha habría asustado a la bienvenida.

Mientras tanto, Don Telémaco, tembloroso, sudando a mares, con los pesados arcos de acero sobre la cabeza, trataba nuevamente de encajonar la onda, pero sin resultado.

— ¡Y la onda está aquí, la tengo «casi» entre mis manos — gritaba Don Telémaco furioso — pero no la puedo sintonizar!!

De pronto ocurrió algo inesperado. Al hacer girar con violencia una manecilla se produjo un ligero chasquido que encendió vivamente la lámpara para apagarse luego. La lámpara había muerto.

Acto seguido Don Telémaco cayó pesadamente al suelo arrastrando consigo al cajón. Se había desmayado de indignación.

…………………………………………

Desde entonces, Don Telémaco entretiene sus largos ocios meditando a la vera de un adecuado tratado de Física.

 

Rosario, Septiembre de 1926


Fuente:

  • Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, octubre de 1926.

(Nota: las viñetas insertas en esta entrada son meramente referenciales).

Publicado en 1926, Argentina, Documentos, Humor radiotelefónico, Los principios, Notas de prensa, radio, Radioescucha, Receptores, textos | Etiquetado , , , , , , | Deja un comentario

«Europa habla!». Aviso publicitario de Casa Morixe – Dell’Acqua, para los receptores RCA Victor. (Revista «Mundial», setiembre de 1940, Uruguay).

Publicado en 1940, ephemera, Montevideo, Onda Corta, Publicidad y radio, radio, radio de Onda Corta, Radioescucha, Receptores, Segunda Guerra Mundial, Uruguay | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Día Mundial de la Radio, 13 de febrero de 2019.

Publicado en 2019, Ilustración, radio | Etiquetado , , , , , , , | Deja un comentario