«En 1983 Uruguay comenzaba a buscar una salida democrática que culminara con el régimen cívico militar que se había perpetrado desde 1973. Con el triunfo del No el plebiscito de 1980, el régimen comenzaba a ser cada vez más cuestionado dentro y fuera del país». ¹
En mayo de 1983, la llegada de los monarcas de España «produjo una de las movilizaciones callejeras más espectaculares que se recuerdan en Uruguay, gobernado por entonces por el Gral. Gregorio Álvarez. Eran ya los tiempos finales de la dictadura cívico-militar.
La visita se extendió por 53 horas.
Juan Carlos, se reunió en la Embajada de España con una delegación de políticos uruguayos de todos los partidos políticos. Julio Sanguinetti, Enrique Tarigo, Juan Pivel Devoto, Carlos Julio Pereyra, José Pedro Cardoso, José D’Elía y Antonio Chiarino, entre otros. Pivel y Pereyra le entregaron un ejemplar del semanario «La Democracia» que, horas antes, había sido requisado de la imprenta por el gobierno por publicar, en su portada, una foto del rey dándole la mano a Wilson Ferreira Aldunate, por entonces exiliado en Cataluña.
España, como ningún otro país, apoyó y respaldó la transición uruguaya hacía la democracia. Fue una política que tuvo en el propio rey y en los expresidentes Adolfo Suárez y Felipe González a sus mayores propulsores.
Los Reyes de España, en la Plaza Independencia, de la capital uruguaya en ceremonia de ofrenda floral al pie del monumento al Gral. José Artigas, prócer del Uruguay.
“Democracia y libertad”, era el grito de la gente que inundó 18 de julio, colmó la Plaza Independencia y que coreó también su nombre frente a la vieja Casa de Gobierno, hasta que el monarca salió a saludar desde el balcón a la multitud. ²
El 22 de mayo de 1983, Martín Prieto, el corresponsal en Montevideo del diario «El País» de Madrid, escribía en nota periodística publicada en ese medio, en el segundo día de la visita de los Reyes de España, Don Juan Carlos I y su esposa Sofía :
Algunos miembros de la comitiva real comentan entre sí cómo este es uno de los más emotivos viajes del Rey a Iberoamérica. En su segunda jornada en Montevideo la alegría y la gratitud de los uruguayos ha continuado manifestándose abiertamente para mayor contrariedad gubernamental. El Rey ha roto un par de veces el protocolo y sus propios cordones de seguridad, prescindiendo del automóvil y atravesando plazas a pie en auténticos baños de multitud. Esta ciudad, apacible, llena de coches de modelos antiquísimos, algunos de los cuales exhiben banderas españolas, ha hecho una fiesta esperanzada de la presencia de los Reyes. En las noches, las radios emiten constantemente música española.
En la recepción de anteanoche, ofrecida en el palacio legislativo por el presidente Alvarez, pudo masticarse el silencio cuando el Rey aludió elogiosamente a Juan Carlos Onetti o a las virtudes civiles y morales de los sistemas democráticos. El presidente Álvarez volvió a insistir en la comparación de los procesos democráticos español y uruguayo, haciendo énfasis en que los problemas de su país tendrían siempre solución si eran resueltos por uruguayos. Previamente se había celebrado en el palacio del Gobierno la entrevista entre los dos jefes de Estado. No se vieron a solas y todo el encuentro -no podía ser de otra forma- se circunscribió a una sucesión de lindezas protocolarias. Luego el Rey y el presidente Goyo Álvarez salieron al balcón del palacio. La multitud en la plaza llevaba tiempo coreando el «que salga el Rey». Don Juan Carlos saludó al gentío durante unos momentos, mientras el presidente se mantenía en un segundo plano y sin saludar.
En la mañana de ayer, conversaron los ministros de Asuntos Exteriores de los dos países, llevando Fernando Morán el peso de la entrevista. El ministro español planteó la petición de liberación de presos y se extendió sobre las consecuencias que para Iberoamérica puede suponer la futura integración de España en la Comunidad Económica Europea.
La agencia Efe, citando una fuente no oficial pero segura, informó esta madrugada que tres de los españoles encarcelados en Uruguay por motivos políticos, han sido puestos en libertad. Por el momento no ha sido facilitada su identidad.
Gregorio Alvarez, Rosario Flores de Alvarez, Juan Carlos I y Sofía.
El ministro uruguayo pudo haber solicitado mayor «comprensión» por parte de la prensa española a lo que Morán habría aducido que la prensa es libre y que además viene demostrando una gran preocupación por la defensa de los derechos humanos, lo cual también conforma una de las líneas maestras de nuestra diplomacia. Morán se interesó igualmente por la liberación de las tres madres de desaparecidos uruguayos en Argentina, detenidas el mismo día de la llegada de los Reyes, expresando también su desagrado por el secuestro de la revista Democracia precisamente en estos momentos.
En cualquier caso, el ministro Morán, quien hizo una brillante exposición ante su colega del proceso democrático español, aclaró que España no pretendía dar lecciones o ejemplos de democracia a nadie. La jornada de ayer se completó con la recepción ofrecida por los Reyes a sus anfitriones en la embajada de España, la visita a la comunidad española, una sesión solemne del comité de representantes ante la Asociación Latinoamericana de Integración, visitas a entidades benéficas e investidura del Rey como doctor honoris causa por la universidad de la República.
Juan Carlos I tomando mate con Gregorio Álvarez.
El acto políticamente más importante, y sin duda más difícil fue el recibimiento que hizo el Rey de doce líderes opositores, cuatro en representación de partidos prohibidos, muchos de los cuales carecen de derechos cívicos y políticos en su propio país.
Fueron recibidos en la embajada de España Julio María Sanguinetti, Enrique Tarigo y Jorge Batlle (por el Partido Colorado), Juan Pivel, Julio Pereira y Dardo Ortíz (por el Partido Nacional), Humberto Ciganda, José Vicente Chiarino (por la Unión Cívica), el doctor [José] Cardoso y Germán D’Elía (por los socialistas) y Juan Pablo Terra y Daniel Sosa (por los democristianos). Esta audiencia, obviamente, ha sentado como un tiro a las autoridades uruguayas, que temen -acaso con razón- que la visita real tenga efectos políticos de espoleta retardada.»
Cobertura de la llegada de los Reyes de España a Uruguay. CX16 Radio Carve, Montevideo, Uruguay. 21 de mayo de 1983.(Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
Más:
«Uruguay Hoy», informativo fílmico que realizaba la DINARP, órgano de propaganda del régimen militar, da cobertura a la visita de la pareja real española. 1983. (Fuente Teverec, You Tube).
Fuentes:
Grabación magnetofónica, donación del periodista Sr. Emib Suarez Silvera a LGdS. Digitalizada por Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS.
«El Rey Olvidado», nota de opinión del periodista Diego Fischer, diario «El País», Montevideo, 5 de marzo de 2015. (Visto en 31 de julio de 2018).
Visita de los Reyes de España a Uruguay, lote filatélico en Todocolección, España.
Banderas de Uruguay y España. Visita al Uruguay de los Reyes de España en mayo de 1983. Nota informativa sobre la emisión filatélica uruguaya, en Sellosmundo.com.
URUGUAY N$ 2000 1983 MONEDA PLATA VISITA DE LOS REYES DE ESPAÑA PROOF. Información numismática, en el blog Lamas Bolaño.
CONMEMORATIVAS VISITA DE LOS REYES DE ESPAÑA, Monedas de la República Oriental del Uruguay, en monedasuruguay.com.
El fragmento del programa radial cuya grabación se presenta, fue captado en Montevideo, Uruguay. Se trata de la audición de un «curandero», figura muy común en la programación de muchas emisoras de radiodifusión andina, al menos desde hace un par de décadas.
Incluso, una emisora se llamó La Voz de las Huaringas, fácuilmente sintonizable, también hace unos años, en la banda de aficionados de 40 metros. («Huaringas, enclave de chamanes y curanderos, lagunas medicinales y apus o montañas protectoras. Las catorce lagunas de las Huaringas (lagunas sagradas, en quechua) se utilizan desde tiempos prehispánicos con fines mágicos y curativos que la población les ha atribuido. La laguna principal La Negra o Huaringa (cuyo significado en español es «laguna del Inca») da nombre al conjunto y es la favorita de la mayoría de curanderos»¹).
Las señales de estas emisoras, podían escucharse en alguna de las denominadas Bandas Tropicales de la Onda Corta.
Muchas veces, no sin alguna interferencia eventual, por causa de otros servicios utilitarios que compartían esta parte del espectro radioeléctrico, o por causas naturales (descargas de estáticos, causadas por tormentas próximas, etc.). Muchas veces, también, la calidad de la modulación no era de la calidad deseada por el oyente distante. (Recuérdese que estas emisoras, en estas bandas, han estado destinadas primariamente a un público local, a lo sumo muy regional, pero ya sabemos que la magiafísica de las Ondas Cortas posibilita alcances mayores a los estimados en forma nominal).
Captación en la Onda Corta de un programa de un «curandero» radial, en una emisora radial deHuancayo, Perú. (Escuchada en los 90s, por Horacio Nigro Geolkiewsky, Montevideo, Uruguay. Receptor: Grundig Yacht Boy 400 + antena «randomwire»).
Brujos y chamanes en las radios peruanas. De un tiempo a esta parte, muchos supuestos y reales brujos y chamanes ofrecen sus servicios ya no solo a través de anuncios en las calles sino también en las radios piratas de la ciudad de Lima y de otras ciudades peruanas. (Fuente: Misterio Infinito Perú, en You Tube. Publicado el 3 sept. 2015)
DISCJOCKEYS. POR FERNANDO AINZA (Fotos de Mario Tolosa).
Con un entusiasmo no siempre compartido por el oyente, acompañando cada anuncio de nuevos discos de una verba salpicada de anglicismos, con acento vagamente centroamericano, un nuevo tipo de locutor de radio —el “discjockey”— acaba de imponerse definitivamente entre un vasto sector de jóvenes capaces de seguir hora por hora “rankings”, “discódromos”, “cintas de oro” y toda una jerga “musicaidista” manejada, a su vez y en sus sus mejores equivalentes idiomáticos, por el “fan” norteamericano. Efectivamente, toda una apacible tradición de la radiodifusión uruguaya —el programa musical que pasa discos intercalando tandas de avisos— está pereciendo en nombre de los “programas promocionales” y la supervivencia del “voseo” habitual de nuestros locutores en algunas ondas del extenso dial, no hace más que ratificar el hecho de que una nueva época de la breve historia de la radio está siendo acaparada por lo que no fue, hasta ahora, más que una parte de la radiodifusión: el disco. Pero, lo más importante de este proceso, es que el primer destinatario del programa anunciado con acento peruano, marcados “tus” y erres y elles arrastradas, es el adolescente y su inestable y cambiadizo gusto musical.
Todo —avisos, textos, ritmos, premios, promociones musicales— está dirigido a captar y
orientar al oyente adolescente, hacerlo un consecuente comprador de novedades y un eficaz propagador —“tarareo” mediante— del ritmo que, grabadores y emisora que se han propuesto imponer. No importa si el “discjockey”, hablando el castellano como podría hacerlo un norteamericano empeñoso, ha nacido en Rocha (Rodríguez Tabeira), en San José (Carlos Píriz) o en la montevideanísima Aguada (Raimundo Soto); lo importante es llamar la atención, seguir una corriente publicitaria nacida en los E.E. U.U. y hacer del alumno liceal un integrante del Club de “las Aguilas Blancas», un bailarín de “twist” y un consumidor del “espacio” radial en abierto conflicto con el televisado.
“Aquí, Dick Clarck, de costa a costa”.
Cuando la televisión estuvo lo suficientemente difundida en los Estados Unidos como
para que fuera ya indiscutible su éxito, más de un comentarista y observador norteamericano se permitió vaticinar la desaparición paulatina de las emisoras de radio. Objetivamente, la televisión acaparaba todos los géneros radiales con la ventaja de retransmitirlos a través de dos sentidos —la vista y el oído— y, poco a poco, en un proceso suficientemente divulgado, informativos noticiosos, radio-teatros, concursos y programas varios de fono-platea, encontraron su equivalente mejorado en los canales de televisión. No quedaban dudas: la imagen estaba devorando al sonido.
Sin embargo, cuando todo parecía estar perdido y una industria, otrora floreciente, como
la del disco se tambaleaba, un oscuro locutor de una emisora del Oeste americano, empezó a comentar los rutinarios programas de discos y a lanzar las novedades de las grabadoras, precedidas de rimbombantes avisos y de vaticinios de éxito que, por la simple repetición y
el entusiasmo con que eran hechos, empezaron a cosechar el primer resultado esperado: la
curiosidad del oyente. Dick Clarck —hoy en dia un nombre capaz de lanzar en una noche
a la fama a un anónimo cantor— empezó a organizar en grande sus programas promocionales. En combinación con las empresas grabadoras, con otras emisoras con las cuales llegó a formar el famoso programa “de costa a costa” (repetido aquí por CX 12, Radio Oriental), Dick Clarck, a través de sus tres horas de comentarios, consejos y breves avisos (“una marca, a todo lo más dos, repetida sin énfasis, casi imperceptiblemente, es la fórmula del éxito”, declaraba hace poco), resucitó un interés por las novedades del surco y ganó un comprador desconocido para el disco: el menor de veinte años. Para ello, él y quienes lo siguieron en la idea, no dudaron en cuanto a los mejores métodos de captación. Se crearon “clubes” de admiradores de los cantantes promovidos, se fomentó el sensacionalismo que ya había rodeado a las estrellas cinematográficas, se instó al baile a través del disco más que por orquestas o conjuntos desconocidos, y se fabricó un vocabulario no siempre acorde con la gramática del cual damos, en su versión castellanizada, una muestra aparte.
Al mismo tiempo que el “discjockey” como agente de las grabadoras se propone imponer una melodía, debe saber auscultar las preferencias del público que lo escucha y detectar en qué medida lo que él propone como un “éxito” lo es en la realidad. Los “rankings”, los “discódromos”, todo lo que permite una participación del oyente (y con ello se halaga, también. el gusto por contribuir a decidir y a elegir que tiene el público desde la misma época de los pulgares hacia abajo o hacia lo alto del espectador del circo romano), es fomentado entre esa misma juventud y los méritos de músicas y cantantes se empiezan a medir por cifras “records” de ventas, por “votos” y por una compleja escala de “los mejores” que, teóricamente, elaboran los oyentes.
La ventaja de ser peruano.
Pero, hasta 1954, al margen de algún programa en idioma castellano que trasmite en onda corta “La Voz de los Estados Unidos” para estas latitudes, la promoción del disco, elaborado en origen, llega muy atenuada y apenas es perceptible en las visitas de los artistas a nuestro medio. La juventud no es, todavía, como declara ahora un empleado del Palacio de la Música, ese codiciable “85 % de los compradores de discos”, como lo es en otros países europeos donde “el mercado del disco está dirigido por las preferencias de los menores de veinte años”. Sin embargo, un día del mes de abril de ese año, un locutor de acento peruano, empieza a comentar discos por Radio Carve (CX 16), a presentar novedades y repetirlas para un auditorio de adolescentes en nombre de los cuales organiza un club, apadrinado por la firma comercial que lo presenta, y se granjea una curiosa popularidad. Hugo Guerrero Martineitz habla un lenguaje nuevo en la radio que no sólo radica en su pronunciación de las palabras, sino en los mismos términos utilizados; hay jóvenes con discomanía, hay un discosemana a presentarse, hay un discogrande, un discoéxito, hay un premio a otorgar, el “discómetro” de oro, hay popularímetros que miden los sucesos, hay —en resumen— “un programa disquero” para los discomaníacos a inventarse, improvisarse entre una masa de adolescentes dispersos que hay que aglutinar en una común e increíble admiración por Elvis Presley, Pat Boone, y, posteriormente, por el “rock-and-roll”.
Agitación dominical en el Discodromo Sarandí.
El discjockey (en Perú se le llama “montadiscos”) necesita seguir hablando con un acento diferente y los Imitadores nacionales que van apareciendo, a partir de 1951, especialmente Nolo Mainero con “Música en el aire’’ en CX 8 Radio Sarandí, preceden su aparición en la sintonía de un cuidadoso aprendizaje de la pronunciación “del Pacifico”. A su vez, el apellido de un chileno —Rodríguez Mata— creador, con éxito, de los “hit parades” en el Río de la Plata, parece obligar a los locutores uruguayos al apellido “Rodríguez”: Rodríguez Cabanillas, Rodríguez Tabeira, Rodríguez Roque, etc…. Sin embargo, pese al entusiasmo y al sensacionalismo con que se promovieron las novedades norteamericanas, una apatía bastante característica del uruguayo, siguió a los primeros esfuerzos por Imponer el sistema ya exitoso en otros países de América Latina. Tal como ahora lo recapitula en una entrevista, el discjockey Raimundo Soto, “fue necesario el escándalo del rock-and-roll para entusiasmar a los jóvenes”. La primera película musical de ese ritmo, proyectada en el Cine Plaza y con la presencia de Bill Haley, fue promovida con habilidad. Grupos de adolescentes irrumpieron en el cine (noviembre de 1956), armaron un baile improvisado bajo la misma pantalla donde Bill agitaba su guitarra eléctrica y ensenaba los pasos desconocidos de ese baile de origen remotamente irlandés (la “jiga”) y deformado por una tradición de vaqueros norteamericanos. Todos los días, espectadores sorprendidos veían repetirse el espectáculo de las mismas parejas que aseguraron a la prensa “seguir la película hasta el mismo Cerro”. De allí, a los clubes improvisados de “admiradores del rock-and-roll”, con sede en Pocitos y con bailes organizados en los salones del Hotel Ermitage, sólo medió el paso que esperaban con ansiedad los discjockeys. Ahora, los bailes estudiantiles o, simplemente, juveniles, dirigidos y animados por los mismos discjockeys radiales son moneda corriente, (ej.: Rodríguez Tabeira animando todos los bailes estudiantiles de Carnaval en el Hotel del Prado) y el apellido del animador importa tanto (o más) que el nombre de la orquesta presentada. Pero, entonces, y el hecho se pudo comprobar entre la juventud de liceo y preparatorio, los “admiradores del rock-and-roll» supusieron todo un espíritu improvisado y desconocido, traducido rápidamente, en actitudes, vestimenta, peinados, incluso en modos de pensar. El control de los adultos en ese mundillo de jóvenes agrupados por un ritmo era prácticamente Inexistente, abriéndose, por consiguiente, las compuertas de un espíritu que los más pesimistas llamaban “patotero” para los hombres y “prostituído” para las mujeres. “No ha habido problemas —declara ahora Raimundo Soto—. Ningún rockandrollero de 1957 ó 1958, lo sigue siendo ahora. Nadie puedo seguir a un discjockey más de los años correspondientes a su primera juventud. Luego todos se vuelven serios y respetables. El rock no fue para ellos más que una gimnasia, un deporte”.
Todo discjockey tiene para su profesión una justificación elaborada a la sombra de la necesaria promoción de las empresas grabadoras que, a partir de 1960, se instalan en nuestro medio y que agrupa la Cámara del Disco: “Entretenemos a una juventud que, (tal vez, si no fuera por nosotros andaría vagando por las calles”. “Creamos un Interes por la música popular que, luego, puede transformarse en un sentir la música culta”. “Divertimos, entre sus horas de estudio, al joven liceal”; justificaciones que no siempre encuentran su respuesta equivalente en la realidad. A este efecto se señala la desagradable impresión de ver llevada a la imagen televisada lo que es un éxito de la radio, en el caso del “Discodromo Sarandí”, que dirige Rubén Castillo. Ver a los adolescentes y jóvenes de pantalones ajustados, pelo echado sobre la frente, buzos y camisas llamativas, a las chicas, apenas surgidas de la pubertad, retorciéndose al ritmo del “twist”, en un ambiente heterogéneo, no es lo mismo que oír el comentario de todos los mediodías del conocido discjockey.
Los éxitos viajan por teléfono.
La mejor manera de medir los éxitos en nuestro medio sigue siendo el teléfono y las cartas que, todos los discjockeys, proponen a sus radioescuchas. Diariamente, cientos de llamadas telefónicas se distribuyen entre todas las radios que tienen programas “disqueros”.
“Ochocientas treinta y cinco en una hora, a través de cinco líneas telefónicas ha sido mi record de audiencia mayor”, asegura un discjockey de CX36, Radio Centenario.
Para interesar al oyente a llamar solicitando su “favorito”, hay diferentes métodos. Sorteo de discos, cómputo de “favoritos” en “rankings” reproducidos, luego, en las columnas especializadas de la prensa, o el sicológicamente eficaz recurso de grabar la voz de quien llama y pasarla, después, conjuntamente con el pedido («Aquí está su disco” de CX20).
Por otra parte, hay cupones en los diarios para Intervenir en “los medidores del suceso” que, por ejemplo, “Acción” publica todos los martes (“el popularímetro») y «El País” los días viernes (“ranking oriental”) y buzones en todas las emisoras para depositar “votos” de radioescuchas (el más famoso es el de CX8).
Mediante estos sistemas las empresas grabadoras tienen una idea de las preferencias de la juventud que ratifican, en casi todos los casos, en las cifras de ventas de las casas de discos (otro de los índices de popularidad).
El responsable: Rubén Castillo.
En los EE. UU. hay, todavía, otro sistema no implantado con esa intensidad en nuestro país: el cómputo de los “juke-box”. Un registro especial marca las monedas que se echan por determinado disco en esas máquinas, en las que están siempre las últimas novedades. Ajena a las directivas de los discjockeys y a los intereses de las empresas, esos son los auténticos índices de las preferencias populares.
Los escépticos podrán observar el fenómeno de la “discomanía” con la misma indiferencia que abrigan por los programas de discos promovidos, pero los aficionados a la sicología social de nuestro medio, aún cuando hagan suya la observación de que “pasados los veinte es difícil ser “twistero” o “rockandrollero”, no pueden dejar de alarmarse al comprobar la proliferación de “clubes» de “amigos” del ritmo o el cantor X, las “barritas” de “teenagers” que recorren las radioemisoras, o hechos particulares como el que contaba, ajeno a sus consecuencias, un discjockey: “En cierta ocasión recibí una carta llena de faltas de ortografía de la esposa de un chacarero de la zona de San Ramón. Me pedía por favor si podía cambiar la hora de trasmisión de mi programa de “twist”. Seguir trasmitiéndolo a las diez y media de la mañana suponía llevarlos a la ruina. Su marido dejaba de trabajar todos los días un rato antes y se caminaba varias cuadras de campo hasta las casas para poder oírlo. Después, ya era tarde para volver al trabajo.”
Facultad de Información y Comunicación – Instituto de Comunicación | Seminario de Fundamentos Lingüísticos de la Comunicación | anaforas@fic.edu. (Visto en 26 de julio de 2018).
Cada febrero los escenarios populares son el principal lugar de encuentro entre la gente y los espectáculos de Carnaval. Se trata de tablados gestionados en forma honoraria por vecinos en distintas zonas de la ciudad, con el apoyo de la Intendencia de Montevideo.¹
Luis Guarnerio, foto reciente (2013), del popular humorista, actor, uruguayo.
El 21 de junio de 1958, en el Salón «Remember» de La Vascongada, recordado sitio gastronómico de la Avenida 18 de Julio, frente a la Plaza Fabini, ciudad de Montevideo, tuvo lugar un ágape, que reunió a integrantes de la Comisión Organizadora del Tablado «Llevame P’al Pago Viejo», que estaba emplazado en la esquina de las calles Pernas y 24 de Setiembre, en el pujante y populoso barrio de «La Unión».
La entonces compañía Difusoras del Uruguay, por sus emisoras CX14 El Espectador y CX18 Radio Sport, estuvo presente en la persona del actor, animador, humorista de radio, TV y Carnaval, Don Luis Guarnerio, quien tuvo a su cargo la conducción y animacíón de la parte oratoria de dicha reunión de vecinos que llevaron a feliz realización tal actividad barrial.
Los minutos de discursos, entre preguntas y comentarios de Guarnerio, van desfilando en una grabación discográfica, que realizó la Sección Grabaciones de Difusoras del Uruguay. Es un disco de corte lateral, para uso en la retransmisión posterior y archivo, por alguna de las emisoras de la cadena radial.
Participaron como moderador, animador, Luis Guarnerio; Sr. Donato Bueno, Presidente del Tablado de Pernas y 24 de Setiembre, «Llevame p’al Pago Viejo»; Sr. Mauro Figueredo, comerciante.
En la «Revista Alemana», del mes de junio de 1937, Año V, Nº21, se publicó el siguiente artículo que transcribimos, y reproducimos conjuntamente con sus ilustraciones, sobre aspectos generales de la emisora internacional alemana de ondas cortas, al cumplir, por entonces, su quinto aniversario.
(Encontrará también, al pie de esta entrada, otras interesantes adiciones relacionadas al material presentado en esta oportunidad).
Centro de radiodifusión en Onda Corta en Zeesen, Berlín. Torres de soporte de antenas direccionales. (Foto aporte, cortesía, Rafael Rodríguez, Colombia).
Alemania llama a Iberoamérica El 5º aniversario de la Estación Alemana de Ondas Cortas.
por el Dr. Herbert Schroeder
La llamada radiofónica «Habla Alemania por las ondas DJA y DJN» – o cualquiera otra que sea la característica de las demás ondas que la Estación Alemana de Ondas Cortas emplea para su servicio ultramarino -ha llegado a ser una llamada familiar a todos los radioyentes del mundo. Esta llamada no sólo llega a las Américas Central y del Sur, pues desde las heladas llanuras de Alasca hasta los arrecifes de esmeralda del Mar del Sur, sería difícil encontrar un lugar en que no se hubiese oído por lo menos una vez.
Desde la estación alemana de ondas cortas, en Zeesen, cerca de Berlín, se irradian los programas radiofónicos hacia todas las direcciones.
Desde hace cinco años, estas llamadas, y los programas que anuncian, son radiados a todos los puntos cardinales. En general, cinco años no representan un excesivo período de tiempo para la vida de una institución importante y las conmemoraciones de esta clase ofrecen poca ocasión para un estudio retrospectivo.
Mas el caso es muy diferente tratándose del dominio de las ondas cortas, cuyo desarrollo es tan rápido que casi cada día nos trae un nuevo progreso. Por esta razón son ya un acontecimiento los cinco años de existencia de la Estación Alemana de Ondas Cortas, acontecimiento que da lugar a ciertas consideraciones e induce a echar una mirada retrospectiva y otra al estado actual.
Las razones que motivaron la construcción de un potente servicio de ondas cortas son tan evidentes que casi sobra insistir en ellas. Fuera de las fronteras -del Reich viven 23.000.000 de alemanes y personas de origen alemán, 15.000.000 de los cuales se hallan radicados en los más distintos puntos de ultramar. Su caso es muy diferente al de los ingleses, p. ej., cuyo alejamiento de la patria es atenuado por el hecho de vivir en sus dominios bajo las mismas leyes que rigen en su patria y en la de sus abuelos.
Estos 15.000.000, sin dejar de ser leales súbditos y ciudadanos de su nueva patria, es natural que sientan no sólo nostalgia sentimental, sino a veces también nostalgia cultural por el país de sus antepasados. Antes, esta añoranza sólo podía disiparse cultivando las relaciones mediante cartas, periódicos, buques, es decir, medios de comunicación todos ellos que demoran un tiempo relativamente largo para llegar a su destino. La radio significa a este respecto un cambio definitivo: ha puesto a los alemanes en ultramar en contacto directo con la madre patria.
Alemania, con las bellezas de sus paisajes, su antigua arquitectura; Alemania, el pais del progreso y de algunas conquistas sociales más importantes de nuestra época; el país del Servicio de Trabajo y del «Vigor por la Alegría»; en fin, el país de la música, ha despertado siempre el interés de los demás pueblos.
Si bien en todas las estaciones radiodifusoras del mundo se toca a menudo música alemana, existe el deseo de oir esta música interpretada por músicos del país que la creó.
Precisamente en Iberoamérica, cuyas repúblicas trabajan tan intensamente en el progreso material y cultural de sus países, se revela el profundo interés por las transmisiones radiofónicas alemanas y por el cultivo de la colaboración entre Iberoamérica y Alemania a que estas transmisiones contribuyen; interés que dispensa especial importancia al programa para América del Sur y Central de la Estación Alemana de Ondas Cortas.
¿Cómo se formó y cómo trabaja esta Estación Alemana de Ondas Cortas? – El 1º de abril de 1933 comenzó sus transmisiones desde Zeesen, pueblecito situado en las cercanías de Berlin. Ya mucho antes se hicieron desde allí transmisiones experimentales con ondas cortas, que, sin embargo, carecieron de importancia, siendo hoy en día una curiosidad histórica la torre de madera de la antena circular de aquellos tiempos.
El gran progreso se obtuvo el 1º de abril de 1933, día en que se entregaron al servicio las antenas de ondas dirigidas, radiándose por estas antenas un programa propio.
Las señales de intervalo de la estación alemana de ondas cortas, imitan el carrillón de la histórica Iglesia de la Guarnición de Postdam.
Al principio funcionaba solamente una antena direccional con un programa diario de 2 horas. Al poco tiempo, ya en enero de 1934 se entregaron al servicio otras antenas de la misma índole, entre ellas las con ondas dirigidas hacia Sudamérica. En 1935 se añadieron dos más para América Central y el Asia del Sur. La Estación Alemana de Ondas Cortas dispone actualmente de un sistema de seis antenas direccionales, que prácticamente alcanzan a todo el mundo civilizado. La estación radia por diferentes ondas, de 16. 19, 25, 31 y 49 m., cuyas características comienzan siempre con las dos letras DJ. Las seis antenas emiten seis diferentes programas de zona, de manera que lleguen a los oyentes de las correspondientes zonas en las horas más favorables para la recepción; es decir, en las últimas de la tarde o primeras de la noche. Todo oyente y en cualquier punto del globo en que se encuentre, podrá estar seguro de recibir desde Alemania, noche por noche, un programa de 6 a 8 horas que responda a sus deseos y a sus gustos. Sólo necesita ajustar su receptor.
Hay además algunas horas de programa de mañana y de tarde. Se han convertido en 47 las 2 horas de programa diario del principio. También ha aumentado considerablemente la potencia emisora.
La potencia inicial de la emisora era solamente de 4 kilovatios. En 1936, en ocasión de la Olimpíada, fué aumentada 40 kilovatios, y gracias a la Estación Alemana de Ondas Cortas se pudieron oír en todo el mundo los Juegos Olímpicos. Esta potencia emisora es suficiente para garantizar en cualquier lugar del mundo una buena recepción de la Estación Alemana de Ondas Cortas.
No es labor fácil la organización de un tal servicio de ondas cortas. En primer lugar, debe considerarse la diferencia de horas entre el país emisor y los países receptores. En los primeros tiempos, cuando todavía no se había montado una antena direccional para cada zona, se recibían cartas de oyentes comunicando que nuestras transmisiones les llegaban pasada la medianoche, habiendo conectado relojes despertadores en sus receptores, a fin de no perder las audiciones.
Actualmente todo radioyente recibe las transmisiones a la hora más cómoda para él. Como es natural, ello significa trabajo nocturno para la orquesta, los artistas, los locutores y el personal técnico de la emisora. Además, un servicio radiodifusor que emite a seis diferentes zonas debe recurrir a grabar muchas transmisiones en discos de cera, a fin de que un gran acontecimiento, por ejemplo la retransmisión de una ópera, pueda también ser oída en aquellas zonas que no tienen audibilidad en las horas en que se realiza la transmisión original.
Otro de los problemas es la elección de la longitud de la onda, pues no sólo las estaciones del año, sino incluso las horas del día deben ser consideradas, puesto que mientras una onda se oye mejor en la oscuridad, ofrece otra mejor recepción durante el día.
Finalmente, hay que tener en cuenta que los programas, deben ser confeccionados con meses de anticipación, pues el programa impreso ya ha de estar en poder del oyente el día primero del mes, cosa que en muchos casos significa el que deba salir de Berlín con seis semanas de anticipación.
La Estación Alemana de Ondas Cortas no sólo procura ofrecer a sus radioyentes un programa ameno y de calidad, sino que también se preocupa de que estos oyentes se impongan del mismo con la debida anticipación y sepan cuándo se transmite.
El reloj que se ve al fondo indica las horas de los diferentes programas y según el mismo se conectan las diversas ondas.
Lo mismo puede decirse de su Servicio de Prensa, que es exacta descripción del contenido de las audiciones, y de su Servicio Gráfico, que ilustra las transmisiones y ofrece a las revistas de radio y a la prensa diaria de ultramar la posibilidad de dar a conocer a sus lectores el programa de la Estación Alemana de Ondas Cortas.
60.000 ejemplares del programa impreso de la Estación Alemana de Ondas Cortas se remiten mensual y gratuitamente a los oyentes que desean recibirlo, y las continuas muestras de agradecimiento que la emisora recibe son el más eficaz de los estímulos para el futuro perfeccionamiento de este servicio en favor de los oyentes.
Los programas de la Estación Alemana de Ondas Cortas se han destacado siempre por procurar adaptarse a los intereses especiales y condiciones de vida de los oyentes de las diferentes zonas. La composición del programa se basa ante todo en el conocimiento de que el radioescucha, en todas partes del mundo siente el deseo de recreo y amenidad después de una larga jornada de trabajo, que a menudo se desarrolla en un clima agotador, y que la parte informativa de las transmisiones debe ser radiada en forma sencilla y para todos comprensible.
La mayor parte del programa de la Estación Alemuua de Ondas Cortas se compone, por la razón antes citada, de música de toda clase, desde los festivales de Bayreuth y los grandes conciertos de la Orquesta Filarmónica hasta la canción popular alemana, tan apreciada en todas partes.
Pero al misino tiempo la estación se preocupa, príncipalmente con sus transmisiones informativas y los «Ecos de Alemania», de familiarizar a los oyentes con Alemania, su espíritu, su vida y su voluntad. A este fin están también destinadas otras transmisiones, todas ellas amenas y que gozan del favor de los radioyentes. Como ejemplo citaré el «Pequeño ABC alemán», con su librito ilustrado que se remite a quien lo solicita, cuyo objeto es posibilitar a los oyentes la comprensión de las comunicaciones en alemán; y que tan buena acogida ha tenido entre los oyentes.
Por su manera de ser cordial y personal, los locutores se han granjeado amistad en todas partes, facilitando la colaboración entre la emisora y sus oyentes. Esta colaboración ha sido siempre deseada y cultivada por la Estación Alemana de Ondas Cortas, y constituye uno de los elementos más característicos de su función radiodifusora.
A este objeto sostiene la emisora numerosa correspondencia con sus radioyentes, cuyas comunicaciones son siempre contestadas; correspondencia que además de ser -de importancia para el control técnico de la emisión, es importante guía para la composición del programa.
También fueron ideadas ciertas transmisiones especiales; por ejemplo «La estación y los oyentes radian juntos», «Participa el radioyente de Ultramar» etc.
Estas estrechas relaciones con los oyentes, la mayor parte de los cuales no pertenece al grupo étnico alemán en el extranjero, posibilita la adaptación del programa al gusto y preferencia de los radioyentes iberoamericanos. En atención a los deseos de estos oyentes no alemanes, la Estación Alemana de Ondas Cortas ha introducido desde hace mucho tiempo transmisiones en idiomas extranjeros, por ejemplo en castellano y portugués, no limitándose al Servicio Informativo y a los anuncios sino transmitiendo discursos y radioescenas completas.
De entre esta serie de transmisiones especiales para Sudamérica, han despertado gran interés los festivales que la Estación Alemana de Ondas Cortas organiza en ocasión de los días de fiesta nacional y de conmemoración de la independencia de cada una de las repúblicas sudamericanas; transmisiones en las que regularmente han tomado la palabra los representantes diplomáticos de estas repúblicas en Berlín y otras destacadas personalidades de la vida pública.
Los estudiantes de los países iberoamericanos que cursan sus estudios en Berlín han tenido siempre ocasión de hablar a sus familiares y amigos en el marco de la serie de transmisiones «Saludos a la Patria», así como los visitantes de la América del Sur y Central tuvieron ocasión de hablar en la serie de transmisiones «Iberoamericanos en el Reich».
El tablero en la estación de ondas cortas, que lleva la denominación de las diferentes ondas dirigidas: DAJ, DJB, DJQ, etc.
Muy a menudo fueron retransmitidos por la Estación Alemana de Ondas Cortas los festivales organizados por los diferentes institutos para el cultivo de las relaciones entre Alemania y los países de Iberoamérica, como el Instituto Iberoamericano de Berlín y el de Hamburgo. También han encontrado gran aceptación las tansmisiones «Impresiones Universitarias», compuestas de pasajes de disertaciones cientificas en universidades alemanas; las series de conferencias «Clásicos Alemanes» y «Hombres ilustres de la Independencia Americana», que próximamente serán publicadas por el profesor Dr. León Barandiaran en Lima. Tambien merecen ser citadas aquí las fábulas de Constancio C. Vigil, el conocido autor de «El Erial», las transmisiones de temas humorísticos iberoamericanos y la «Charla Femenina».
Es un programa especial, variado y rico, que sólo es posible componer estando en estrecha relación con las zonas y sus oyentes y conociendo exactamente los deseos de los mismos.
No es exagerado afirmar que en el curso de estos cinco años, la Estación Alemana de Ondas Cortas y sus oyentes han llegado a constituir una gran familia. No sólo se debe ello al programa, pues parte del éxito hay que atribuirla al llamado Servicio de Zonas que, además del programa, pone a disposición de los oyentes material de estudio y extractos de toda clase.
El agradecimiento de los radioyentes se manifiesta en innumerables cartas y también en regalos de toda clase, los que actualmente forman ya la base de un pequeño museo de la amistad entre los pueblos. Expresión de las cordiales relaciones entre el emisor y los oyentes es una de las más populares transmisiones de la estación Alemana de Ondas Cortas, los diez minutos diarios de «Saludos a nuestros oyentes» que sirven para la radiación de llamadas personales en ocasiones de cumpleaños o motivos análogos.
Ahora se le ofrece la ocasión a la emisora de agradecer las muchas felicitaciones que de sus oyentes recibiera con motivo de su quinto aniversario, y expresar la esperanza de que esta hermosa colaboración con sus oyentes continúe por muchos años, en una labor caracterizada acertadamente por las siguentes frases trasuntas de la carta de un oyente: «Sabe usted, yo tengo siempre la impresión que su emisora nos pertenece, a los de esta banda del Atlántico. Sus llamadas de distintivo son simplemente una abreviatura para la idea de buena camaradería».
En la revista uruguaya «Cine Radio Actualidad» se publicaban regularmente los esquemas horarios y de programas de las emisoras en la Ona Corta, que podían sintonizarse localmente. La columna estaba a cargo del Ing. Pedro Casas.
En el número de abril 1 de 1938, se menciona la trasmisión especial del 5º aniversario de la Emisora Alemana de Ondas Cortas. (Foto: Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
No en vano, la dirección de cable de la Estación Alemana de Ondas Cortas era «Ameradio Berlin».
UNA GUÍA DE LA LENGUA ALEMANA PARA LOS OYENTES DE LA ESTACIÓN ALEMANA DE ONDAS CORTAS.
Ed. Deutschen Kurzwellensender. Berlin, 1937. 21×15 cm. 68 pág. (edición sin paginar). Ilustr. con dibujos en color, en el texto. Rústica original ilustrada. Marcas de caucho de antigua biblioteca. Artículo en venta en Todocolección, España.
«Deutscher , Deine Heimat Spricht Zu Dir», folleto trilingüe alemán, inglés , castellano sobre «Zeesen», la poderosa estación alemana de onda corta que emitió fuertes señales hacia todo el mundo durante la década de 1930 y los años de la guerra.Aparentemente, esta publicación, estaba destinada a los ciudadanos alemanes en el extranjero, ya que el título, en castellano es «Alemán tu Patria te Habla – Una visita a la estación alemana de onda corta en Berlín».Contiene muchas fotos interesantes, con leyendas en alemán, inglés y español (acercar para leer). Posiblemente data de alrededor de 1939. (Digitalizado por OntheShortwaves.com.)
«Five Years of the German Shortwave Station». Es una versión en inglés y alemán conmemorativa del 5º aniversario de la emisora de ondas cortas alemana, es este folleto de la época de la guerra. Combina los esquemas de programas para abril de 1938 hacia Norteamérica, con varios ítems realacionados al 5º aniversario de la estación de Zeesen, incluyendo fotos (por ejemplo se puede ver al Reichminister Dr. Goebbels, «el patrón de la radiodifusión alemana» («the patron of German broadcasting,») en la pág. 3), una lista cronológica del desarrollo de la estación desde 1933 a 1937, etc. (Digitalizado por Ontheshortwaves.com).
Reichs-Rundfunk Gesellschaft («Zeesen») – En los días previos a la Segunda Guerra Mundial, la estación alemana, Reichs-Rundfunk Gesellschaft, comúnmente conocida como «Zeesen» (por la ubicación del transmisor), fue una de las más fuertes en las bandas . Y fue no menos que un líder en el nuevo campo de la propaganda radial internacional.Comenzando alrededor de 1935, la estación respondía a las cartas de los oyentes con un pequeño disco fonográfico de 4 pulgadas, de 78 rpm.Aquí hay escaneos del registro fonográfico, junto con sendos archivos MP3 del contenido de audio, que está en alemán por un lado, inglés en el otro. (OntheShortwaves.com).
En tiempos de la Segunda Guerra Mundial, los medios de comunicación uruguayos, obviamente, no estuvieron ajenos a los hechos políticos internacionales.
CX14 Radio El Espectador, Montevideo, trasmitió alguna vez los discursos del Führer, ya antes, en 1938, como lo señala este recorte de la revista «Cine Radio Actualidad».
La Segunda Guerra Mundial agudizó la necesidad de recibir información, además de la tradicional prensa escrita, el público pegaba sus oídos al receptor de radio.
Buscaba también en la onda corta de alcance internacional, las difusoras, los charlistas y los noticieros.
El Espectador hizo campaña con programas antinazis. Fue un referente en la sintonía, el informativo «El Repórter Esso», con noticias propiciadas desde el bando aliado. Este espacio radial salió al aire también en cada una de las principales ciudades de América Latina.
Durante la contienda, CX14 El Espectador terminó de consolidar su perfil periodístico.
Simultáneamente, el apoyo de Uruguay a los aliados lleva a institucionalizar espacios editoriales. Uno de ellos fué “Opina El Espectador”, que pasaría a ser otro emblema de la radio uruguaya, difundiendo los ideales democráticos dominantes en el país.
Era un programa de información y análisis, donde alternaron en sucesivos ciclos comentarios editoriales a cargo de figuras relevante de la radio en aquél entonces: Vicente Basso Maglio, el doctor Juan Carlos Patrón, Santiago Rompani, entre otros.
Su hermana en la cadena Difusoras del Uruguay, CX18, no fue ajena al devenir de la época e incluso cambió su nombre a Radio Libertad, por este tiempo, llevando a cabo audiciones «anti-nazis», como puede apreciarse en este aviso publicado en la revista «Cine Radio Actualidad».
El ‘Comité Franco-Uruguayo Pro Francia Libre’ se constituyó en 1940 y respondía a las directivas del movimiento del General de Gaulle. Este Comité, que comprendió muchos más uruguayos que franceses, estaba sostenido por la Legación británica y colaboró activamente con las obras inglesas de socorro de guerra. (Tomado de Eugen Millington-Drake y la diplomacia cultural de Gran Bretaña en Uruguay (1934-1941). Este es un recibo, encontrado entre las páginas de un Almanaque del Banco de Seguros del Estado, mientras lo estaba hojeando, el 15 de julio de 2018, en la feria de Tristán Narvaja de Montevideo. Descansó este papelito, ahí, 74 años. Apareció en los mismos momentos en que se disputaba la final del Mundial de FIFA en Moscú, y con Francia en plena gloria deportiva. Era a la misma hora del partido, yo lo seguía por radio, mientras recorría el tradicional paseo dominical.
En tiempos más recientes, llevó los dos nombres, CX18 Radio Libertad Sport. Hoy en día, dedicada de lleno al deporte, como ha sido su perfil programático más conocido, es Sport 890.
Uruguay fue el primer país en el mundo que reconoció al Comité Nacional Francés de Liberación (conocido como Comité de Argel o Comité De Gaulle) como el representante del pueblo francés (9/6/1943), después de haber roto relaciones con el régimen de Vichy (12/5/1943). Fue durante la presidencia de Juan J. de Amézaga, siendo canciller el Ing. José Serrato. ¹
En 1942, Radio El Espectador, inició una audición denominada «América Frente a la Guerra». Desde el 2 de marzo de ese año, se irradiaba todas las noches, a las 20 y 15.
Retrasmitían el programa, su Onda Corta CXA19, y las siguientes radios del Interior del país: CW7 Radio Carmelo, Departamento de Colonia; CW19 Difusora Rochense, Rocha; CW23 Radio Cultural, Salto; CW35 Paysandú Broadcasting, Paysandú; CW46A Difusora Zorrilla de San Martín, de Tacuarembó y CW47A, Radio Welcome, de San José.
Una publicación del mismo programa consecuentemente editada, cuyo redactor responsable fue Victor Soliño. La redacción estaba ubicada en la calle Patria 704, Montevideo.
He aquí el ejemplar de marzo de 1943, Año II, Nº 2. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/La Galena del Sur).
Una de las emisoras que llegó a inclinarse por la tendencia pro eje, fue la que trasmitió exclusivamente en Onda Corta como Radio Continental, CXA2. Fue la primera emisora privada y comercial en la Onda Corta uruguaya. Puesta en la llamada «Lista Negra», su trasmisor en 6000 kc/s, de la banda de 49m, mayormente con alcance regional, pero con una potencia de 5 KW, que podría llegar a alcance intercontinental, y que estaba ubicado en un recinto del predio de la fábrica de ladrillos Andrés Deus, fue volado con explosivos por un comando presumiblemente anarquista en 1942. (La Galena del Sur tiene una entrada sobre esta radioemisora, aquí).
¹ Ana María Rodríguez Ayçaguer, Montevideo, Uruguay. Comentario en el grupo Fotos Antiguas de Montevideo, Facebook.
Ezekiel Moura vive en Curitiba, Brasil. Es ilustrador y artista plástico. Cursó la Licenciatura en Artes Visuales en la UFPR. Por su devoción a la ilustración ha desarrollado trabajos artísticos con diversos estilos y composiciones. Trabaja con ilustraciones, murales y pedidos personalizados.
Quizás no es una radio propiamente tal, pero si un original juguete de hojalata que dispone de una caja musical suiza a cuerda. una pequeña joyita de los años 40.
Reparada por completo por el Sr. Gustavo Pedersen Mollenhauer, Panguipulli, Chile. (Fotos y comentarios, publicados en el grupo de Facebook «Radios Antiguas – Vintage Radios», 13 de julio de 2015).
Carlos Gardel fue un cantante, compositor y actor de cine. Es el más conocido representante del género en la historia del tango. Iniciador y máximo exponente del tango canción, fue uno de los intérpretes más importantes de la música popular mundial en la primera mitad del siglo XX, por la calidad de su voz, por la cantidad de discos vendidos (como cantante y como compositor), por sus numerosas películas relacionadas con el tango y por su repercusión mundial. (…) La persona y la imagen de Gardel ha sido objeto de idolatría popular, especialmente en Argentina y Uruguay, colocándolo en un lugar de mito y símbolo cultural que aún mantiene su vigencia. ¹
Primeras audiciones.
Por primera vez, Carlos Gardel se ubicó frente a los micrófonos radiales el 30 de septiembre de 1924. Ello ocurrió en Radio Gran Splendid, que tenía el distintivo
Carlos Gardel en dúo con Ignacio Corsini. 1933.
LOW y luego sería Radio Splendid. Esta emisora estaba ubicada en Santa Fe 1876, en el mismo edificio del cine-teatro Gran Splendid. Era la época en que «el Morocho» integraba el popular dúo Gardel-Razzano. Fue así que, con su compañero, se presentó el día mencionado a partir de las diez de la noche.
Pocos días después cantaría por esa emisora acompañado por la orquesta de Francisco Canaro, invitado a una audición del mencionado director. En sus actuaciones habituales se presentaba junto a José Razzano y con sus guitarristas José Ricardo y Guillermo Barbieri.
Tres años después cantaría muy poco tiempo en Radio Brusa, para pasar enseguida, en 1928, a Radio Prieto, con audiciones emitidas dos veces por semana en el horario de las 20 y 30 horas. Época que Gardel recuerda como gloriosa, seguramente su ciclo radial más exitoso. De ahí en más, no habría de tener más que actuaciones con pausas, ya que sus viajes por el mundo serían incesantes.
Gardel en Radio Prieto. (Fuente: revista «Buenos Aires» del 15 de marzo 1930, cortesía «Página Gardeliana» , Facebook).
Fotografía tomada entre julio y setiembre de 1928. «Acerca del aparato que preside la fotografía, en el centro de la mesa, según el amigo Sr. Carlos Benitez, se trata de una radio portable de valija “Mendez”, copia de las “Mc Michael” inglesas, pero con las válvulas Philips miniatura revertidas de la época. A la izquierda se aprecia el parlante y a la derecha dos diales tipo Vernier». En la foto, sus guitarristas José María Aguilar, Guillermo Barbieri, José Ricardo y el propio Carlos Gardel. (Foto cortesía: Víctor Gabriel Velázquez, Facebook).
En 1929, actúa en Radio Buenos Aires, en espacio auspiciado por receptores de radio de la marca Crosley, que vendía la casa Chilibroste. El cantor aceptaba cantar pedidos de la audiencia, tal como se ilustra en los siguientes avisos publiitarios.
En el curso de 1930, Gardel actuó sucesivamente en las emisoras La Razón, Rivadavia y Splendid, tres veces por semana.
En efecto, el martes 21 de octubre de 1930, Carlos Gardel y sus guitarristas, iniciaron una temporada radial, verdaderamente magnífica.
A las 21:15 hrs., tres veces por semana, con el patrocinio del analgésico «Geniol», se ponía en el aire un programa denominado «La Hora Geniol», emitido en dúplex, por LS 5 Radio Rivadavia y LR 4 Radio Splendid. El ciclo se extendió hasta el 4 de diciembre.
En el último programa, Carlitos interpretó: «El quinielero», «Caprichosa», «Tengo miedo», «Yira… yira…» y «Tarde gris».
Adelantándonos con una publicación de 1934, la revista uruguaya Cancionera, brindó información sobre el homenaje que Carlos Gardel brindó a «una efeméride patriótica», desde Radio Colonial, de París.
Según el autor Simon Collier, en su libro «Carlos Gardel, su vida, su música, su obra», (accesible en línea, pag. 140 a 172. en el párrafo numerado 45), se dice que actuó en dicha emisora parisina de Ondas Cortas, el25 de mayo de 1932:
El 25 de mayo,[Armando] Defino [apoderado general en la Argentina de Carlos Gardel], fue a visitar a doña Berta por un motivo especial: Gardel cantaba por radio desde París en un programa destinado a celebrar la fiesta nacional argentina. La emisión, realizada desde los estudios de Radio Colonial de París y retransmitida por tres estaciones al Río de la Plata, consistió en discursos del embajador Le Breton y de periodistas argentinos residentes en la ciudad, junto con música tocada por la orquesta de Manuel Pizarro. Gardel cantó dos piezas, el tango “Mano a mano” y el viejo estilo “Amargura”. Doña Berta y Defino convinieron en que la voz del Zorzal sonaba clara en la primera canción, aunque no tanto en la segunda. Éste fue el único contacto directo de Gardel con sus admiradores argentinos y uruguayos en 1932.
Según la misma fuente,
«En una carta, alrededor de marzo-abril de 1932, Carlos Gardel menciona un contrato “para cantar en las radios francesas combinado con Londres”. Entrevistado a su regreso a Buenos Aires, comenta también “algunas intervenciones fugaces en radios de Londres y de París”. ¿Actuó Carlos Gardel en la radio británica? Radio Times no lo menciona en esos meses; los BBC Written Archives, Caversham, no incluyen ninguna referencia a Carlos Gardel. (información amablemente suministrada por Mark Jones)».
La audición fue retrasmitida en Argentina por LR3 Radio Belgrano, LR6 Radio La Nación, de Buenos Aires y LT3 Radio Rosario, de la provincia de Santa Fe. Y en Uruguay por CX26, Radio Uruguay, de Montevideo.
El 18 de julio de 1932 se hizo otra trasmisión desde Radio Colonial de París, para festejar el aniversario de la Jura de la primera Constitución Nacional de Uruguay, su patria natal, en 1830. Fue retrasmitida por CX16 Radio Carve, de Montevideo, Uruguay.
Gardel se presentó, en una serie de actuaciones, en Radio Nacional, Buenos Aires, hacia mediados de 1933.
Revista «Sintonía», Buenos Aires, Argentina. 9 de setiembre de 1933.
GARDEL EN LA AUDICION GRIET. Firmo contrato en mayo 1933 para cantar en la audición Griet (LR3) durante el mes de junio 1933. En algún momento durante ese mes, le sacaron la conocida foto con Magaldi, Famá, etc que también participaban de la audición, como podemos ver en el aviso. (Fuente y crédito: Página Gardeliana, Facebook).
(Fuente y crédito: Página Gardeliana, Facebook)
Gardel canta en Radio Carve.
Gardel cantó en radios del exterior y otras del país. En 1933 actuó en Radio Carve, de Montevideo, con una repercusión extraordinaria, ganándose los elogios de la crítica y la prensa.
“El Zorzal” estaba cumpliendo una de sus descollantes actuaciones en Montevideo. Sobre el escenario del Teatro “18 de Julio” se venía despidiendo de nuestro público, en vísperas de su viaje a Estados Unidos de America donde lo aguardaban empresarios cinematográficos que habían entrevisto en esa figura de extraordinaria simpatía y en esa voz sin precedentes en el tango, un potencial taquillera que poco a poco se extendería por todo el mundo de habla hispana.
Auténtico imán de multitudes, Gardel tenía en mayor grado que ningún otro astro, eso que en aquellos tiempos se denominaba “arrastre”, y ahora, por imposición de nuevos lenguajes periodísticos, se conoce por poder de convocatoria. No pudo extrañar a nadie, entonces, que anunciada su presencia en Carve con muy pocas horas de antelación, una muchedumbre que paralizó el tránsito en la principal Avenida frente al 1024, llegara hasta allí para testimoniarle al cantor todo el fervor que sus actuaciones despertaban.
Hubo, en cierto sector de la población, alguna incredulidad. ¿Gardel en radio? Nunca antes había accedido a cantar en un estudio montevideano… (Y, por cruel designio del destino, jamás volvería a hacerlo).
Pero, sobre la media tarde, Carlos Gardel entró en la casa de Carve y poco después cantaría para unos pocos privilegiados que escucharon su voz “a medio metro”, y para un gentío que, agolpado en la calle, lo oyó por los altavoces colocados al efecto.
La verdad es que luego de haber conseguido zafar del frenesí de sus admiradores (sobre todo, admiradoras) y disponerse a cantar, Carlos Gardel debió empezar con aquel viejo tango que, en una de sus estrofas, dice … “sin saber cómo, hasta aquí llegué”.(³)
Según la revista “POEUR”(“Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio”), del 15 de octubre de 1933, sus cronistas Johann y Mickey describían su entrada al local de Carve en la Av. 18 de Julio 1024, de esta forma:
“Al llegar, el espectáculo que se ofrecía a nuestra vista era verdaderamente imponente: varios millares de personas llenaban totalmente la casa, y en la imposibilidad de entrar permanecían estacionados en la acera, hasta llegar a hacer imposible el tránsito en muchos momentos.
No nos desanimamos, sin embargo, y nos echamos al mar, porque aquello era un verdadero mar de gente, en el cual se hacía poco menos que imposible abrirse camino. Por fin, luego de haber enseñado nuestro carnet a varios policías y de una lucha titánica de varios minutos, logramos introducirnos en el estudio: en ese momento, el “speaker” de turno, Juan Carlos Pesce, anunciaba a Carlitos Gardel, acompañado por sus guitarristas Barbieri, Pettorosi, Riverol y Vivas, en la interpretación del tango “Cobardía”.
Se hizo un silencio religioso, rindiéndose homenaje a “Su Majestad el Tango” y absortos escuchamos, observando las más leves contracciones de ese rostro que como ningún otro traduce, trasmitiéndolo al espectador, el profundo sentimentalismo del alma popular.
Un estruendoso aplauso nos vuelve a la realidad, y al lado nuestro oímos una voz que exclama: “¡Qué fenómeno! Si dan ganas de ponerse el sombrero cuando canta, para poder sacárselo al terminar!”.
Escuchamos después el pasillo colombiano “Mis flores negras”; el tango “La uruguayita Lucía”; “Por el camino” (zamba); “Parlez moi d’amour” (vals); “Acquaforte” (tango); “Insomnio” y algunas otras piezas, habiendo podido apreciar que para Gardel parece que no pasaran los años, pues lejos de descaer, en cada nueva presentación parece mejorarse, adquiriendo nuevas modalidades que hacen pensar que seguirá siendo por muchos años aún, la máxima expresión de nuestro cancionero”.
Es proverbial también, y al respecto se cuentan muchas anécdotas ilustrativas de la intensidad y la seriedad con que Gardel encaraba su trabajo, tanto en ensayos como en presentaciones públicas, así como en el rigor que ponía en la perfección de las grabaciones. Esa tremenda conciencia que tenía de su responsabilidad hacía que siempre tuviese la nerviosidad de un principiante antes de salir a actuar, lo que a veces le provocaba verdaderos malestares gástricos que los superaba antes o al entrar a escena, al enfrentarse con el público y entregarse al canto. Sus actuaciones en radio, medio que, poco a poco, fue también conquistando, le producían el mismo “trac” y solía hablar del miedo que le producía el micrófono.
Gardel cantó en Boulevard Radio, en Salto, Uruguay.
Según relata Alberto J. Eguiluz en su «Crónicas de un Salto Desconocido»,
Carlos Gardel actuó en CW27 Boulevard Broadcasting el 24 de octubre de 1933. Luego que la radio fuese vendida a Luis Batlle Berres, quién puso como administrador a un señor Gestoso, abuelo del que fuera presentador de CNN en español, la radio modernizó su nombre y hoy se llama Tabaré y funciona en otro local, en calle Uruguay.
Casa donde funcionó CW27 Boulevard Broadcasting. (Fuente: «Crónicas de un Salto Desconocido», Alberto J. Eguiluz, via Martina Iñíguez).
Pero cuando entonces, la radio estaba en la hoy avenida Batlle 2320, en una casa que subsiste, con una puerta al medio de dos ventanas con balcón francés, y en la de la izquierda funcionaba el estudio de radio y en la de la derecha, la vivienda del propietario.
Su hijo Carlos Alberto Popelka, que tomó la iniciativa de aportar la documentación correspondiente para demostrar lo innecesario, tenía entonces 5 años y para su desgracia no recuerda aquel momento histórico. Pero los cuentos famiiares repetidos en oportunidades propicias, como sucede en toda vida familiar, eran que la avenida de dos carriles se llenó de gente hasta la vereda de enfrente, mientras Gardel trinaba en el estudio, y que a la noche fue a cantar al Cine y Teatro Ariel, que eran entonces de la gran empresa Gluksmann.
Y era una gran ocasión, por lo que el gerente del teatro, Pencopasó el precio de las entradas por el cielo.
Así que a la hora señalada la sala estaba medio llena, los tiempos no eran tan buenos, pero en cambio la puerta del teatro estaba atestada de público pobre pero entusiasta, se arremolinaban para ver y seguramente no empujaban al uso moderno, pero que igualmente estaban ansiosos. Y Gardel fue Gardel y dispuso que entraran todos gratis, y para mejor después le dedicó un tango «los que entraron de jeta», gracejo solo posible en su voz.
Lo que la historia no cuenta es cómo hizo para convencer al gerente de Glucksmann de que abriera de par en par las puertas de la sala, y cabe conjeturar que implicó algún tipo de renuncia económica de su parte del bordereaux. Era muy capaz de hacerlo.
Gardel venía de una gira (siempre exitosa, faltaba más) por el litoral argentino y se cruzó a Salto desde Concordia el 23 de octubre […]. Un lunes, Gardel se hospedó en el Gran Hotel Concordia junto con Guillermo Barbieri, Héctor Petorossi, Ángeles D. Rivero, Julio Vivas y Manuel Martinez, y firmó el libro de entrada con su letra grande, desinhibida, y hasta con dedicatoria: «Con gran simpatía” según quedó registrado.
Hasta el 25 a la tarde, en que partió – La boleta registra que el primer día tomó un vino Alegresa por 0,70, un Agua Salus, por 0,25 y cinco Whiskies por dos pesos y ochenta centésimos.
Del Libro de Visitantes del Gran Hotel Concordia, se reproduce la página con su dedicatoria y autógrafo«Con gran simpatía, Carlos Gardel, Salto, 24 – 10 – 1933».
Nótese también la firma de otra visitante a la emisora, en diciembre de este mismo año: la cantante argentina Libertad Lamarque, quien estampó un ¡Viva la vida!.
Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS.
Trasmisión en dúplex: Gardel canta en Nueva York, sus guitarristas tocan en Buenos Aires.
Consagratoria fue su actuación en los Estados Unidos, en la NBC de Nueva York, a partir del 31 de diciembre de 1933. Pero de esas audiciones hay una que es de destacar, ya que significó en su época una innovación en la radiotelefonía. Para ello participaron las emisoras Splendid y Rivadavia, de Argentina, y la neoyorquina NBC. El 5 de marzo de 1934, los guitarristas Barbieri, Riverol y Vivas, ubicados en Radio Rivadavia, acompañan con sus guitarras en Buenos Aires en la radio Splendid. Así, ante el asombro de los oyentes, Gardel canta con sus guitarristas a pesar de la distancia que los separa.
Como si esto fuera poco, las orquestas de Edgardo Donato —en Buenos Aires— y la de Hugo Mariani —en Nueva York— se unen para interpretar el tango “La Cumparsita”. Inicia una orquesta, sigue la otra, vuelve la primera, y así varias veces.
En Uruguay, CX24 La Voz del Aire, la emisora hermana de CX16 Radio Carve, publicó este aviso en la prensa.
El domingo 15 de abril de 1935, en la sección «Cinematografía», el diario «La Vanguardia», de Barcelona, España, comenta:
En una radio cantó por última vez el Zorzal. Fue en Bogotá, Colombia, en la emisora La Voz de la Victor, el 23 de junio de 1935. Tal fue la convocatoria de Gardel que el estudio estaba repleto de público, y hubo que colocar altavoces en la plaza ubicada frente a la emisora, para que el público que no podía ya entrar, escuchara igualmente a Gardel.
Fue su última actuación, ya que la muerte lo esperaba en Medellín al día siguiente. En esa audición final el Morocho cantó: “Cuesta abajo”, “Insomnio”, “El Carretero”, “Melodía de Arrabal”, “No te Engañes Corazón” y “Tomo y Obligo”.
Resumen de las actuaciones radiales de Carlos Gardel.
1924 – 30 de setiembre. Primer audición radial del duo Gardel-Razzano. (Radio Splendid («Gran Splendid»), Buenos Aires.
1924 – 4 de octubre . Primera audición radial de Gardel, sólo, con la Orquesta de Francisco Canaro. (Radio Splendid («Gran Splendid»)
1928 – marzo. Gardel realiza audiciones radiales en Barcelona, España.
Facsimil de comentario publicado en la sección «La Radio Maravilla», artículo «Charlas Radioestrafalarias», por José Valenzuela Marco, con el título de «El Micrófono». «El Mundo en Auto, Revista de Oro», Barcelona, España, marzo de 1926, pag. 150, Vol. III, Nº 20.
1928 – junio / setiembre. Audiciones en Radio Prieto, Buenos Aires.
1929 – julio/agosto/setiembre. Presentaciones en Radio Excélsior y Radio La Razón, Buenos Aires.
1930 – mayo. Ciclo de audiciones por Radio Nacional, (después llamada Radio Belgrano). Buenos Aires.
1930 – junio. Audiciones en Radio Nacional (Belgrano), Buenos Aires.
Carlos Gardel, Jenny de Ford Richard, Pablo Osvaldo Valle frente al microfono de Radio Belgrano. (Cortesía «Página Gardeliana, Facebook).
1930 – 21 de octubre / 4 de diciembre. Ciclos radiales por Radio Splendid y Radio Rivadavia, Buenos Aires. A las 21:15 hrs., tres veces por semana, con el patrocinio del analgésico «Geniol», en «La Hora Geniol», emitido en dúplex.
1931 – setiembre. Ciclo de audiciones en Radio América, Buenos Aires.
1932 – abril.Gardel realiza algunas actuaciones radiales en París, Francia.
1933–marzo. El 10, 12 y 14 de marzo de 1933 realiza tres audiciones en LS10 Radio América.
1933 – marzo/abril. Ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – junio 2 a 26. Ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – julio 10 a agosto 8. Nuevo ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – setiembre 4 al 25. Nuevo ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – octubre 6. Actuación en Radio Carve, Montevideo.
1933 – 24 de octubre. Carlitos actúa en Boulevard Radio, emisora que después fue CW27 Radio Tabaré, en el Salto Oriental. Dos meses después tambien actuaría en esa onda la cantante argentina Libertad Lamarque.
1933 – octubre 28. Última actuación de Gardel en Radio Carve, Montevideo.
1933 – noviembre 6. En una audición especial de Radio Nacional, Gardel, se despide del público de Buenos Aires.
1933. En Radio Belgrano. De pie, de izquierda a derecha Agustín Magaldi, Pedro Noda, Carlos Gardel, Ernesto Famá y Francisco Canaro. Sentada, Jenny «Chela» Ford Richard, locutora de la emisora de Jaime Yankelevich. (Foto, cortesía Guillermo Soto, Amantes del Tango Antiguo, Facebook).
1933 – diciembre 30. Gardel, debuta cantando en la National Broadcasting Company (NBC), con contrato para tres meses. Hugo Mariani ya le había ofrecido la posibilidad de actuar en radio en aquella ciudad.
1934 – marzo 5. En una audición radial internacional, con enlace musical en Buenos Aires, Gardel canta para Radio Splendid. Emite su voz sóla, por Onda Corta de la NBC, y en Buenos Aires, se le acoplan con sus guitarras, Barbieri, Riverol y Vivas.
1934 – agosto 17. Radio Splendid y el diario «Crítica», organizan un nuevo evento radiofónico desde Nueva York, con la participación -ahora directa- de Gardel.
1935 – marzo 15. Audición radial desde Nueva York, enlazada con Radio Belgrano, y patrocinada por la revista «La Canción Moderna» (luego «Radiolandia»)
1935 – marzo 25. Carlos Gardel registra su voz, en un saludo patrocinado por la empresa Victor, para promover su gira por América Latina.
1935 – abril. En YVRC, Radio Caracas, Venezuela participa de una actuación radial. Hoy sabemos, gracias a documentación encontrada, que esta audición por Radio Caracas duró 40 minutos y Carlitos cobro 1500 bolivares por su participación.
1935 – junio 23. Gardel se despide de la ciudad de Bogotá, actuando en la radiodifusora La Voz de la Víctor.
Fuentes:
«Gardel en la Radio», Óscar del Priori, Todotango.com. Adaptado ligeramente, con insertos de: