¿Gardel en televisión?. Si…. Al menos como banda sonora del primer teleteatro emitido por la televisión británica en 1930.
La mágica voz de Carlos Gardel estuvo incluida en el primer teleteatro de la televisión británica, (que fue el segundo en el mundo), ya que el primero se llevó a cabo el 11 de setiembre de 1928, por la General Electric desde su estación en Schenectady, Nueva York, para probar el sistema de televisión desarrollado por Ernst Alexanderson, de 48 líneas).
La televisión, con tecnología electromecánica de captura de imagenes gracias a los trabajos de John Logie Baird, se inauguraba en 1929, y en marzo de 1930, se logró emitir con video y audio simultáneos.
«El hombre de la flor en la boca», (“The Man with the Flower in his Mouth”) de Luigi Pirandello («L’Uomo dal Fiore en Bocca», obra de 1923), fue transmitida desde los estudios Baird, en 133 Long Acre, Londres, el 14 de julio de 1930.
Es la adaptación de una novela corta: esencialmente, un diálogo filosófico, en un café, entre un hombre con una garganta aquejada de cáncer (de ahí el título) y un hombre de negocios que acaba de perder el tren para ir a su trabajo y tiene suficiente tiempo para conversar.
El primer teleteatro de la TV británica, pues, televisado en el modesto estudio de Baird, tuvo como director de producción a Val Gielgud (¡de esa misma familia de los Gielgud!), y eligió sólo tres personajes que aparecen en pantalla:
El hombre (es decir, con la flor, etc.): Earle Grey.La mujer (su esposa): Gladys Young. El cliente (quien perdió su tren): Lionel Millard.
El «Hombre», la «Mujer» y el «Cliente», actores aficionados utilizados en la remake de 1967.
En 1967, se reeditó la versión de la obra, que se reconstruyó totalmente en 30 líneas y fue grabada en una grabadora estéreo. Una pista llevaba la señal de vídeo de 30 líneas (con la innovación del año 1930 de ya tener un pulso de sincronización, como se ha utilizado en la televisión abierta analógica), y la otra pista con el audio. Se usaron los propios televisores modificados que actuaron como cámara y monitor.
La cámara que barre la escena es fija.
Para mantener el sincronismo para el receptor, un tablero a cuadros es deslizado a través de la misma, durante los cambios de escena para proporcionar la señal adecuada de la imagen.Para obtener la definición necesaria de los personajes los rostros fueron maquillados en blanco grisáceo y los labios coloreados de azul.
Para el estreno televisivo del 14 de julio de 1930, en el techo de la Compañía Baird, estaban presentes altos dignatarios incluyendo al pionero Guglielmo Marconi, que lo vio proyectado sobre una pantalla grande de tela, en una tienda o carpa montada especialmente para la ocasión. Estaba también el primer ministro Ramsay MacDonald, a quien Baird había regalado un televisor, unos meses antes, para sintonizar las emisiones en el No. 10 de Downing Street.
Los subtítulos son acompañados por los acordes de la música original del disco de 78rpm que utilizó en 1930.
La música que se escucha proviene del disco original de 78rpm, con la canción criolla «El Carretero», cantada por Carlos Gardel.
Representación alegórica del tiempo meteorológico en The Gardeners’ Chronicle, 1874. (Fuente).
Estrictamente hablando,QRNsignifica«ruidoa partir de fuentesnaturales»,en lugar deQRMque significa «ruido artificial». ElQRN, en el Código Q de las radiocomunicaciones, se utiliza,en términos generales,para referirse a cualquierruidoque interfierecon la propagacióno la recepcióndetransmisiones.
El QRNes más altoen las bandas delongitud de onda larga(160,80,40), especialmente en la noche.¹
Detectando ruido interferente, no atmosférico, con un aparato portátil. (Tarjeta de colección de cigarrillos Lambert & Butler, década de los 30).
Representación del tiempo meteorológico en Prodigiorvm ac Ostentorvm Chronicon, 1557. (Fuente).
¿Qué causa el QRN?
Ruido atmosférico. Se origina en la tropopausa. Las descargas como rayos y relámpagos crean un ruido de radiofrecuencia (RF), que ocurre sobre una amplia gama de frecuencias (generalmente entre 100 kHz a 20 MHz) y que afecta las trasmisiones de radio sobre cientos de kilómetros.
«Las descargas atmosféricas a menudo son demonizadas, pero en la antigüedad eran representadas por un ángel: “Nang Make Kala, an angel who causes lightning”. De Five Years in Siam from 1891 to 1896 por Herbert Warington Smyth, 1898. (Fuente).
Ruido es todo aquél sonido que no queremos escuchar. En la escucha de la radio, es un elemento de degradación de la recepción.
Precisamente, el Código SINPO, usado por los DXistas y radioescuchas para el reporte de calidad de recepción, destinado a emisoras de radiodifusión en Onda Corta, tiene la N, para expresarlo.
Ruido atmosférico producido por rayos y relámpagos, sintonizados en la onda corta.
Pero hay ocasiones en que el ruido es ¡justamente lo que se busca escuchar!
El radioaficionado Stephen N. Mc Greevy con un receptor de VLF, en la Reserva Nacional del Desierto de Mojave, marzo de 2003. Se deben buscar sitios para la escucha libres de torres y líneas de alta tensión, debido a que la frecuencia de distribución de la red es , en EE.UU. de 60 Hz.
La Radio Natural
«Radio Natural», es un término acuñado en la década de 1980 por Michael Mideke, de California (EE.UU.), un aficionado a la escucha de radio e investigador, que describió las señales electromagnéticas (radio) de origen natural, que emanan de las tormentas eléctricas, Aurora (Boreal y Austral), y del campo magnético de la Tierra (la magnetósfera). Las condiciones objetivas que ocurren dentro de la magnetosfera de la Tierra y entre el Sol y la Tierra se denominan en inglés «Space Weather».
Foto de una aurora de colores rojo y verde, tomada por el aficionado Steve McGreevy, en el norte de la provincia de Alberta, Canada, el 13 de agosto de 2000. (Fuente).
La mayoría de las emisiones de radio naturales de la Tierra audibles con receptores de radio basados en tierra, se producen en las frecuencias extremadamente bajas y muy bajas (ELF / VLF) del espectro radioeléctrico – en concreto, en las frecuencias de audio entre aproximadamente 100 a 10.000 ciclos por segundo (0,1 a -10 kHz).
Estáticos sintonizados en la gama de Muy baja Frecuencia, VLF (Very Low Frequency).
Uno de los receptores diseñados para captar las señales de Radio Natural producidas en Muy Baja Frecuencia, es el North Country Radio ELF Earth Receiver, que se vende en forma de kit o ya armado por la empresa North Country Radio. (Fuente).
A diferencia de las ondas sonoras, que son vibraciones de las moléculas de aire que son recibidas por nuestros oídos, las ondas de radio naturales son vibraciones de energía eléctrica y magnética (ondas de radio) que – a pesar de que ocurren en las mismas frecuencias que el sonido – no se pueden escuchar sin una radio especial, aunque de diseño bastante simple; ésto es, un receptor para convertir las señales de radio naturales directamente en sonido.
Los «whistlers» o «silbadores», son producidos por la energía de radio en frecuencias ELF/VLF (Extra Low Frequency/Very Low Frequency), iniciadas por los rayos, que «caen» en tierra. Se escuchan con dichos receptores, y su espectro sonoro, generalmente, cae hacia un tono menor, desde lo más alto de la gama de frecuencia media-alta de audiofrecuencia hacia un tono más bajo, de un par de cientos de Hercios (Hz).
Medido en términos de frecuencia, un «silbador» puede comenzar en más de 10.000 Hz, y bajan a menos de 200 Hz, aunque la mayoría se escuchan en sonidos desde 6000 hasta 500 Hz. Permiten a los científicos, evaluar gran parte de las condiciones del entorno espacial entre el Sol y la Tierra y también el estado de la magnetósfera de la Tierra.
«Whistler» o «silbador».
Hoy día, las causas que producen los «silbadores» son generalmente bien conocidas, aunque todavía no se conocen completamente en detalle.
Lo que sí está claro, es que los «silbadores»deben su existencia a las tormentas eléctricas. La energía de RF producida por un rayo ocurre en todas las frecuencias electromagnéticas al mismo tiempo – es decir, desde «la Corriente Contínua a la luz».
De hecho, la Tierra está bañada literalmente en energía de radio producida por descargas de rayos, en una cantidad estimada en 1500 a 2000 de tormentas eléctricas, en curso, en un momento dado, lo que provoca más de un millón de descargas de rayos diariamente.
La producción de energía total de las tormentas eléctricas supera con creces la potencia combinada de todas las señales de radio hechas por el hombre y la energía eléctrica generada por las centrales eléctricas.
Los «whistlers» o «silbadores», también deben su existencia al campo magnético de la Tierra (la magnetosfera), que rodea el planeta como un enorme guante, y también al Sol. El Astro Rey emite el llamado viento solar, que consiste en energía y partículas cargadas, llamadas iones. Y así, la interacción del viento solar, con la magnetósfera de la Tierra (que rodea todo el planeta), y las tormentas eléctricas; todos se combinan para crear estos sonidos tan interesantes, que a su vez tienen una gran variedad.
Cómo surgen estos productos sonoros, producto de esta combinación de fuerzas solares, y terrestres naturales, se explica someramente de la siguiente manera:
Algunas de las ráfagas de energía de radio producidas por los relámpagos viajan al espacio más allá de las capas de la ionosfera de la Tierra y la magnetosfera, donde siguen aproximadamente las líneas de fuerza del campo magnético de la Tierra. Quedan atrapadas a lo largo de «conductos» de un hemisferio a otro, desde los polos, en un plasma formado por iones que provienen desde el viento solar y fluyen hacia la Tierra.
Los tubos de plasma en la magnetósfera terrestre se han observado recientemente por primera vez. (Foto: CAASTRO/Loi et al.). (Fuente).
Los iones del viento solar, quedan atrapados y alineados con el campo magnético de la Tierra. Como la energía del rayo viaja a lo largo de un conducto de campos alineados, sus frecuencias de radio se dispersan, de manera similar a la difracción de la luz que atraviesa un prisma de vidrio. Las frecuencias de radio más altas llegan antes de las frecuencias más bajas, lo que resulta en un tono descendente.
Este espectrograma dinámico muestra claramente como las frecuencias más elevadas de un «whistler» en VLF arriban antes que los de frecuencias más bajas. (Fuente).
De esta manera, un «silbador» se escuchará a muchos miles de kilómetros de donde el rayo se originó – ¡y en el hemisferio polar opuesto!
Las tormentas eléctricas producidas en laColumbia Británica y Alaska pueden producir a su vez «silbadores» que se escuchan en Nueva Zelandia. Del mismo modo, las tormentas eléctricas en el este de América del Norte, pueden producir «silbadores» que se escuchan en el sur de Argentina o incluso la Antártida.
Aún más notable, es el hecho de que la energía que origina el «silbador», puede también ser «recuperada» a través de la magnetosfera, cerca (o no tan cerca) de la tormenta eléctrica de la que nació.
Un diagrama de espectro (espectrograma) que muestra según frecuencia vs. tiempo, mostrando varias señales de «whistlers» en un fondo de «sferics, tal como fueron recibidos en la estación polar antártica Palmer Station, en agosto 24, 2005. (Fuente).
Un poco de historia.
Considerada como la «Música de la Tierra», los «whistlers» o «silbadores» son algunos de los descubrimientos accidentales de la Ciencia.
En el siglo XIX, operadores europeos de líneas telegráficas y telefónicas de larga distancia fueron los primeros en escuchar estos particulares sonidos ululantes. Los tendidos de cables del telégrafo de larga distancia, recogían el chasquido y crepitar de las tormentas eléctricas, que se mezclaban con los tonos del código Morse, o las señales de audio de la voz desde las estaciones emisoras. Los operadores de telefonía, escucharon también tonos de silbidos extraños en el fondo. Ellos lo atribuyeron a problemas en los cables y conexiones malas del sistema telegráfico.
El primer informe por escrito de este fenómeno se remonta a 1886 en Austria, cuando los «silbadores» se escucharon en una línea de cable de teléfono de 22 kilómetros extensión, sin amplificación.
Un artículo de W. H. Preece (1894), que apareció en la revista Nature, describe lo experimentado por los operadores de la Oficina de Correos del Gobierno británico, que pudieron escuchar en sus receptores telefónicos conectados a los cables del telégrafo los silbidos, murmullos y sonidos burbujeantes y similares a un coro, que ocurrieron los días 30 y 31 de marzo de 1894 durante un despliegue de auroras boreales.
Los soldados británicos de la Primera Guerra Mundial escucharon sonidos similares en sus equipos de comunicaciones en el campo de batalla. Pueden imaginar los lectores, la sensación de alarma que esos soldados pudieron experimentar, al escuchar esos sonidos a través de sus aparatos. Una granada cayendo sobre ellos, podía sonar muy parecido a esos sonidos producidos en realidad por los «silbadores», correlacionados con la Aurora Boreal. ²
Ampliando un poco más…
Tanto las fuerzas aliadas como los alemanes emplearon sensibles amplificadores de audio para espiar las comunicaciones telefónicas del enemigo. Colocaban estacas metálicas en el suelo junto a los cables telefónicos del enemigo, que eran conectados a amplificadores valvulares de alta ganancia. Esta forma primitiva de espionaje electrónico funcionó bastante bien la mayor parte del tiempo, a pesar del ruido de fondo provocados por rayos.
Como quedó expresado más arriba, algunos días, las conversaciones telefónicas que estaban espiando fueron parcial o totalmente ahogadas por extraños sonidos sibilantes.
Los soldados en el frente dirían, «se pueden escuchar las granadas que vuelan». Estos sonidos, descritos sonando como «piou», fueron -en un principio- atribuidos a los circuitos amplificadores de audio al reaccionar frente a los fuertes ruidos de descarga del rayo. Cuando las pruebas de laboratorio sobre los amplificadores de audio de alta ganancia no lograron recrear los sonidos sibilantes, el fenómeno fue entonces considerado como «inexplicable». (H. Barkhausen, 1919).
Equipamiento telefónico de campo durante la Primera Guerra Mundial. (Fuente: Bundesarchiv, en Forumaxishistory.com).
En 1925, T.L. Eckersley, de la Marconi Wireless Telegraph Company, en Inglaterra, describió los disturbios de carácter musical que habían conocido los ingenieros de radio por muchos años.
En la década de 1930, se planteó la hipótesis de la relación de los «whistlers» y las descargas atmosféricas; y en 1935, Eckersley, llegó a la explicación comúnmente aceptada de que las ondas de radio provocadas por rayos, viajan en la ionosfera de la Tierra, causando estos particulares sonidos.
El interés en su estudio decayó durante la Segunda Guerra Mundial, pero fue renovado con el desarrollo de los espectrógrafos de sonido y analizadores de espectro, que podrían rastrear el componente de tiempo-versus-frecuencia de los sonidos de audio. Esta tecnología fue desarrollada principalmente para el estudio de las características del sonido del habla y otros sonidos, pero también fueron útiles para la exploración de los «whistlers». (RK Potter, 1951).
Fue durante este tiempo que L.R.O. Story, en Cambridge, Inglaterra, inició una investigación en profundidad sobre la naturaleza y origen de los «silbadores».
Armado con la información presentada por Barkhausen, Boardman, et al., con un analizador de espectro de construcción casera y otros equipos de radio y de audiofrecuencia, se pusieron a estudiar seriamente los «silbadores», descubriendo varios tipos que no estaban auditivamente asociados con las descargas de los rayos en el receptor.
Realizó gráficos de muchos tipos de «silbadores», formando la base de la moderna teoría «magneto-iónica» de su origen, así como los efectos de las tormentas magnéticas de la Tierra en ellos.
Llegó a la conclusión de que los «silbadores» estaban formados por energía de descarga del rayo, haciendo un camino o eco de ida y vuelta a lo largo de las líneas defuerza del campo magnético de la Tierra. Sugirió que había una densidad de iones en la ionosfera exterior y más allá, mucho más alta de lo esperado, y que la fuente de esta » También y correctamente, presumió que estos iones del Sol eran, también, responsables de las tormentas magnéticas y auroras.
Mr. Story, mientras se concentró principalmente en el estudio de los «silbadores», fue capaz de oír y categorizar una serie de otras emisiones de audiofrecuencia que oía, incluyendo el «Coro», silbidos constantes, y ciertos tipos, también conocido como «bandas».
A mediados de 1950, se hizo una importante contribución a la teoría de su origen, mostrando que los «silbadores» viajan casi en la dirección del campo magnético de la Tierra.
En 1952, los resultados del trabajo de Storey fueron presentados por J.A. Ratcliffe a la Décima Asamblea General de la URSI, celebrada en Sydney, Australia, con emocionante y considerable interés entre los delegados presentes. El informe de Ratcliffe estimuló enormemente la investigación del fenómeno en la Universidad de Stanford, bajo la dirección de R.A. Helliwell.
En 1954, en la siguiente Asamblea General de la URSI, celebrada en La Haya (Países Bajos), la teoría se discutió en profundidad, y se diseñaron planes para el estudio en puntos opuestos «conjugados» del campo magnético de la Tierra.
Ruidos atmosféricos generados desde tormentas eléctricas en un hemisferio se escucharon como «silbadores» de corta duración en el hemisferio opuesto (de «un sólo salto»: Tierra- Ionosfera-Tierra). Esta notable observación, fue realizada por Helliwell en Stanford, California, y a bordo del USS Atka,situado en el Pacífico Sur, cerca del punto magnético conjugado opuesto. Las tormentas eléctricas que generaban ruidos como «pops» registrados en el barco con receptores de VLF, se recibían casi simultáneamente en Stanford como «silbadores» cortos.
El rompehielos USS Atka, navegando en aguas de la Bahía de Kainan, Mar de Ross, Antártida, durante el Año Geofísico Internacional, 1957-1958. (Fuente).
Nuevas confirmaciones del fenómeno observado por Storey, fueron obtenidas con la observación de «trenes de ecos», escuchados simultáneamente en Alaska y en Wellington, Nueva Zelandia, que se encuentra en el conjugado magnético opuesto, desde Alaska.
Nuevos ensayos de investigación de estos fenómenos naturales de radio, fueron realizados por el Dr. J. G. Morgan, de la Universidad de New Hampshire, en Hanover; así como el Dr. Helliwell, en Stanford, para el Año Geofísico Internacional, que comenzaría en 1957.
Diagrama esquemático que ilustra los efectos de la radiación electromagnética de armónicos provenientes de líneas de alta tensión en la gama de varios kilohercios, penetrando en la ionósfera y que es conducida por un conducto guía del propio campo magnético terrestre hacia la región ecuatorial , donde puede interactuar fuertemente con electrones a contracorriente. Tomado de Magnetospheric Effects of Power Line Radiation Radiation from electrical power transmission lines disturbs the magnetosphere, out to many earth radii. C. G. PARK & R. A. HELLIWELL Science v.200, n.4343 19may78. (Fuente).
Más de 50 estaciones receptoras se establecieron en muchos lugares de todo el mundo, incluyendo lugares remotos en el norte de Canadá, Alaska, Europa, incluyendo Escandinavia, e incluso la Antártida. Este período fue el comienzo del estudio profesional más intensivo de «silbadores».
Base Siple en la Antártida, con un trasmisor de 100 KW, que alimenta una antena dipolo balanceada de 21,3 kilómetros de longitud, para inyectarseñales de radio en VLF, controladas, a la magnetósfera terrestre. El punto receptor está ubicado en la línea magnética conjugada en Roberval, Canadá y equipado con receptores VLF. Experimentos realizados por Helliwell en 1974. (Fuente).
A principios de la década de 1960, unos satélites (IEEE-1, Injun, Allouette), destinados a la órbita baja de la Tierra fueron equipados con receptores VLF.
Allouete1. Diagrama del satélite artificial canadiense, mostrando sus subsistemas. Credito: DRTE/Canadian Space Agency. (Fuente).
Estos receptores de radio VLF, instalados en satélites, registraron con éxito los ruidos, y ampliaron en gran medida el conocimiento científico de estas emisiones de radio naturales.
Durante la década de 1970, las sondas espaciales, como Pioneer y Voyager, descubrirían que la ocurrencia de «silbadores» también suceden en otros planetas de nuestro Sistema Solar, como Júpiter y Saturno, pues ambos tienen enormes y poderosas magnetosferas.
Estos gigantes gaseosos también forman sus propias auroras polares.
La década de 1980, vio el aumento de observaciones por parte de aficionados, gracias a la cada vez más fácil disponibilidad de piezas electrónicas de estado sólido y artículos de divulgación sobre la construcción de receptores de VLF y notas relacionadas.
Para 1985, los artículos sobre los «whistlers» y los diseños de receptores, aparecieron en varias revistas de aficionados a la electrónica y la radio, y también en boletines de radioclubes – en particular, el Longwave Club of America, de EE.UU. Varios de sus miembros incluyendo a Michael Mideke, Mitchell Lee, Ev Pascal, Ken Cornell, y otros, publicaron el diseño y el uso exitoso de sus propias versiones de receptores.
Estos aficionados usaban en los aparatos, pequeñas antenas de bucle de alambre, («loop») a diferencia de los receptores «profesionales» de VLF, utilizados durante la década de los 50 y principios de los 1960, que utilizan grandes antenas también del tipo lazo (loop) y/o antenas verticales.
Desierto Alvord, al SE de estado de Oregon, en la tarde del 8 de junio de 1989. Este es el automóvil de Stephen Mc Greevy, en expedición de escucha en VLF. Al amanecer del día siguiente, pudo escuchar su primer «whistler», en vivo. Foto tomada por Gail West. (Fuente).
Uno de los más conocidos divulgadores de la afición por la escucha de «whistlers» y otras manifestaciones de la Radio Natural, ha sido el aficionado norteamericano Stephen Mc Greevy, N6NKS, quien ha publicado en la web, hace unos años, un interesentísimo material informativo en el que se basa esta entrada, tanto en la historia que acabamos de realizar sobre el tema, así como ejemplos sonoros y su descripción y fotografías y artículos de las jornadas y experiencias realizadas, que incluyeron viajes a zonas desérticas y lejanas de centros poblados y fundamentalmente escapando del ruido eléctrico de las líneas de energía de las ciudades.
Sonidos registrados por Stephen McGreevy, N6NKS, en su expedición a Manitoba, Canadá. 23 de agosto 1996, 1358 a 1525 UT en diez segmentos.
Los «sferics».
La señal deun rayo,cuando se recibey se amplifica, suena como uncrujidoseco, comoel estallido de la brasa de la leña en una fogata. Derivan el nombre «sferics» del término atmospherics(atmosféricos).
Sferics recibidos desde alrededor de 2.000 kilometros de distancia o más, tienen sus frecuencias ligeramente desplazadas en el tiempo.
Pueden escucharse «sferics», «tweeks», «whistlers» y otros sonidos generados por descargas atmosféricas, en la banda de VLF, a cualquier hora del día, pero las horas entre el crepúsculo y el anochecer son las mejores para su captación.Las horas de la noche son mejores en oportunidades para su sintonía.
Tweeks.
Aquí hay «luz en un asunto importante», de un aviso publicitario de 1893. (Fuente).
A unos 80-88 km de altitud, la Capa E, en la ionósfera terrestre (una capa de partículas cargadas electricamente, los iones); actúan de forma similar a un espejo que reflejan las ondas de radio en VLF. Lo mismo ocurre para la superficie terrestre, más o menos, y estos dos «lados» forman una especie de tubo que encamina las señales de radio, especialmente los impulsos eléctricos generados por los rayos.
Las descargas producidas en tormentas muy distantes (miles de kilómetros) pueden viajar, de esta forma; y lo hacen mejor en horas nocturnas, pero por debajo de cierta frecuencia, hay un corte abrupto y el efecto de conducto cesa. La frecuencia es de aproximadamente 1700 Hz (que es audiofrecuencia); que corresponde, también, a la frecuencia en que la mayoría de estos sonidos originan.
«El Dios de la Electricidad está llegando». (Fuente).
Otros ruidos naturales.
Descargas aurorales sobre las regiones polares. Crean ruido a frecuencias menores (debajo de 0,1 MHz).
Aurora Borealis. 1885
El llamado «Chorus» («Coro») es el producto de tormentas geomagnéticas, cuando eventos en el Sol, tales como llamaradas solares o eyecciones de masa coronal (CME),desprenden un flujo de particulas energizadas de alta velocidad, que impactan en el campo magnético (magnetósfera), causando una deformación y pulsaciónes en el mismo, de igual manera que una corriente de aire deforma la delgada película de una pompa de jabón.
Fenómenos tales como las Auroras (tanto Boreales como Australes), se incrementam dramáticamente durante estos períodos de tormentas magnéticas, y concomitantemente producen los sonidos naturales de Radio en VLF tales como el «coro».
«Chorus» o coro auroral.
Otras fuentes de radio natural, son las debidas a las siguientes causas:
Actividad geológica. Se ha registrado ruido de RF como precursor de terremotos y en cercanías de volcanes en erupción.
Ruido cósmico. Proviene de fuentes ubicadas fuera de la atmósfera terrestre. El Sol produce ruido que alcanza un máximo en el llamado máximo del Ciclo de Actividad Solar, en un intervalo de 11 años (el llamado Ciclo de Manchas Solares).
El planeta Jupiter produce grandes cantidades de ruido de RF en el rango de 16 a 24 MHz. Estrellas y galaxias también contribuyen al ruido cósmico.
Electrones de gran energía atrapados en los cinturones de radiación de Júpiter emiten radiación de sincrotrón, audibles en frecuencias de radio de HF, (Onda Corta, alrededor de los 20 MHz). (Fuente)
El siguiente ejemplo muestra la recepcion de señales de radio del planeta Júpiter, y fue registrado en abril de 2004, en la frecuencia de 20, 1 MHz, con un receptor denominado «Radio Jove», y una antena del tipo dipolo, desde Ohio, EE.UU. Los sonidos del planeta, en forma de impulsos, suenan como una bolsa de plástico agitada por un viento fuerte.
Emisiones en 20 MHz desde Jupiter, en registro sonoro acelerado por 128 veces. (Archivo Longwave Club of America, EE.UU.)
También la estática se produce por la precipitación de nieve. ².Y puede dañar los circuitos de entrada de antena de un receptor de radio ³ .
Como anécdota final, es curiosa la noticia publicada en una publicación de 1930.
«Las ondas de radio liberadas de la calumnia»
«La irrupción delas ondas de radioa través del éterno ha hecho a Parismás calienteo más frío, seco omás lluviosoque enlos años anteriores ala invenciónde la tecnología inalámbrica. JosephSanson, ingeniero francésy meteorólogo, hallegado esta conclusión, como resultado de un estudiode los registrosdel tiempo eneldosúltimossiglos.El mismo tipo deirregularidadesestuvieron presentesen años anteriorescomohan quedado de manifiesto enla década transcurrida desde la amplia utilizaciónde la tecnología inalámbrica».
Se está por demostrar, en la actualidad, si las señales de WiFi, que también son ondas de radio, tienen algun efecto negativo en las plantas o árboles. Aunque más de un radioaficionado ha utilizado ¡árboles como antenas!; pero ésta, ¡ya es otra historia!
Tom Robinson – Listen To The Radio (Atmospherics). Del álbum lanzado en 1982, «North by Northwest». Music co-escrita por Peter Gabriel.
Leave the bureau in the snow Catch a tram to Onkel PO Early evening ring around the moon Slip in by the concierge By the bikes and up the stairs Snap the latch and creep into the room You throw off your coat, pick up the post And put a coffee on Lie down on the bed, lay back your head And smoke a cigarette
And listen to the radio Listen to the radio In the city late tonight Double feature, black and white «Bitter Tears» and «Taxi to the Klo» Find a bar, avoid a fight Show your papers, be polite Walking home with nowhere else to go You throw off your coat, pick up my note Put another coffee on Lie down on the bed, lay back your head And smoke a cigarette
And listen to the radio Listen to the radio Atmospherics after dark Noise and voices from the past Across the dial from Moscow to Cologne: Interference in the night Thousand miles on either side Stations fading into the unknown: So throw off your coat, we’ll butter some toast And put a coffee on: We’ll lie down on the bed, lay back our heads Smoke another cigarette
And listen to the radio Listen to the radio All night long…
Escuche en tiempo real los sonidos de radio naturales producidos en nuestro planeta Tierra desde receptores en línea con audio streaming, ubicados en América del Norte y Europa:
Tarjeta QSL de la FIBS. (Foto antique-corner.com).
La programación regular de la Falkland Islands Bradcasting Station en los 2385 kHz de la Onda Corta había sido interrumpida a fines deabril de 1982. Del mismo modo, el transmisor de Onda Media en 536 kHz también se había cerrado a principios de mayo de ese año. Los programas estaban disponibles en las Islas Falkland sólo en «la radio por cable». Las Falkland eran Malvinas.
El viernes 18 de junio de 1982, las fuerzas argentinas se rindieron a los británicos. Las Islas Malvinas convirtieron de nuevo en las Falkland, y Puerto Argentino se convirtió de nuevo en Port Stanley. El Gobernador Sir Rex Hunt fue trasladado en avión de regreso, desde Uruguay, y la Cable & Wireless, estación comercial utilitaria, reanudó la comunicación con Londres con su horario regular en 19950 y 24145 kHz, en modo SSB ó BLU (Single Side Band o Banda Lateral Única) , en USB (Upper Side Band, Banda Lateral Superior).
Luego, también, la radioemisora LRA60 regresó al aire nuevamente como FIBS. Sin embargo, debido al hecho de que la instalación de onda media había sido dañada en los eventos de guerra, esta estación fue restablecida sólo en onda corta, con 1 kW en 2370 kHz y 1/2 kW en 3958 kHz.¹
El 30 y 31 de julio de 1982, un grupo de DXpedicionarios a la integrando la Segunda DX-pedition del entonces Grupo DX del Uruguay (un nombre de transición utilizado por algún tiempo por el DX Club del Uruguay, fundado en 1972), viajaron al balneario Jaureguiberry, unos 80 km al este de Montevideo para un fin de semana de escuchas DX.
En Balneario Jaureguiberry, de pie: Luis Ogando, Daniel Ayala, Alfredo Locatelli -DXista del departamento de Durazno-, Ricardo Rezano, Daniel Muñoz Faccioli. Sentados, Fernando Leiva, Horacio Nigro, Rodolfo Tizzi.
El lugar elegido fue una cabaña de madera a dos cuadras del Arroyo Solís Grande.
Uno de los receptores usados, un Hammarlund HQ180, conectado a una antena de hilo largo, de 250 metros de longitud, en configuración Beverage, recibió la estación de Port Stanley.
Alfredo Locatelli (izq.), Horacio Nigro (der.). El Hammarlund HQ180, fue transportado en bus interdepartamental en una caja de TV de cartón, y arrastrado con un carrito de valija, que al final de la excursión terminó despatarrado en medio de una calle de Montevideo. Con este receptor se escuchó a la FIBS.
Todos los DXpedicionarios escucharon con recogimiento y atención los últimos minutos de trasmisión de la emisora, en inglés; y al final de la misma, la clara identificación:«You’ve listening to the Faklands Islands Broadcasting Station broadcasting on 2370 and 3.958 kHz». Y el «God Save the Queen», himno nacional del Reino Unido.
El siguiente audio es un montaje de 40 señales de apertura e intervalo de emisoras internacionales de la Onda Corta, 50 años atrás.
Prepárate un café, siéntate y escucha. Imagina que estás frente a un aparato de radio de una válvula, en tu dormitorio, en 1964. Te traerán memorias de lo que se podía escuchar en la Onda Corta en ese entonces, y quizás hasta corra una lágrima en tu mejilla, reviviendo con nostalgia tantas emisoras muchas de las cuales ya han desaparecido.
Montaje de sonidos de la Onda Corta, señales de intervalo y apertura. 1964. (Archivo Doug Garlinger, G3XBM, Inglaterra).
Una página del blog de Doug Garlinger, permite apreciar algunas tarjetas de confirmación QSL, de su colección. Mientras muchos muchachos a los 13 años coleccionaban tarjetas con jugadores de beisbol o figuritas sobre fútbol, este radiómano, a los 13 años, estaba encantado con coleccionar tarjetas de verificación de escucha de emisoras de radio en el mundo.
Con un aparato así era posible acercarse al mundo antes de la apabullante llegada de Internet, gracias a la cual ahora mismo podría escoger entre miles de emisoras y sin necesidad de buscar en el viejo dial la señal lejana de las radios provincianas, las prohibidas por subversivas, las piratas, las musicales exóticas.
Era el mundo de la Onda Corta, hoy en franca extinción, porque pocos transmiten en ese espacio y no tienen casi oyentes. Incluso es raro y caro un buen receptor para las bandas que van desde los 10 a los 80 metros, o sea de los 2.300 kHz hasta los 30 mil KHz, donde hasta hace unos veinte años reinaban La Voz de América, la BBC, Radio Moscú, Radio Suecia Internacional, Radio Nederland, Radio Francia Internacional, Radio La Habana y un largo etcétera que preferían las bandas de 19, 25 y 31 metros para sus emisiones regulares. (Juan Gargurevich, Vieja y querida Onda Corta, fragmento, Diario La Primera Digital, Perú 2009).
En la imaginación ilustrada del año 1942, nadie podría vislumbrar el concepto de Internet; ni siquiera el más reciente, relativo a la «Internet de las Cosas», pero al menos sí hubo una interpretación para «la Radio de las Cosas».
Ilustración de «Astounding Science Fiction», setiembre de 1942.
Publicados en Gran Bretaña, los anuarios «Look and Learn Book», de 1964, fueron un hermoso e instructivo regalo de Navidad y al mismo tiempo una enciclopedia, profusa en información dirigida a los niños. Muchos de ellos, tenían artículos e ilustraciones sobre vuelos espaciales, además de otros temas y actividades.
Esta ilustración refiere a las comunicaciones humanas con el texto: «Tanto por el batir de los tambores primitivos, como por los satélites de comunicaciones, el impulso del Hombre es comunicar».
Informaba el Diario La Nación, de Buenos Aires, el 19 de mayo del año 2000, bajo el título «Intento de golpe de estado en Paraguay»:
Anoche [18 de mayo de 2000], tropas leales al ex general golpista Lino Oviedo, se sublevaron, en un intento contra el gobierno del presidente paraguayo Luis González Macchi.
La noticia se ampliaba así:
Los insurgentes tomaron el regimiento de la Caballería, la unidad de blindados más poderosa del ejército, el cuartel de la policía, en el centro de Asunción, una unidade de elite de la policía, la Fuerza de Operaciones Policiales Especiales (Fope), el Canal 13 de televisión y Radio Cardinal.
En declaraciones a Radio Uno, de Asunción, el ministro de Defensa, Nelson Argaña, dijo que se habían tomado las medidas necesarias para desalojar a los insurgentes del regimiento de la Primera División de Caballería.
Lino César Oviedo Silva (Juan de Mena, Paraguay, 23 de septiembre de 1943 – Hayes, Paraguay, 2 de febrero de 2013) fue un general y político paraguayo, que sirvió como comandante del Ejército Paraguayo hasta su arresto, el 22 de abril de 1996. Había sido hallado culpable de un intento de golpe de estado, del magnicidio del vicepresidente Luis María Argaña, de dirigir una masacre contra civiles y de haber incitado a un segundo intento golpista contra el gobierno paraguayo. Durante el lapso en el que el paradero de Oviedo fue desconocido, se dio el fallido intento de Golpe de Estado del 18 de mayo de 2000 en Paraguay, organizado por militares simpatizantes de Oviedo. Negó su vinculación con dicho intento de golpe de estado, pero el gobierno de Luis Ángel González Macchi lo responsabilizó de tales hechos. Murió en un accidente aéreo en 2013. (Fuente)
Mientras tanques blindados recorrían las calles de la capital, se escucharon disparos frente al Congreso, donde se había reunido un grupo de legisladores leales al gobierno. La confusión reinante en Asunción no permitía saber si se trataba de tanques leales al gobierno o a los rebeldes. Lo cierto es que algunos de los tanques dispararon contra el edificio, mientras desde otro lugar soldados les respondían con ráfagas de metralleta. Un par de helicópteros sobrevolaba el centro de la capital.
Tanto la fuerza aérea como la marina se declararon leales al gobierno de González Macchi.
Desde Asunción, el periodista Edwin Brites, del diario ABC-Color, informaba a La Nación, que delegados del gobierno del presidente González Macchi estaban tratando de convencer a los insurgentes de rendirse para evitar ser bombardeados por la fuerza aérea.
El ministro Argaña instó a la calma a la población y señaló que la situación iba a ser controlada en las próximas horas.
La sublevación estuvo dirigida por unos 50 militares retirados a quienes acompañaban oficiales de menor rango en el llamado Movimiento Patriótico Teniente Coronel Fulgencio Yegros.
El ex general Oviedo se encontraba en la clandestinidad desde el 9 de diciembre de 2000, cuando abandonó su asilo político en la Argentina.
Según fuentes oviedistas consultadas por el diario argentino «La Nacion», «el levantamiento estaba planeado para el fin de semana anterior, pero fue postergado por la visita del presidente argentino, Fernando de la Rúa. El senador Francisco José De Vargas confirmó a Radio Uno que los planes oviedistas se conocían desde hace algunos días, por lo que las autoridades habían tratado de tomar las precauciones del caso.
Inmediatamente, el presidente González Macchi fue trasladado a un lugar seguro, protegido por la Guardia Presidencial, así como el comandante de la policía, Casto Roberto Guillén.
En declaraciones radiales, el mandatario solicitó el apoyo popular contra los insurgentes. Al parecer, el levantamiento sorprendió al presidente jugando al fútbol en su residencia.
Los militares leales a González Macchi reforzaron la seguridad en el Palacio de Gobierno.
La onda corta de Radio Nacional del Paraguay, Asunción, en la frecuencia de 9737 kHz, banda de 31m, tal como pudo ser escuchada, refiriéndose a los graves hechos, al día siguiente, en la mañana del 20 de mayo de 2000. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky, LGdS).
Nota: La frecuencia de Onda Corta de Radio Nacional del Paraguay, hace ya unos años que está inactiva.
«Radio Alive or Dead» es un excelente «collage» de audio producido por Russell Stapleton en 2001.
Russell Stapleton es un ingeniero de sonido, productor y compositor que ha trabajado para la radio nacional de Australia (ABC Radio National). Disfruta con los proyectos que combinan los géneros clásicos de documental, drama y música con el fin de crear, fundamentalmente una radio entretenida. Internacionalmente, el trabajo de Stapleton ha sido reconocido por distintos premios: Prix Italia, Prix Marulic, Phonurgia Nova, Third Coast y New York Festivals.
«Alive or Dead», Russell Stapleton, Australia. (2001). (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky, LGdS, originalmente emitido en ocasión del Centenario de la Radio por ABC Radio National en el programa «The Great Marconigram». Noticia publicada por Kim Elliot en DX Listening Digest 1193, de Glenn Hauser, 8 de diciembre de 2001).
Ramón Campero fue un dibujante e ilustrador argentino, autor de varios libros didácticos sobre el tema, entre los que se encuentran: «Dibujo de letras, una profesión lucrativa», «Aprenda dibujo animado y humorístico», publicados por la Editorial Albatros, y «Dibujo Moderno De La Figura Humana«, publicado por la editorial de Jorge A. Duclout, (otro gran difusor de la técnica y ciencia de la radio, especialmente dedicadas al aficionado), ambas de Buenos Aires.
Se destaca, además, su trabajo artístico en la revista «Radio Chassis», editada en Buenos Aires, también por Editorial Albatros, y fundada en 1940, que más tarde se denominara «Radio Chassis FM TV», y «Radio Chassis TV».
Esta revista tuvo gran difusión entre los aficionados y profesionales vinculados a la electrónica, la radio y la TV, de interés para el radiotécnico, radio armador y también artículos dedicados a radioaficionados yradioescuchas, distribuida en Hispanoamérica y España, que forma parte del surtido de publicaciones argentinas sobre el tema, como «Revista Telegráfica» (luego «Revista Telegráfica Electrónica», «Radio Revista», «Radio Práctica», entre otras). Además de la entrañable «Hobby», dedicada a una juventud ansiosa y motivada en la construcción manual de todo tipo de elementos, desde maquetas a radios, pasando por carpintería, aeromodelismo, cerámica, fotografía, astronomía, filatelia y otros asuntos.
Ramón Campero, como tantos otros dibujantes de una época dorada de las publicaciones impresas sobre Electrónica y sus aplicaciones, aportó para «Radio Chassis» los dibujos necesarios, relativos a algunos elementos publicitarios contenidos en la publicación, así como croquis y esquemas de circuitos.
Y también coloridas y artísticas tapas.
En 1958, le fue encargado por la dirección editorial la creación de una tira humorística, llamada «En Chassislandia», con un personaje al que bautizó como «Valvulín».
Croquis básico del primer original, estudio del personaje «Valvulín», publicado en la revista «Radio Chassis». 1958.
Presentación de la tira «En Chassislandia», con «Valvulín» como protagonista, y que salió en el Nº 228-229, de «Radio Chassis», marzo de 1958.
Cuatro tiras originales de la historieta «En Chassislandia».