Viñeta humorística: «Grafodramas». (Luis J. Medrano, «La Nación», Buenos Aires. Argentina (1964).

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«La Radio en el Uruguay. Breves apuntes históricos – Radiotelegrafía Oficial y Comercial – Radiodifusión – La Radio-Amateur». (Por Inocencio Ylla, 1930).

LA RADIO EN EL URUGUAY

BREVES APUNTES HISTÓRICOS — RADIOTELEGRAFÍA OFICIAL Y COMERCIAL — RADIODIFUSIÓN — LA RADIO-AMATEUR


por INOCENCIO ILLA
Subdirector de Radiocomunicaciones


La historia de la utilización de las comunicaciones radiotelegráfícas en el Uruguay comienza con el año 1908 y ella gravita principalmente sobre la Estación Cerrito.

En este año se iniciaron los estudios previos que luego sirvieron de base para la instalación del Servicio Nacional de Radiotelegrafía y a mediados del año 1910 se comenzó a instalar en el «Cerrito de la Victoria» la Estación «Telefunken», a chispa
(onda amortiguada) de 2,5 kW de potencia en la antena, conocida por el nombre de Cerrito.

Con anterioridad, las dos compañías que, puede decirse, conservaron hasta hace pocos años el monopolio de la fabricación de estaciones radiotelegráficas, instalaron, mediante permiso precario del Gobierno, una Estación en Punta del Este — Maldonado — (Compañía Marconi) y otra estación en Puntas de Yeguas — Montevideo — (Compañía Telefunken).

En Marzo de 1912 comenzó Cerrito a hacer servicio como estación costera, sustituyendo a esas dos estaciones particulares que, hasta ese momento, mantenían el tráfico radiotelegráfico con los vapores.

Antiguo trasmisor a chispa que utilizó Cerrito hasta 1926.

La estación Cerrito la sustituyó ventajosamente, pues su alcance era mayor debido a su potencia y a su sistema que comprendía algunas mejoras importantes para aquellos tiempos, como ser: el oscilador de chispa dividida y de extinción rápida, que originaba un menor amortiguamiento en las oscilaciones y el alternador de 500 ciclos que daba un sonido musical apropiado a las señales, permitiendo que éstas pudieran ser percibidas a mayor distancia y con mayor facilidad.

Agregando a esto su privilegiada posición geográfica, la organización dada al servicio, la competencia y entusiasmo del personal radiotelegrafista — todo elemento nacional — se obtuvo en poco tiempo el resultado de todos conocido, el alto prestigio adquirido como importante estación costera que conserva aún el cetro de las comunicaciones radiotelegráficas en el Río de la Plata.

Antiguo tablero de distribución de Cerrito.

Después de terminada la guerra europea, las principales compañías dedicadas a la explotación de los servicios radiotelegráficos fueron introduciendo mejoras importantes en sus estaciones, con el fin de obtener comunicaciones a mayores distancias y reducir a un mínimo las interferencias a sus similares y a las estaciones radiotelefónicas, de Difusión y de aficionados, las que se iban multiplicando rápidamente como consecuencia de la introducción de nuevos elementos, de mejoras que surgían casi a diario.

Amplificador y trasmisor de 1 kW, de la Broadcasting oficial CX6

Las estaciones costeras de casi todo el mundo fueron transformadas, sustituyéndose las anticuadas estaciones a chispa por otras a válvulas. El Uruguay no podía quedar a la zaga en esta materia. Con el fin de mejorar el servicio prestado a la navegación por este país, en 1927 se libró al servicio el nuevo transmisor de Cerrito, de 5 kW, a válvula.

La importancia de la nueva instalación surge claramente si además de lo dicho se tiene en cuenta el mayor alcance que se obtiene con este transmisor y la mayor pureza de emisión, cosa esta última de suma importancia para todas las radiocomunicaciones en nuestro país y, en general, para todas las del Río de la Plata.

En el año 1922 inicia otra época memorable. En él se instalan las dos primeras estaciones radiotelefónicas, de 10 watts de potencia, con pretensiones de «Broadcasting», que pronto desaparecen para dejar paso a la, entonces, importante estación de Radiodifusión Paradizábal que luego fué propiedad de «El Día».

Amplificador del estudio de la estación CX6.

Una de esas dos primeras pequeñas estaciones de difusión mantuvo durante corto tiempo la atención de la incipiente afición a la radio, transmitiendo programas más o menos regulares, a base de discos fonográficos especialmente, los espectáculos de una compañía italiana de operetas que actuaba en esa época en el Teatro Urquiza, audiciones que eran brindadas al público por medio de altoparlantes colocados en las casas de comercio en Radio.

Transmisor y amplificador de poder de la estación CX22 Fada Radio.

Al comenzar la actuación de la «Radio Paradizábal» el interés fué en aumento y con el aumento de la afición surgió de improviso una pléyade de radiotécnicos, muchísimos de los cuales fueron afirmándose paulatinamente en la nueva profesión hasta ocupar en la actualidad puestos destacados, distinguiéndose muchos de ellos por diferentes motivos.

Durante bastante tiempo sólo dos estaciones de Difusión funcionaron en el Uruguay: Paradizábal y General Electric, ambas de 0.5 kW de potencia.

Un rincón del estudio de CX22, con el aparato automático para discos.

A estas estaciones se unieron más tarde otras, muchas de ellas de importancia, no sólo por la potencia, sino especialmente, por las transmisiones que efectúan.

En el año 1927 se instaló la Estación Oficial de Difusión, de 1 kW de potencia, dependiente de la Dirección de Radiocomunicaciones, conocida hoy por la característica CX6 la que, posteriormente, al crearse por Ley el Servicio Oficial de Difusión Radioeléctrico, —dependiente del Ministerio de Instrucción Pública— pasó a pertenecer a dicho servicio, iniciando entonces sus transmisiones regulares con audiciones diarias que antes hacía periódicamente.

Estudio de la Broadcasting CX46 «Radio América».

En el campo Aficionado también hubo entusiasmo, surgiendo las transmisiones conjuntamente con las dos primeras «Broadcastings» mencionadas.

Primero fue un ensayo indeciso. La aspiración del iniciado era poseer un transmisor simple, como simples eran sus conocimientos en la materia.

El circuito — que se generalizó entre ellos era el Hartley — inductivo con acoplamiento rígido, con válvulas de recepción, alimentando las placas con baterías de pilas y modulación por absorción.

Estudio de la broadcasting CX36 «Centenario Broadcasting». [Nota: en el texto original figura CX40].

Este tipo de transmisor generalizado entre los primeros aficionados debido a lo simple del circuito, a la sencillez de su construcción y al poco costo de los elementos que lo componía, dió motivo a que alguien, risueñamente, lo denominara «Forchela» nombre que algunos aficionados, recién iniciados, suponían que era el verdadero, como denominación técnica.

Las comunicaciones entre ellos, dentro de la ciudad, era un éxito festejado ruidosamente en numerosas ruedas compuestas por «Veteranos», «Neófitos» y «Candidatos», que se formaban en las principales casas de Radio.

Pero muy poco tiempo se conformaron con las comunicaciones locales. Aspiraban a llegar más lejos; a que la voz recorriera kilómetros sobre tierra, dentro del país, porque, el cruzar con la voz humana el Rio de la Plata lo consideraban tan difícil, como difícil se consideró cruzarlo en avión hasta que lo realizó el primer intrépido aviador. Sin embargo, muchos eran los que guardaban ocultamente en lo más recóndito de su alma el deseo de cruzar el «charco».

Transmisor de CX36 «Centenario Broadcasting». Construido bajo la dirección técnica de sus propietarios T. Defilippi y R. A. Walder. [Nota: en el texto original figura CX40].

No se animaban a hacer manifestación alguna sobre esa idea cariñosamente acariciada porque todo el que así pensaba aspiraba a ser el primero en realizarla, ya que tal «hecho» lo convertiría en lo figura descollante del mundo aficionado del momento.

Preparándose para tal fin, los transmisores se iban mejorando con elementos nuevos y «adecuados», considerados imprescindibles para realizar la «hazaña», que como tal se consideraba la comunicación con los aficionados argentinos.

Poco tiempo duró la expectativa. El entusiasmo y la perseverancia dieron el fruto apetecido. Una noche se descorrió el velo del misterio ante el que habían fracasado muchas tentativas y se estableció la primera comunicación internacional!.

Una de las buenas estaciones de aficionados uruguayos, la CX1AA, «Experimental Prado», del Señor Wenceslao Seré.

Roto el encanto, estas comunicaciones se multiplicaron, dando lugar a que nucieran vínculos amistosos entre personas de ambos países — Argentina y Uruguay — que, por mucho tiempo, sólo se conocieron por la voz. Eran pocos entonces, ahora forman legión. Y esta legión, diseminada por el continente sudamericano, realiza la meritoria acción de vincular a los pueblos acercando a los elementos que lo com ponen, por medio de la utilización de las ondas sutiles, realización práctica del genial Marconi.

Aquel acontecimiento aumentó el entusiasmo y con el entusiasmo el deseo de mayor distancia; y el deseo de ir más lejos obligó a mejorar sus equipos, aumentando potencia, con lo cual fueron desapareciendo las «Forchelitas» para dejar el camino libre a los transmisores de 5, 10, 50 y 200 watts de potencia que surgían por doquier, y en lo cual rivalizaban los aficionados: unos, construyéndose sus equipos, y otros, aunque con conocimientos para construirlos, preferían adquirirlos de fábricas consagradas.

Y era agradable ver reunidos en amable camaradería y manteniendo interesante conversación a los propietarios de la modesta «Forchela» y del opulento «200 Watts», tiempos estos que muchos recordarán como años juveniles, a pesar de que en aquella época algunos de ellos se cubrían ya con el empaque propio de la edad madura o que las canas cubrían las cabezas de otros dando mayor austeridad a sus personas.

____

Los renglones que anteceden dan a grandes rasgos una idea de lo realizado en el Uruguay en materia de Radio.

En general, la acción particular, en su doble faz Radiodifusión y aficionados — ha sido armónica con la acción oficial.

El desarrollo de los servicios a cargo del Estado, por intermedio de la Dirección de Radiocomunicaciones, está supeditado a normas que reglamentan los dobles servicios de ésta: militares y públicos particulares.

Muchos son los que sostienen que para el mejor desarrollo de cada uno de estos servicios y para beneficio de ambos, deben separarse.

Así también lo ha entendido la Presidencia de la República, que por intermedio del Ministerio de Guerra y Marina, del que dependen Radiocomunicaciones, ha enviado hace un tiempo un mensaje a la Asamblea Nacional, proponiendo la separación de
ambos servicios, pasando el servicio público a ser dependencia del Consejo Nacional de Administración.

Llegado el caso, tendría que modificarse la organización actual y sobre ello no es posible hablar ahora, ya que-nos referimos en estos apuntes a lo pasado y no a lo futuro.


  • Publicado en Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, julio de 1930. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS)
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Libro: «Uruguay al aire. Cien años de nuestra radio». (Entrevista a Carlos Hernández Grene, coautor, Sábado Sarandí, CX8 Radio Sarandí) 5 de noviembre de 2022.

El periodista Jaime Clara («Sábado Sarandí», CX8 Radio Sarandí), entrevista a Carlos Hernández Grene, coautor del más reciente libro editado en Uruguay sobre el tema.

«Uruguay al aire, Cien años de nuestra radio». (Julio Fablet, Carlos Hernández Grene, Federico Taranto, Ediciones de la Plaza, Montevideo, 2022), 156 p., ilustrado).

La primera radio salió al aire el 6 de noviembre, hace 100 años: Radio Paradizábal, Cien años de la radio: Uruguay al aire.

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100 años de radiodifusión en el Uruguay. Programa especial de «Radioactividades», CX26 Radio Uruguay (6 de noviembre de 2022).

El 6 de noviembre de 2022, el programa Radioactividades, CX26 Radio Uruguay, en el marco de la conmemoración de los 100 Años de la Radiodifusión en el Uruguay, y en la fecha aniversario de la inauguración de la antigua Radio Paradizábal, preparó un programa especial de dos horas de duración.

Participaron la Prof. Dra. Monica Maronna,  y el investigador Horacio Nigro, en charla con el conductor, Dr. Daniel Ayala. La compaginación de sonido, es del Sr. Luis Ignacio Moreira.


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Emilio Elena entrevistado por Ruben Castillo (1989). Primera Radio Platea «100 Años de radio, Un siglo de historias» (Radioactividades, CX26 Radio Uruguay, noviembre 5 de 2022).

El 5 de noviembre de 2022, el programa Radioactividades, CX26 Radio Uruguay, en el marco de la conmemoración de los 100 Años de la Radiodifusión en el Uruguay, emitió el siguiente programa:
🎙

El pionero Emilio Elena en una entrevista de Ruben Castillo, base para su libro «Silencio, estamos en el aire», editado en 1979.
🔊

Primera RadioPlatea «100 Años de radio, un siglo de historias», (fragmento).


📻

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Aficionado de Paysandú, Uruguay, con su estación receptora. (1923).

Lujosa estación receptora del Doctor Alberto Langón, en su residencia de Paysandú, (R.O.)


  • Publicado en portada de la Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, octubre de 1923, (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
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Aviso publicitario: Receptor El «Fada» Especial «6». (Argentina, 1927).


  • Publicado en Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, diciembre de 1927. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
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Aviso publicitario: Tubos Radiotron, RCA. (Argentina, 1929)


  • Publicado en la contratapa de «Revista Telegráfica», Buenos Aires, Argentina, abril de 1929. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS)
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«Una nueva maravilla electrónica: El alambre sonoro». (1949).


  • Aviso publicitario, publicado en Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, Nº 411, diciembre de 1949. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).

Más:

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1924: «Minerales argentinos empleados como detectores a cristal». (Mario Pedro Arata, Argentina).

Las radios de galena fueron el primer tipo ampliamente empleado de receptor de radio,​ y el principal dispositivo utilizado durante la primera época de la radiotelegrafía.​ ¹ 

 

La piedra de galena, sulfuro de plomo, se halla en menas, a la que los primeros radioexperimentadores acudían en excursión (tal como relataba el pionero Emilio Elena, en el caso de los uruguayos, a Minas de Valencia, en el Departamento de Lavalleja), o fabricada artificialmente, en forma casera y artesanal, fundiendo el plomo obtenido de los pomos de pasta dentífrica, agregando al crisol, un poquito  de azufre, operación que se hacía afuera de la casa, para evitar respirar los tóxicos vapores producidos.

Receptor a galena, perteneciente al pionero uruguayo Claudio Sapelli. (Foto cortesía Famila Sapelli).

Fueron fabricados de forma casera, y también vendidos por millones, los receptores de galena. Resultaron ser baratos y fiables y se convirtieron en una fuerza impulsora de la introducción de la radio entre el gran público, contribuyendo a su desarrollo como medio de entretenimiento con el inicio de la radiodifusión alrededor de 1920.​

El recordado Walter Alfaro, pianista de biógrafo, hombre de radio, autor de la Marcha de la Vuelta Ciclista del Uruguay, adaptando un tema de Rudy Vallee, memorialista de la Radio, ex funcionario de emisoras de radio en Montevideo, Uruguay, entre ellas El Espectador y Sarandí, narra en entrevista realizada en esta última emisora, donde trabajó hasta su muerte, cómo hacía para sintonizar el primitivo receptor a cristal de galena, en su hogar.

 

El receptor de cristal es extremadamente simple, funciona sin fuente de alimentación, tiene una fidelidad de sonido muy alta y, sorprendentemente, musicalidad en comparación con el receptor superheterodino moderno.

Recreación moderna, hecha por aficionados, totalmente funcional, con fines educativos y de entretenimiento. (Foto: Club S500, España). 

Por otro lado, el límite de detección de la señal radioeléctrica viene impuesto por el nivel absoluto de las señales recibidas, útiles para el funcionamiento del auricular, porque sólo la señal radioeléctrica de la estación de radio escuchada, es la que hace funcionar al receptor de cristal. Y como no hay amplificación, el sonido es relativamente débil.

La propiedad rectificadora de algunos cristales minerales fue descubierta en 1874 por Karl Ferdinand Braun.​ El uso de los cristales de galena y su aplicación a los receptores de radio se desarrolló a partir de 1904 gracias a los trabajos de Jagadish Chandra Bose, G. W. Pickard​ y otros. ¹

Pirita, llamada el oro de los tontos, en realidad contiene oro, pero sólo detectable con sofisticados instrumentos científicos. (Fuente)

La galena (sulfuro de plomo) fue probablemente el cristal más comúnmente usado en los detectores de «bigotes de gato», [como se les llamó popularmente],​ pero varios otros tipos de cristales también se utilizaron, como la pirita (FeS2), el silicio, la molibdenita (MoS2), el carburo de silicio (carborundo , SiC), y la combinación cristal con cristal de cincitabornita (ZnO-Cu5FeS4) con el nombre comercial de Perikon. 

Estas radios también se han improvisado a partir de una gran variedad de objetos comunes, como hojas de afeitar de acero y minas de lápiz, agujas oxidadas,​ o monedas herrumbrosas.​ La capa de óxido o de sulfuro semiconductor formada en estas superficies metálica es generalmente la responsable de la acción rectificadora que presentan estos objetos. ¹

En los dispositivos modernos se utiliza un diodo semiconductor como detector, mucho más fiable que el detector de bigotes de gato, y que no requiere ajustarse. Diodos de germanio (o a veces diodos Schottky) se utilizan en lugar de diodos de silicio, ya que su caída de tensión directa es inferior (de aproximadamente 0,3 V en comparación con 0,6V), lo que los hace más sensitivos. ¹


En el número de Revista Telegráfica, publicación argentina, de marzo de 1924, el pionero radioaficionado argentino Pedro Mario Arata, informaba de su relevamiento de minerales que utilizó con el propósito de ser aplicados para la detección de las ondas de radio en los receptores de la época, artículo que dedicó a su amigo, Juan Quevedo, otro de los pioneros radioexperimentadores aficionados de su país.

Se transcribe textualmente a continuación:


MINERALES ARGENTINOS EMPLEADOS COMO DETECTORES A CRISTAL

Para REVISTA TELEGRÁFICA

(A mi amigo don Juan Quevedo)

Hace ya algún tiempo, me encontraba dando clase, cuando en los últimos bancos unos muchachos distraidos jugaban con unas piedritas — que sin mirarlas me las guardé en el bolsillo del pantalón para devolverlas más tarde a su dueño. Pero, me olvidé y fueron al cajón del escritorio.

Un día, arreglando papeles, las encontré, y vi que se trataba de piritas de hierro. Estudiando radiotelefonía, las ensayé, conjuntamente con otros minerales que tenía a mano, y de los resultados, daré cuenta en este artículo.

Sabemos perfectamente que el peso atómico del hierro es de 56, el del cobre 65.⁵, el del plomo 206.⁹², etc., con respecto a los metales, mientras qué, en los metaloides, tenemos el azufre 32.⁰₇₅, para el carbono 12. para el silicio 28 y así, seguiría la serie.

Por otra parte, tengo entendido que hasta la fecha que escribo estas líneas, por lo menos no me consta, los aficionados» a la radiotelefonía han practicado solamente en la recepción a cristal, con detector a galena.

Sabemos que la galena, pertenece al grupo de los minerales del plomo: no son duros, se rajan fácilmente y son bastante pesados.

La galena, tiene lustre metálico. Se descompone o se disuelve en HNO³ (ácido nítrico), y en solución clara, da un precipitado blanco, cuando se agrega H2 SO4 (ácido sulfúrico).

La galena es opaca, tiene color gris de plomo, da polvo negro agrisado y tiene clivaje cúbico perfecto. En algunas regiones, se le suele encontrar en forma de masas radiadas o granulosas.

La galena tiene como composición química: sulfuro anhídrido de Plomo, Phs. Los ejemplares purísimos encierran cerca de 87 % de plomo.

Si la tratamos por el soplete y en tubo cerrado, se suele formar sublimado amarillo de azufre, y a veces, un sublimado blanco de sulfato de plomo. Es soluble en HNO³ (ácido nítrico) despidiendo vapores nitrosos, de un color rojizo y dejando en el fondo del tubo de ensayo, un pequeño depósito blanco de azufre.

En la República Argentina se ha encontrado en enormes cantidades, y comparada con la extranjera, me aventuro a manifestar, que la nuestra es más eficaz, cuando se la emplea en circuitos con amplificación, o bien como detectora y con lámparas blandas.

He tenido ocasión de ensayar, con buenos resultados, galenas provenientes de la Provincia de Córdoba, Catamarca, Tucumán, Salta, Jujuy, San Juan, La Rioja, Mendoza y San Luis, con resultados generales muy buenos, y recomiendo a los aficionados, lo mismo a los comerciantes, que procuren galena de los puntos indicados.

Comparando los valores eléctricos y en aparatos simples a reacción y con antena de un solo hilo de 60 metros de longitud, intercalando un condensador variable de 23 chapas y de 0.0005 M. F. las galenas argentinas que mejores resultados me dieron son las de la Provincia de Catamarca, La Rioja y Córdoba, esta última notable.

Tenemos ahora otro mineral, la Piromosfita (Plomo verde). Es exagonal, más bien resinoso o vitreo; sus colores varían en matices del verde, o amarillo limón claro, al pardo obscuro y al esmeralda claro, en algunos casos. Tratándola en el mortero y pulverizada, es aún más clara. Sus cristales, tienen la forma del prisma exagonal, su eje principal, se une a los centros del exágono y se asemejan sus prismas a la Calcita y Apatita. Con frecuencia, se suelen encontrar ejemplares muy ásperos y huecos, en casos determinados.

La composición química de la Piromosfita contiene fosfato anhidro de plomo con vestigios de cloruro de Plomo. Su fórmula común es: 3Pb3 (PhO4) + PbCL2, la que se asemeja a la de la Apatita. En los ejemplares químicamente puros, puede encontrarse cerca del 76 % de metales. Se funde la Piromosfita con relativa facilidad.

Tratada con soda, se reduce fácilmente a metal. Se disuelve en HNO³ (ácido nítrico) y en K.HO (solución de potasa cáustica).

Se le encuentra en la provincia de Catamarca y en la de Córdoba. De los resultados obtenidos en aparatos de bobina (tipo galleta) no fueron del todo desfavorables; no se le recomienda sino simplemente, con fines puramente científicos.

La Wulfenita: (Plomo amarillo), es un mineral similar; está compuesta por Molibdato de Plomo, Pb MO4; tiene cerca del 56 % de plomo. Resultados generales de su estudio: malos. Se le encuentra en San Juan, Catamarca, Córdoba y en Mendoza.

La Fosgenita: (Plomo corneo), es otro producto afín; su fórmula es la siguiente: Pb CL2 + PbCO3. En América está considerada como mineral escaso; se le ha encontrado solamente en Córdoba.

El resultado general de su estudio, podríamos considerarlo como bueno, pero ensayado como
amplificador en la segunda etapa con resultados notables.

El resultado general de su estudio, podríamos considerarlo como bueno, pero ensayado como
amplificador en la segunda etapa con resultados notables.

Ahora bien, como el propósito nuestro, es hablar de las Piritas de hierro, estudio que dedico a todos los aficionados de la República, a quienes van estas líneas, entro en materia.

Las Piritas, se han encontrado en todos, o en casi todos, los distritos mineros y se le ha confundido muchas veces, con el oro, y con minerales del cobre.

Se le suele encontrar como nodulos en los lechos de arcilla. Se le puede distinguir con bastante facilidad, apretándola o bien golpeándola con un martillo.

Las Piritas no se trabajan como los minerales del hierro, sino de azufre. Por lo general, casi todas las piritas argentinas tienen vestigios de oro.

Se han hallado piritas de hierro, en la región montañosa de Córdoba, La Rioja, Catamarca, Salta, Jujuy, San Luis, San Juan, Mendoza, y en la parte Sud de la Patagonia en la gobernación de Santa Cruz.

En la República Oriental del Uruguay se le ha encontrado también, pero en poca cantidad. No está demás decir, que las piritas de hierro, se encuentran diseminadas por todo el mundo en las regiones montañosas.

Las piritas, tienen por lo general lustre metálico. Son más bien opacas, su color, es amarillento bronceado. Cuando se liman dan un polvo color negruzco. Tienen cristales muy comunes, el octaedro regular, exaedro, dodecaedro rómbico, octaedro trifacitado, tropezoedro, dodecaedro pentagonal y muchos otros más. No tienen clivaje distinto. Se les encuentra por lo general en masas radiadas o bien celulares.

Su composición química está constituida por Bisulfuro de hierro anhídrico FeS2. Las piritas de hierro que están químicamente formadas tienen 45,75 % de hierro y 54.25 % de azufre. Si las tratamos en un tubo de ensayo, se disolverán lentamente en HNO3 (ácido nítrico).

En los ensayos que he efectuado hasta la fecha con las piritas de hierro, provenientes de las regiones apuntadas con anterioridad, todas ellas, me han dado resultados sorprendentes. Tanto en calidad de detectores, como así mismo en amplificación en determinados circuitos.

El uso de las piritas de hierro, impide en todo momento la pérdida de capacidades electrónicas, siendo la recepción nítida y ausente de muchos estáticos electroiónicos que molestan continuamente los tímpanos en las transmisiones de gran poder.

Creo pues, que las piritas de hierro, a mi modesto entendimiento son los cristales que en el futuro, deben sustituir a las galenas comunes; primero, por la nitidez de la recepción, segundo, por ser el estado físicoquímico y vibratorio, superior a las galenas en uso, en todo el mundo, de manera pues, que recomiendo su estudio práctico, y los que consigan resultados estarán con mi opinión.

Creo prudente, recordar aquí, que el uso de aparatos a cristal por todos los aficionados en momentos en que se efectúan transmisiones de alto poder eléctrico, sería sin duda alguna, producente, disminuyendo en esta forma, las cargas iónicas de la atmósfera, para obtener un resultado más puro, en las recepciones. Por otra parte, con aparato a cristal y especialmente con pirita de hierro, se puede recibir matemáticamente igual, que usando una lámpara, en un circuito directo.

Febrero de 1924

MARIO PEDRO ARATA


Mario Pedro Arata. (Buenos Aires, 18911961) Fue pintor y grabador. Se graduó de Ingeniero en la Academia de Ciencias de Paris, Francia, en 1926. Realizó viajes por diversos países de Europa y Estados Unidos. Ejerció la docencia artística en centros de enseñanza primaria y secundaria entre 1916 y 1946. Caballero Oficial de la Corona de Italia designado en 1912, de la Legión de Honor de Francia en 1921 y de Inglaterra en 1912. Dirigió la Biblioteca Pedro N. Arata, que donó a la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Universidad Nacional de Buenos Aires. Publicó más de doscientos cincuenta trabajos científicos sobre Física, Matemáticas, Química, Radio, Astronomía y Geología, entre otras. ² 

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