Quizás no es una radio propiamente tal, pero si un original juguete de hojalata que dispone de una caja musical suiza a cuerda. una pequeña joyita de los años 40.
Reparada por completo por el Sr. Gustavo Pedersen Mollenhauer, Panguipulli, Chile. (Fotos y comentarios, publicados en el grupo de Facebook «Radios Antiguas – Vintage Radios», 13 de julio de 2015).
Carlos Gardel fue un cantante, compositor y actor de cine. Es el más conocido representante del género en la historia del tango. Iniciador y máximo exponente del tango canción, fue uno de los intérpretes más importantes de la música popular mundial en la primera mitad del siglo XX, por la calidad de su voz, por la cantidad de discos vendidos (como cantante y como compositor), por sus numerosas películas relacionadas con el tango y por su repercusión mundial. (…) La persona y la imagen de Gardel ha sido objeto de idolatría popular, especialmente en Argentina y Uruguay, colocándolo en un lugar de mito y símbolo cultural que aún mantiene su vigencia. ¹
Primeras audiciones.
Por primera vez, Carlos Gardel se ubicó frente a los micrófonos radiales el 30 de septiembre de 1924. Ello ocurrió en Radio Gran Splendid, que tenía el distintivo
Carlos Gardel en dúo con Ignacio Corsini. 1933.
LOW y luego sería Radio Splendid. Esta emisora estaba ubicada en Santa Fe 1876, en el mismo edificio del cine-teatro Gran Splendid. Era la época en que «el Morocho» integraba el popular dúo Gardel-Razzano. Fue así que, con su compañero, se presentó el día mencionado a partir de las diez de la noche.
Pocos días después cantaría por esa emisora acompañado por la orquesta de Francisco Canaro, invitado a una audición del mencionado director. En sus actuaciones habituales se presentaba junto a José Razzano y con sus guitarristas José Ricardo y Guillermo Barbieri.
Tres años después cantaría muy poco tiempo en Radio Brusa, para pasar enseguida, en 1928, a Radio Prieto, con audiciones emitidas dos veces por semana en el horario de las 20 y 30 horas. Época que Gardel recuerda como gloriosa, seguramente su ciclo radial más exitoso. De ahí en más, no habría de tener más que actuaciones con pausas, ya que sus viajes por el mundo serían incesantes.
Gardel en Radio Prieto. (Fuente: revista «Buenos Aires» del 15 de marzo 1930, cortesía «Página Gardeliana» , Facebook).
Fotografía tomada entre julio y setiembre de 1928. «Acerca del aparato que preside la fotografía, en el centro de la mesa, según el amigo Sr. Carlos Benitez, se trata de una radio portable de valija “Mendez”, copia de las “Mc Michael” inglesas, pero con las válvulas Philips miniatura revertidas de la época. A la izquierda se aprecia el parlante y a la derecha dos diales tipo Vernier». En la foto, sus guitarristas José María Aguilar, Guillermo Barbieri, José Ricardo y el propio Carlos Gardel. (Foto cortesía: Víctor Gabriel Velázquez, Facebook).
En 1929, actúa en Radio Buenos Aires, en espacio auspiciado por receptores de radio de la marca Crosley, que vendía la casa Chilibroste. El cantor aceptaba cantar pedidos de la audiencia, tal como se ilustra en los siguientes avisos publiitarios.
En el curso de 1930, Gardel actuó sucesivamente en las emisoras La Razón, Rivadavia y Splendid, tres veces por semana.
En efecto, el martes 21 de octubre de 1930, Carlos Gardel y sus guitarristas, iniciaron una temporada radial, verdaderamente magnífica.
A las 21:15 hrs., tres veces por semana, con el patrocinio del analgésico «Geniol», se ponía en el aire un programa denominado «La Hora Geniol», emitido en dúplex, por LS 5 Radio Rivadavia y LR 4 Radio Splendid. El ciclo se extendió hasta el 4 de diciembre.
En el último programa, Carlitos interpretó: «El quinielero», «Caprichosa», «Tengo miedo», «Yira… yira…» y «Tarde gris».
Adelantándonos con una publicación de 1934, la revista uruguaya Cancionera, brindó información sobre el homenaje que Carlos Gardel brindó a «una efeméride patriótica», desde Radio Colonial, de París.
Según el autor Simon Collier, en su libro «Carlos Gardel, su vida, su música, su obra», (accesible en línea, pag. 140 a 172. en el párrafo numerado 45), se dice que actuó en dicha emisora parisina de Ondas Cortas, el25 de mayo de 1932:
El 25 de mayo,[Armando] Defino [apoderado general en la Argentina de Carlos Gardel], fue a visitar a doña Berta por un motivo especial: Gardel cantaba por radio desde París en un programa destinado a celebrar la fiesta nacional argentina. La emisión, realizada desde los estudios de Radio Colonial de París y retransmitida por tres estaciones al Río de la Plata, consistió en discursos del embajador Le Breton y de periodistas argentinos residentes en la ciudad, junto con música tocada por la orquesta de Manuel Pizarro. Gardel cantó dos piezas, el tango “Mano a mano” y el viejo estilo “Amargura”. Doña Berta y Defino convinieron en que la voz del Zorzal sonaba clara en la primera canción, aunque no tanto en la segunda. Éste fue el único contacto directo de Gardel con sus admiradores argentinos y uruguayos en 1932.
Según la misma fuente,
«En una carta, alrededor de marzo-abril de 1932, Carlos Gardel menciona un contrato “para cantar en las radios francesas combinado con Londres”. Entrevistado a su regreso a Buenos Aires, comenta también “algunas intervenciones fugaces en radios de Londres y de París”. ¿Actuó Carlos Gardel en la radio británica? Radio Times no lo menciona en esos meses; los BBC Written Archives, Caversham, no incluyen ninguna referencia a Carlos Gardel. (información amablemente suministrada por Mark Jones)».
La audición fue retrasmitida en Argentina por LR3 Radio Belgrano, LR6 Radio La Nación, de Buenos Aires y LT3 Radio Rosario, de la provincia de Santa Fe. Y en Uruguay por CX26, Radio Uruguay, de Montevideo.
El 18 de julio de 1932 se hizo otra trasmisión desde Radio Colonial de París, para festejar el aniversario de la Jura de la primera Constitución Nacional de Uruguay, su patria natal, en 1830. Fue retrasmitida por CX16 Radio Carve, de Montevideo, Uruguay.
Gardel se presentó, en una serie de actuaciones, en Radio Nacional, Buenos Aires, hacia mediados de 1933.
Revista «Sintonía», Buenos Aires, Argentina. 9 de setiembre de 1933.
GARDEL EN LA AUDICION GRIET. Firmo contrato en mayo 1933 para cantar en la audición Griet (LR3) durante el mes de junio 1933. En algún momento durante ese mes, le sacaron la conocida foto con Magaldi, Famá, etc que también participaban de la audición, como podemos ver en el aviso. (Fuente y crédito: Página Gardeliana, Facebook).
(Fuente y crédito: Página Gardeliana, Facebook)
Gardel canta en Radio Carve.
Gardel cantó en radios del exterior y otras del país. En 1933 actuó en Radio Carve, de Montevideo, con una repercusión extraordinaria, ganándose los elogios de la crítica y la prensa.
“El Zorzal” estaba cumpliendo una de sus descollantes actuaciones en Montevideo. Sobre el escenario del Teatro “18 de Julio” se venía despidiendo de nuestro público, en vísperas de su viaje a Estados Unidos de America donde lo aguardaban empresarios cinematográficos que habían entrevisto en esa figura de extraordinaria simpatía y en esa voz sin precedentes en el tango, un potencial taquillera que poco a poco se extendería por todo el mundo de habla hispana.
Auténtico imán de multitudes, Gardel tenía en mayor grado que ningún otro astro, eso que en aquellos tiempos se denominaba “arrastre”, y ahora, por imposición de nuevos lenguajes periodísticos, se conoce por poder de convocatoria. No pudo extrañar a nadie, entonces, que anunciada su presencia en Carve con muy pocas horas de antelación, una muchedumbre que paralizó el tránsito en la principal Avenida frente al 1024, llegara hasta allí para testimoniarle al cantor todo el fervor que sus actuaciones despertaban.
Hubo, en cierto sector de la población, alguna incredulidad. ¿Gardel en radio? Nunca antes había accedido a cantar en un estudio montevideano… (Y, por cruel designio del destino, jamás volvería a hacerlo).
Pero, sobre la media tarde, Carlos Gardel entró en la casa de Carve y poco después cantaría para unos pocos privilegiados que escucharon su voz “a medio metro”, y para un gentío que, agolpado en la calle, lo oyó por los altavoces colocados al efecto.
La verdad es que luego de haber conseguido zafar del frenesí de sus admiradores (sobre todo, admiradoras) y disponerse a cantar, Carlos Gardel debió empezar con aquel viejo tango que, en una de sus estrofas, dice … “sin saber cómo, hasta aquí llegué”.(³)
Según la revista “POEUR”(“Programa Oficial de Estaciones Uruguayas de Radio”), del 15 de octubre de 1933, sus cronistas Johann y Mickey describían su entrada al local de Carve en la Av. 18 de Julio 1024, de esta forma:
“Al llegar, el espectáculo que se ofrecía a nuestra vista era verdaderamente imponente: varios millares de personas llenaban totalmente la casa, y en la imposibilidad de entrar permanecían estacionados en la acera, hasta llegar a hacer imposible el tránsito en muchos momentos.
No nos desanimamos, sin embargo, y nos echamos al mar, porque aquello era un verdadero mar de gente, en el cual se hacía poco menos que imposible abrirse camino. Por fin, luego de haber enseñado nuestro carnet a varios policías y de una lucha titánica de varios minutos, logramos introducirnos en el estudio: en ese momento, el “speaker” de turno, Juan Carlos Pesce, anunciaba a Carlitos Gardel, acompañado por sus guitarristas Barbieri, Pettorosi, Riverol y Vivas, en la interpretación del tango “Cobardía”.
Se hizo un silencio religioso, rindiéndose homenaje a “Su Majestad el Tango” y absortos escuchamos, observando las más leves contracciones de ese rostro que como ningún otro traduce, trasmitiéndolo al espectador, el profundo sentimentalismo del alma popular.
Un estruendoso aplauso nos vuelve a la realidad, y al lado nuestro oímos una voz que exclama: “¡Qué fenómeno! Si dan ganas de ponerse el sombrero cuando canta, para poder sacárselo al terminar!”.
Escuchamos después el pasillo colombiano “Mis flores negras”; el tango “La uruguayita Lucía”; “Por el camino” (zamba); “Parlez moi d’amour” (vals); “Acquaforte” (tango); “Insomnio” y algunas otras piezas, habiendo podido apreciar que para Gardel parece que no pasaran los años, pues lejos de descaer, en cada nueva presentación parece mejorarse, adquiriendo nuevas modalidades que hacen pensar que seguirá siendo por muchos años aún, la máxima expresión de nuestro cancionero”.
Es proverbial también, y al respecto se cuentan muchas anécdotas ilustrativas de la intensidad y la seriedad con que Gardel encaraba su trabajo, tanto en ensayos como en presentaciones públicas, así como en el rigor que ponía en la perfección de las grabaciones. Esa tremenda conciencia que tenía de su responsabilidad hacía que siempre tuviese la nerviosidad de un principiante antes de salir a actuar, lo que a veces le provocaba verdaderos malestares gástricos que los superaba antes o al entrar a escena, al enfrentarse con el público y entregarse al canto. Sus actuaciones en radio, medio que, poco a poco, fue también conquistando, le producían el mismo “trac” y solía hablar del miedo que le producía el micrófono.
Gardel cantó en Boulevard Radio, en Salto, Uruguay.
Según relata Alberto J. Eguiluz en su «Crónicas de un Salto Desconocido»,
Carlos Gardel actuó en CW27 Boulevard Broadcasting el 24 de octubre de 1933. Luego que la radio fuese vendida a Luis Batlle Berres, quién puso como administrador a un señor Gestoso, abuelo del que fuera presentador de CNN en español, la radio modernizó su nombre y hoy se llama Tabaré y funciona en otro local, en calle Uruguay.
Casa donde funcionó CW27 Boulevard Broadcasting. (Fuente: «Crónicas de un Salto Desconocido», Alberto J. Eguiluz, via Martina Iñíguez).
Pero cuando entonces, la radio estaba en la hoy avenida Batlle 2320, en una casa que subsiste, con una puerta al medio de dos ventanas con balcón francés, y en la de la izquierda funcionaba el estudio de radio y en la de la derecha, la vivienda del propietario.
Su hijo Carlos Alberto Popelka, que tomó la iniciativa de aportar la documentación correspondiente para demostrar lo innecesario, tenía entonces 5 años y para su desgracia no recuerda aquel momento histórico. Pero los cuentos famiiares repetidos en oportunidades propicias, como sucede en toda vida familiar, eran que la avenida de dos carriles se llenó de gente hasta la vereda de enfrente, mientras Gardel trinaba en el estudio, y que a la noche fue a cantar al Cine y Teatro Ariel, que eran entonces de la gran empresa Gluksmann.
Y era una gran ocasión, por lo que el gerente del teatro, Pencopasó el precio de las entradas por el cielo.
Así que a la hora señalada la sala estaba medio llena, los tiempos no eran tan buenos, pero en cambio la puerta del teatro estaba atestada de público pobre pero entusiasta, se arremolinaban para ver y seguramente no empujaban al uso moderno, pero que igualmente estaban ansiosos. Y Gardel fue Gardel y dispuso que entraran todos gratis, y para mejor después le dedicó un tango «los que entraron de jeta», gracejo solo posible en su voz.
Lo que la historia no cuenta es cómo hizo para convencer al gerente de Glucksmann de que abriera de par en par las puertas de la sala, y cabe conjeturar que implicó algún tipo de renuncia económica de su parte del bordereaux. Era muy capaz de hacerlo.
Gardel venía de una gira (siempre exitosa, faltaba más) por el litoral argentino y se cruzó a Salto desde Concordia el 23 de octubre […]. Un lunes, Gardel se hospedó en el Gran Hotel Concordia junto con Guillermo Barbieri, Héctor Petorossi, Ángeles D. Rivero, Julio Vivas y Manuel Martinez, y firmó el libro de entrada con su letra grande, desinhibida, y hasta con dedicatoria: «Con gran simpatía” según quedó registrado.
Hasta el 25 a la tarde, en que partió – La boleta registra que el primer día tomó un vino Alegresa por 0,70, un Agua Salus, por 0,25 y cinco Whiskies por dos pesos y ochenta centésimos.
Del Libro de Visitantes del Gran Hotel Concordia, se reproduce la página con su dedicatoria y autógrafo«Con gran simpatía, Carlos Gardel, Salto, 24 – 10 – 1933».
Nótese también la firma de otra visitante a la emisora, en diciembre de este mismo año: la cantante argentina Libertad Lamarque, quien estampó un ¡Viva la vida!.
Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS.
Trasmisión en dúplex: Gardel canta en Nueva York, sus guitarristas tocan en Buenos Aires.
Consagratoria fue su actuación en los Estados Unidos, en la NBC de Nueva York, a partir del 31 de diciembre de 1933. Pero de esas audiciones hay una que es de destacar, ya que significó en su época una innovación en la radiotelefonía. Para ello participaron las emisoras Splendid y Rivadavia, de Argentina, y la neoyorquina NBC. El 5 de marzo de 1934, los guitarristas Barbieri, Riverol y Vivas, ubicados en Radio Rivadavia, acompañan con sus guitarras en Buenos Aires en la radio Splendid. Así, ante el asombro de los oyentes, Gardel canta con sus guitarristas a pesar de la distancia que los separa.
Como si esto fuera poco, las orquestas de Edgardo Donato —en Buenos Aires— y la de Hugo Mariani —en Nueva York— se unen para interpretar el tango “La Cumparsita”. Inicia una orquesta, sigue la otra, vuelve la primera, y así varias veces.
En Uruguay, CX24 La Voz del Aire, la emisora hermana de CX16 Radio Carve, publicó este aviso en la prensa.
El domingo 15 de abril de 1935, en la sección «Cinematografía», el diario «La Vanguardia», de Barcelona, España, comenta:
En una radio cantó por última vez el Zorzal. Fue en Bogotá, Colombia, en la emisora La Voz de la Victor, el 23 de junio de 1935. Tal fue la convocatoria de Gardel que el estudio estaba repleto de público, y hubo que colocar altavoces en la plaza ubicada frente a la emisora, para que el público que no podía ya entrar, escuchara igualmente a Gardel.
Fue su última actuación, ya que la muerte lo esperaba en Medellín al día siguiente. En esa audición final el Morocho cantó: “Cuesta abajo”, “Insomnio”, “El Carretero”, “Melodía de Arrabal”, “No te Engañes Corazón” y “Tomo y Obligo”.
Resumen de las actuaciones radiales de Carlos Gardel.
1924 – 30 de setiembre. Primer audición radial del duo Gardel-Razzano. (Radio Splendid («Gran Splendid»), Buenos Aires.
1924 – 4 de octubre . Primera audición radial de Gardel, sólo, con la Orquesta de Francisco Canaro. (Radio Splendid («Gran Splendid»)
1928 – marzo. Gardel realiza audiciones radiales en Barcelona, España.
Facsimil de comentario publicado en la sección «La Radio Maravilla», artículo «Charlas Radioestrafalarias», por José Valenzuela Marco, con el título de «El Micrófono». «El Mundo en Auto, Revista de Oro», Barcelona, España, marzo de 1926, pag. 150, Vol. III, Nº 20.
1928 – junio / setiembre. Audiciones en Radio Prieto, Buenos Aires.
1929 – julio/agosto/setiembre. Presentaciones en Radio Excélsior y Radio La Razón, Buenos Aires.
1930 – mayo. Ciclo de audiciones por Radio Nacional, (después llamada Radio Belgrano). Buenos Aires.
1930 – junio. Audiciones en Radio Nacional (Belgrano), Buenos Aires.
Carlos Gardel, Jenny de Ford Richard, Pablo Osvaldo Valle frente al microfono de Radio Belgrano. (Cortesía «Página Gardeliana, Facebook).
1930 – 21 de octubre / 4 de diciembre. Ciclos radiales por Radio Splendid y Radio Rivadavia, Buenos Aires. A las 21:15 hrs., tres veces por semana, con el patrocinio del analgésico «Geniol», en «La Hora Geniol», emitido en dúplex.
1931 – setiembre. Ciclo de audiciones en Radio América, Buenos Aires.
1932 – abril.Gardel realiza algunas actuaciones radiales en París, Francia.
1933–marzo. El 10, 12 y 14 de marzo de 1933 realiza tres audiciones en LS10 Radio América.
1933 – marzo/abril. Ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – junio 2 a 26. Ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – julio 10 a agosto 8. Nuevo ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – setiembre 4 al 25. Nuevo ciclo de audiciones en Radio Nacional, Buenos Aires.
1933 – octubre 6. Actuación en Radio Carve, Montevideo.
1933 – 24 de octubre. Carlitos actúa en Boulevard Radio, emisora que después fue CW27 Radio Tabaré, en el Salto Oriental. Dos meses después tambien actuaría en esa onda la cantante argentina Libertad Lamarque.
1933 – octubre 28. Última actuación de Gardel en Radio Carve, Montevideo.
1933 – noviembre 6. En una audición especial de Radio Nacional, Gardel, se despide del público de Buenos Aires.
1933. En Radio Belgrano. De pie, de izquierda a derecha Agustín Magaldi, Pedro Noda, Carlos Gardel, Ernesto Famá y Francisco Canaro. Sentada, Jenny «Chela» Ford Richard, locutora de la emisora de Jaime Yankelevich. (Foto, cortesía Guillermo Soto, Amantes del Tango Antiguo, Facebook).
1933 – diciembre 30. Gardel, debuta cantando en la National Broadcasting Company (NBC), con contrato para tres meses. Hugo Mariani ya le había ofrecido la posibilidad de actuar en radio en aquella ciudad.
1934 – marzo 5. En una audición radial internacional, con enlace musical en Buenos Aires, Gardel canta para Radio Splendid. Emite su voz sóla, por Onda Corta de la NBC, y en Buenos Aires, se le acoplan con sus guitarras, Barbieri, Riverol y Vivas.
1934 – agosto 17. Radio Splendid y el diario «Crítica», organizan un nuevo evento radiofónico desde Nueva York, con la participación -ahora directa- de Gardel.
1935 – marzo 15. Audición radial desde Nueva York, enlazada con Radio Belgrano, y patrocinada por la revista «La Canción Moderna» (luego «Radiolandia»)
1935 – marzo 25. Carlos Gardel registra su voz, en un saludo patrocinado por la empresa Victor, para promover su gira por América Latina.
1935 – abril. En YVRC, Radio Caracas, Venezuela participa de una actuación radial. Hoy sabemos, gracias a documentación encontrada, que esta audición por Radio Caracas duró 40 minutos y Carlitos cobro 1500 bolivares por su participación.
1935 – junio 23. Gardel se despide de la ciudad de Bogotá, actuando en la radiodifusora La Voz de la Víctor.
Fuentes:
«Gardel en la Radio», Óscar del Priori, Todotango.com. Adaptado ligeramente, con insertos de:
Judge fue una revista satírica semanal publicada en los Estados Unidos desde 1881 hasta 1947. Fue lanzada por artistas que se habían separado de su rival Puck.Los fundadores fueron el dibujante James Albert Wales, el editor de novelas por 10 centavos. Frank Tousey y el autor George H. Jessop.¹
La cerveza Norteña es una marca de cerveza uruguaya, creada en 1947 en la ciudad de Paysandú, capital del departamento del mismo nombre, en el litoral oeste del país. . En esa fecha, se fundaba la Cervecería y Maltería Paysandú, por un grupo de inversionistas uruguayos.
En el año 2003 la cervecería fue vendida al grupo AMBEV, y en ella sus marcas Norteña y Prinz.
Hace unos años esta cerveza volvió a ser fabricada por Fábricas Nacionales de Cerveza. (FNC).
La «Marcha de Norteña», aparece en un disco de acetato, promocional, que podría datar de fines de la década de 1950.
Un lado contiene sólo la música, precisamente en ritmo de marcha, con orquesta de vientos.
El otro lado, incluye la misma, pero cantada por un coro de integrantes masculinos.
(Archivo y colección, Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
Aviso publicitario de Cerveza Norteña, más reciente (circa 1990), emitido en la ya desaparecida CXD247, Emisora del Palacio, Montevideo, 93.9FM.
NORTEÑA, Uruguay (038). Artículo en «El Birrerío» blog de Marcos Marabotto, Buenos Aires, Argentina.
Receptor de sobremesa, alto de forma simple, con circuito Superheterodino con paso previo de Radio Frecuencia(RF); Etapa de Frecuencia Intermedia (FI) de 475 kHz; 2 Etapas de Audiofrecuencia (AF)
Válvulas 6: AF3 AK2 AF3 ABC1 AL2 1805
Gama de ondas: OM, OL y dos OC
OL: 750-2000 m
OM: 200-570 m
OC1: 80-220 m
OC2: 35-90 m
OC3: 13-39 m.
Máximo Mewe, fue un caballero de la radio, de origen chileno. De una voz privilegiada y elegante, fue actor de radioteatro en su infancia, locutor, productor de radio, empresario radial.
Trabajó en sus últimos años de vida (falleció en Buenos Aires, Argentina en 2007) en el departamento español de Radio Nederland, donde fue productor y locutor en la decada de los 80 y 90.
A mediados del setenta abandonó Chile para viajar a los Estados Unidos y trabajar en la Voz de América. También en La Voz de la OEA. De esa época datan sus primeras colaboraciones para Radio Nederland.
Fue Néstor Hugo Cárcamo, ex locutor de Radio Presidente Prieto de Valparaíso, que como Director de la seccion Hispana, llevó a Maximo a Holanda, para agregarlo a su equipo de internacionales voces chilenas. También Néstor Hugo Cárcamo, llevó a Sergio Silva Acuña, hermano de Iván. ¹
Posteriormente trabajó en varias empresas e instituciones de producción radiofónica vinculadas principalmente a la cultura y la educación. Viajó luego a España, después a Italia, y recaló finalmente en Buenos Aires.
El día de su fallecimiento, en el programa «La Matinal» de Radio Nederland, también ya desaparecida, José Zepeda lo recordaba así:
Máximo nació en la radio. Y no es una manera de decir. Su madre era propietaria de una emisora en el puerto de Valparaíso, Radio Caupolicán. De niño tomó contacto con el micrófono y se fue haciendo como muchos en esos años, al ritmo de la vida y de la experiencia propia y ajena.
El amor por lo artístico lo traía en la sangre, herencia italiana de Lucia D’ambra, actriz, directora de teatro. Mujer batalladora a la que su hijo adoraba. Máximo contaba con orgullo que su madre tenía una regla de oro, y le decía: «Mire, mijito, hasta los 18 años mando en esta casa por determinación de la ley, después de los 18, yo soy la ley». Mewe era perfeccionista en su trabajo, ocurrente con el uso del idioma en radio, buen improvisador, rezongón como el sólo, pero alegre y dicharachero en la amistad personal. Tenía historias para regalar y los oyentes lo querían porque el arte de comunicar no se aprende, se trae puesto desde la cuna.
En su última entrevista en Radio Nederland, Jaime Báguena conversó animadamente con Máximo Mewe en ocasión de su despedida, cuando se jubiló anticipadamente para disfrutar de su vejez como productor y profesor. ²
Uno de sus programas más recordados fue Euroimpactos musicales.
También…
Mi tio Maximo Mewe (Pequeño homenaje a mi tio Maximo Mewe, excelente tipo, profesional de radio y mi segundo papá). Publicado el 18 jul. 2008 en You Tube por eagleone67.
Fuentes consultadas:
Muere Maximo Mewe, hilo en el foro Fototech , Foro de Televisión y Espectáculos de Chile. (octubre 13, 2007)
«Invenciones científicas y descubrimientos» emitido en 1929, por Hill’s Cigarettes, Inglaterra. # 8 Guglielmo Marconi y telegrafía inalámbrica.
«Nacido en Bolonia en 1875. En 1901, Guglielmo Marconi, en Hospital Point, San Juan de Terranova, por medio de una cometa, un alambre largo, un frágil tubo lleno de pequeñas partículas metálicas, y un auricular telefónico, escuchó las señales provenientes de Cornwall, Inglaterra, emitidas por sus ayudantes. Ningún alambre unía Poldhu, la estación de Cornwall y Hospital Point».
En 1952, un agregado diplomático estadounidense en Moscú estaba escuchando inocentemente su radio de onda corta cuando oyó la voz del embajador estadounidense dictando cartas en la propia Embajada, a solo unos pocos edificios de distancia.
Inmediatamente, informó el incidente; pero aunque los estadounidenses examinaron las paredes de la oficina del embajador, no pudieron encontrar un dispositivo de escucha.
Como las transmisiones seguían recibiéndose, los estadounidenses enviaron desde su país a dos expertos técnicos con un equipo especial de radio búsqueda, con el que examinaron meticulosamente cada objeto en la oficina del embajador.
Finalmente rastrearon la señal hacia una inocua escultura gigante de madera, que representaba el Gran Sello de los Estados Unidos, colgada detrás del escritorio del Embajador.
Había sido dado como un regalo por el Komsomol, la versión soviética de los Boy Scouts.
Abriéndolo, encontraron una cavidad hueca y un objeto de metal tan inusual y misterioso en su diseño que pasó a la historia como ‘La Cosa’, en inglés ‘The Thing‘.
‘The Thing’no tenía batería, ni cables, ni fuente de energía. Era solo una pequeña lata de metal cubierta por un lado con papel de aluminio, con una larga barba metálica sobresaliendo por otro lado. Parecía demasiado simple para ser cualquier cosa.
Esa noche, el técnico estadounidense durmió con ‘The Thing’ debajo de su almohada. Al día siguiente lo sacaron de contrabando del país para su análisis.
Los estadounidenses no podían entender cómo funcionaba ‘The Thing’y tuvieron que pedir ayuda a los británicos.
Después de algunas semanas, los británicos finalmente descifraron el secreto de ‘The Thing’.
Ese pequeño objeto era una cavidad resonante. En este dispositivo las ondas de radio resuenan a una una frecuencia particular, como un diapasón. La antena metálica tenía la longitud justa para retransmitir uno de los armónicos más altos de la señal.
El resonador se encontraba justo detrás de una pieza de madera especialmente delgada debajo del pico del águila. Cuando alguien en la habitación hablaba, las vibraciones en el aire sacudían la lámina, deformando ligeramente la cavidad, lo que a su vez hacía que la señal resonante se volviera más débil o más fuerte.
Como descubrió el agregado, se podía escuchar esta señal modulada en una radio como una transmisión regular.‘The Thing’ era un micrófono inalámbrico con control remoto.
Había estado colgado en la pared del embajador durante siete años.
‘The Thing’ fue diseñado por el inventor ruso soviéticoLéon Theremin, más conocido por su invención del theremin, un instrumento musical electrónico.
El principal componente operacional de ‘The Thing’, un micrófono de cavidad resonante, había sido patentado por Winfield R. Koch de Radio Corporation of America (RCA) en 1941. En la patente estadounidense 2.238.117 se describe el principio de una cavidad resonante modulada por sonido.La energía de alta frecuencia está acoplada inductivamente a la cavidad.La frecuencia de resonancia se varía por el cambio de capacitancia resultante del desplazamiento del diafragma acústico. ¹
Hoy tenemos un nombre para lo que ‘The Thing’ es: una etiqueta RFID, ingeniosamente modificada para detectar vibraciones de sonido. Nuestro mundo está lleno de estas pequeñas piezas de metal y electrónica que te devolverán el sonido si la haces resonar al tipo correcto de ondas de radio.
Pero para 1952, esto era algo desconcertante. Esos pobres espías estadounidenses se enfrentaron a una pieza propia de la ciencia ficción.
Fue uno de esos momentos en los que el futuro se abre de repente a nuestros ojos, sin advertencias ni consideraciones sobre si estamos preparados para enfrentarlo.