

La Galena del Sur
Blog Stats
- 1.674.649 hits
Notice of Copyright
© Horacio Nigro Geolkiewsky and La Galena del Sur, 2011-2026.
Items from "La Galena del Sur" may be reproduced only for non-commercial use and if full credit is maintained at all stages, provided that full and clear credit is given to Horacio Nigro Geolkiewsky and "La Galena del Sur" with appropriate and specific direction to the original content. Please, let me know if you use any material from this blog.© Horacio Nigro Geolkiewsky y La Galena del Sur, 2011-2026. El uso de este material está permitido, siempre que sea sin fines de lucro y el crédito completo y claro se dé a Horacio Nigro Geolkiewsky y "La Galena del Sur", con la dirección adecuada y específica para el contenido original y la mención de las fuentes incluidas. Por favor házme saber si usas algún material del blog.
IBSN Number 9-81973-812-1
Buscar en el blog
- Argentina Arte radiofónico Audios Documentos DXistas EE.UU. entrevista ephemera Humor radiotelefónico Ilustración Investigación Los principios memorabilia Montevideo Notas de prensa Onda Corta Onda Media periodistas y locutores Publicidad y radio radio Radio Aficionados Radioafición radio de Onda Corta radiodifusión Radioescucha Receptores Televisión textos Uruguay Videos
-
Entradas recientes…
- Película de la RCA de 1924: Cabalgando las ondas de la radio | Escaneo en 16 mm. agosto 22, 2026
- «Felix sale al aire», (Otto Messmer, EE.UU.1923). agosto 21, 2026
- “El árbol de la comunicación”. (Alfredo Testoni, Uruguay,1998). agosto 6, 2026
- «La radiotelefonía está haciendo variar hábitos mentales adolescentes». («Mundo Argentino», Buenos Aires, Argentina,1924) agosto 2, 2026
- La Chacarera del Dipolo. julio 31, 2026
- Radioescuchas: la puerta de entrada a la radioafición | Entrevista al DXista uruguayo Gabriel Gómez, CX7BI (QTC LIVE – Programa Nº 35 (Radio Club «Ciudad de Buenos Aires», Buenos Aires, Argentina, 28 de julio de 2026) julio 29, 2026
- Mural: «El mundo de la radio», EE.UU, 1934. julio 19, 2026
- Juan Fattorini, una «voz» en la Radio. (Uruguay, TelePlatea, 1991). julio 11, 2026
- Emisoras peruanas escuchadas en la Onda Corta en Bogotá, Colombia, por el recordado DXista Henrik Klemetz. (Años 90) julio 9, 2026
- Aviso publicitario: «Lo que se oye: que el mejor aperitivo uruguayo es Arazá». (1930) julio 6, 2026
- «Una vida en la onda». Entrevista a Horacio Nigro Geolkiewsky. (2013). junio 29, 2026
- Aviso de heladeras Siam para Calvo Hnos, «La Casa del Pingüino». Difusoras del Uruguay. junio 14, 2026
- Radio con tarjeta. junio 11, 2026
- Tanda de avisos de la radio uruguaya, CX16 Radio Carve. 1976. junio 8, 2026
- Neurociencia del aprendizaje del Código Morse. mayo 17, 2026
- Alegoría de la Radio. (IA). mayo 15, 2026
- «China: la seducción comunicacional para naturalizar un régimen». Libro del investigador en comunicación Roberto H. Iglesias. (Argentina). Su presentación en Uruguay y problemas de censura en la prevista en Buenos Aires. mayo 8, 2026
- Uruguay: «Los medios públicos siguen atados a los ciclos políticos». (Daniel Ayala, ex Director de las Radios Públicas, entrevistado en «No Toquen Nada», 99.5 Del Sol FM). abril 25, 2026
- «Así nos invaden las radios extranjeras». (Revista GENTE», Argentina, marzo de 1974). abril 21, 2026
- Día Mundial del Radioaficionado, 18 de abril de 2026. Entrevista a Víctor Gómez, CX6AV Presidente del Radio Club Uruguayo. abril 17, 2026
- La edad inalámbrica. (Viñeta humorística, «Mundo Uruguayo», Nº 301, octubre 16 de 1924). abril 17, 2026
- Un club radiotelefónico femenino en Montevideo. («Vibraciones del Éter», en «Mundo Uruguayo», Nº. 308, 4 de diciembre de 1924). abril 16, 2026
- ¡»Buen oído»… Hoot!, ¡Hoot!…»las armoniosas notas de ese tenor que tanto me recomendaron». («Mundo Uruguayo», 11 de diciembre de 1924). abril 14, 2026
- «Nuestras estaciones: Radio «Larrañaga». (en «Vibraciones del Éter», por «Reóstato», revista «Mundo Uruguayo», 24 de diciembre de 1924). abril 13, 2026
- Aviso publicitario: «Mayo: Mes de Radio», «Aproveche esta oportunidad», Receptor «General Electric», AR-1300, AR-1400. (Revista «Mundo Uruguayo», Nº331, mayo 14 de 1925). abril 11, 2026
- «El único modo de poder conversar en un restaurant moderno». (Viñeta humorística, «Mundo Uruguayo», 8 de abril de 1926). abril 8, 2026
- La voz de LRA60 rompe el silencio – Norman Powell y la radio en la Guerra de Malvinas. (Entrevista por Adrián Korol, «Korol en el Aire», Argentina, abril 2 de 2026). abril 5, 2026
- «Por no perder la costumbre». (Viñeta humorística. «Mundo Uruguayo», 4 de marzo de 1926). abril 5, 2026
- Principios de la comicidad en la radiotelefonía uruguaya. Raúl Barbero, en CX24 Radio Nuevotiempo. (Marzo de 1994). abril 5, 2026
- CW43b, Radio Internacional de Rivera. (Aviso publicitario en «Mundo Uruguayo», Montevideo, 26 de agosto de 1964). abril 3, 2026
- «Vibraciones del Éter. Nuestro aficionados: Estación R5», [de Emilio Elena]. (Por «Reóstato», revista «Mundo Uruguayo», Uruguay, noviembre 20, 1924). abril 1, 2026
- «Ciengramos y Viola». (Por «Fola», Revista «Mundo Uruguayo», 1947) marzo 31, 2026
- «¡Esta radio debe ser del Gobierno, tiene un gabinete muy malo!» (por «Vilar», Revista «Tío Landrú», Argentina, set.4, 1968). marzo 29, 2026
- Collage de micrófonos de antaño de broadcastings montevideanas. Mediados de la década del 30. marzo 29, 2026
- LAS VIBRACIONES DEL ÉTER. Galería de aficionados — Enzo Dall’Orto. (Mundo Uruguayo, julio 10, 1924). marzo 28, 2026
- «Out on the Air» (OOTA). Salir a la calle , montar antena y estación de baja potencia y comunicar en Morse sentado en un banquito. marzo 25, 2026
- Boston Radio. (Aviso publicitario, Montevideo, Uruguay, 1936). marzo 14, 2026
- Definiendo Términos en Radio. («Life», noviembre de 1926). marzo 13, 2026
- El futuro visto desde el pasado: el videoteléfono en «Le Petit Inventeur». marzo 12, 2026
- Radio Panamericana: Voces de Solidaridad y Propaganda Bélica. marzo 2, 2026
- «Una loable iniciativa». El Montevideo Radio Club propone un día sin avisos publicitarios. (Antena Uruguaya, 1 de junio de 1933). febrero 19, 2026
- Elecciones en el Montevideo Radio Club. (Revista «Antena Uruguaya», 27 de julio de 1933). febrero 18, 2026
- «Wireless at Night» («Radio en la noche», anónimo, publicado en «Punch», 1924). febrero 14, 2026
- Hipersensibilidad electromagnética. Un caso real relatado por un radioaficionado uruguayo. enero 30, 2026
- “Operación captura del casete” (Una anécdota de la dictadura). (Por Caalf, en «Contraviento»). enero 20, 2026
- «Los famosos personajes de Antonio Ceti», CX24 Radio El Tiempo. (1976). enero 19, 2026
- Archivo sonoro mundial de radioemisoras del mundo. (Antonio Ribeiro DaMotta, Brasil). diciembre 20, 2025
- Cronología Mundial de la Radioafición. (De los «Chispazos» a la Era Digital y Satelital). diciembre 14, 2025
- Arturo «Cacho» de la Cruz. Figura de la TV uruguaya. (1937-2025). noviembre 7, 2025
- «Radioaficionados» fue tema en la entrevista a Gabriel Gómez y Horacio Nigro, difundida en CX12 Radio Oriental. (27 de setiembre de 2025). septiembre 28, 2025
Archivos
- agosto 2026
- julio 2026
- junio 2026
- mayo 2026
- abril 2026
- marzo 2026
- febrero 2026
- enero 2026
- diciembre 2025
- noviembre 2025
- septiembre 2025
- julio 2025
- junio 2025
- mayo 2025
- abril 2025
- marzo 2025
- febrero 2025
- diciembre 2024
- noviembre 2024
- agosto 2024
- julio 2024
- marzo 2024
- febrero 2024
- enero 2024
- diciembre 2023
- noviembre 2023
- octubre 2023
- julio 2023
- junio 2023
- mayo 2023
- abril 2023
- marzo 2023
- febrero 2023
- enero 2023
- diciembre 2022
- noviembre 2022
- octubre 2022
- septiembre 2022
- agosto 2022
- julio 2022
- junio 2022
- mayo 2022
- abril 2022
- febrero 2022
- enero 2022
- diciembre 2021
- noviembre 2021
- octubre 2021
- septiembre 2021
- agosto 2021
- julio 2021
- junio 2021
- mayo 2021
- abril 2021
- febrero 2021
- enero 2021
- diciembre 2020
- septiembre 2020
- agosto 2020
- junio 2020
- mayo 2020
- abril 2020
- marzo 2020
- febrero 2020
- enero 2020
- diciembre 2019
- octubre 2019
- septiembre 2019
- agosto 2019
- julio 2019
- junio 2019
- mayo 2019
- abril 2019
- marzo 2019
- febrero 2019
- enero 2019
- diciembre 2018
- noviembre 2018
- octubre 2018
- septiembre 2018
- agosto 2018
- julio 2018
- junio 2018
- mayo 2018
- abril 2018
- marzo 2018
- febrero 2018
- enero 2018
- diciembre 2017
- noviembre 2017
- octubre 2017
- septiembre 2017
- agosto 2017
- julio 2017
- junio 2017
- mayo 2017
- abril 2017
- marzo 2017
- febrero 2017
- enero 2017
- diciembre 2016
- noviembre 2016
- octubre 2016
- septiembre 2016
- agosto 2016
- julio 2016
- junio 2016
- mayo 2016
- abril 2016
- marzo 2016
- febrero 2016
- enero 2016
- diciembre 2015
- noviembre 2015
- octubre 2015
- septiembre 2015
- agosto 2015
- julio 2015
- junio 2015
- mayo 2015
- abril 2015
- marzo 2015
- febrero 2015
- enero 2015
- diciembre 2014
- noviembre 2014
- octubre 2014
- septiembre 2014
- agosto 2014
- julio 2014
- junio 2014
- mayo 2014
- abril 2014
- marzo 2014
- febrero 2014
- enero 2014
- diciembre 2013
- noviembre 2013
- octubre 2013
- septiembre 2013
- agosto 2013
- julio 2013
- junio 2013
- mayo 2013
- abril 2013
- marzo 2013
- febrero 2013
- enero 2013
- diciembre 2012
- noviembre 2012
- octubre 2012
- septiembre 2012
- agosto 2012
- julio 2012
- junio 2012
- mayo 2012
- abril 2012
- marzo 2012
- febrero 2012
- enero 2012
- diciembre 2011
- noviembre 2011
- octubre 2011
- septiembre 2011
- agosto 2011
Entradas y Páginas Populares
- El "Ingeniero Electrónico", modelo EE20, de la Philips.
- Ensamblando transistores y experiencias de vida.
- Las pintorescas descripciones fonéticas de los indicativos de llamada de los radioaficionados.
- Tara Service (por Ferro).
- "Hay más informaciones para este boletín": CW1 Radio Colonia.
- De la serie "Postcards from future". (Francesco Romoli).
- ¡Gracias por un año más!
- Uruguay. Derly Martínez, locutor institucional de CX58 Radio Clarín.
- Mirtha Ataídes, Carlos Silva, dos figuras de la radiodifusión uruguaya, recientemente desaparecidas físicamente.
- "El Viejo Pinocho", personaje de CWOW, Montevideo, Uruguay. (1928).
«La Televisión». (Infografía publicada en «Billiken», Argentina, c.1994).
«Oda a la Radioafición». (Autor: AI, ChatGPL, 2023).

¡Oh, radioafición, noble arte de la comunicación!
Que con tu señal cruzas los mares y la nación,
Con tu voz que viaja a través del éter,
Llevando mensajes de amistad tus antenas como blasón.Desde los valles hasta las cumbres más altas,
Tu señal llega sin importar la distancia,
Con tu antena como un faro en la noche,
Guiando a los radioaficionados con su derroche.En tus ondas llevas la la palabra y la ciencia,
mensajes de concordia internacional,
Y también en tiempos de emergencia,
Eres un medio vital para la supervivencia.En la radioafición se encuentra la amistad,
Uniendo a personas de cualquier edad,
Con tus códigos y tus protocolos,
Haces sentir a todos como en su hogar.¡Oh radioafición, qué gran afición!
Que con tu señal llevas la emoción,
De un mundo que se une en la distancia,
Gracias a tu magia y tu perseverancia.
El prompt fue: «Escribir un poema, como «Oda a la Radioafición», con rima.». 
Se cambiaron algunas líneas, por no corresponder a las condiciones de funcionamiento del Servicio de Radioaficionados:
«Con tu voz que viaja a través del éter,
Llevando mensajes de amor y de fe.…
«En tus ondas llevas la música y las noticias,
Los deportes, la cultura y las alegrías,
La imagen, que presenta esta entrada, también fue generada por IA. El Prompt: «Genera una «imagen radioaficionado en su cuarto de radio».
La grabación de radio más antigua que se conserva hoy: los secretos mensajes en Morse de la Telefunken en EE.UU., descubiertos por el radioaficionado Charles Apgar en 1915.
Las primeras grabaciones de una señal de radio que sobreviven, son segmentos de transmisiones de código Morse grabadas en cilindros de cera a finales de 1913 o 1914 por Charles Apgar, un aficionado a la radio de Nueva Jersey.

Charles E. Apgar, (nacido en junio 28, 1865, en Gladstone, New Jersey, EE.UU. Falleció el17 de agosto de 1950 a la edad de 85), en Westfield, New Jersey, EE.UU. (Wikipedia).
Charles Apgar fue un radioaficionado estadounidense que en tiempos de la Primera Guerra Mundial se dedicó a la tarea de interceptar comunicaciones inalámbricas alemanas en Sayville, Nueva York.
Utilizando equipos de radio de su propia construcción, Apgar logró grabar las transmisiones alemanas en un intento por obtener información sobre los planes y estrategias del enemigo.
Estas grabaciones de radio proporcionaron información valiosa a los Aliados durante la guerra, y Apgar fue elogiado por su trabajo en la interceptación de comunicaciones alemanas. Las grabaciones de Apgar también fueron importantes para el desarrollo de la radio, ya que ayudaron a mejorar la calidad y la eficiencia de la tecnología de transmisión inalámbrica.

Después de la guerra, Apgar continuó su trabajo en la radio y se convirtió en un defensor de la educación y la formación de los radioaficionados. Fue uno de los fundadores de la Liga de Radioaficionados de América (American Radio Relay League, ARRL) y fue el primer editor de su revista «QST«.
Apgar se interesó por la estación inalámbrica WSL en Sayville, Nueva York, en la costa de Long Island. Escuchaba mensajes enviados por Sayville a otras estaciones.
Para ello había adaptado el elemento eléctrico de unos auriculares a un cabezal de grabación eléctrica de construcción casera, conectado a un fonógrafo de cilindro de cera del inventado por Edison.

Diagrama de circuito de la estación inalámbrica de aficionados de Charles E. Apgar. Septiembre 1915. (Fuente original: Apgar, Charles E. (septiembre de 1915). » «Making the Records from Sayville: A Description of My Set and How I worked It«. «Wireless Age», vol. 2 nº 11. Nueva York: Marconi Publishing Corporation. pag. 879. Autor Charles E. Apgar, via Wikipedia).
Este dispositivo le permitió a Apgar grabar eléctricamente las señales de radio captadas por su receptor en cilindros de cera, y realizó así varias de estas transcripciones durante 1913-1915, algunas de las cuales llevaron al descubrimiento de mensajes codificados de alta velocidad transmitidos por espías alemanes a través de la estación inalámbrica Telefunken en Sayville, Long Island.
Apgar fue entrevistado por el locutor de la NBC George Hicks, donde destacó su descripción de sus experimentos, tocando dos de sus cilindros en el micrófono, uno que contenía una muestra de una transmisión de noticias del New York Herald y otro que era un ejemplo de una de las transmisiones «espía».
La estación alemana de la Telefunken de Sayville

Ilustración en la portada del número de agosto de 1915 de «The Electrical Experimenter» titulada Recepción inalámbrica de informes de guerra alemanes en Sayville (Nueva York).
La estación era de alta potencia y estaba diseñada para comunicación de larga distancia. Era operada por la Atlantic Communications Company, principalmente propiedad de la compañía alemana Telefunken, y se construyó para establecer comunicación bidireccional con la estación de transmisión de Nauen, POZ, en Alemania.
Noticia en The New York Times, publicada en agosto 15 de 1914: «VUELVE LA RADIO ALEMANA. Se dice que la estación de Sayville todavía envía mensajes en código. OTTAWA, Ontario, 14 de agosto. Los mensajes radiotelegráficos enviados desde la estación Telefunken en Sayville, Long Island, hacia Cartagena, Colombia, y desde allí a las Islas Carolinas en el Pacífico Sur, desde donde el gobierno canadiense cree que fueron enviados por cable a Berlín, han sido interceptados por la estación militar inalámbrica aquí. Los mensajes estaban en código alemán. Se sabe que un oficial de la Marina de los Estados Unidos está en la estación de Sayville como censor. Se apelará nuevamente al gobierno de los Estados Unidos». Copyright © The New York Times.
La estación mejoró su equipo en secreto, instalando tres torres de antena de 150 metros de altura en abril de 1915.

En efecto, el 23 de abril de 1915, el New York Times daba la siguiente noticia, que queda traducida al castellano de la siguiente manera:
LOS ALEMANES TRIPLICAN PLANTA INALÁMBRICA
___________
Aumentan la Potencia en la Estación de Sayville para Asegurarse del Servicio a Nauen.
___________
SERÁ DE 100 KILOWATTS
___________
Tres torres de 500 pies están en el suelo y se colocarán la próxima semana.
___________
CAMBIO REALIZADO MUY EN SECRETO
La gran estación inalámbrica Telefunken en Sayville, L. I., la planta a través de la cual el Gobierno alemán transmite la mayor parte de sus comunicaciones oficiales a los Estados Unidos y a través de la cual la Embajada alemana se comunica con Berlín, ha sido, por así decirlo, aumentada silenciosamente, de una planta de 35 kilovatios a una de 100 kilovatios. Tres torres de 500 pies están listas para ser colocadas en posición, y probablemente para fines de la próxima semana, el nuevo y poderoso aparato estará en funcionamiento.
La transformación de la planta de Sayville en una de las estaciones de comunicación transatlánticas más poderosas de esta parte del mundo ha sido llevada a cabo tan discretamente que muy pocas personas fuera de los oficiales de radio del Departamento de Comercio y unos pocos oficiales navales conectados con el servicio naval de radiocomunicaciones, han sabido lo que se estaba haciendo. Fue a través de uno de los oficiales navales mencionados que THE NEW YORK TIMES obtuvo la información sobre el cambio.
Se dice que prácticamente toda la nueva planta fue fabricada en Alemania, incluso gran parte de la torre. Los dinamos, instrumentos inalámbricos y antenas, según información confiable, se fabricaron en Alemania desde el estallido de la presente guerra. El equipo fue enviado por ferrocarril a Rotterdam y desde allí por la línea Holland-America a Hoboken. Se utilizaron seis grandes vagones de carga, se dice, en el transporte de la planta a Sayville desde Long Island City.
Durante algunas semanas pasadas, la gente de Sayville y sus alrededores ha estado observando con curiosidad a una gran cantidad de trabajadores remachando juntas las torres de las cuales habrá tres. Todas fueron montadas en el suelo. La base de cada torre se asegura a su cimiento con una gran bisagra sobre la cual girará cuando se tire a una posición vertical.
Se encontró necesario usar tres juegos de torres de diferentes alturas para resolver el problema de izar las torres de 500 pies. Primero, se colocaron las torres de unos 50 pies de altura en posición. A estas se hizo seguro el aparejo y, usándolas como soporte, se izó un segundo conjunto de torres de unos 200 pies de altura. Las torres de 50 pies de altura se bajaron, y ahora los constructores están listos para utilizar las torres de 200 pies para colocar las estructuras permanentes de 500 pies en posición. Una vez logrado esto, las torres de 200 pies se desmontarán.
El aparato inalámbrico será instalado y la estación estará lista para hacer negocios transoceánicos. Se dijo ayer que esto podría ocurrir antes del final de la próxima semana. Se cree que la triplicación de la potencia de la estación de Sayville fue apresurada con el propósito de hacer que la comunicación alemana con los Estados Unidos sea segura bajo todo tipo de condiciones estáticas.
Inmediatamente después del estallido de la guerra europea y el corte de los cables alemanes por los británicos, Alemania se encontró aislada en cuanto a comunicación telegráfica se refiere, excepto por medio de la comunicación inalámbrica.
Agosto es uno de los meses en los que las condiciones de estática son malas en el Atlántico occidental y, por esa razón, durante ese mes fue casi imposible para Sayville mantener la comunicación con Alemania, excepto por períodos cortos y solo durante las horas nocturnas, cuando las condiciones eran mejores para el trabajo inalámbrico. Los meses de verano son aquellos en los que las condiciones de estática son malas en este lado del Atlántico. Se cree con confianza que el triplicado de la potencia de la estación de Sayville superará la desventaja debida a las condiciones atmosféricas adversas este próximo verano.Los funcionarios de la Atlantic Communication Company, la corporación que controla la estación Telefunken en Sayville, se negaron ayer a discutir el trabajo que se está apresurando para su finalización en ese punto. Se dijo que en unos días la compañía podría tener algo que decir y que posiblemente entonces daría algunos de los detalles más interesantes del nuevo aparato y de la nueva construcción.
La nueva planta aún no ha sido licenciada por el Departamento de Comercio, pero no hay razón para dudar de que la licencia será otorgada tan pronto como la estación esté lista para su operación. Los inspectores de radio del Departamento de Comercio ya han inspeccionado el aparato con el propósito de obtener la información necesaria antes de que se emita una licencia. La licencia puede ser emitida la próxima semana.
Cuando las nuevas torres estén en su lugar y el aparato de 100 kilovatios esté listo para su uso, se cree que la comunicación con Nauen, Alemania, se pueda obtener prácticamente todo el tiempo, tanto de día como de noche. Nauen está a unos 1,000 millas de distancia de Sayville.
Fue el 11 de febrero del año pasado cuando se realizó la primera prueba exhaustiva de comunicación inalámbrica entre Nueva York y Nauen, Alemania. Esta prueba se realizó con la estación Telefunken en Sayville y con el aparato que se utiliza actualmente. El primer mensaje recibido fue de Berlín y estaba dirigido a THE NEW YORK TIMES. Llevaba un saludo al alcalde Mitchel de parte de Herr Wermuth, entonces el primer burgomaestre de Berlín».
No pasaría mucho tiempo más. En mayo de ese año, la estación fue sospechada de enviar mensajes secretos, a pesar de la censura gubernamental, y acusada de proporcionar información a un submarino alemán que mandó al fondo del Océano Atlántico al RMS Lusitania.

En un lapso de quince minutos, tras el impacto de dos torpedos, el Lusitania se fue a pique el 7 de mayo de 1915, causando unas mil víctimas entre pasajeros y miembros de la tripulación.
El hecho determinó la incautación definitiva de la estación. Fue el final de los alemanes trasmitiendo desde ese país.

Una escucha detenida, mediante la grabación, permitió encontrar que se trasmitían pulsos de radiofrecuencia extra -«puntos» del Código Morse»-, en las señales de la estación alemana de la Telefunken operando desde Sayville. (Fuente)

Torre de Tuckerton: el primer y más poderoso transmisor transatlántico que existió. Construido por los alemanes en 1912 en la estación de Sayville, en Turkerton NJ, sirvió como punto de comunicación con otra estación idéntica en Alemania. Se cree que estaba transmitiendo comunicaciones militares durante la Primera Guerra Mundial desde el mismo territorio de los EE. UU. Charles Apgar, un radioaficionado norteamericano, pudo captar y grabar en cilindros de cera, las primeras señales de radio registradas, con los mensajes sospechosos.
Otras grabaciones realizadas por Apgar fueron más prosaicas, incluyendo ejemplos de boletines de noticias de código Morse transmitidos por la estación inalámbrica WHB del New York Herald en Manhattan.
Los cilindros originales de cera de Apgar se han perdido, pero se conservan muestras de sus grabaciones gracias a una grabación de aluminio sin revestimiento del programa de Apgar en la estación WJZ de Nueva York el 27 de diciembre de 1934.
Los discos de copia, de aluminio, de doce pulgadas de este programa son propiedad de la Antique Wireless Association (Asociación de Radio Antigua), y una copia, en cinta, es propiedad de la Biblioteca del Congreso.
Charles Apgar falleció en 1934, pero su legado en la historia de la radio sigue siendo importante.

Obituario de Charles E. Apgar, publicado en el New York Times, año 1950. CHARLES E. APGAR, EXPERTO EN RADIO, FALLECE A LOS 85 AÑOS – Operador «ham» de Jersey grabó mensajes en código de la estación de Sayville en 1915. Especial para THE NEW YORK TIMES, WESTFIELD, N. J., 18 de agosto: Charles E. Apgar, un radioperador «ham» que grabó mensajes en código durante la Primera Guerra Mundial desde una estación alemana en Sayville, L.I., que resultaron ser consejos para los submarinos alemanes sobre los movimientos de los barcos neutrales y que llevaron al gobierno a incautar la estación, murió aquí anoche en su casa, 549, Carleton Road, después de una larga enfermedad. Tenía 85 años. En 1915, operaba su propia estación de radio, W2MN, en su casa. En ese momento, la estación alemana de Sayville estaba bajo sospecha del gobierno de los Estados Unidos. Se temía que sus aparentemente sencillos mensajes comerciales en realidad estuvieran en código y se asignaron censores del gobierno para tratar de descifrar la verdad. Nada resultó de ese esfuerzo y luego W. J. Flynn, Jefe del Servicio Secreto de los Estados Unidos, se enteró de Mr. Apgar y lo presionó para que prestara servicios porque tenía un sistema de grabación. Mr. Apgar grabó las señales de radio enviadas desde Sayville. Luego, los hombres del Servicio Secreto rompieron el código en el que se enviaron y descubrieron los consejos a los submarinos. Entonces, la Armada se incautó de la estación. Nacido en Gladstone, N.J., el Sr. Apgar asistió a la Universidad de Wesleyan, ocupó varios puestos en la compañía de seguros New York Life y fue vendedor antes de convertirse en ejecutivo de la firma de corretaje de Nueva York Spencer Trask & Company. Su pasatiempo era la astronomía y escribió para la publicación de la Real Sociedad Astronómica de Canadá y otras publicaciones periódicas. También fue miembro de la Sociedad Astronómica Amateur Americana. Era miembro de la Old Guard, del consejo oficial de la Primera Iglesia Metodista y del club de hombres universitarios local. Era masón. Le sobreviven su viuda, la Sra. Helen Clarke Apgar; una hija, la Dra. Virginia Apgar de Tenafly, N.J., una médica de Nueva York que es profesora de anestesiología en el Colegio de Médicos y Cirujanos de la Universidad de Columbia; un hijo, Lawrence C. Apgar, profesor de musicología en el Western College for Women, Oxford, Ohio; dos hermanas, la Sra. Harry L. Terry de Plainfield, N.J., y la Sra. May S. Apgar de Melrose, Fla., y tres nietos. The New York Times, publicado en agosto 19 de 1950. Copyright © The New York Times.
«Charles E. Apgar», entrada en inglés en Wikipedia, traducida automáticamente al castellano aquí.
«El fin de la radioafición». Por Federico Sierpien, CX5AA. (Uruguay).
La misión imposible (o posible) de los radioaficionados y radioclubes.
¿Y qué vamos a hacer cuándo ya no queden más radioaficionados?, yo creo que que esta pregunta muchos se la hacen, y pocos buscamos encontrarle una respuesta.
Muchas veces he escuchado, de supuestos radio aficionados, en que afirman: “los jóvenes están para otra”, » ya no les interesa; no hay jóvenes en la radio».
Temo decirles, mis amigos, que, si la radio muere, es por culpa de nosotros mismos.
Creo, también, que esta manera de pensar se debe a que si, en una época ser un radioaficionado era un status, era tener un poder, el poder de la comunicación, y claro teníamos el poder de poder comunicar con un familiar cercano, conseguir un medicamento, etc.
Si bien fue útil en una época, todo eso terminó. Y lo que queda, es lo real, el hobby en sí mismo. Y, es más, si investigamos un poco, es como realmente empezó la radioafición: un hobby experimental y de aprendizaje.
En mi caso personal, gracias a la radio, hoy soy técnico en electromedicina o biomédico, como se le dice ahora (ya tengo unos años).
Creo que para que el hobby no muera, tenemos que cambiar nuestra actitud, nuestra manera de pensar y ser proactivos en el tema. Nada cambia si nos quedamos sentados, rascándonos la panza, esperando que algo cambie.
Escuche una vez a un diexista/concursero hablar de su hobby, y de lo importante que era, como que había que elevar un monumento por lo que hacía, y la verdad pensaba para adentro “que aburrido esto”, aunque quizá para él, no lo fuera.
La actitud de que somos semidioses porque sabemos qué teclas tocar, se repite una y otra vez dentro de las tribus de las ondas hertzianas.
Creo que para cambiarle el rumbo al barco, hay que cambiar la cabeza, y enfocar la radio hacia la ciencia, porque este es un “hobby ciencia”.
Si queremos, podemos tocar y aprender sobre diversos temas: electrónica, astronomía, informática, radiocomunicaciones, mecánica, química, geografía, idiomas, etc.
En otros países, los experimentadores, a veces, tienen que convertirse en radioaficionados, para poder experimentar. Acá, falta para esa cultura, no se entiende!.
Cambiemos el paradigma y cambiemos la radio, miremos la radio como si fuera una herramienta para un futuro ingeniero, un informático, un técnico, etc.
La radio sigue, y seguirá, siendo parte del mundo de hoy, y del futuro, pero para que nuestro hobby se mantenga lo tenemos que ayudar, ninguna planta crece si no la regamos.
Pienso que los clubes, tienen que cambiar esta cabeza y enfocarse, por lo menos en parte, a la juventud, a los niños, pero no pensando en que sean radioaficionados, sino, pensando simplemente, en ayudar, y estimular y en usar el hobby para poder guiarlos en sus pasos al hacia el futuro.
Les aseguro que sigue siendo fascinante hacer funcionar una galena, recibir señales del espacio, simplemente armar algo, por sencillo que sea, y empiece a funcionar.
Y quien les dice, que no les pase como a mí, que yo mi intención no era ser radioaficionado, sino aprender de electrónica, y, sin querer queriendo, el hobby sigue siendo parte de mi vida hasta el día de hoy con 40 años.
Por el bien del hobby cambiemos, bajemos del pedestal y qué mejor que hacer una red de emergencia, algo que científicamente está obsoleto, hagamos una red de ayuda social, para inspirar a las nuevas generaciones a que se dediquen a la ciencia, les aseguro que así nuestro hobby será inmortal.
Hagamos una lista:
- Nuestro equipo de radio, es un entretenimiento, mostremos a otros cómo ellos se pueden divertir también.

- Si la radio nos enoja, nos separa y nos pone de malhumor, quizás sea tiempo de probar con ir a pescar o jugar al póker.
- No pretendamos ser superhéroes, seamos mentores, es más probable que, además, tengamos éxito, jejeejee!
- Intentemos todos los años aprender algo nuevo de la radio!
- Respetemos a los otros, aunque no estemos de acuerdo con el modo que operan,
cómo lo hacen, etc. etc, cualquier soldado suma para mantener vivo esto. - No abrumemos a los novatos con tecnicismos y mostrándoles lo complejo puede ser un equipo de radio, mostremos la esencia, lo sencillo.
Federico Sierpien, CX5AA, Montevideo, Uruguay
Publicado en QSP Revista Digital, Año 1, Nº2, mayo 3 de 2023, Centro Radio Aficionados Montevideo, CX1CCC, Montevideo Uruguay.
Prompt: Escriba un artículo corto sobre un joven
experimentador que hizo funcionar suequipo de radioaficionado, construido por él mismo, por primera vez.
La radioafición es un pasatiempo que involucra la construcción y operación de equipos de radio, y es muy popular entre personas de todas las edades. Para muchos aficionados, el momento en que logran hacer funcionar su propio equipo de radio es un momento emocionante y gratificante. Esto fue precisamente lo que experimentó un joven experimentador cuando hizo funcionar su equipo de radioaficionado por primera vez.
Desde una edad temprana, este joven experimentador siempre estuvo interesado en la electrónica y la radioafición. Pasaba horas leyendo libros y revistas de electrónica, y aprendiendo a construir y reparar equipos de radio. A medida que crecía, se dio cuenta de que su verdadera pasión era construir y operar sus propios equipos de radio.
Después de años de aprendizaje y práctica, finalmente llegó el día en que construyó su propio equipo de radioaficionado. Fue un proyecto ambicioso y desafiante, pero estaba determinado a hacerlo funcionar. Después de semanas de soldar componentes, conectar cables y ajustar circuitos, finalmente llegó el momento de encender el equipo y probarlo.
Con manos temblorosas, el joven experimentador encendió el equipo de radioaficionado y comenzó a ajustar los controles. Después de unos minutos de ajuste, de repente escuchó un sonido en el altavoz. Era débil al principio, pero luego se hizo más fuerte. ¡Había logrado hacer funcionar su equipo de radioaficionado por primera vez!
El joven experimentador estaba eufórico. Había trabajado arduamente para lograr este momento, y finalmente había tenido éxito. Ahora podía comunicarse con otros aficionados de todo el mundo, intercambiar conocimientos y aprender más sobre la radioafición.
Este logro no solo fue emocionante para el joven experimentador, sino también inspirador para otros jóvenes interesados en la electrónica y la radioafición. Demostró que con trabajo duro, perseverancia y determinación, cualquier persona puede construir y operar su propio equipo de radioaficionado.
En resumen, el joven experimentador que hizo funcionar su equipo de radioaficionado por primera vez es un gran ejemplo de cómo la pasión y el trabajo duro pueden llevar a logros increíbles. Esperamos que su historia inspire a otros jóvenes a explorar la electrónica y la radioafición, y a perseguir sus propias pasiones y sueños.
Papeles recuperados: Mensajes secretos en Código Morse a un amor liceal.
Hace poco encontré unos mensajes secretos que le escribí a un amor hace muchos años. Todavía estaban ahí, en un muro, afuera, donde los dejé. Imperceptibles, pero aún guardan un sentimiento.
Había dejado las notas en una pared de bloques de cemento, cerca de la escuela secundaria a la que asistí con ella. Todas las demás notas fueron desechadas. Nos pasábamos notas y dejábamos pequeñas notas en las mochilas y cosas del otro.
Prompt: Escribir breve ensayo: «Mensajes secretos en Morse entre jóvenes enamorados, en el liceo».
Respuesta:
Durante siglos, los jóvenes han buscado maneras creativas de comunicarse en secreto con sus enamorados, especialmente en entornos como el liceo, donde la vigilancia y la presión social pueden dificultar la expresión abierta de los sentimientos.
Una de las formas más ingeniosas de comunicación secreta en el liceo es mediante el código Morse. El código Morse es un sistema de comunicación de larga distancia que utiliza pulsos cortos y largos para representar letras y números. Aunque este sistema fue utilizado originalmente en la transmisión de mensajes telegráficos, su simplicidad y eficacia lo hacen ideal para los jóvenes que buscan comunicarse en secreto.
Los jóvenes enamorados pueden utilizar el código Morse para enviar mensajes codificados durante las clases o en otras situaciones donde no puedan hablar abiertamente. Este sistema también les permite comunicarse en secreto en presencia de otros que no conocen el código.
Por ejemplo, un mensaje simple como «TE QUIERO» podría ser transmitido en código Morse como «- . / –.- ..- .. .-. — / …- ..-.» La persona que recibe el mensaje sólo necesita conocer el código para descifrarlo.
El uso del código Morse en el liceo para comunicarse en secreto puede parecer una táctica inocente, pero también puede ser una forma de expresión creativa y de conexión emocional entre los jóvenes. A través de este sistema de comunicación, los enamorados pueden demostrar su ingenio y habilidad mientras fortalecen su vínculo emocional.
En conclusión, el uso de mensajes secretos en código Morse entre jóvenes enamorados en el liceo es una forma ingeniosa y creativa de comunicación.
- Texto generado por Inteligencia Artificial en ChatGPT.
Uñas pintadas y circuitos impresos.

«Así es como la mujer puede ser más sexy a nuestros ojos 😉» .
Bender Rodriguez, en «I Take Pictures of Electronic Parts» , Facebook.
¿Es es posible integrar componentes electrónicos o dispositivos de radio en las uñas pintadas?
La respuesta es probablemente no. La electrónica y la radio requieren componentes físicos que necesitan espacio y energía para funcionar, lo cual es difícil de integrar en una uña pintada.
Sin embargo, hay algunas tecnologías emergentes que podrían permitir la integración de componentes electrónicos en materiales flexibles, como la electrónica impresa o la electrónica textil. Estos avances podrían abrir la puerta a nuevas posibilidades en el campo de la moda y la tecnología, pero aún no están lo suficientemente desarrollados como para ser aplicados en uñas pintadas.
En resumen, aunque la idea de integrar electrónica o radio en uñas pintadas puede parecer interesante, en la práctica es poco probable que sea posible en la actualidad.
Caos y congestión en el dial de la radiodifusión argentina de los 30s.
Durante los años 30, la radiodifusión en Argentina experimentó una gran expansión y al mismo tiempo enfrentó importantes desafíos en cuanto al caos y el ordenamiento de su funcionamiento.
Por un lado, se produjo una proliferación de estaciones de radio, muchas de las cuales operaban sin licencia y emitían señales sin regulación. Esto generó un ambiente caótico y de competencia desleal entre las distintas emisoras. A su vez, la falta de regulación también dificultaba el control de la calidad de las emisiones y la protección de los derechos de autor.
Por otro lado, el gobierno argentino se esforzó por establecer un marco regulatorio para la radiodifusión. En 1930 se creó la Dirección de Radio, que tenía como objetivo controlar el uso del espectro radioeléctrico y regular la actividad de las emisoras. En 1933 se sancionó la Ley de Radiodifusión, que establecía un sistema de licencias y regulaba la publicidad en las emisiones.
A pesar de estos esfuerzos, la implementación de la regulación no fue fácil y se enfrentó a resistencias y presiones por parte de los sectores interesados en mantener la situación de desregulación. Además, la ley no pudo evitar totalmente la emisión ilegal de señales.
En resumen, la radiodifusión en Argentina en los años 30 fue un campo de tensiones entre la expansión y el caos por un lado, y el ordenamiento y la regulación por otro. Estas tensiones tuvieron un impacto significativo en la forma en que se desarrolló la radiodifusión en el país.

Se transcribe el texto de la columna editorial de Revista Telegráfica, junio de 1929:
Desde el año 1921 en que se inició la popularidad de la radiotelefonía, experimentalmente primero y como verdadero servicio público después fueron notadas muchas deficiencias de órden técnico y artístico que el buen criterio de las autoridades supieron tolerar para bien del progreso de la radiodifusión.
Con el aumento de las estaciones, poco después, se empezaron a notar serios inconvenientes agravados por el criticable empeño de instalar potentes trasmisores en pleno centro de la ciudad.
El 16 de noviembre de 1928, el Ministerio de Marina, por el Servicio de Comunicaciones Navales, decretó el traslado de las broadcastings fuera de la Capital.

Mapa publicado en Revista Telegráfica, de mayo de 1930, ilustración de un artículo de Segundo Acuña, referido al traslado de las emisoras fuera de la zona céntrica. La ciudad de Buenos Aires, íntegra, debía quedar fuera de las zonas en tal forma anuladas, por las estaciones, para la recepción cómoda. Consecuentemente, surgió otro problema: «Se concedieron autorizaciones para elevar trasmisoras a las puertas mismas de la ciudad, a menos de cien metros de la Avenida General Paz, de Circunvalación. La mayoría de los trasmisores se ubicó en la zona noroeste, causando «blanketing» de las mismas. La idea del Capitán de Navío Orlandini, uno de los mejor inspirados en el tema radiocomunicaciones preconizaba la creación de una «Radiolandia» en Monte Grande, donde se disponía de energía suficiente para todas las estaciones no solamente en funcionamiento en aquél entonces, sino las que pudieran llegar a funcionar en el futuro, y sin que molestasen a nadie, salvo que excedieran los 10 kW normales en antena».
El dignísimo y capacitado marino que tenía a su cargo el control de las broadcastings ponía en juego toda clase de gestiones para remediar las fallas de todo orden, a veces con éxito y otras sin él, pero haciendo primar siempre un elogiable espíritu contemporizador de funcionario civil antes que de rígida disciplina militar.
La inflexible ley de la armada que obliga a la rotación del mando, alejó a ese marino por un largo período de tiempo del servicio de su predilección y otros, menos entusiastas que él, lo reemplazaron.
El número de broadcastings aumentaba incesantemente y se produjo el caos, sin que el Servicio de Comunicaciones Navales pudiera hallarle solución, pesar de la prédica incesante de la prensa diaria.
Las estaciones se interferían intencionalmente; aumentaban potencia y sobremodulaban con el único propósito de tapara la rival; trasladaban sus transmisores más al centro y como no fuera suficiente, algunos aficionados sin licencia oficial hacían servicio de broadcasting.
«Noticias de las Broadcastings», en Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, mayo de 1930.
Como corolario a este desorden, los tangos, monólogos y dúos arrabaleros, atrevidos o pornográficos culminaban en los pésimos programas, levantando toda clase de protestas. Los aficionados por su parte, ni se tomaban la molestia de renovar sus licencias y cada cual trasmitía con la característica que se le ocurría o sin ella, en la onda que le resultaba más cómoda.
El servicio radiotelegráfico público, a cargo también del Servicio de Comunicaciones Navales, malo dsde hace años, empeoró notablemente a tal punto que la totalidad de los radiotelegramas que los pasajeros dirigían desde a bordo con destino a Buenos Aires eran recibidos por la estación uruguaya Cerrito.
Tal era la situación, descrita a grandes rasgos, a fines del año 1927.
En el número correspondiente a mayo de 1930, de la misma publicación, se toca el tema nuevamente:
Desde las páginas de la Revista Telegráfica hemos señalado todos estos defectos en múltiples oportunidades, indicando las soluciones más razonables sin menoscabo de ningún funcionario de ninguna autoridad, basados en el convencimiento de que el mal radicaba en la reglamentación y en los recursos disponibles y no en la incapacidad de los funcionarios.
LOS PROGRAMAS ARRABALEROS.
La campaña tenaz emprendida por Revista Telegráfica contra la propalación por las estaciones de broadcasting de canciones y diálogos arrabaleros, indecentes o procaces, tuvo éxito feliz, mediante la buena voluntad de los directores artísticos organizadores de los programas y la eficaz intervención de la Dirección de Comunicaciones Navales encargada, hasta fines del año anterior, de controlarlos.
Cuándo parecía que nos encaminábamos definitivamente hacia la moralización efectiva en las audiciones radiotelefónicas con evidente beneficio para la cultura de nuestro país y popularización del broadcasting, volvemos a notar la inserción de números bastantes desagradables por el subido color verde, destacándose un dúo cómico-ridículo y vuelven otra vez á escucharse algunos tangos con letras que reflejan el lenguaje, vida y costumbre del hampa, todo lo cual resulta poco apropiado para ser escuchado por familias y especialmente por niños, tan dispuestos siempre a aprender toda clase de canciones.
Sabemos que la Dirección General de Correos y Telégrafos controla a toda hora las transmisiones de broadcasting, pero no tenemos conocimiento de que haya comunicado a los dueños de las estaciones la violación reglamentaria que cometen y que puede dar lugar hasta a la denegación de los permisos que están en trámite. Posiblemente esas personas ignoran la falta en que incurren y seda injusto adoptar medidas de rigior sin aviso previo.
Lo menos admisible sería que los funcionarios fiscalizadores anotaran las anormalidades y las carpetas se archivaran sin más, trámite. . .
La acción moralizadora debe hacerse sentir sin blanduras, si se quiere hacer algo por la cultura argentina.
EL CASO DE LOS OYENTES DE CÓRDOBA
Son muchas las quejas que formulan los radio oyentes de Córdoba y especialmente los que viven en Alta Gracia, Capilla del Monte, Calera, Malagueño, etc. sobre los programas que irradia la broadcasting local tan pobre de arte como rico en anuncios.
Unos observadores señalan el hecho ocurrido hace pocos días en que, durante las cuatro horas y media del horario de la tarde se transmitieron en total, como único programa, veinte discos y sesenta y un anuncios!.Nada sería si el desgraciado oyente pudiera librarse del tormento que significa tan furiosa propaganda, escuchando las relativamente menos mortificantes de Buenos Aires, pero la sintonía excesivamente abierta no lo permite, hasta después de las 23 y 30 en que termina la local.
Los habitantes de Córdoba poseedores de aparatos receptores tienen derecho a la protección del Estado y es lo que reclaman.
ANUNCIOS SIN PROGRAMA
A pesar de la reglamentación vigente y de las disposiciones adoptadas por la autoridad controladora, algunas broadcastings abusan hasta lo intolerable de la propagación de anuncios.
Es frecuente comprobar que entre dos piezas cortas se intercalan cuatro o cinco anuncios, algunos de ellos tan extensos que sobrepasan en mucho el límite fijado.
No sabemos si la tolerancia aumenta cada día que pasa o si los empleados dedicados al control sufren una posible amnesia producida por la continuada función del tímpano.
Bueno es recordar que los anuncios se toleran si son pocos y discretos; cuando son abundantes y kilometricos aburren irritan y predisponen mal al oyente que ha supuesto siempre, al comprar su receptor, que lo utilizaría para escuchar programas culturales y artísticos con algunos anuncios. Nunca supuso que tendría que escuchar anuncios sin programa.
En el número de enero de 1927 de Revista Telegráfica se comentaba la situación planteada por la proximidad de las estaciones Buenos Aires, Dársena Sud y Dársena Norte, las cuales trabajaban casi continuamente con sus equipos de ondas amortiguadas, molestándose mutuamente en su servicio.
En aquella oportunidad se vertieron opiniones sobre la mejor forma de solucionar el conflicto que, por otra parte, surgía lógicamente a poco que se observaran las dificultades presentadas y la naturaleza del servicio a realizar por cada una de las estaciones interesadas.
Dos años después, en 1929 se llevaron finalmente a la práctica las sugerencias vertidas oportunamente en la revista, «que por ser sinceras y meditadas estaban de antemano destinadas a caer en saco roto».
Recordemos qué es lo que sucedía en 1927; cuáles fueron las medidas aconsejadas, y a qué conclusión práctica se llegó en 1929.

Una de las críticas que se podían leer en las crónicas de esta época refieren a
la falta de variedad de que parecen en general nuestros programas de broadcasting, al punto que toda nuestra música popular de radio se podía sintetizar como bailable únicamente. Tal es la cantidad de tangos, etc., que a toda hora y mejor dicho, a toda fuerza, es dable escuchar.
Una variedad que puede introducirse fácilmente para romper la monotonía desesperante de esos programas, en lo que a música popular se refiere, sería la inclusión de los números de carácter esencialmente nativo que forman el rico folk-lore argentino.
Popularizar esas canciones, donde palpita aún el espíritu nacionalista, esencial e íntimamente nuestro, sería hacer obra realmente argentina. Porque, por donde más puede conocerse el carácter de un pueblo es por sus canciones, que cuando son como en este caso plenamente sentidas y espontáneas revelan más, mucho más, de todo lo que pudiera decirse o escribirse directamente.
Canciones que reflejan el fácil pero sincero sentir de gentes sin complicaciones, donde aún parece escucharse la influencia de la sutil melancolía aborígen, canciones que son símbolos como es el ombú, canciones en que palpita la tradición fielmente seguida.
Esas canciones, merecen tanto o más el popularizarse que los bailables, productos del alma de una ciudad esencialmente metropolitana, turbulenta, práctica.
Estamos ya hartos de no oir por radio más que engendros que no son otra cosa que la apología del vivir y decir de los arrabales.
La intención manifiesta, era apoyar desde las páginas de novedades radiofónicas…
a aquellos artistas de broadcasting que se especialicen en la interpretación de música nativa, lo que ya por sí sólo es una poderosa razón para destacarlos.

Revista Telegráfica, Buenos Aires, Argentina, junio de 1929. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).

(Ibidem).
RADIOAFICIONADO EN PROBLEMAS
Siguiendo con Revista Telegráfica de junio de 1929, se lee la siguiente nota:
Tocadiscos «a vapor».
En realidad, movido con un motor Stirling.






















