Gustavo Coll es un coleccionista uruguayo de aparatos telegráficos, con un acervo de valiosísmos elementos que son parte de la historia de la Telegrafía en Uruguay y en el Río de la Plata.
El Sr. Coll, fue durante años gerente de The Western Telegraph en Montevideo, el último de la compañía. Tuvo a su cargo la reparación de los cables submarinos que la compañía tenía en el Río de la Plata.
Mantiene unexcelente sitio web, de edición bilingüe castellano-inglés, que muestra en forma ordenada los elementos que integran el acervo y algunas explicaciones sobre su actividad como coleccionista.
Uno de los aparatos que pertenecen a la colección de Gustavo Coll es esta Estacion intermedia de uso militar (Primera Guerra Mundial). Está sin su caja de transporte, provista de entintador y descargador a tierra.Fabricada por E. Ducretet, Paris. (Foto crédito Colección Gustavo Coll, publicada en Signa Telegraph Collection)
El Sr. Coll, manifestó su deseo de donar a la Intendencia Municipal de Colonia, esta invalorable colección, de 500 piezas, que pueda darle, de esta forma, protección patrimonial y posibilitar un espacio para albergarla y exhibirla en forma más conveniente, con la indudable ventaja de que mayor cantidad de público pueda apreciarla.
Por lo pronto, Intendencia Municipal del Departamento, a través de su sistema de Relaciones Públicas, en la persona de la periodista Rosanna Crosta, ha entrevistado a Gustavo Coll, en el programa «Obra de Todos», en You Tube.
Según los historiadores, la década que comenzó en 1860 vio a un Uruguay con muchos cambios y una gran actividad comercial. El conflicto bélico, fuera de fronteras, que se inició en 1865 trajo un gran aporte de dinero dado que Montevideo era la base de los soldados brasileños que marchaban al Paraguay y se abastecían en nuestra plaza. Al mismo tiempo aparecieron los capitales extranjeros, deseosos de invertir en estos parajes.
Ya en 1861 se decidió implantar el sistema métrico decimal y en 1862 se instaló Liebig. Se instalaron nuevos bancos como el Banco de Londres y del Río de la Plata; se accedió por primera vez al mercado financiero de Londres en 1864 por gestión del barón de Mauá. En 1869 se inauguró el servicio de ferrocarriles.
En 1866 el Uruguay estaba gobernado por Venancio Flores, Argentina por Bartolomé Mitre y en Inglaterra se vivía el esplendor de la época victoriana. Existía una importante y floreciente actividad comercial entre ambas márgenes del Río de la Plata.
Las comunicaciones entre Montevideo y Buenos Aires eran por medio de transporte fluvial, por lo que eran necesarias más de 24 horas para comunicarse ida y vuelta entre ambas ciudades. La conveniencia de hacerlo en forma más segura y rápida era evidente.
Había habido en 1855 una demostración del telégrafo eléctrico en un circuito instalado entre el Cabildo y una casa en la calle Colón, pero no había sido más que eso, una demostración.
Conscientes de la necesidad de tener comunicaciones rápidas e interesados en una solución, varios hombres de negocios, con intereses comerciales en ambos países decidieron formar una empresa que aportase una solución de última tecnología para la época, es decir la comunicación telegráfica, en este caso, submarina. Esos hombres eran de origen británico y la empresa, bajo el nombre de “The River Plate Telegraph Co.” se fundó en Glasgow en 1865, con un capital inicial de 40.000 libras esterlinas.
Desde el punto de vista tecnológico la solución de un cable submarino era realmente la última palabra para la época y debe recordarse que este emprendimiento tuvo lugar a pocos años de funcionar efectivamente en otras partes del mundo. Pero el éxito no siempre acompañaba a los emprendimientos similares, algunos de los cables de esa época, dejaron de funcionar casi inmediatamente por motivos técnicos o eran dañados por accidente.
Obtenidos los permisos necesarios (en 1865) y un monopolio de 15 años, se encargó un cable submarino a la empresa inglesa W. T. Henley, cable que fue tendido por el buque de la armada británica “Dotorell” entre Colonia y Punta Lara, en la Argentina, en noviembre de 1866.
No obstante, el sistema no estaba completo al momento de la inauguración. El tendido de la línea aérea en el lado argentino no estaba terminado aún y los primeros despachos fueron enviados por mensajero expreso a Buenos Aires, desde Punta Lara. El cable constaba de tres conductores independientes lo que permitía un enlace en ambos sentidos al mismo tiempo.
Recién en 1890 se instaló el sistema duplex, que habilitaba la transmisión simultánea, en ambos sentidos, por un mismo conductor. Es interesante destacar que buena parte del cable original, entre Colonia y Punta Lara permaneció funcionando hasta el año 1970, cuando el sistema fue abandonado.
En el lado uruguayo la línea aérea tocaba Canelones, San José y Rosario. con más de 2300 postes. Desde esos puntos era posible cursar tráfico telegráfico.
En el año 1873 se tendió un cable entre P. Yeguas y Colonia para hacer más segura la comunicación Montevideo – Colonia. La casa desde donde operó “The River Plate Telegraph Co.” en Colonia aún existe, más precisamente en la calle De San Pedro No. 142.
Tan grande era la expectativa por el nuevo servicio que el día de la inauguración del mismo se declaró feriado nacional en Uruguay, y se intercambiaron mensajes de felicitación entre los mandatarios de ambos países, luego de una salva de 21 cañonazos.
Entre los directores se encontraba el Sr. John Proudfoot, ingeniero, que también participó en el directorio del “Ferro-carril Central” y la “Bolsa Montevideana”. Una calle en el barrio Peñarol lleva su nombre hasta estos días.
La operación comercial y técnica de la nueva empresa estaba a cargo del Sr. John Oldham, como superintendente (así se llamaba en esos días) manejándose toda la operación desde Montevideo. El Sr. Oldham había participado en las primeras tentativas para tender un cable transatlántico y tenía la experiencia adecuada junto con los conocimientos técnicos requeridos. Más tarde fue condecorado con la Orden de la Rosa por parte del entonces emperador del Brasil, por su trabajo pionero de introducir la telegrafía en el Río de la Plata.
Como referencia se señala que el precio de un telegrama era de 4 pesos (o patacones) por las primeras 20 palabras; cada cinco palabras adicionales se cobraba a razón de 1 peso.
La transmisión de los mensajes era realizada por medio del aparato Wheatstone ABC que si bien era lento no necesitaba de personal idóneo. Más adelante se pasó al código Morse, que aunque requería personal especializado era mucho más rápido. Recién a principios del siglo veinte se llegó a la transmisión y recepción automática de los telegramas.
Faltaba conectar al Uruguay con el resto del mundo.
Se funda en Inglaterra en 1873 “The Brazilian Submarine Telegraph Co. con el propósito de unir el continente europeo con Brasil y se inaugura en 1874 el servicio entre Carcavelos (Portugal) y Recife en el estado de Pernambuco. En esta empresa figuraba como principal promotor el Barón de Mauá. El cable tocaba además Madeira e Islas de Cabo Verde.
La operación en Carcavelos ya formaba parte del grupo británico “The Eastern and Associated Telegraph Companies”, por lo que se aseguraba desde ahí conexión con las mayores ciudades del mundo.
Se formó en 1873 “The Western and Brazilian Telegraph Co.” para tender cables submarinos entre todas las ciudades importantes de la costa brasileña. Se esperaba tender a continuación un cable entre la ciudad de Río Grande y Montevideo (pasando por Chuy y Maldonado). Desgraciadamente en el intento se perdió en 1873 el cablero “Gomos, que encalló cerca de Río Grande, perdiéndose todo el cable a bordo. En noviembre de 1874 el cable de reemplazo fue embarcado en el cablero “La Plata” el que a su vez naufragó en la bahía de Vizcaya, perdiéndose la totalidad de la tripulación (55 hombres) y todo el cable.
Se recurrió temporalmente a la red aérea del “Telégrafo Oriental” de capitales uruguayos, que saliendo de Montevideo llegaba a Yaguarón y de ahí a Pelotas y Río Grande donde se recibían los mensajes para ser entregados a la Western and Brazilian. Este sistema funcionó por primera vez el 4 de agosto de 1874. Existía sin embargo un cable entre Chuy y Montevideo tendido por el cablero Mazzepa, operado por la Montevidean and Brazilian Telegraph Co., compañía que fue luego comprada por la Western and Brazilian Telgraph co.
Por fin en 1875 se inauguró el servicio entre Uruguay y Europa, por cable, al tenderse el cable entre Rio Grande y Montevideo, con escala en el Chuy. Era el último eslabón. La demora de más cuarenta días en la correspondencia desde o hacia Europa, se redujo de golpe a horas.
La Brazilian y la Western and Brazilian operaron en forma conjunta hasta el año 1899, cuando se fusionaron bajo el nombre de “The Western Telegraph Co.”. Ésta y la River Plate Telegraph Co. compartieron las mismas instalaciones en la calle Cerrito y Misiones. The River Plate Telegraph Co. fue luego fusionada a The Western Telegraph, la que formaba parte del grupo arriba mencionado.
La estación de Montevideo era muy importante, porque manejaba todo el tráfico de la Western entre Argentina (y buena parte del de Chile) y el resto del mundo, por consiguiente y antes del advenimiento de la retransmisión automática requirió de los servicios de mucho personal, el que en buena parte era extranjero. Baste indicar que la compañía tenía para su personal europeo en Montevideo, una mansión que incluía 5 canchas de tenis sobre un terreno de casi diez mil metros cuadrados, deslindado por las calles 26 de Marzo, Benito Lamas, Berro y Luís Cavia.
La competencia a nivel de comunicaciones intercontinentales desde Montevideo, recién llegó a principios del siglo XX con la instalación de otras compañías cablegráficas y el advenimiento de la radiotelegrafía. En la “Western” el código Morse (modificado para telegrafía submarina) fue abandonado en los primeros años de la década del 70, usándose el de cinco unidades (como el del servicio Telex). Por último los cables submarinos fueron abandonados y se estableció un enlace satelital directo con Londres.
The Western Telegraph Co. en Montevideo, cerró sus puertas en diciembre de 1980 y fue la última en operar con ese nombre en todo el mundo. Cesó entonces la presencia británica en telecomunicaciones en Uruguay luego de 114 años de servicio ininterrumpido.
Queda algo de ella sin embargo: el reloj de doble faz con números romanos que se ve en el frente del Hospital Británico, estuvo en la fachada de The Western Telegraph Co. desde 1917 hasta su cierre.
En el número 119 de la revista argentina«Caras y Caretas», editada en Buenos Aires, correspondiente al 12 de enero de 1901 se lee el siguiente artículo:
TELÉGRAFO INTERNACIONAL Inauguración de una nueva línea con el Uruguay
El domingo anterior celebraron unidas las direcciones superiores de los telégrafos nacionales del Uruguay y de la Argentina, una modesta fiesta conmemorando un hecho trascendental para ambos países: la conexión en Martín Chico de los telégrafos de ambas repúblicas.
Las comitivas argentina y uruguaya a bordo del «Vigilante».
De nuestro puerto partió en el vapor «Vigilante» el doctor García Fernández, acompañado por el secretario doctor Peluffo, el jefe de telégrafos señor López y otros empleados superiores de la repartición a su cargo, encontrándose al llegar a aguas orientales con su colega el señor Honoré Roustan, que venía de Montevideo en la cañonera «Suárez» El acontecimiento trascendental para ambos países fue, no pomposa pero sí cordialmente celebrado, y los representantes oficiales de ambos gobiernos se trasladaron juntos en la cañonera «Suárez» hasta Martín Chico, donde se hizo en su presencia la conexión de los cables, labrándose el acta correspondiente.
Caserío de Martín Chico.
He aquí las palabras con que el Dr. Miguel García Fernández reseñó la importancia del acontecimiento:
Fecundos son, señor Director General; estos actos de suma trascendencia en relaciones mutuas de dos repúblicas, con tanta razón llamadas hermanas, por la comunidad perfecta de todas sus grandes manifestaciones nacionales, desde el origen de la raza, hasta el idéntico rumbo que han tomado hacía su mayor desarrollo y progreso en Sud-América. Extraña considerar cómo hasta el presente no hubiera existido ya esta comunicación telegráfica entre ambos países, tan ligados é íntimamente unidos en una misma tendencia expansiva de la más amplia civilización.
Tócanos a nosotros el honor de inaugurar esta línea internacional, cuya importancia es casi inoficioso poner de manifiesto, cuando por sí sola se patentiza recordando que es la primera de carácter público y oficial y por consiguiente el primer paso de uniformidad y reducción en las tarifas, lo que vale decir, el máximum de facilidad en el intercambio de trasmisiones telegráficas, la utilización más cómoda, rápida y segura de la palabra eléctrica.
La oficina del telégrafo internacional de Martín Chico.
De ésta, más que de ninguna otra vía de relaciones, necesitan uno y otro país—y es para mí una verdadera satisfacción, el felicitar á V. S. con motivo por demás plausible, al haberle tocado como a mí, el honor de trasmitir el primer despacho inicial, de otros innumerables, sin solución posible en el tiempo, como las aspiraciones, los sentimientos y la simpatía de uruguayos y argentinos.
En el acto de empalmarse los hilos en la playa de Martín Chico.
Al entrelazarse estas dos grandes redes telegráficas, con esta unión que tan auspiciosamente presidimos, tomarán mayor vuelo, si cabe, esas relaciones múltiples, que constituyen la verdadera alma nacional de cada pueblo, manifestada por todoslos altos intereses de la época moderna, la idea y la acción, por medio de la prensa, del comercio, las vinculaciones sociales y políticas, en una palabra, todo el diapasón de las grandes palpitaciones de la vida nacional el pensamiento director de los gobiernos y los sentimientos populares de las muchedumbres, que se dirigen por igual rumbo y hacia un mismo ideal en una y otra banda del Plata.
Transmisión del primer telegrama.
Los directores de correos argentino y uruguay, en el momento de firmar el acta de la conjunción de los cables a bordo de la «Suárez».
Y son mis anhelos, señor director general, que este hilo de hierro que hemos lanzado a través del majestuoso río sea el vehículo duradero que sirva siempre para mantener inalterable la corriente de simpatías de estos dos pueblos viriles.»
Las palabras del señor García Fernández fueron muy aplaudidas por los asistentes a la fiesta.
«Telégrafo Internacional, Inauguración de una nueva línea con el Uruguay», «Caras y Caretas», Buenos Aires, Argentina, Nº119, Año IV.(Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
El reloj se detuvo para Lucho Gatica poco tiempo después de que marcara los 90 años. Hasta ahora se hizo realidad la solicitud que hizo en la que es posiblemente su canción más icónica, ‘El Reloj’: “Reloj detén tu camino, porque mi vida se apaga”. Con este tiempo de vida, Gatica falleció en México, país que lo acogió hace medio siglo y donde desarrolló la mayor parte de su carrera como cantante y actor, además de construir parte del éxito que le daría el título del ‘rey del bolero’. ¹
Lucho Gatica, había nacido en Rancagua, Chile, en 1928, y murió el 13 de noviembre de 2018, en México, donde estuvo radicado por sesenta años.
El «Rey del Bolero», fue aclamado en toda América Latina y los países de habla hispana y reconocido también en América del Norte.
Cuadro con fotografías, evocando la presencia de Lucho Gatica, en 1960, que se conserva en los estudios de CX16 Radio Carve.
En 1960, en el desarrollo de una gira por Latinoamérica, recaló en Montevideo, Uruguay, donde por el micrófono de CX16 Radio Carve, y ante un fiel público que colmó las instalaciones del auditorio de la emisora, presentó bajo los auspicios de Coca-Cola, en el programa «Senda de Estrellas», más de un recital con sus más apreciadas canciones románticas.
Lucho Gatica, en CX16 Radio Carve, Montevideo, Uruguay. Programa «Senda de Estrellas», 8 de agosto de 1960.
Ricardo Susena, es un radioaficionado uruguayo, con indicativo CX2CS. Uno de los destacados Diexistas desde Montevideo y además excelente escritor de textos cortos sobre radio y radioafición en publicaciones locales dedicadas a la radio.
Un relato creado por su imaginación, publicado en el boletín del Radio Club Uruguayo en setiembre de 1981, sería profética.
En efecto, hoy en día, con nuevas modalidades en modos digitales, como el FT8, donde la comunicación bilateral es en buena parte realizada por la computadora anexada al transceptor, y en el que mediante procesos digitales, las señales son procesadas casi sin intervención del operador.
En 1981, los radioaficionados en el mundo comenzaban a adoptar las tecnologías digitales. Época de la radiocomunicación por Packet, la conformación de BBS, nodos, etc.
Susena fecha su relato fantástico un 24 de setiembre de 1998, diecisiete años hacia adelante en el tiempo.
APUNTES DE LA CRONICA DIARIA DE UN CX.-
Setiembre 24 de 1998
En realidad la tarde de este sábado, es hermosa y primaveral. Será una solución llevar a los chicos al Parque Roosevelt y disfrutar un poco de la naturaleza, aunque cercenado el parque por el tamaño bárbaro del Aeropuerto, aún queda un poco de espacio verde para jugar con la pelota.
Antes de salir, claro está, prepararé mi Drake y lo dejaré listo para que me dé una alegría al llegar a casa.
En verdad no es difícil. Basta oprimir un botón (por supuesto ON OFF), para que «el monstruito» se encienda y sus cientos de módulos estén al acecho.
La «pequeña bestia» «escaneará» las 7 bandas de aficionados y en su computadora interna —ya programada con los países que me faltan comunicar— los encontrará. Los comunicará, recibirá toda la información necesaria, la acumulará en su memoria y a través de un sistema muy parecido a las antiguas radiofotos, quedará impresa una hermosa tarjeta qsl en unos colores brillantes y hermosos.
Los otros días tuve problemas con la antena parabólica, pero por suerte el sistema de rotación lo reparé fácilmente y quedó muy bien. Por supuesto rastrea satélites orbitales, comandada por la computadora del transceiver…
¡Qué tiempos aquellos que para comunicar con Europa teníamos que hacer girar aquellos mastodontes paleolíticos en dirección 40° ó 50° !!! Qué disparate.
Ufff, por fin llegamos a casa. Son casi las nueve de la noche. Las 6 vías de la Avda. Italia con todos sus cruces en forma de caracol me han enloquecido y por culpa de mirar un «tape» en colores que los niños llevaban dentro del auto tomé una mano equivocada y fui a desembocar al estadio cerrado (lo que antes conocíamos como el «Cilindro Municipal»). De ahí a encontrarme con mi ruta ha resultado un loquero.
Llegué a casa y con la clásica impaciencia mía, oprimí el botón DIL y ante mí en la pantalla, aparecieron un centenar de qso’s sin ningún interés. Interrogué al «monstruito» y me contestó que QSO’s nuevos; nada. Un montón de QSL’sse amontonaban al lado del receptáculo del teleimpresor. Una luz roja intermitente me anunciaba que al oprimir la tecla MSG leería un mensaje. Efectivamente, un gran amigo en Nueva York me indicaba que tenía un QTC por enfermedad, y que me esperaba en 1 hora…
¡Qué decepción, con lo que me costó esta porquería y no fue capaz ni de hacerme un sólo país nuevo!!!!!…
Jesús Gastón Abadie, nacido en 1938, en la ciudad de Mercedes, Departamento de Soriano, ha sido locutor y voz distintiva de CX16 Radio Carve. Tuvo sus comienzos radiofónicos como locutor profesional, en Difusora Soriano, y en los 60 hizo una prueba en la emisora de los Fontaina, integrando el memorable equipo de locutores.
Por sus méritos, tuvo oportunidad de presentar a destacados artistas en el auditorio de Carve, en todos los géneros musicales. Leía en el programa «Pianíssimo», los textos y poemas de Fulvio Nelson Maddalena en la programación de la noche. Incursionó también, en los 70, en la TV.
1978. Heber Giménez (der.) conducía; locutora comercial Olman Correa que ocupó el lugar que dejó Amalia Iturbe cuando pasó a administración; Juan Carlos Amorín, locutor comercial y más cerca del lente, Jesús Gastón Labadie, locutor comercial de aperturas y cierres de espacios y avisos especiales. (Foto cortesía Emib Suárez Silvera).
1979. En el estudio de Carve. Gastón en la conducción, Silvia Elena Gómez y Juan Carlos Amorín, locutores comerciales y de amarillo un visitante argentino. (Foto cortesía Emib Suárez Silvera).
Jesús Gastón Abadíe, fue entrevistado en el programa «Musicanto», de esa emisora, como invitado especial de su conductor, Emib Suárez Silvera, el 7 de junio de 2000. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS, Fondo «Emib Suárez Silvera»).
Agradecimiento:
Emib Suárez Silvera, Montevideo, Uruguay.
Juan Carlos Amorín, Punta del Este, Uruguay.
Nota de obituario:Jesus Gastón Labadie falleció el 12 de diciembre de 2018.
«Radio Revista», fue una publicación quincenal, editada en Buenos Aires, Argentina, «exclusivamente de ‘Radio’, escrita por y para los aficionados». Su director fue el activo pionero Ignacio M. Gómez. La tira cómica, número 19 de la serie, fue incluida en el número 21 de la revista, marzo de 1924.
Óleo sobre papel. Revista Cinemanía, 2004. Obra del ilustrador, artista argentino Santiago Caruso. (Fuente).
Catita fue uno de los personajes (además de Cándida, Doña Jovita, Mónica Bedoya, Pola), creados por Marina Esther Traveso, más conocida como Niní Marshall (Buenos Aires, 1 de junio de 1903, 18 de marzo de 1996). Fue una actriz, guionista y comediante argentina.
Su observación minuciosa de la sociedad la llevó a crear dos personajes emblemáticos, Catita y Cándida, dos arquetipos de la inmigración europea del siglo XX, con los que intervino en gran parte de sus películas , así como en radio y televisión.
Marshall debió exiliarse en México luego de que las autoridades consideraran el lenguaje utilizado por sus personajes como «una deformación del idioma». La situación se volvió a reiterar en 1950 cuando, en un confuso episodio, Marshall dejó de recibir ofertas de trabajo durante el gobierno de Juan Domingo Perón.
Luego tras la caída del peronismo, en 1956 retornó al cine, sin mucha trascendencia. En cambio, sus presentaciones televisivas en los años de 1960 en el ciclo de Nicolás Mancera, Sábados circulares, generaron repercusión en el público, al igual que posteriores actuaciones. Su éxito como humorista le valió los apodos de «la dama del humor» y «la Chaplin con faldas». 1
Hoy y desde hace un tiempo, Marte ha dejado de ser lo que parte de la Humanidad pensó por décadas: que el vecino planeta rojo era el hogar de seres verdes con antenitas: los marcianos.
Sondas y vehículos espaciales están recorriendo el suelo de el planeta. Y, aunque la búsqueda persiste, las observaciones científicas han demostrado que hay rocas que dejaron de estar mojadas hace millones de años, cuando perdió el agua que pudo fluir en su superficie.
La posibilidad de vida en Marte es un tema que ha recibido un particular interés no solo de parte de la comunidad científica sino también por el público en general debido a su similitud y proximidad con la Tierra. Hasta la fecha aún no se ha podido encontrar evidencia definitiva que confirme la existencia presente o pasada de vida en Marte. Aun así, se posee evidencia acumulativa que favorece la posibilidad de que Marte, en un pasado, haya albergado agua y que esta haya sido óptima para poder sostener vida. Sin embargo, la existencia de condiciones habitables no indica necesariamente la existencia de vida. Por ello, aunque el consenso general de la comunidad científica descarta la posibilidad de vida presente en Marte, persisten algunas dudas sobre si alguna vez existió vida en este planeta cuando su atmósfera era más densa y el agua existía en abundancia sobre su superficie.¹
El primer dibujo de Marte, realizado por Francesco Fontana en 1608.
En 1784,William Herschel, un famoso astrónomo británico, escribió que unas zonas oscuras en Marte eran océanos y las áreas más claras eran tierra. Especuló que Marte estaba habitado por seres inteligentes, quienes “probablemente se encuentran en una situación similar a la nuestra”. La teoría de Herschel perduró por un siglo, con otros astrónomos afirmando que incluso se podía observar vegetación en las regiones más claras que se pensaba que eran tierra.
Afortunadamente para Herschel, sus otras contribuciones a la astronomía -que le valieron el honor de que dos poderosos observatorios llevaran su nombre- fueron lo bastante grandes como para mantener sus teorías marcianas en el fondo de su biografía.
En setiembre de 1877, el astrónomo italianoGiovanni Schiaparelli publicó el primer mapa detallado de Marte. Estos mapas contenían características que él denominó canali («canales»), que más tarde se demostró eran únicamente ilusiones ópticas. Se supuso que estos canali eran líneas largas y delgadas en la superficie de Marte, a las que él dio nombres de ríos famosos de la Tierra. Siguiendo estas observaciones, se sostuvo durante largo tiempo la creencia de que Marte contenía vastos mares y vegetación.
Los canali que Schiaparelli describió fue una palabra errónamente traducida al inglés como «canals», término que implica algo creado en forma artificial y que por lo tanto, que «estos canales habían sido construidos por civilizaciones marcianas para drenar agua de los casquetes polares y enviarla hacia las sedientas ciudades».
Este concepto erróneo fue popularizado por un astrónomo llamado Percival Lowell, quien en 1895 presentó dibujos de los canales en un libro, titulado “Marte”, y defendió su teoría completa en un segundo libro, “Marte como la Morada de Vida”, en 1908.
Este error fue alimentado aún más, dicen los historiadores, por la emoción de la construcción del canal de Suez terminado en 1869, una maravilla de la ingeniería de la época.
Los canales marcianos representados por Percival Lowell. (Fuente)
Todo se conjugaba para hilar la trama de la historia de que esos canales eran obras de ingeniería de supuestos habitantes y civilización.
Y, claro, cómo no iban a aparecer ideas de cómo intentar una comunicación con aquellos habitantes lejanos, (pero no tan lejanos).
En 1900: «El proyecto de comunicación del planeta Marte con la Tierra […] vuelve a ser tema de un interesante trabajo, en que pone su ingenio y su talento […] M. Mercier. Este sabio afirma también que dicho planeta está habitado por seres con una inteligencia parecida a la nuestra […].
El sistema de comunicación que propone es el mismo que el de Flammarión: construir grandes triángulos luminosos que puedan ver los habitantes de Marte». Esta noticia en primera página, un par de años después de que H. G. Wells publicase La Guerra de los Mundos, refleja el pensamiento de la época respecto al planeta rojo. ³
«Un mensaje de radio proveniente de Marte que se proyecta frente de un gran grupo de científicos y políticos». Ilustración que aparece en «La Fin du Monde» (“El Fin del Mundo”), de Camille Flammarion,una novela de ciencia ficción del Siglo XIX, sobre un cometa que choca con la Tierra, y que conduce a la muerte gradual de nuestro planeta.
Desde hacía tiempo, venía insistiéndose en que los marcianos trataban de comunicarse. «Falta corresponder al cortés saludo que nos dirigen nuestros semejantes del infinito. Pero ¿de qué manera?», decía una nota de 1896. El asunto era importante.
Una rica dama dejó en su testamento «una manda de 100.000 francos a la sección de ciencias del Instituto de Francia», como premio a quien descubriese «el medio de comunicación entre la Tierra y cualquiera de los astros».
El Isleño, Palma de Mallorca, Is. Baleares, España, Año XXXV Número 11336 – 1891, julio 20. (Fuente)
Al parecer, la mujer «en los últimos días de su vida empleó el tiempo leyendo las producciones […] del astrónomo eminente Camilo Flammarión, en las cuales describe de un modo magistral la manera de ser y las condiciones del planeta». Tales condiciones eran, en resumen, estas: «La vida allí debe parecerse en todo a la nuestra».²
Nicolas Camille Flammarion (1842-1925). Foto Wikipedia.
En su libro «Los otros Mundos», Camille de Flammarion ya asumía que había vida en Marte.
Antes de las supuestas comunicaciones con el planeta Marte, los periódicos de la época también hablaban de otro Marte diferente al que conocemos ahora.
La vegetación, las palmeras y los pinos están claramente vistos. En el distante horizonte se ven algunos rayos de una puesta de sol.
En completa analogía con lo que vemos aquí en la Tierra, cuando Venus es visible en las puestas de Sol, para los marcianos la Tierra debe ser visible durante algunas puestas de Sol».
El siguiente extracto del libro hace referencia a esa figura:
Entre los mejores y más interesantes fenómenos celestiales admirados por los marcianos, en ciertas épocas del año, —puede ser en la noche cuando se han lanzado en sus llameantes camas, ya sea en la mañana, un poco antes de la aurora— es una estrella de primera magnitud, nunca lejos del del orbe del día, que representa para ellos lo mismo que Venus para nosotros. Esta orbe espléndida, que sin duda ha recibido los nombres más halagadores para los que las contemplan, esta estrella de radiante azul verdoso, cruza en el espacio acompañada de un pequeño satélite, destellante cual espléndido diamante, después de la puesta del Sol, en los calientes cielos de Marte. Este orbe suprema es la Tierra, y la pequeña estrella que la acompaña es su Luna…
y agrega:
La multiplicidad de los mundos es, sin duda poblado por todas las formas imaginables e inimaginables. El hombre terrestre está dotado de cinco sentidos, o quizá sea mejor decir seis. ¿Por qué va la Naturaleza detenerse en este punto? ¿Por qué, por ejemplo, no se han dado a ciertos seres un sentido eléctrico, un sentido magnético, un sentido de orientación, un órgano capaz de percibir las vibraciones etéreas del infrarrojo o ultravioleta, o les permitió escuchar en a distancia, o ver a través de las paredes? 4
El popular astrónomo Camilo Flammarion en 1882, ya aparecía en los periódicos de España, con sus hipótesis de una supuesta comunicación con Marte a través de telescopios, con grandes figuras geométricas iluminadas con fuego desde la Tierra. Flammarion pensaba que los habitantes de Marte tenían una civilización muy avanzada, como le hacían pensar los supuestos canales de Marte. Creía que ellos tendrían instrumentos muy perfeccionados con los que verían las señales de la tierra y luego responderían.
No solo creía que se podría hacer esto con Marte si no también con la Luna, Venus y Mercurio. 5
«Crónica Meridional», Almería, España, Año XXIII, Nº 6728, agosto 2 de 1882. (Fuente).
«Crónica Meridional», Almería, España, Año XXVI, Nº 7639, 8 de setiembre de 1885. (Fuente).
«El Isleño», Palma de Mallorca, Is. Baleares, España. Año XXXVIII, Nº 12312, octubre 27 de 1894. (Fuente).
La fiebre marciana llego a tales extremos que algunas personas intentaron una comunicación entre dos mundos y los periódicos de la época publicaron la noticia. El dominio de la electricidad, la radio, Tesla, Marconi… tendrán una enorme importancia para comprender este hecho.
En este otro recorte ya se habla de que Nikola Tesla estaba trabajando en el desarrollo de un sistema que le permitiera la comunicación instantánea y simultanea con todas las partes de la Tierra y quizá con algunos planetas mas cercanos. Tesla intentaba la comunicación a través de ondas eléctricas.5
«El Aralar», Pamplona, Navarra, Año III, Nº 648, abril 19 de 1896. (Fuente).
En este otro recorte del periódico «El Atalaya», se habla de la energía libre y sin cables de Nikola Tesla. 5
«El Atalaya», España, Año II Nº 43, setiembre 1 de 1897. (Fuente).
En 1901 empiezan a verse los supuestos resultados de estos intentos de comunicación con el planeta Marte. En el periódico «Crónica Meridional», se publicaba «La Telefonía Interplanetaria». En esta noticia, Tesla afirmaba haber obtenido el éxito deseado con sus experimentos y que el aparato que iba construir, podría telegrafiar sin hilos a cualquier distancia imaginable. 5
«Crónica Meridional», Almería, España, Año XLII , Nº 12558, enero 11 de 1901. (Fuente).
En este otro recorte se dice :
Tesla ha construido en su laboratorio un transmisor receptor por medio del cual se tratará de poner en contacto con el planeta Marte. En general, los sabios americanos se muestran reservados y algunos abiertamente escépticos sobre el asunto. El profesor Brown decía que era totalmente irrealizable y su colega Mr. Shinner que eran el producto de la imaginación de un visionario. 5
«Diario de Córdoba», España. Año LII, Nº 15027, enero 16 de 1901. (Fuente)
«Diario del Comercio», España, Año VII, Nº 1902, 15 de enero de 1901. (Fuente).
En este otro recorte se pueden ver las discusiones de la época: Por un lado, el Sr Robert Ball quien se muestra extremadamente pesimista con la posibilidad de establecer una comunicación directa entre la Tierra y Marte. Por el otro ladoNikola Tesla y Flammarion, quienes se mostraban demasiado optimistas. 5
«El Adelanto», España, Año XVII, Nº 4870, febrero 8 de 1901. (Fuente).
Este otro, nos habla de cómo los astrónomos de América y los de Europa, demostraban marcada incredulidad acerca de los descubrimientos de Tesla. Tesla, por su parte, decía que nadie había experimentado con sus aparatos, por lo que todos los juicios eran meras conjeturas. 5.
«El Guadalete, Año XLVII, Nº 13985, 7 de febrero de 1901. (Fuente).
Y otras voces críticas también:
«Heraldo Alavés», España, Año I, Nº 43, febrero 28 de 1901. (Fuente).
En este otro recorte ya se nos dice que Teslaha conseguido la comunicación con el Planeta Marte : Un corresponsal de Chicago, telegrafía la sensacional noticia de que Nikola Tesla ha recibido un mensaje del planeta Marte que dice : «Un, dos, tres. De lo cual deduce que los habitantes de Marte cuentan lo mismo que los terrestres».5
«Heraldo de Zamora», España, Año VII, Nº II, 5 de enero de 1901. (Fuente).
En otro recorte, parece que se hacen eco de la misma noticia de otra forma. 5
«La Correspondencia Alicantina», España, 18 de junio de 1901. (Fuente).
«La Correspondencia de España», enero 4 de 1901. (Fuente).
En 1906, también volvieron a los periódicos noticias similares.
Tan posible parece ahora la comunicación interplanetaria que ya se piensa en la dificultad que podrán tener los habitantes de Marte en aprender nuestro código de señales. En opinión del mismo [Nikola] Tesla, esta dificultad no será muy grande, pues, aunque no hay dos hombres de ciencia que se figuren del mismo modo a estas misteriosas gentes, todos convienen en que deben disfrutar de un intelecto muy superior al nuestro”, indicaba la revista española Alrededor del Mundo el 19 de abril de 1906. La publicación madrileña añadía que el inventor serbio se proponía “emplear una de sus torres de telegrafía sin hilos para enviar mensajes no ya a Marte, sino cien veces más lejos, hasta Neptuno si necesario fuese”. Ya en 1899,Tesla creía haber captado señales procedentes de Marte en su laboratorio de Colorado Springs.
«Alrededor del mundo», Madrid, España, 19 de abril de 1906.
En este otro recorte se habla de unos supuestos mensajes recibidos en una estación de telegrafía sin hilos, en Cape Clear, instalada por Marconi.
El escritor cita como fuente de su noticia al Telegraph.
En esta estación, se recibía todas las noches, de doce a una, un enigmático mensaje, un comunicación incomprensible, indescifrable, absurda, compuesta de signos que forman una palabra desconocida, imposible de hallar en ningún idioma terrestre, que no corresponde a ningún idioma humano. Y siempre la misma».
Marconi dijo sobre el asunto:
¡Quién sabe! Quizás podrían ser los habitantes de Marte los que, aprovechando la nueva invención, se dejarían de señales luminosas para utilizar ese rápido y poderoso agente que aquí llamamos electricidad».
«El Adelanto», España, agosto 31 de 1906. (Fuente).
En este otro recorte se habla de una idea de comercio futuro con Marte y de los intentos de Tesla y Marconi de comunicación. 5
«Heraldo de Alcoy», España, 6 de setiembre de 1906. (Fuente).
En este otro se recogen supuestas declaraciones de Marconi:
En caso de que haya marcianos, antes de diez años podremos hablar con ellos».
Marconi creía que las señales propuestas hace unos años, eran inútiles. En su opinión, lo único que daría resultados era el telégrafo.
Tesla, por el contrario, pensaba que se llegaría a comunicar con Marte, antes de lo que decía Marconi. 5
«La Correspondencia de Cádiz», España, 23 de abril de 1906. (Fuente).
Otro curioso recorte de 1907 titulado «Fantasías Marcianas», dice lo siguiente :
Tesla, hizo en cierta ocasión que le construyesen una torre de disposición especial : traslado a ella multitud de cacharros de mil formas y tamaños y se encerró en tan extraño domicilio rompiendo toda comunicación con el mundo, excepto con quien le servía la comida por un ventanillo, como a los prisioneros. Pasaron las semanas y los meses, y como el sabio se olvidaba de todo, hasta de pagar al hombre de buena fe, que había construido la torre, hubo necesidad de forzar la puerta para averiguar lo que allí sucedía.
Entonces Tesla confesó tres cosas : que no tenía un cuarto porque en la reclusión no pudo pagarlos, que el objeto de su torre y de su encierro era entablar relaciones con los habitantes de Marte; y que se había llevado terribles calabazas, porque tales habitantes, caso de existir, se negaban terminantemente a contestarle.
Opinaban los astrónomos que en Marte había vida muy semejante a la de la tierra, mas grande, con muchísimo talento y con más sentido común. Y partiendo de tal supuesto se pensó muy seriamente en establecer comunicación con los marcianos.
Durante las noches de mayor aproximación del planeta Marte, en Portugal, los empleados de las estaciones de telegrafía sin hilo han registrado repetidamente una misteriosa señal de tres puntos. Preguntadas todas las estaciones del mundo, según cuenta la noticia, resultó que ninguna había hecho semejante señal. Finalmente el recorte acaba con una afirmación bastante dogmática: ‘En Marte hay hombres, y hombres que poseen la telegrafía sin hilos'».
«El Noroeste», España, Año XII, Nº 4388, julio 21 de 1907. (Fuente).
En efecto, en 1901, «uno de los auxiliares de M. Pickering, director del observatorio astronómico de Harvard[…], percibió una larga hilera de luces muy vivas, formando una línea recta de muchos centenares de kilómetros de extensión» en el planeta rojo.
Conclusión: «Ha podido suceder que algunos colegas del planeta Marte hayan tratado de ponerse en comunicación con la Tierra por medio de señales luminosas». Se imponía «estudiar el medio de contestar». El doctor Todd, de Boston, hizo una propuesta. «Construiré un globo gigantesco. En él subiré a la mayor altura posible […]. Con aparatos de telegrafía sin hilos, intentaré recoger las ondas eléctricas que emanan de Marte, y estableceré un cambio de señales con los habitantes». Nadie contestó. Todd volvió a intentarlo en 1920. Parece que también sin éxito… ²
Este otro recorte parece repetirse en el tiempo y recuerda a uno anterior (1896, El Aralar Año III Número 648 – 1896 abril 19 ) 5
«El Porvenir», España, 30 de diciembre de 1907. (Fuente).
En este otro recorte se cuenta la historia de la Torre de Tesla, que también contaba el recorte de «Fantasías Marcianas».5
En este recorte se habla de el descubrimiento de unos astrónomos que aseguran haber hallado pruebas de la existencia de vida en el planeta Marte. El informe revelaba que en Marte había hielo polar y muchas indicaciones de la existencia de mares. Estos astrónomos habían supuestamente identificado 131 canales y 14 lagos. 5
«Crónica Meridional», España, abril 2 de 1919. (Fuente)
La música también acompañó la moda de la comunicación marciana. He aquí la composición de 1910, «A Signal From Mars», interpretada por John Lacalle’s Band.
A Trip To Mars – Thomas Edison
Esta película fue producida por Thomas Edison para su Home Kinetoscope en 1910, la primera película de ciencia ficción estadounidense.
En 1918, «Himmelskibet» («Un Viaje a Marte»), se convierte en la primera película cinematográfica de Ciencia Ficción de Dinamarca. De más de una hora de duración, obviamente silente, a los 56 minutos, aparecen escenas de una comunicación por sus «habitantes», con destellos luminosos desde Marte hacia la Tierra.
Las pretendidas «luces desde Marte», no tardarían en aparecer consignadas en la prensa:
En 1921, Guglielmo Marconi, quien perfeccionó un sistema práctico de comunicación en un primer sistema de radiotelegrafía práctico y comercial, afirmó escuchar señales que él pensaba que podían sermarcianas.
Este otro recorte también refiere a los extraños mensajes a Marconi y nos cuenta, que el extraño mensaje ha sido recibido periódicamente en las estaciones de radio telegráficas de Londres y Nueva York, separadas entre si por 5.000 millas, unas comunicaciones inteligibles a la misma hora exacta en segundos. También se apunta a la posibilidad de que existieran habitantes en la Luna. 5
«Crónica Meridional», España, febrero 19 de 1920. (Fuente).
En enero 29 de 1920, el New York Times, publicaba un artículo con opiniones sobre las comunicaciones intntadas por Marconi. Los franceses, como Branly, dudaron de la posibilidad de ue efectivamente hubiera habido comnicación con los «marcianos».
En estos dos recortes, se habla nuevamente de los intentos de comunicación de Nikola Tesla y Marconi. También hablan de una experiencia similar que tuvo Edison. 5
«Diario de Alicante», España, Año XIV, Nº 3835, abril 16 de 1920. (Fuente)
«El Diario Palentino», España, 19 de abril de 1920. (Fuente).
En 1924, en momentos en que Martese encontraba relativamente cerca de la Tierra, el gobierno estadounidense pidió a todas las estaciones de radio que no emitieran señales para poder escuchar cualquier transmisión marciana.
Estas otras dos noticias son de 1924, En una, se nos dice que los astrónomos de todos los países, por la proximidad del planeta Marte, intentaran averiguar si en el planeta Marte hay vida con los mas potentes telescopiosylas mas poderosas estaciones de telegrafía sin hilos. Se pretendía nada menos que comunicar con los marcianos. En la segunda noticia, todos los astrónomos se convierten en algunos sabios americanos y europeos. 5
«Crónica Meridional», España, julio 17 de 1924. (Fuente).
«Crónica Meridional», España, julio 23 de 1924. (Fuente).
Este otro recorte de 1926 dice que Marte no ha hablado, mas crítico con las supuestas comunicaciones. 5
«Crónica Meridional», España, diciembre 14 de 1926. (Fuente).
Esta otra noticia recoge la historia de la que hablaba el recorte anterior.
«Crónica Meridional», España, 7 de noviembre de 1926. (Fuente).
«El planeta Marte y la radiotelefonía», «Ondas», Madrid, España, 7 de noviembre de 1926.
Esta es una humorada, publicada en «Gutiérrez» (Madrid). (10 de noviembre de 1928).
Marte siguió apareciendo en los periódicos en años posteriores. En esta noticia de 1930 se dice que las supuestas comunicaciones con Marte, podían ser debidas a alguna perturbación natural producida a gran distancia, como una erupción en el Sol, que podría causar alteraciones eléctricas. Por otro lado Marconi reconoce que no hay pruebas para afirmar que las señales vengan de Marte. 5
«Crónica Meridional», España, abril de 1930. (Fuente).
Este último recorte, es una prueba de que las fantasías marcianas no murieron con los intentos fallidos de comunicación. 5
«Crónica Meridional», España. 15 de setiembre de 1934. (Fuente).
Gracia y justicia. 25 de agosto de 1934.
Tesla inventó el Teslascopio, un receptor diseñado por él, con el cual pretendía comunicarse con el espacio exterior.
Yo he diseñado un dispositivo que permitirá al hombre transportar la energía, en grandes cantidades, de un planeta a otro sin ningún problema de distancia. Creo que nada es más importante que la comunicación interplanetaria, que sin duda ocurrirá un día y, estar seguro de que hay otras formas de vida en el universo como nosotros, produce un efecto mágico sobre la humanidad, la creación de una fraternidad universal que durará tanto tiempo como el hombre viva.» (Tesla at 75». Time (magazine) 18 (3), p.3. 20 de julio de 1931). 5
En 1896, Tesla había dicho en una entrevista:
La posibilidad de enviar señales a los marciano fue la aplicación extrema de principio de propagación de ondas eléctricas. El mismo principio se puede emplear con buenos resultados para la transmisión de noticias a todas partes en latierra… Todas las ciudades en el mundo podrían estar en un circuito inmenso. [Así] un mensaje enviado desde Nueva York podría estar en Inglaterra, África y Australia en un instante. Qué gran cosa sería.» [«Is Tesla to Signal the Stars?». Electrical World (4 de abril): pp. 369. 1896]. 5
Nunca podré olvidar las primeras sensaciones que experimenté cuando se me ocurrió que yo había observado algo, posiblemente de incalculables consecuencias para la humanidad.
Me sentía como el testigo del nacimiento de un nuevo conocimiento o de la revelación de una gran verdad.
Incluso ahora, por ejemplo, puedo recordar claramente el caso. La primera observación que hice claramente me aterrorizó, estando presente en ella algo misterioso, indefinible, sobrenatural.
Yo estaba solo en mi laboratorio por la noche, pero, en ese momento, la idea de que estas interferencias eran señales de control inteligente no me sobrevino desde el principio.
Me di cuenta que el cambio se llevó a cabo con regularidad y con una clara secuencia de números y series, que yo no había escuchado hasta entonces.
Cierto, estaba familiarizado con las interferencias eléctricas generadas por el Sol, la aurora boreal o la corriente terrestre, y yo estaba completamente seguro de que estas variaciones de la señal no se debieron a ninguna de estas causas.
La naturaleza de mis experimentos excluye la posibilidad de que los cambios fueran causados por la interferencia atmosférica.
Transcurrió un breve período hasta que llegó el pensamiento, como relámpago, de que la interferencia observada podía ser causada por seres inteligentes.
A pesar de que no podía descifrar su significado, me era imposible pensar en ello como si hubiera sido completamente accidental.
Constantemente crecía en mí el sentimiento de que yo había sido el primero en escuchar el saludo de un planeta a otro.
Existía un propósito detrás de estas señales eléctricas, y fue con esta convicción que anuncié en la Cruz Roja, cuando se me pidió que indicara uno de los mayores logros de los futuros cien años, que probablemente sería la confirmación y la interpretación de este desafío planetario a nosotros.
Desde que regresé a Nueva York, algunos trabajos urgentes han consumido mi atención, pero nunca he dejado de pensar en los experimentos y las observaciones que hice en Colorado.
Trato por todos los medios de mejorar mi equipo de laboratorio y, en cuando esté listo, voy a continuar mi investigación en el punto en el que tuve que abandonarla por un tiempo.» [Tesla, Nikola (19 febrero de 1901). Collier’s Weekly (ed.):«Talking with the Planets»].
En 1921, Tesla escribió sobre su experiencia, en la que dice que las señales proceden de Marte y en la que excluye y rechaza la hipótesis que en 1901 dijo que las señales recibidas podían provenir de Venus, en lugar del planeta rojo:
Algunos podrían burlarse de esta declaración […] de la comunicación con nuestros vecinos celestes, al igual que Marte […] o podría tomarlo como una broma, pero estaba profundamente convencido a partir del momento en que realicé la primera observación en Colorado Springs […] En ese tiempo no había ningún otro sistema inalámbrico aparte del mío que pudiera causar interferencias capaces de ser percibidas más allá de unas pocas millas. Además, las condiciones para el experimento eran perfectas, y yo estaba muy inspirado en mi trabajo. La naturaleza de la interferencia excluye cualquier posibilidad de registrar señales terrestres y elimina, además, las influencias que el Sol, la Luna o Venus podrían producir. Tal como se anunció entonces, la señal consiste en una repetición de números, y estudios posteriores me han convencido de que se propaga a partir de Marte, el único planeta que en ese momento pasaba cerca de la Tierra.» [Tesla, Nikola (24 de septiembre de 1921). Electrical World. ed. Interplanetary Communication. p. 620]. 5
Las circunstancias :
En 1899, mientras investigaba la electricidad atmosférica, usando un receptor con bobina de Tesla en su laboratorio de Colorado Springs, Tesla observó señales repetitivas sustancialmente diferentes a las que provienen de tormentas o de ruido terrestre, que él interpretó como provenientes de origen extraterrestre. Más tarde, recordó que las señales aparecieron en grupos de uno, dos, tres y cuatro clics juntos. Tesla pensaba que las señales provenían de Marte. El análisis de las investigaciones de Tesla abre un abanico de posibilidades: desde que no detectó nada (sino que simplemente malinterpretó la nueva tecnología con la que estaba trabajando) hasta que pudo haber estado observando las señales naturales de un anillo toroidal de plasma en Júpiter. 5
En resumen, las fantasías marcianas propias de la época jugaron un papel muy importante en este hecho de una posible comunicación con extraterrestres y presuntos marcianos. Los canales de Marte, así como la creencia de que tenía atmósfera y vegetación, hizo pensar a muchos en la posibilidad de la existencia de sus habitantes, también las estaciones de telegrafía sin hilos jugaron su papel. También jugo una enorme importancia la ciencia ficción de la época, como «La Guerra de los Mundos «de H.G. Wells.
No solo los hombres de poca formación creyeron en este hecho, si no que personas como Nikola Tesla, Marconi o Edison, creían en la posible existencia de Marcianos. También científicos y astrónomos creyeron en tales fantasías.
«La Guerra de los Mundos», novela de ciencia ficción escrita porHerbert George Wells y publicada por primera vez en 1898, describe una invasión marciana a la Tierra. Es la primera descripción conocida de una invasión alienígena de la Tierra, y ha tenido una indudable influencia sobre las posteriores y abundantes revisiones de esta misma idea.
De la novela de Wells se harían adaptaciones a diferentes medios: películas, programas de radio, videojuegos, cómics y series de televisión. Nos detendremos en particular en una no tan conocida. La tragedia que causó la dramatización desde una radio en Quito, Ecuador, en 1949, con resultado de 0cho muertos.
En 1924, en el Río de la Plata también la prensa se hacía eco de los rumores de la comunicación con Marte y también fueron tema de sátira política y caricatura.
«Caras y caretas», Buenos Aires, Argentina, 1924.
«Comunicando con Marte, tira satírica publicada en la revista argentina «Caras y caretas». 1924.
Las humoradas proliferaron en publicaciones varias, de todo el orbe.
«Van a intentar comunicarse con Marte por radio. Desafiémosles a un partido de béisbol por telégrafo». (Fuente s/d).
Código Morse a Marte, 1921.
No faltaron propuestas descabelladas, como la que se propuso el ingeniero eléctrico John B. Flowers, desde las páginas de la revista norteamericana «Illustrated World».
En esta construcción, se instalarían a lo largo de una extensa planicie, rollos de planchas de tela del tamaño de una yarda, extendidos, separados doscientos pies uno del otro, y a una cierta altura del suelo, sostenidos por estructuras de madera, accionados por sendos motores, cada uno.
Una porción de la tela, de 200 pies de ancho, siendo de color blanco y otra, unida como banda a la otra y de igual tamaño, de color negro. Con la acción del motor, se enrollaría y desenrollaría la porción blanca, reflejando así la luz solar, y con otro movimiento de motor, se dejaría a la vista la banda oscura.
Un operario, cada una milla controlaría el funcionamiento. También se proponía, usar un sólo motor conectado por caños interconectados.
Así, se conformaría un sistema de señalización, donde la luz y la oscuridad, alternadas, aprovechando la luz solar sobre la extensión, se podrían usar como código de mensajes inteligentes. Y aunque los marcianos no entendieran el Morse, sostenía el autor, que producir series regulares de luces, alternadas con tiempos de oscuridad, podrían ser observadas por algún potente telescopio que hubieran construido los habitantes del Planeta Rojo. El costo de toda esta estructura se calculó en 21 millones de dólares. Que para 1921, era mayor fortuna que la que puede significar actualmente.
En 19 de mayo de 1922, «El Globo», de Madrid, publica:
En el número del 6 de setiembre de 1924, «El Heraldo de Madrid», publica una extensa nota con una entrevista a Marconi. También habla aquí sobre las «posibilidades de la comunicación con Marte». Cliquée en la imagen para abrir el recorte en una nueva ventana de su navegador.
La Exposición Internacional de Barcelona de 1929 se convirtió en el motor de modernización de la ciudad y, al mismo tiempo, en una herramienta de propaganda con la que se buscó la difusión de una nueva imagen de progreso y modernidad. (Fuente)
En 1933, ya existían posiciones filosóficas, denostando la tendencia humana a equiparar la inteligencia y forma de vida en la tierra, incluyendo la humana con presuntas manifestaciones de vida extraterrestres. La Gran Logia Masónica de España, a través de su publicación «Boletín del Grande Oriente Español», de noviembre de 1933, expresaba:
Durante años, las comunicaciones fallidas fueron un no parar. Fue en 1938 cuando a otro Welles (Orson) se le ocurrió hacer realidad el contacto con los marcianos.
En la investigación realizada por Antonio Checa Godoy, en la Universidad de Sevilla, «El miedo a Marte y la radio», se lee:
La década de los años treinta es la de los temores. En Norteamérica es la de la ga huella de la crisis del 29. Su cine se llena de monstruos –de King Kong a Frankenstein-, y de protagonistas mefistofélicos, sea Fu-Manchú, sea El hombre Invisible. Y no faltan los héroes interplanetarios, como Flash Gordon. Precisamente en el mismo año del programa de Orson Welles, Ford Beebe (1888-1978) y Robert F. Hill (1886-1966), aquel destacado guionista y éste pródigo director desde tiempos del mudo, dirigen Flash Gordon trip to Mars, que se estrena en marzo y cuyo éxito lleva a una rápida segunda película con los mismos realizadores, Mars attacks the world, que se estrena el 7 de noviembre, apenas una semana después del programa de Welles y aprovechando su impacto. En ambas películas el héroe ha de defender a la Tierra de los aviesos marcianos. EE UU tiene visiblemente la obsesión por Marte y contagia el resto del mundo.
La radio
Es explicable que en ese panorama, al que contribuye igualmente de forma notable el mundo del cómic, tan lleno de héroes galácticos, la irrupción de un nuevo medio como la radio supusiese a corto plazo la ampliación del mundo de la ciencia ficción, pero también de esos miedos. En cuanto la radio madura asoman en ella los seriales, las radio-novelas, con sus héroes, entre los que no van a faltar, entre enmascarados y malvados orientales, los héroes y antihéroes de ciencia ficción, de las guerras cósmicas.
Antes de Orson Welles, la radio ya se había sentido tentada por el terror y los pánicos colectivos. Hay episodios tempranos sumamente significativos. En 1924 un concurso de relatos radiofónicos organizado por el diario parisino L’impartial français, premia la pieza Maremoto, de Gabriel Germinet, que pronto será uno de los mejores guionistas de la radio francesa, va a ser emitida el 23 de octubre de ese año por radio París, pero el ministerio de Marina francés, que teme pánico popular, prohibe en el último momento la emisión de la obra. Al año siguiente -25 de febrero de 1925- es difundida por la BBC, y lo será también en Alemania, sin mayores problemas, y sólo bastantes años después, en 1937, se decidirá a emitirla Radio París, cuando ya la dirige Germinet Los años treinta del pasado siglo XX aportan por demás un claro acercamiento de literatura y radio, que se mantendrá durante dos décadas más. La BBC es especialmente rica en experiencias en este ámbito.
El propio H. G. Wells, animado por Hilda Matheson, colaborará intensamente desde 1929 y hasta 1943, ya con avanzada edad y cercana su muerte, para la BBC; realiza guiones y luego tiene programas en donde expone sus ideas. Entre 1930 y 1950, la BBC puso en las ondas del orden de las 40 obras de Wells. Algunos de esos programas, llegaron, vía onda corta, hasta EE UU. Cuando en 1938 Orson Welles (1915-1985) se decide a llevar a la radio la obra de Wells lo hace, como puede verse, en un contexto muy peculiar. En los EE UU, la radio llega ya a públicos masivos. Hay receptor en 27,5 millones de hogares norteamericanos, el 85%, y el programa, en cadena, lo oirán no menos de seis millones de personas. Es además un medio convincente, que ha conseguido calidad y madurez narrativa y se ha convertido en el gran compañero de fatigas de la sociedad. (Fuente).
Retransmitió por radio «La Guerra de los Mundos», cambiando los topónimos de la novela por los nombres de ciudades norteamericanas. El resultado fue que «cientos de miles de radioyentes, presa de histeria colectiva, temieron que había llegado el fin del mundo […]. Enloquecidos de terror, salieron a la calle, abandonando sus hogares, las iglesias y los cines». ³
La Guerra de los Mundos en Chile.
En la noche del 12 de noviembre de 1944, a través de la red de emisoras La Cooperativa Vitalicia, desde el centro de Santiago de Chile (CB-76), se irradió la versión local del radioteatro «The war of the worlds«, el cual fue anunciado por el periódico capitalinoEl Mercurio, a través de este anuncio pagado, siendo publicado en dicha mañana, en la página 13.
Como nunca antes, el pánico radiofónico se expandió entre cientos sino miles de oyentes chilenos, replicando la experiencia de la dramatización original, realizada por la compañía del Mercury Theatre hacia el 30 de octubre de 1938, cuando el actor estadounidense Orson Welles adaptó la historia fantástica del escritor inglés de H.G. Wells, publicada en 1899.
En el caso chileno, el mérito de la adaptación al castellano correspondió a Raúl Zenteno como guionista, Renato Deformes como director artístico de la emisora, Waldemar Christensen como sonidista, Raúl Lara como radiocontrolador, «Teatro del Aire Mejoral» y «Triunfos del dial» como compañías de actores, al igual que locutores destacados como Andrés Moreno.
Se cuenta la anécdota acerca de este episodio, en la que un vecino le gritaba a su mujer que sacara los ahorros que estaban debajo del colchón. Así todo el vecindario se enteró dónde guardaba la plata la familia!
Contemporáneamente, Ernesto Hormazábal Cádiz, reconstruyó este clásico del radioteatro chileno, mediante una creativa tesis de licenciatura en la Universidad de Chile, presentada en septiembre de 1997. (Fuente: Dr. Ricardo Paredes Quintana, «Cuando Chile era Radio»).
La Guerra de los Mundos, al estilo ecuatoriano
Quizá menos conocida que la de Orson Welles, haya sido la trasmisión similar que se hizo en Ecuador, siguiendo el ejemplo norteamericano.
Radio Quito había alcanzado, ya en 1949, un sitio de prestigio que no lograra ninguna otra emisora ecuatoriana. La emisora había iniciado sus labores en 1940, en los 1360 kHz en onda media y 5970 kHz en onda corta. Lo que colocaba a Radio Quito, “La Voz de la Capital”, en una clase aparte eran sus noticieros, sus presentaciones musicales en vivo y, sobre todo, su popular elenco de radioteatro.
Paradójicamente, sería una radionovela la que trágicamente terminó con las transmisiones de la popular emisora por espacio de dos años.
Ocurrió en la noche del sábado 12 de febrero de 1949 cuando se transmitía una adaptación criolla de la novela “La Guerra de los Mundos” del escritor inglés H. G. Wells, la misma que 11 años antes produjera pánico en extensas regiones del este de Estados Unidos.
El director del programa, Leonardo Páez
Concebida once años después, el 12 de febrero de 1949 y lejos de un día de inocentes, el director ecuatoriano Leonardo Páez y el actor radioteatral chileno Eduardo Alcáraz, la emisión causó una verdadera agitación popular en Quito, una ciudad esencialmente tranquila.
En la locución Alberto Valencia y Gonzalo Benítez
Al sentirse burlados, varios oyentes se desahogaron contra el edificio en donde funcionaba la emisora y el periódico El Comercio. Primero fueron piedras y ladrillos. Luego alguien prendió fuego al edificio situado en el centro de la capital, apenas a una cuadra del edificio de correos. Las grasas y aceites de la imprenta del periódico, al igual que el papel allí almacenado, permitieron que la conflagración fuera rápida y total.
El argumento de la novela de Wells narra el inesperado descenso a la tierra de una máquina celeste procedente de Marte. Muchos quiteños no conocían la obra de Wells, pero sí reinaba un clima propenso a su presentación, pues en la prensa local “coincidentemente” se hablaba en esos días de avistamientos de platillos voladores en las montañas cerca a la ciudad de Pasto, en Colombia.
Si el objetivo era sorprender a la audiencia, ello se consiguió con creces. Muy pocos estaban al tanto de lo que los actores del radioteatro tenían planeado. Los populares cantantes Benítez y Valencia también se sorprendieron. Después de su primera canción en vivo, el locutor los interrumpió para informar que ya se había visto un objeto volador sobre las Islas Galápagos. Y no terminaron de cantar la tercera canción cuando el locutor informaba que un platillo volador había descendido en las afueras de Quito, en el barrio de Cotocollao.
“Interrumpimos este programa porque tenemos que informarles a ustedes que cerca de Cotocollao ha descendido una nave interplanetaria que se supone es de Marte. Lanzan unos rayos que destruyen todo a su paso. Continuamos informándoles…”
“Las increíbles noticias que estamos suministrando provienen de calificadas agencias internacionales y los servicios regulares del diario capitalino El Comercio. Importante: los boletines informativos que están escuchando, señoras y señores, tienen el patrocinio exclusivo de Orangine, el insuperable refresco de naranja”
Allí empezaba la dramatización. Hablando a través de un vaso para distorsionar la voz, los actores seguían informando sobre la visita de los extraterrestres. Podían escucharse órdenes impartidas a destacamentos de las Fuerzas Armadas para que atacaran a los supuestos invasores. También se escuchaban supuestas llamadas de Radio Continental, de Ambato; Radio La Voz de Tomebamba, de Cuenca; Radio Cenit, de Guayaquil y otras emisoras. Todas advertían del peligro que se cernía sobre la república, pues se decía que había una nube de gases asfixiantes que se acercaba a la capital desde el sur, en donde ya estaba en problemas la ciudad de Latacunga.
El punto culminante fue cómo se desvaneció el reportero que narraba los acontecimientos desde Cotocollao, tocado por un arma letal marciana nunca antes vista en la Tierra y cómo sobrevivieron dos personas. Un astrónomo conocido de la época y un sobreviviente de entre los escombros.
En los hogares del Quito de entonces, la gente que no había escuchado que se trataba de una obra de ficción, por ende, empezó a creer literalmente lo que le informaba la radio.
Inclusive el gobierno, pues un gobernador ordenó a sus tropas el estar preparados para la invasión marciana. Como consecuencia de esto, se produce un caos y un ataque de pánico por el que la gente luchaba por su vida, se dirigieron hacia las iglesias a pedir misericordia, y se convertían en testigos del fin del mundo. Pese a que el locutor advierte una vez más que se trata de una dramatización que nada tiene que ver con la realidad, lo único que desean es escapar.
Pero la obra no terminó de irradiarse porque la marea humana no permitió que continuara. Sólo se alcanzaron a transmitir unos 20 minutos antes que una masa enfervorizada encendiera el edificio donde funcionaba la radio.
Cuando se confirmó que efectivamente nada era realidad, una turba fue a las instalaciones de Radio Quito ubicadas en las calles Chile y Benalcázar., mismas del Diario El Comercio y Últimas Noticias a pedir explicaciones, pero se les cerró las puertas. En vista de la negativa, la gente que se sintió engañada se amotinó frente al edificio para incendiar tanto el inmueble como quienes trasmitieron el espacio, especialmente a Páez.
Incendio del edificio de El Comercio por efecto del impacto de la transmisión del programa “La Guerra de los Mundos” (1949)
La policía, al no divisar extraterrestre alguno en las afueras de Quito, y viendo que se trataba de una burla, se desentendió del problema. No se prestó ningún auxilio a los artistas, periodistas y demás trabajadores que intentaron ponerse a salvo, saltando del techo del edificio a otro colindante. Los daños se calcularon en 8 millones de sucres, muy por encima de los 2,5 millones que era el valor asegurado de los bienes. Cinco personas perecieron calcinadas en las llamas.
Los trabajadores de los respectivos diarios así como los locutores y equipo técnico de la radio, quienes desconocían el pánico del que la ciudad era víctima, tuvieron que dejar sus actividades, pidieron auxilio e intentaron escapar. Tres horas más tarde y debido a una llamada falsa en la que informaban que en la Oficina de Correos (ubicada al frente del edificio de El Comercio) había dinamita, los bomberos y la policía –que en un inicio se desentendieron del problema- pudieron ingresar en medio de la turba y calmar a la colectividad. Como resultado, este programa causó ocho personas muertas (de entre manifestantes, trabajadores y policía), decenas de heridos, la decisión gubernamental de cerrar la estación de radio por dos años, una decisión gubernamental en la que
“Con el fin de evitar que, en lo sucesivo, se produzcan imprudentes radioemisiones que pudieran ser origen de fatales acontecimientos, se nos ha dado a conocer que el Sr. ministro de Defensa encargado del despacho de Gobierno propondrá, en la sesión del Consejo de Gabinete que se celebrará hoy, que se dicten reglamentaciones adecuadas a fin de poder revisar oportunamente los programas radiales que se presenten, mediante la creación del cargo de inspector artístico y cultural de radiodifusión, quien tendrá la obligación de leer previamente los libretos de obras teatrales que vayan a ser radiados”.
Por otro lado, Alcáraz se fue a México y Paéz, luego de haber sido escondido en Ibarra, trabajó tiempo después para radio Democracia.
Radio Quito estuvo fuera del aire durante dos años. Hasta el 30 de abril de 1951 no se reanudó su transmisión. En la actualidad, Radio Quito sigue siendo una de las principales emisoras ecuatorianas. Ahora transmite en los 760 kHz de onda media, con 25 kW de potencía; y en los 4920 kHz en onda corta, con 5 kW de potencia que le permiten una cobertura global del planeta. (6)
Hiram Percy Maxim (EE.UU. 1869-1936), el pionero de la radio y cofundador (con Clarence D. Tuska) de la American Radio Relay League (ARRL), escribió y presentó conferencias en temas científicos, particularmente astronomía. Tuvo gran interés en Marte y construyó un globo con todas las marcas conocidas hasta ese momento en ese planeta.
Hiram Percy Maxim, foto publicada en QST, publicación mensual de la ARRL (American Radio Relay League), abril de 1936. (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS).
Los radioaficionados, también tuvieron participación en las comunicaciones marcianas. Esta vez, en la recepción de las señales del Mars Reconaissance Orbiter.
Esta es una tarjeta QSL, confirmatoria de recepción de señales de la nave espacial, del 22 de setiembre de 2005, en 437,1 MHz, recibida por «Rob», de la estación amateur PE1ETR, de Holanda.
Crédito de la imagen: NASA / JPL / University of Arizona. Leyenda: HiRISE Targeting Specialists. (Fuente).
Esta imagen de dunas oscuras en Marte fue tomada el 6 de febrero de 2016, a las 15:16hora local de Marte, por la cámaraHiRISE (High Resolution Imaging Science Experiment) del Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA.
Estas dunas están influenciadas por la topografía local. La forma y orientación de las dunas generalmente nos puede informar acerca de la dirección del viento, pero en esta imagen las formas de dunas son muy complejas, por lo que es difícil conocer esa dirección. Sin embargo, una depresión circular (probablemente un cráter de impacto viejo y vacio) ha limitado la cantidad de arena disponible para la formación de dunas y ha influido en los vientos locales.
Como resultado, las dunas aquí forman distintos puntos y rayas, como en un texto en código Morse. Las rayas son dunas lineales formadas por vientos bidireccionales, paralelos o perpendiculares a la duna. Los puntos, dunas más pequeñas (llamadas «dunas barchanoides»), se producen cuando hay alguna interrupción en este proceso de formación de dunas con el viento, que no se entiende bien en la actualidad. Esta es una de las motivaciones de HiRISE para obtener y publicar una fotografía de esta área.
La Universidad de Arizona, Tucson, opera HiRISE, que fue construida por Ball Aerospace & Technologies Corp., Boulder, Colorado. El Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA, una división del Instituto de Tecnología de California en Pasadena, gestiona el Proyecto Mars Reconnaissance Orbiter para la Ciencia de la NASA, Dirección de Misión, Washington. (7)
Este autorretrato de ángulo bajo del vehículo Curiosity Mars de la NASA muestra el vehículo en el sitio desde el que se extendió para perforar un objetivo de roca llamado «Buckskin» en el Monte Sharp. El selfie combina varias imágenes de componentes tomadas por Mars Hand Lens Imager (MAHLI) de Curiosity el 5 de agosto de 2015, durante el día marciano número 1.065, o sol, del trabajo del rover en Marte. Para la escala, las ruedas del rover tienen 20 pulgadas (50 centímetros) de diámetro y alrededor de 16 pulgadas (40 centímetros) de ancho. Esta vista es una parte de un panorama más amplio disponible en http://photojournal.jpl.nasa.gov/catalog/PIA19807. (Fuente)
Son ya cerca de sesenta satélites, sondas y demás artefactos, que diferentes países han lanzado a Marte desde 1960 para intentar revelarnos sus más intrincados secretos, entre ellos la posibilidad de vida.
Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech
Crédito de la imagen: NASA/JPL-Caltech
El rover «Curiosity» de la NASArealizó su primer paseo de prueba el miércoles 22 de agosto de 2012 y transmitió imágenes de sus logros en forma de huellas en el suelo marciano.Una inspección cuidadosa de las pistas revela un patrón único y repetitivo, que el rover puede usar como referencia visual para conducir con mayor precisión en terrenos áridos.El patrón es el código Morse para JPL, la abreviatura del Jet Propulsion Laboratory,(Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA) en Pasadena, California, donde se diseñó y construyó el rover, y se gestiona la misión. 7
«El propósito del patrón es crear características en el terreno que se pueden usar para medir visualmente la distancia precisa entre las unidades», dijo Matt Heverly, el conductor principal de Rover para Curiosity en JPL.
El llamado Curiosity, , es decir el Laboratorio de Propulsión a Chorro o Jet Propulsión Laboratory – JPL, en las siglas inglesas, ha sido diseñado para que sus ruedas metálicas, a la vez que arañan su superficie en sus desplazamientos, vaya dejando «en Morse» la impronta de sus creadores.
El relieve obligado de las seis ruedas del Curiosity, para una mejor tracción, ha sido diseñado con unas rendijas o ventanitas, de dos dimensiones diferentes, que dejan una huella bien visible en el suelo marciano. Las rodadas imprimen una y otra vez un mensaje gráfico en lenguaje de puntos y rayas, que repite incesantemente las siglas JPL, es decir el laboratorio autor de la «criatura». (8)
Agradecimiento y crédito:
¿Comunicaciones con el planeta Marte? – (1891-1934) en Taringa, página de la cual hemos tomado gran parte de los contenidos de esta entrada.
«Cuando Chile era Radio», Dr. Ricardo Paredes Quintana, Santiago de Chile, Chile.
Antonio García Pintos, fue un periodista uruguayo, cronista policial del diario El Día, cofundador del semanario de crónica roja «Al Rojo Vivo», y tuvo sus espacios radiales en CX32 Radio Sur y CX16 Radio Carve, de Montevideo.
Eustaquio Sosa, poeta, cantor y músico uruguayo de género nativista.
En esta última emisora, condujo un ciclo denominado «Retratos al Carbón», con perfiles glosados sobre personalidades del quehacer uruguayo.
«Retratos al Carbón» también fue emitido en aquella época, en vivo, por la televisión en blanco y negro, por SAETA TV Canal 10, en el que mientras la locutora leía la historia que él García Pintos había escrito, un dibujante (William Gezzio) realizaba el retrato el retrato de la persona. El ciclo comenzó con el héroe nacional uruguayo, José Artigas. ¹
Uno de estos programas, emitido en 1968, la dedicó a la figura de Eustaquio Sosa, poeta, compositor, cantautor y guitarrista, nacido en La Charqueada, departamento de Treinta y Tres, Uruguay. Entre sus canciones más conocidas se menciona: «El Guitarrero», «Del Cardal»,«Lejos de Treinta y Tres», entre otros.
Las glosas son leídas por Omar Defeo, quien fuera otra figura de la radiodifusión uruguaya, especialmente vinculada a SADREP (CX16 y CX24), y a SAETA TV Canal 10.
Entrevista al músico, cantautor, poeta, Eustaquio Sosa por Emib Suárez Silvera, en su programa «Musicanto», CX16 Radio Carve. 19 de mayo de 2000. (Se escucha inserto el audio de ese «Retratos al Carbón», durante la entrevista). (Archivo Horacio Nigro Geolkiewsky/LGdS, Fondo «Emib Suárez Silvera»).
EUSTAQUIO SOSA – «EL GUITARRERO» (HD) // Autores En Vivo // Ciclo Folclore//AGADU, Uruguay (2014).
EUSTAQUIO SOSA – SUS GRANDES ÉXITOS // Sonidos del Uruguay
Jugaba con estas cosas de niño, pero construidas más humilde y caseramente. Usaba maderitas, tablas, molduras, coloreadas dibujadas con drypen y birome, y con soldaditos de plástico, cowboys, animaba científicos y exploradores, a los que recortaba las armas con una hoja de afeitar y les retiraba el sombrero, que venía como pieza aparte. Armaba bases de investigación científica y pasaba las horas entretenido. No teníamos televisión en casa, recién hasta 1969, primer año de liceo, para cuando el Apolo 11.
Esta es la reedición del Centro de control de la misión, del juego inspirado en la serie televisiva«El Hombre Nuclear», pero sin el domo inflable HQ, que venía incluido en otra edición de esta caja. Sin embargo, el conjunto incluía tres partes adicionales de accesorios: binoculares negros, brújula y transmisor de radio de código Morse.Aunque el conjunto se compone principalmente de piezas de cartón, significó un atractivo conjunto de piezas con numerosos escenarios de juego. ¹
He aquí la versión con el domo transparente, incluido:
Fuente:
Kenner – Fantastic World of Six Million Dollar Man & Bionic Woman Toys – Command Console. Fotos en Flickr subidas por «DJ». 17 de marzo de 2018.
Facsimil del diario «El Bien Público«, Montevideo, Uruguay, del 7 de febrero de 1958, por el que se daba cuenta de la inauguración del trasmisor de onda corta de CX8 Radio Sarandí, que operó en 9515, 11885 y 15335kHz.
Radio Sarandí inauguró ayer un potente y moderno equipo trasmisor de ondas cortas (AIta frecuencia), con el cual se pone entre las primeras emisoras de América y del mundo. Este trasmisor es uno de los más potentes de América y de los más modernos, pudiendo considerarse como la última palabra en su construcción, siendo esta efectuada en el país por técnicos nacionales.
ORIGINAL SISTEMA DE ANTENAS DIRIGIDAS
Con este equipo trasmisor se inaugura también su sistema de antenas único en el país, dirigidas para toda América, así como también para Europa y el resto del mundo. Dichas antenas estarán presentes en el Uruguay como un símbolo de iniciativa, progreso y cultura. Testimonio de ello son los millares de cartas que han recibido durante las trasmisiones experimentales, galardón que exhibe con orgullo CX8 Radio Sarandí, por cuanto no existe lugar de todos los Continentes que no halla (sic) enviado sus impresiones.
COMO TRABAJAN LOS EQUIPOS DE ONDA CORTA
El moderno trasmisor trabaja en tres frecuencias: 9515 Kc. 31 metros, 11.885 kc. 25 metros y 15385 Kc. 19 metros. Es esta una ventaja que permite usar las frecuencias adecuadas, según la hora y las condiciones de propagación. Dichas frecuencias se generan en osciladores individuales, siguiéndoles una etapa separadora excitada desde el oscilador apropiado a cualquiera de las tres frecuencias do emisión por selección, mediante llave apropiada.
La etapa amplificadora está constituida por tetrodos 4 250 A. Tetrodos que excitan la etapa “driver” por filamento derivado a tierra en R.F., ls rejas del triodo 3 x 2500F 3, excluyendo esto la neutralización. Esta moderna válvula 3 x 2500F 3 enfriada por aire eccita una «push pull» de salida, constituida por cuatro válvulas también 3 x 2500F 3, pudiendo entregar 5 kilovatios cada una, o sea un total de 20. El modulador está constituido por 2 válvulas 3 x 2500F 3 excitadas por un seguidor catódico con cuatro válvulas 813.
OTRAS CARACTERÍSTICAS DEL TRASMISOR
El equipo consta de tres fuentes de poder: un rectificador de onda completa, un rectificador monofásico y un rectificador adicional que suministra las tensiones a las etapas de Radio Frecuencia y Audio Frecuencia.
La etapa de salida disponde de un circuito tanque, con líneas unifilares, con corto-circuito desplazable a motor. El acoplamiento de antena es inductivo disponiendo de una red de atenuación de armónicos y compensación de la eventual [ILEGIBLE] tencia que pueda tener que pueda presentar la línea de trasmisión de R.F. a las antenas.
PROTECCIÓN PARA PERSONAL Y EQUIPOS.
Todo el equipo disponde relés de sobre carga e interlocks requeridos, tanto para protección del personal, como para la del material y de los instrumentos para lectura y control de las corrientes y tensiones. El sistema irradiante está constituido por antenas especiales, diigidas a toda América del Sur -Central y Norte-. Y otro sistema de antenas para toda Europa y el resto del mundo.
CONTRIBUCIÓN PARA LA ELEVACIÓN CULTURAL.
Con todo esto se abre una ventana al mundo, para que nos conozcan, y es de desear que a partir de este instante, dichas antenas radiales, sean portavoz de la más alta expresión artística y cauce de todas las manifestaciones de cultura.
Estos son algunos datos técnicos del potente trasmisor, tal como nos hiciera ir conociendo en la recorrida por la moderna planta Emisora de CX8.- Radio Sarandí, su Jefe Técnico, Sr. Carlos Beisso Corchs.
Unos meses antes, en noviembre de1957, la emisora -a través del Gerente – Administrador, Sr. Raúl Beisso Corchs, ya había comenzado a remitir una circular informativa de carácter epistolar, que acompañaba la respuesta de confirmación (QSL), a los informes de recepción de escuchas del exterior, que reportaban la sintonía en las Ondas Cortas de CX8. Y que también se acompañaba de un banderín.
Se destaca el celo por ofrecer un aporte cultural al exterior, irradiando «una voz uruguaya y libre» y «un mensaje cordial, de amistad, paz, y de cultura».